26 ago. 2018

Entrevista de PLAYBOY a Silo. 15 Mayo 1988.


Luis Mario Rodríguez Cobo, Silo, 50, casado, dos hijos, es uno de los argentinos más desconocidos a pesar de que su labor pública se remonta a 1969. El 4 de mayo de ese año, desde Punta de Vacas, convocó a una reunión internacional para hacer conocer sus ideas. El generador del movimiento siloísta cuenta hoy con 16 millones de adeptos en todo el mundo y el Partido Humanista por el creado, tiene personería política en 42 países. Es una de las personalidades más misteriosas, enigmáticas y solitarias del panorama político argentino. Señalado por los analistas políticos como: El Poder detrás del trono tanto en el PH como en el Partido Verde, su clara intención es insertar a sus dos partidos a la izquierda del peronismo y del radicalismo y a la derecha del comunismo, desalojando de su posición al Partido Intransigente. En el reportaje, este especial dirigente revisa los orígenes del movimiento y recupera aquella reunión “donde fueron a hablar con las piedras en Punta de Vacas”, narra desopilantes anécdotas, establece precisiones y diferencias con la No Violencia y con pensadores europeos, reivindica para sí el piso generacional que desencadena el ’60, revisa la proyección internacional del su movimiento, cuenta como le fue durante el Proceso, analiza el tema de la drogas, decodifica la palabra “sistema”, describe qué cosas le unen y lo separan de la izquierda marxista. Sin pelos en la lengua, argumenta que Gorbachov es un militante Humanista infiltrado y como un profeta se enfervoriza cuando se le pregunta sobre algunas actitudes, señalando la gazmoñería de una sociedad que todavía no se libera de sus peores costumbres. PLAYBOY encomendó al novelista RAMÓN PLAZA que lo entrevistara allá, en su reducto de Chacras de Coria, en Mendoza. Este es su informe.

Vaya hasta la heladería Chacras, a lo del Gurí Salgado, es posible que allí le den noticias. El señor no está, salió a andar en bicicleta; hasta las doce no vuelve. Cuando regresó de pedalear, bajo el tórrido mediodía de Chacras era un helado derretido al sol. Ya lo atiendo, mandó decir por uno de los chicos. Al rato en un destartaladísimo auto salimos hacia lo de Silo. No estaba. Insistimos, al día siguiente tampoco lo encontramos. Más, no había nadie en la casa de muros altos y blancos. Pero las tarjetas obran milagros, y por la tarde llegó la noticia, a las once de la noche Silo nos esperaba en su casa.

Llegamos bastante más tarde, sin embargo, ni se habló del tema. Quien nos recibió fue el propio Silo. Atravesamos unos 20 metros de jardín y entramos a un living-escritorio blanco, despejado, con muy pocos muebles. Al fondo titilaba tibio el encendido de una computadora, más atrás -a media luz- parecía estallar un racimo de teléfonos. Estaba solo, convidó whisky (Criadores). Y arrimó café. Comenzó a fumar y a mover sus manos desproporcionadamente. Después supe que también y ademas de Silo le decían “La Araña”. Preguntó: “¿cómo una revista del sistema se interesa por Silo?” Porque Playboy es un medio y sus opiniones interesan, respondí escueto. Luego ofreció más café. Mide alrededor de un metro ochenta, tal vez uno ochenta y dos, y su cintura es robusta. Pero la cosa está en el rostro, depositado en una mirada con una luz inquietante e inquisidora. Se habló de zonceras un rato, hasta de la lluvia que comenzaba a caer lerda y tranquila. La fotógrafa probó el flash y los relámpagos se deslizaron suaves por esa larga habitación. El clima parecía el ideal y largamos. Se apoyaba en la punta del sillón, se iba para atrás, era como si boxeara cada respuesta, la palabra fantástico se repetía con insistencia. En un quiebre de cintura se comprueba que el grabador, a pesar de la lucecita que indica “gravando”, estaba trabado. Se recomienza y el preguntador pasa sus nervios. Tres horas después o cuatro se finaliza. Estaba exhausto. La energía síquica de Silo era notoria en todos los tramos del reportaje. La impresión -y la presión- de las preguntas lo había obligado a sacarse la campera y quedarse en camisa, también a aflojar algún botón. Al despedirnos Silo encendió su duodécimo Reemstma R6 y me dijo desconfiado: “que le juego que este reportaje no sale nunca, el sistema no quiere que yo hable” Espere y verá, contesté.

PLAYBOY: Hay una leyenda que cuenta de Mario Luis Rodríguez, Silo, viviendo como los antiguos santos o los anacoretas en una cueva en la montaña. ¿Qué hay de cierto en esas leyenda?

