5 nov 2014

Inusual discurso de Putin

http://elrobotpescador.com/2014/11/02/impresionantes-declaraciones-de-putin-hablandole-claro-a-las-elites-occidentales/

Pencando en las redes, han compartido en Facebook con esta noticia del Robot pescador.
Independientemente de que el gobierno ruso sea de nuestro beneplacito o no, de una cosa si estoy seguro: Putin tiene un estilo de hablar al mundo diferente al rimbombante, halagueno, cantinflesco e incongruente estilo al que los gobiernos de las potencias nos tienen acostumbrados. 
Si es cierto lo que dice, si los mueve el derecho al libre advedrio de los pueblos, a la equidad social y a la paz mundial, la historia lo dira,... pero tambien es necesario que el ciudadano de la calle, de cada calle del mundo desee la paz y la convivencia!!!

...Y que tan seria es la fuente? hela aqui:

Dmitry Orlov

Dmitry Orlov, nacido en 1962 en Leningrado (hoy San Petersburgo), es un ingeniero ruso-estadounidense y escritor sobre temas relacionados con "el potencial declive económico, ecológico, político y el colapso en los Estados Unidos", lo que él ha llamado "crisis permanente". Orlov sostiene que este colapso será el resultado de los enormes presupuestos militares, el déficit del gobierno, un sistema político irresponsable y la progresiva disminución de la producción de petróleo.1

1 nov 2014

El acceso a los niveles profundos

Sin duda que la sustitución del yo por una fuerza, un espíritu, un dios, o la personalidad de un hechicero o hipnotizador, ha sido algo corriente en la historia. También ha sido algo conocido aunque no tan corriente, el hecho de suspender el yo evitando toda sustitución, como hemos visto en algun tipo de yoga y en algunas prácticas místicas avanzadas.  Ahora bien,  si alguien pudiera suspender y luego hacer desaparecer a su yo, perdería todo control estructural de la temporalidad y espacialidad de sus procesos mentales. Se encontraría en una situación anterior a la del aprendizaje de sus primeros pasos infantiles. No podría comunicar entre si, ni coordinar sus mecanismos de conciencia; no podría apelar a su memoria; no podría relacionarse con el mundo y no podría avanzar en su aprendizaje. No estaríamos en presencia simplemente de un yo disociado en algunos aspectos, como pudiera ocurrir en ciertas afecciones mentales, sino que nos encontraríamos con alguien en un estado parecido al de sueño vegetativo. Por consiguiente, no son posibles esas futilidades de “suprimir el yo”, o de “suprimir el ego” en la vida cotidiana. Sin embargo, es posible llegar a la situación mental de supresión del yo, no en la vida cotidiana pero si en determinadas condiciones que parten de la suspensión del yo.

La entrada a los estados profundos ocurre desde la suspensión del yo. Ya desde esa suspensión, se producen registros significativos de "conciencia lúcida" y comprensión de las propias limitaciones mentales, lo que constituye un gran avance. En ese tránsito se debe tener en cuenta algunas condiciones ineludibles:
1.- que el practicante tenga claro el Propósito de lo que desea lograr como objetivo final de su trabajo;
2.- que  cuente con suficiente energía psicofísica para mantener su atención ensimismada y concentrada en la suspensión del yo y
3.-  que pueda continuar sin solución de continuidad en la profundización del estado de suspensión hasta que desaparezcan las referencias espaciales y temporales.

Con respecto al Propósito, se debe considerar a éste como la dirección de todo el proceso pero sin que ocupe el foco atencional. Estamos diciendo que el Propósito debe ser "grabado" con suficiente carga afectiva, como para operar copresentemente mientras la atención está ocupada en la suspensión del yo y en los pasos posteriores. Esta preparación condiciona todo el trabajo posterior. En cuanto a la energía psicofísica necesaria para el mantenimiento de la atención en un interesante nivel de concentración, el principal impulso proviene del interés que forma parte del Propósito. Al comprobar la falta de potencia y permanencia, se debe revisar la preparación que se ha hecho del Propósito. Se requiere una conciencia despejada de fatiga y una mínima educación de la reducción del foco atencional sobre un solo objeto. Continuar en la