SILO: Es bueno explicar esa leyenda dentro del contexto que se vivía en ese momento, y el momento era la época de Onganía. Tiempos en los que no se podía hacer expresiones públicas. Nosotros sí teníamos interés en tener expresiones públicas y se hicieron gestiones ante el ministerio de gobierno en el sentido de lograr un lugar para hablar. Fue denegado, preguntamos entonces ¿podemos hablar en casas cerradas? Pues no, tampoco pueden hacerlo. Ingenuos, haciéndonos los bobos, preguntamos ¿dónde podríamos hablar públicamente? y si quieren, se nos respondió, háblenle a las piedras. Obedientes, les hablamos a las piedras. Nos ubicamos en un lindo lugar limítrofe entre Argentina y Chile, porque en ambos países había un mínimo contingente de gente interesada en escucharnos, en saber qué propuesta traíamos. Dijimos muy bien, en este paraje limítrofe, entre estos dos países, vamos a hablarle a las piedras. Conseguimos la autorización. Pero claro, el régimen militar vio nuestros aprestos, algunos preparativos y tampoco le gustó mucho eso. De tal manera que colocaron ametralladoras en los caminos, cortaron la vía de acceso de Chile a Mendoza y viceversa. Pero llegó gente, arribó -insólitamente- la TV extranjera y toda la represión se amortiguó. Levantaron las vallas, la Gendarmería se ubicó en los alrededores, siempre cercando y pidiendo documentos y credenciales a todos los que se acercaban a escuchar lo que sólo se les decía a las piedras. Y de esta forma el acto se hizo. Ese es el origen del movimiento que parece molestó bastante al régimen y que molestó sobre todo al ministro de Educación de esa época de Onganía, que era oriundo de Mendoza, Dardo Pérez Guilhou. Dardito Pérez había sido profesor mío en Ciencias Políticas y siempre tuvimos algunas diferencias. Y claro, por estas cosas del provincialismo, el hombre lo tomó como una ofensa personal y se dio bastante cuerda con el asunto. Desde el régimen, habiendo ganado nosotros ese primer round, se hizo luego una contraofensiva por todos los medios. La TV, la prensa escrita, la radio, le dieron una importancia desmedida a esta simple anécdota de un grupete que se reúne para decir sus cosas. Pues existió una reacción descomunal, desproporcionada y monstruosa que llega hasta el día de hoy. Pero lo más interesante es que también esa leyenda ha hecho carne en los supuestos hombres de avanzada del país. Ellos han creído a pie juntillas la propaganda de Onganía. ¡Es fantástico! ¡Increíble!


PLAYBOY: Pero suena como si se hubiera dado el Sermón de la Montaña. ¿No resulta algo anacrónica la idea de hablarle a las piedras?

SILO: De ningún modo anacrónico, cómo íbamos a desaprovechar la oportunidad -en esas circunstancias-, frente a Gendarmería, las fuerzas de seguridad, al arbitrio de un régimen que hacía todo lo posible por ahogar cualquier intento de expresión. ¿Por qué no se iba a utilizar el único medio que se abría? En circunstancias de represión todos los lugares son buenos, en dictadura no se debe desdeñar ni el más absurdo de los resquicios.


PLAYBOY: Y la leyenda continúa con el descenso de Silo al llano; ¿cómo sucedió esa bajada de la montaña?

SILO: En primer término, estábamos a escasos 200 metros de la ruta internacional, eso para empezar. Y la gente llegó en auto, en camión, a pie. Y nada de llanos, ¿qué llanos? Si el lugar era Punta de Vacas, un lugar de cajón, un valle circundado por ríos, no hay tales montañas ni tales llanos.


PLAYBOY: La pregunta fue metafórica más que real.
SILO: ¡Ah! Lo que pasa es que uno es un primate y asocia mal.


PLAYBOY: Punta de Vacas, el Sermón de la Montaña, las Tablas de la Ley, en fin, analogías…
SILO: Dicho así tiene gracia; ¡cómo no!, también se le puede dar esa interpretación. Nosotros logramos, de todas formas, no obstante la potencia del régimen, que nuestras palabras fueras escuchadas y sobre todo difundidas por 200 canales de TV de todo el mundo. Y eso creo que sí es descender al llano. El tema es que nosotros empezamos de ese modo a conquistar, un espacio.


PLAYBOY: ¿Estaba tanteando un camino, buscando qué?

SILO: Comenzamos un intercambio, buscando un sendero de trabajo. Sabiendo que la gente necesita catalizadores como lo sabe todo el mundo. Y ofreciendo nuestras preocupaciones y nuestras primeras respuestas. El siloísmo coloca a las personas siempre en el sistema y destaca que el sufrimiento que padece y el dolor que atraviesa el ser humano tienen que ver con cuestiones básicamente de tipo natural, pero la irrupción del hombre en la historia hace que sea uno un ser no simplemente natural, sino histórico. Por consiguiente, todo lo que trae dolor y sufrimiento encima del dolor físico tiene que ver con la estructura social, está ligado a las relaciones de producción. Por supuesto no es un aporte nuevo, es una forma tal vez un poco diferente de poner las cosas que sabemos desde antiguo. Entonces la temática central es la estructura social. ¿Qué pasa con la estructura social que trae dolor y ese sufrimiento? Hay un sistema de explotación, hay un sistema de desigualdad, hay superestructuras ideológicas que se montan sobre ese sistema de dominación. Y con esas superestructuras se crean necesidades superficiales, artificiales que traen aparejado mucho dolor, mucho sufrimiento interno. ¿Qué propone el siloísmo?, modificar esas estructuras económicas y sociales. Por supuesto eso también lo proponen otros, pero a algunos su respuesta no les salió bien, o ya no les sale bien. La historia no se detiene, y una de las leyes es superar lo viejo por lo nuevo. De manera que todos tenemos derecho a hacer un juego libre y cada uno el inalienable derecho a hacer su aporte. Porque nos parece que las respuestas dadas hasta hoy han resultado útiles en su momento, pero ya no los son. Entonces debemos buscar nuevas formas de modificación de la estructura social, saliéndonos de los esquemas anteriores.


PLAYBOY: En ese ámbito de búsqueda de nuevas respuestas aparece algo que se llama La Comunidad, ¿Qué fue: una comuna hippie, un taller de reflexión, una escuela?

SILO: Nada de eso y todo eso al mismo tiempo, pero la experiencia de La Comunidad pertenece a la etapa de nuestra institucionalización. Teníamos grupos distintos y dispersos en diversos países del mundo y esta diáspora se la tenemos que agradecer a los regímenes dictatoriales tanto de Argentina como de Chile. Gracias a ellos, mucha gente se movilizó, otra estuvo prisionera, encarcelada, como sucedió con la Junta Militar. El trabajo en el exterior era bastante disperso, desordenado, librado a un fuerte espontaneísmo. En ese momento llegó la etapa de ponerse de acuerdo y de concertar actividades y estructurarlas internamente. Allí nació La Comunidad como una herramienta de aglutinación interna y como una organización dedicada a estudiar los problemas que nos preocupan: lo social, lo político, lo cotidiano, la ecología, la No Violencia, en fin, los temas que definen este momento histórico.


PLAYBOY: Durante mucho tiempo su movimiento insistió en Siloísmo y Poder Joven, ¿qué era eso, que significaba ayer y que significa hoy? ¿Tiene vigencia?

SILO: En aquella época, estamos hablando de los primeros años de la década del 70, el Poder Joven fue el producto de uno de los grupos espontáneos, y nunca fue la voz oficial del Siloísmo. Los muchachos hicieron su actividad y sus publicaciones que por cierto dos están en nuestra bibliotecas. Una es el Manual del Poder Joven y el otro El Exordio del Poder Joven. Este movimiento tuvo su peso político a pesar de ser bien underground, sobre todo en la época de Lanusse. Existen muchas anécdotas por el lado de lo jocoso y lo contestatario. Cosas tales como la presencia de Lanusse en un acto público en Tucumán donde este general estaba haciendo un discurso y no había forma de responder porque estaba todo controlado -soldados con ametralladoras, etcétera- pues a estos muchachos se les ocurrió ponerse de espaldas, sobre todo porque ocupaban los primeros lugares y comenzaron a girar y la custodia policial y militar que estaba allí a darlos vuelta, y ellos a girar de nuevo. Y la situación se tornó tan ridícula que todo el mundo comenzó a reírse y gran cantidad de gente a adherir a esta forma singular de protesta. Y al final este general-presidente terminó hablando frente a un público que estaba, en su mayoría, de espaldas. Cosas de este tipo hacían frecuentemente los del Poder Joven. Eran muy contestatarios, anarcoides en su forma. Hoy, casi veinte años después, se los vería porque ya están las condiciones para eso, muy simpáticos y creativos. En aquella época, dentro de la solemnidad que existía para unos y para otros, eso era un tiro al aire, una actitud inconsistente, pero hoy se ha puesto más fresco todo. ¿Y qué vigencia tiene hoy? Yo creo que algo del espíritu del Poder Joven sigue existiendo y es mucha gente la que viene de esa variante. Por supuesto el espíritu festivo, contestatario, ridiculizador de normas y convenciones está vivo y entre nosotros tiene primordial vigencia.


PLAYBOY: ¿El Siloísmo sería una continuidad de los movimientos hippies de los años 60?

SILO: Yo creo que generacionalmente se trata del mismo fenómeno, pero en cuanto a su forma, su expresión, su tipo de lucha y demás, son movimientos totalmente distintos. Si en algo se parece a los movimientos de los años ’60 es más a la explosión del mayo Francés con toda su enorme significación política. Nosotros hemos destacado tres variantes de aquella época que son muy importantes. Uno es el guerrillerismo, otra es la variante hippie-misticona y la tercera es la de la droga. Como verá son tres variantes muy distintas. La droga tiene mucho que ver con los hippies y algo con la guerrilla. Nosotros reconocemos esas variantes y asumimos que nos estamos apoyando en la misma generación por lo tanto estamos asentados en el mismo piso histórico y sufrimos el mismo tipo de vibraciones de ese sismo que se está originando. La gente habrá dicho “bueno, son gente joven que se está expresando, entonces, son hippies porque son medio raros”. Razonamientos así, muy primarios, son habituales en el comienzo de un movimiento.


PLAYBOY: La violencia es personal y es social, gran parte de su discurso se ocupa de este tema. ¿Cuáles son las alternativas superadoras?

SILO: Por lo pronto hay violencia porque se ejerce la violencia desde un sistema. Ese sistema impone su primera forma de violencia con la explotación económica. Así que ésto es mío y usted se calla la boca. Usted marca el paso, esta es la ley. La ley la he fabricado yo, no la he fabricado para usted, la he fabricado para mí. Se empieza a ejercer violencia. Entonces hay personas que se enojan y discuten con el dueño de la ley y llega la violencia física, la agresión sicológica, la coacción moral y la presión legal que todos conocemos. Pero la violencia es pasto de todos los día, no creo que se pueda decir que violencia es simplemente el hecho de responder a la agresión económica y a la presión del sistema con una nueva violencia. El sistema está preparado para la guerra porque violencia y guerra están en el origen mismo del sistema.


PLAYBOY: ¿Qué quiere usted decir con sistema?

SILO: El sistema es sobre todo el conjunto de valores establecidos y controlados por un especial tipo de Estado. Cualquier Estado que sea es un sistema. Es un sistema de valores. ésto es bueno, ésto es malo. La propiedad es así, debe hacerse ésto y no lo otro. Todo el sistema de valoraciones está controlado por un órgano de decisión que es el Estado. Y eso para nosotros confirma al sistema. Los valores, las creencias e incluso las formas de lucha que el sistema posibilita son parte indisoluble de ese mismo sistema. Con ésto quiero ser claro, la negación de todo este aparato también es parte del sistema. Esto es totalmente einsteniano. Einstein explica que en el interior de un sistema ningún fenómeno puede evidenciar su movimiento, así lo formula y coloca como ejemplo al tren. Si usted va a 120 kilómetros por hora y usted salta, no cae fuera del tren, no cae en el último vagón, cae en el mismo lugar porque usted está integrado dentro de un sistema en movimiento y por más que haga no evidenciará su propio movimiento.


PLAYBOY: Las habladurías señalaban que entre siloísmo y droga existía una estrecha relación, ¿por qué no me aclara este punto?

SILO: Sin duda las habladurías señalaban ése y otros horrores dentro del movimiento siloísta. Lo que hemos ido rescatando en esta conversación es cómo se ha ido formando nuestro movimiento. Y lo de las drogas es un infundio más. Podemos decir que a lo largo de estos muchos años no hemos detectado ningún caso penoso entre nuestros amigos en ese campo. Sin embargo, hemos visto muchos casos de drogadictos justamente entre los acusadores. ¡Es fantástico! Así que los hombres de bien, los hombres del sistema, los de la moral y las buenas costumbres, los de la familia bien constituida, resulta que estos señores eran los promotores de grandes escándalos en ese campo. Resulta que gente de distintos gobiernos, civiles y militares, eran pasadroga. Resulta que la misma policía de Buenos Aires estaba contaminada con el problema de la droga y se metía, justamente, con esos infelices, con esos pobres hippies y luego los utilizaba para que consumieran droga y para que pasaran droga, los estupefacientes que ellos mismos conseguían. Esas habladurías no son serias, hay que tomarlas como de quien viene.


PLAYBOY: Más allá de las habladurías de la droga, éstas son un problema de cierta destructiva importancia. ¿Cuál es su prédica en este tema?

SILO: La misma que usamos en esa conferencia de Punta de Vacas al entrevistarnos con los canales del exterior. Nosotros advertimos, porque nos pidieron un mensaje para la juventud de los distintos países, acerca de la peligrosidad de la droga, incluso de aquellas de las cuales se afirma que son inofensivas. Recuerdo que uno de los periodistas afirmó que la marihuana resultaba inofensiva y está probado científicamente que no provoca deterioro neuronal. De acuerdo, pero nosotros destacamos, por los fenómenos que conocíamos se iban produciendo alrededor nuestro en aquella época, que producía acostumbramiento sicológico. Y que ese acostumbramiento abría las puertas, habilitaba para el empleo posterior de las drogas duras. Así que aún con la inocente marihuana estábamos despejando el camino de las resistencias y posibilitando el ingreso masivo hacia la entrada de nuevos consumos. De manera que sí ha existido una prédica constante en este sentido y creo que en el caso del Partido Humanista, que es uno de los organismos que salieron del movimiento siloísta, en Europa sobre todo, se han hecho campañas muy fuertes sobre eso. Pero no con los slogans que utiliza el sistema, de los cuales desconfía todo el mundo, sino con advertencias de otro tipo, no con el cuco, con los fantasmas o con el Papá te dice: Nada de drogas, sino de otro modo. En el sentido de que la droga es una excrecencia del sistema, que es el mismo sistema el que te la mete. El mismo sistema se encarga de pasar la droga y de ahogar, mediante ese medio también, la posibilidad legítima de elaborar una expresión de rebeldía liberadora.


PLAYBOY: La superación personal parece ser el tema central del discurso siloísta, pero en un mundo donde la superación personal no interesa, ¿es ésto efectivo? ¿Tiene alguna importancia?

SILO: Nosotros creemos que al sistema se le va a complicar un poco la cosa. Porque si bien hoy tiene en sus manos los medios masivos de comunicación, está cometiendo excesos y aparecen otras formas de comunicación social, a través de la TV por cable, por ejemplo. Luego la comunicación va a ser de tal modo selectiva que el ciudadano común va a poder escoger entre un modo de comunicación y otro. Ese escoger le va a crear problemas a la difusión masiva. Y toda empresa de videocable y todo quiosquito que se quiera poner, se va a interesar en qué es lo que pasa con los diversos sectores de la población. ¿Qué quiere el sector de 15 a 18 años? ¿Qué ambicionan los que miden 1,68? ¿Qué los que miden 1,71? Y así sucesivamente. El sistema va a tener que ponerse selectivo y al parcelar nos vamos a encontrar con una diversidad que va a romper el esquema tradicional de la cosa masiva, el canal único. Se acaba el tiempo de: ¡Ustedes escuchen y vean lo que yo les digo y se acabó! No, están teniendo problemas con sus ratings, hay proliferación. En el mismo centro del imperio ésto se ve claramente. Hay grandes esfuerzos en Europa por romper todo ese tipo de monopolios para que surjan nuevas expresiones. Hay lío, no está todo bajo control. De manera que esto de que no es efectiva para el sistema la preocupación por superarse en lo personal, el mismo sistema va a tener que dar una nueva respuesta y tendrá que decir lo personal importa, sintonice nuestro canal que tiene un toque personal. Vaya al sicoanalista que lo pone a usted en situación; nosotros ya nos encargaremos de ordenar la superestructura sicoanalística. Pero usted vaya. El sistema tiene dificultades para masificarlo todo, va a hacer también una apelación, nos parece, a lo existencial. Creo que fracasará pero insistirán mucho tiempo con las apelaciones a lo personal. La gente tiende a buscar otra salida.


PLAYBOY: ¿Por qué eligió el seudónimo de Silo?

SILO: Más bien me lo pusieron. Debe haber sido un gracioso. Es que Mendoza es un lugar de habladurías. Algunos me llamaban Araña, cuando yo hacía gimnasia, por el largo de mis brazos. Otros me decían Negro; otros, que yo me parecía a una espiga, pero quedó Silo, como el de los granos. Era flaco. No me disgusta para nada este apelativo que quedó, me siento a gusto con él.


PLAYBOY: Su imagen -para la mayoría- es un enigma y también una leyenda. Todo ese misterio, ¿no provoca una cierta tendencia mágica en su movimiento?

SILO: Tal vez exista, yo no podría decir que no. Pero si yo dijera que existe debería hacerla extensiva a todos los otros movimientos. ¿En qué se diferenciaría la tendencia mágica del siloísmo con la de otros movimientos? El cristianismo, el marxismo, ¿qué sería nuestra exclusividad mágica que no tengan ellos? Allí hay libros sagrados, hay devoción hacia los fundadores, un ceremonial sumamente meticuloso; hay una valorización muy rígida acerca de lo bueno y lo malo; una escatología, una idea de la historia y un fin de la historia; hay paraísos a futuro e infierno a futuro. ¿En qué movimiento no existe una percepción mágica del mundo? Si existe en el siloísmo, si está presente en todo movimiento. Ley pareja para todos o para nadie.


PLAYBOY: ¿Cuál sería la ética siloísta?

SILO: No joder a los demás, eso es todo. Y algo más agregaría: hacer todo lo posible para que no jodan a los demás. No más. No más.


PLAYBOY: ¿Existió persecución de siloístas durante el proceso?

SILO: Poca. Muy poca. Durante el proceso se nos persiguió pero no mucho. En ese sentido, nos pasó lo mismo que a los comunistas, más bien hubo persecución de otra gente, de la gente común. Eso fue lo extraordinario. Pero existió, desde luego. Hubo gente que tuvo que salir del país.


PLAYBOY: ¿Y desaparecidos?

SILO: Y sí, también hubo. Por lo menos dos asesinados a mansalva con ametralladoras en la vía pública. Pero a ésto no lo podemos llamar del todo persecución. Sucedieron cosas mucho más graves que las que le han pasado al movimiento en esa época trágica y terrible. Pero si es por decir, sí, a nosotros también nos han perseguido, podemos decirlo; pero no nos parece ético. Muchos más sufrimientos, más problemas han padecido otros. Entonces, a pesar de tener nosotros también nuestros muertos por la patria, no vamos a andar alardeando con eso. Esa es la verdad.


PLAYBOY: ¿Usted debió exiliarse?

SILO: No, y además no salí del país. Lo hice sólo para dar conferencias en distintos países porque nunca se pudieron dar acá. Por eso jamás digo que estuve exiliado.


PLAYBOY: ¿Qué colaboró para que el siloísmo tenga hoy 16 millones de adeptos en el mundo?

SILO: Básicamente los sistemas militares porque lograron que mucha gente fugara y esa gente siguió trabajando desde afuera. Así, de ese modo, dirían los místicos, Dios escribe derecho con las líneas torcidas (Risas, grandes risas. Silo mueve los brazos como las aspas de molino y dice entrecortadamente: ¡Fantástico, fantástico!)


PLAYBOY: ¿Qué vinculaciones existen entre la propuesta siloísta y los movimientos ecologistas?

SILO: Hay mucha afinidad y también aquí surge nuevamente un tema, una base generacional común. Cohn Bendit, el rojo, terminó afiliándose a los Verdes en Europa, y él fue un orientador de los movimientos de masas de mayo del ’68. Gabeia en Brasil es parte de esa generación, como lo son muchos de los nuestros. Ellos tienen una base y un sentir común con todos aquellos, aunque su bagaje intelectual sea distinto. Muchos se expresan mediante la política Verde en América latina, Europa, los Estados Unidos. Y son los que tienen un poquito más de edad, la gente que anda por los 40 es la que resuena y vibra más con la propuesta ecologista.


PLAYBOY: ¿Más que con la propuesta social del Partido Humanista?

SILO: Un poco más, sí. El Partido Verde es un partido de gran sensibilidad social, y eso se ha visto expresado en el movimiento pacifista, en las propuestas anti-nucleares, eso es expresión y sensibilidad social.


PLAYBOY: Al generar el siloísmo movimientos políticos como el Partido Humanista y el Partido Verde, ¿no ha tirado por la borda aquella primigenia preocupación espiritual?

SILO: En el viejo sentido de la palabra, la preocupación por lo espiritual dentro del siloísmo es una temática de estudio. El siloísmo, aunque no es una religión, no ha sufrido la antinomia entre las formas religiosas y las formas políticas. Nosotros hemos hecho nuestra apertura y han surgido desde el trabajo en La Comunidad expresiones como el Partido Humanista y el Partido Verde. Mucha gente de La Comunidad ha pasado a militar (la palabra militar no me gusta, pero no encuentro otra) en esos organismos políticos, que, por otra parte, están fundados sobre la misma filosofía y no se han sentido ni menguados en sus fuerzas, en sus posibilidades, en sus puntos de vista, ni han perdido interés por todo lo que ha hecho el movimiento respecto de la temática del sufrimiento personal, los modos de superarlo y todo aquello. De ninguna manera.


PLAYBOY: Las propuestas políticas del siloísmo no están dentro del sistema. ¿No los coloca, acaso, dentro del tren, tal como usted explicitaba antes?

SILO: Tal vez sea así, pero es una de las pocas posibilidades que brinda el sistema para expresarse.


PLAYBOY: ¿Cuáles son las relaciones entre el siloísmo y el Partido Humanista?

SILO: La pregunta está mal planteada, pues habría que preguntarse más por La Comunidad, porque estamos hablando de organismos. La Comunidad surge en el año 1978 como aglutinante de tantos esfuerzos dispersos por tanta superficie geográfica. Fue aglutinante y fue un importante punto de intercambio. Una de las secretarías es la de Acción Social y Política, de allí surgen el Partido Humanista y el Partido Verde.

PLAYBOY: Sin embargo, en el terreno político, a usted se lo sibdica como el poder detrás del trono.

SILO: Vamos a ver este nuevo infundio.

PLAYBOY: No es para sentirse perseguido. Se dice.

SILO: Hay un buen número de gente nuestra que milita en estos partidos y también existe un cuantioso grupo de militantes que adhiere a estos principios y no provienen de La Comunidad y que tampoco se originan en el siloísmo. Pero lo cierto es que esta gente (la del PH) se acerca y atiende a algunos puntos de vista que uno pudiera tener sobre las realidades más generales del tema político. Esto no tiene nada que ver con el poder detrás del trono. Dicho así me suena y me parece perjudicial. Sucede que desde afuera debe urticar a los filisteos la presencia de un nuevo movimiento político que trae otro razonar, una singular honestidad. Ahora, si los filisteos se urtican con la imagen del poder detrás del trono, fomentémosla, así se urtican más.


PLAYBOY: El Partido Humanista tiene una nula importancia electoral y en la izquierda se afirma que carecen de peso ideológico. Entonces, ¿cuáles son los avances?

SILO: Son puntos de vista. Lo que sí es cierto, y en eso coincidimos, es que su expresión política electoral es casi nula. En eso estamos de acuerdo.

Lo otro puede discutirse, puede afirmarse que no, que sí. No hay una especie de barómetro. En lo que estamos de acuerdo es que los votos del Partido Humanista por ahora son pocos (Silo se ríe, dice: ¡Fantástico! ¡Poquísimos!)

PLAYBOY: ¿Cómo concibe su especial visión de la No Violencia con el clásico planteo de la lucha de clases de sus aliados comunistas?

SILO: Y, todos hemos ido cambiando un poco. El clásico plateo de la lucha de clases se ha ido modificando. Nosotros nos hemos ido poniendo más buenos también. Creo que con el tiempo nos estamos encontrando en el camino. Es parte de la transformación del hecho político. Creo que hay muchas cosas en las que se puede estar de acuerdo, sin renunciar nadie a su posición. Inclusive he leído un informe del Comité Central del Partido Comunista, mucho antes de que se hiciera ningún acuerdo entre el PH y el PC, donde uno de los estudiosos del comunismo considera a la metodología de la No Violencia como una terrible y eficaz arma de lucha, según sus palabras. Entonces habrá que preguntarles a ellos por qué lo consideran así. En cuanto a lo que nosotros toca, ¿cómo se concilia con el tema de la lucha de clases? Esta es una cuestión que se va modificando muy fuertemente; Gorbachov ha replanteado todo, aparece como uno de los grandes aportes, por lo menos, de esta década.


PLAYBOY: ¿Gorbachov no será un infiltrado del Partido Humanista?

SILO: (Ríe, mueve los brazos como una araña tejiendo). ¡Por supuesto! (Sigue riendo y luego continúa). Eso me dijeron los muchachos del PC. Este Gorbi cada vez habla más del humanismo y menos del comunismo. Es muy brillante todo lo que está pasando allí.


PLAYBOY: El frente conformado con el PC y otros partidos de izquierda en el FRAL, estableció un firme retroceso de la izquierda en el país. Ese fracaso, ¿no es, al mismo tiempo, un fracaso del Partido Humanista?

SILO: A lo mejor lo es. Pero por lo que me contó la gente del PH no lo vivió así, de ninguna manera. Será porque ellos son un poco idealistas y ven el mundo al revés. Ellos lo consideraron un avance. Desde el comienzo, el PH trató de ubicarse entre la Social Democracia y el PC. Ese fue un planteo estratégico y a escala mundial. Tanto aquí como en Europa. Allí pudo hacerlo, aquí no. En el caso de Argentina, se encontró con que ese espacio estaba cubierto, ocupado por el PI. La alianza del PH con el PC y otros fenómenos anexos que se produjeron por el propio decurso histórico, crearon condiciones tales que introdujeron problemas al PI y otros que estaban en la franja. De modo que si nos atuviéramos al hecho político y a la ubicación en la que quiere colocarse el PH, vemos que lo nuestro es un avance importante. Depende de qué se quiera ver.


PLAYBOY: El PH parece un partido de marginales, colabora en esta percepción la presencia de candidatos homosexuales que, evidentemente, provocaron la repulsa de cierto electorado. ¿Por qué se da esta situación?

SILO: Debe ser el viejo espíritu del Poder Joven que ha actuado nuevamente. ¿Quiere algo más escandaloso que llevar como candidato a un homosexual? Sobre todo, en una sociedad gazmoña, llena de prejuicios, hecha a la antigua, que ahora ve santificada sus cosas porque aparece en Europa una candidata con ciertas virtudes, no precisamente políticas. Esa candidata les parece bien, no el nuestro, por supuesto. Pero no dirán que ese buen candidato del PH era uno, no muchos, que ese candidato iba en quinto término, que ese candidato no tenía ninguna relevancia política, que es una excelente persona, Yoel Soria, y que se trató con eso de mostrar que nosotros practicamos la no discriminación sexual, la no discriminación de la mujer, la no discriminación de las minorías, la racial, la religiosa. Y no sólo la predicamos, sino que la practicamos. ¿No le gustó? ¡Jódase, compañerito!, porque nosotros lo ponemos. Ese es el planteo ético del Partido Humanista. Se predica y se hace.


PLAYBOY: En la crisis de Semana Santa los humanistas casi coparon los cuarteles de Campo de Mayo. Sorprendió la rapidez de la movilización y la decisión de esos militantes. Sin embargo esa no violencia pudo provocar una masacre. ¿Existe una posición especial del partido para atender esas situaciones?

SILO: En realidad, el planteo por el cual se movilizaron nuestros militantes es: Paren a estos locos, porque acá va a ver tiros, y los tiros los van a recibir los muchachitos que están haciendo el servicio militar. Consecuentemente con la prédica continúa en contra del servicio militar obligatorio, se lanzaron a este evento en un acto muy singular de no violencia. Ahí se demostró claramente que podían hacerlo. Que se podía reaccionar instantáneamente. Ante la sorpresa de unos cuantos partidos que no quisieron invitar al PH a sus deliberaciones. Ellos discutían si iban a hacer una rueda humana alrededor del Congreso, donde todos se tomarían de las manitas en una especie de sardana paródica. ¡Cómo iban a invitar a los muchachos del PH, si habían llevado candidatos homosexuales, no sea que les contagiemos de SIDA! ¡Fantástico! Mientras discutían qué hacer y no hicieron nada, los humanistas se movilizaron y se metieron entre los dos bandos en pugna. Muy interesante como antecedente. Normalmente los humanista en Europa y en otros puntos no usan esto de ponerse entre dos bandos. Es un antecedente de interés porque implica cierto riesgo. Eso hicieron estos muchachos y lo explicaron claramente ante la prensa extranjera y ésta lo publicó tal cual. Y no era para brindar ningún respaldo al señor Alfonsín. ¡No! No era ese planteo. Nuestra movilización de Campo de Mayo no era en defensa de ninguna democracia, sino en defensa de los jóvenes que les toca hacer el servicio militar obligatorio. Y que en definitiva eran los que la iban a ligar. Rapidito se deformó todo.


PLAYBOY: El Partido Humanista es hoy parte de la izquierda. Sin embargo, durante mucho tiempo se decía que Silo y sus seguidores eran agentes de la CIA. ¿Cómo se dio ese cambio de denominación en la izquierda, sobre todo en los comunistas?

SILO: Problemas. La izquierda tradicional tiene algunos problemas, tiene que revisar sus puntos de vista, En realidad, nosotros no hemos cambiado mucho. Recordemos lo que sucedió allá por 1973, ya hace unos cuantos años. Leo: En la Argentina y sólo allí se organizará la primer experiencia política de tipo institucional con la formación del Frente Unido de la Juventud, que llevara como candidato a líderes de la izquierda proscripta. El Frente Unido de la Juventud lo ponen en marcha, como partido político en el orden nacional, algunos miembros de nuestro movimiento en Tucumán. Hay gente que hace cosas raras con su cabeza y después vienen los líos, las desmentidas, las marchas atrás, las marchas adelante y todo mal. Yo pongo este pequeño antecedente, podría poner muchos más.


PLAYBOY: ¿Cuáles son los otros antecedentes? Despáchese.

SILO: El Poder Joven siempre se ubicó como izquierda no tradicional. Más bien como una variante de los antiguos ácratas, muy transformados, muy modernizados. Pero reconoció unas cuantas tesis de Proudhomme, unas cuantas ideas de los individualistas anarcos, de los anarco-sindicalistas de Bakunin. ¿Entonces de qué estamos hablando? ¿O creemos que la izquierda fue inventada a partir del marxismo? No podemos decir esas cosas, ya estamos grandecitos.


PLAYBOY: Eso no contesta lo de agentes de la CIA.

SILO: Porque eso se ha usado siempre. Como en Estados Unidos y en sus países alrededor, la derecha usa los otros argumentos, siempre se es agente de la KGB, del Kremlin, en todos lados. Y la izquierda, lo que no manejan los comunistas, tiene que pertenecer por ley de simetría a la CIA.


PLAYBOY: ¿Siloísmo y socialismo, son compatibles?

SILO: Sí, claro que lo son. El tema está en los medios de producción en manos de quién están. Porque luego el tema de las relaciones sociales de producción se acomodan. El tema son los medios de producción. ¿Están en manos de los capitalistas o están en manos del pueblo? Están en manos del pueblo. Bien, ¿pero de qué manera? ¿En manos del Estado que representa al pueblo a través de un partido, o en manos del pueblo genuinamente? Esa es la pregunta. No hagamos disquisiciones, aquellos que están en contra de los medios de producción en manos del capital y que son partidarios de los medios de producción en manos del pueblo, se dicen a sí mismos, socialistas. Bien, esos hoy, son los humanistas.


PLAYBOY: ¿Ha visitado Cuba?

SILO: No he visitado ningún país socialista.


PLAYBOY: ¿En cuántos países se ha desarrollado el siloísmo?

SILO: Alrededor de 50 países. En Europa la boca de entrada fue España y allí somos muy fuertes. En Asia, por ejemplo, el punto importante fue Filipinas, porque existe una base cultural común. Pero fíjese, donde más hemos crecido es en India. Nos hemos desarrollado con despareja fortuna. Estamos creciendo muy bien en Inglaterra, en Estados Unidos. Hay sociedades resistentes y existen sociedades receptivas al siloísmo.


PLAYBOY: ¿Y Argentina es una sociedad resistente al siloísmo o receptiva?

SILO: Argentina es una sociedad tan receptiva al siloísmo, que el sistema se empecina en deformarlo y en denigrarlo.


PLAYBOY: ¿En las sociedades socialistas se cumplen algunos de los puntos de vista del siloísmo?

SILO: ¿A ver qué se cumple allí? …Se cumple que los medios de producción no están en manos del capitalismo. ¿Qué más se cumple? No, no se cumple nada más.

PLAYBOY: Vamos al mundo personal, ¿cómo fue su formación?

SILO: Mi formación es bastante convencional. Toda la primaria y la secundaria la efectué en el mismo colegio, en el colegio Marista.


PLAYBOY: ¿Tuvo algún peso esa formación religiosa?

SILO: Yo fui presidente de la Juventud de la Acción Católica, así que como muchos tuve mi olor a incienso, mucha gente supone cosas. Pero, bueno, ésta es mi formación.


PLAYBOY: ¿Cómo era su hogar?

SILO: También muy convencional. Mis padres ya son muy viejitos. Mi padre nació un año antes del siglo, tiene 89 años y mi madre diez años menos. El fue durante muchos años presidente de Giol, tenía unos campitos y mi madre era profesora de piano, muy aficionada a la música. Era un hogar con tres hijos, mi hermana profesora de arte, y mi hermano publicista o publicitario. Es muy creativo. Fue muy amigo de un curita, el hermano Diego, con el íbamos a predicar a las villas miserias. Veíamos los problemas de la gente, conversábamos, claro un día uno se da cuenta que no está -en verdad- haciendo nada.


PLAYBOY: ¿Y cómo se da ese salto de Presidente de la Acción Católica al Silo de hoy?

SILO: Yo creo que hay muchas biografías por ahí que cuentan lo mismo, no soy un caso excepcional, hay vidas donde esa importancia se ve más claramente. Sucede que la prédica del catolicismo y la del cristianismo hace mucho que no funcionan. Para terminar esta cuestión diré que si hubo un salto, es por que previamente existió una acumulación y entonces esa acumulación rompió el cinto y buscó un nuevo límite.


PLAYBOY: ¿Y cómo fue dibujándose ese nuevo límite?

SILO: Fue dibujándose en la lucha directa y en la confrontación y en un espíritu de verdad que indaga en la búsqueda de una respuesta. Aunque uno no puede confiar ni poner las manos en el fuego cuando habla de sus propias verdades.


PLAYBOY: Según su leyenda, sus exámenes en la Facultad de Ciencias Políticas, hasta tenían público, ¿qué hay de cierto?

SILO: Algo de eso sucedía, tendrían ganas de ver al mico, me llevaban al aula magna y allí se hacía el examen. Iba mucha gente.


PLAYBOY: ¿Allí descubrió su poder de transmisión, su poder de convocatoria?

SILO: Yo había descubierto eso porque estudié muchos años oratoria, ya había reflexionado sobre el poder de la palabra, hechas mis experiencias teatrales, y había realizado estudios sobre ese tema de la comunicación. En los exámenes surgía toda esa acumulación.

PLAYBOY: ¿Cómo está formada su familia hoy?

SILO: Ana Luisa mi mujer y dos niños, Alejandro y Federico, uno de 7 años y otro de 5.


PLAYBOY: ¿Qué lugar ocupa la mujer en su vida?

SILO: Yo siempre he pensado que las diferencias de carrocería entre las mujeres y los varones son muy apreciables y muy interesantes, pero claro, siempre existe el mismo sistema nervioso y entonces se me ha producido un problema porque no he podido percibir una dicotomía muy fuerte. Pero el sistema es un mundo de varones al que las mujeres no han podido tener acceso. Y basarse en diferencia de carrozado para dejar que la mitad de la población no tenga acceso, siempre me ha parecido un exceso. Entonces el lugar que ocuparon las mujeres en mi vida ha sido el de luchar sin desmayo por su reivindicación total. Y continuar luchando por ella es el lugar que ocupará desde el punto de vista teórico y militante.


PLAYBOY: ¿Recuerda su primer experiencia sexual?

SILO: Mi primera experiencia sexual, sí la recuerdo y muy bien y con mucho gusto. Y en cuanto a sus detalles, no lo comento. Hago como los poetas, no comento de donde llega esa fuente de gusto y de bienestar. El amor es un vino maravilloso e inolvidable.


PLAYBOY: ¿Existe alguna posibilidad para el siloísmo hoy en la Argentina?

SILO: Yo creo que está en marcha y que es independiente de los cambio de mano que pueda haber en el país. No creo que las posibilidades del siloísmo deban verse estrictamente en el campo de lo institucional, que si logra a través de un partido meter un diputado u otro. Creo que tiene que ver más con el corazón de la gente.




22 ago. 2018

Sobre el doble energético. Silo

El “doble energético”, se nutre con sensaciones de distinto potencial, se mantiene en base a impresiones (cosas que ve, oye, siente, a través de sentidos externos e internos). Ese cuerpo de impresiones son en definitiva sentimientos, pensamientos, sensaciones, todo lo que no es el cuerpo físico.
Al parar las funciones del cuerpo físico, el cuerpo energético se separa. La energía del doble viene del mundo de las sensaciones y al faltarle sensaciones se disuelve. Es decisiva la muerte cerebral y no tanto la muerte clínica, que se produce antes. Por eso, si se ha muerto, no le asustes, no lo molestes y no digas boludeces, hasta que se produzca la muerte cerebral, que es cuando se separa el doble, que conserva una franja de recuerdo.
En la muerte cerebral se paralizan las emociones, las representaciones.
El doble al no puede utilizar más esas energía organizada, ya no recibe impresiones, pero el cuerpo energético retiene memoria (recuerdos) como grabación de lo que hubo, es lo más que puede conservar. 

Es una memoria repetitiva, no es una memoria dinámica. Si queda fijado a un lugar, se mueven los muebles de lugar y se disuelve el doble. Las ceremonias de los muertos, son intuiciones sobre el doble , como para que se “nutra” de impresiones, no es que vaya a comer la comida que le dejan los familiares o amigos, sino que necesita el doble “sensaciones” para no disolverse. Todo el tema de la conservación del cuerpo, las momificaciones, las comidas, los talismanes, tenía que ver para los Egipcios, con que Ka ( el alma o doble) se mantenga, para brindarle posibilidades y darle tiempo para que a su vez genere otra cosa, un soplo más alto y pueda devenir en una organización sutil, más elevada, el espíritu, el Ba.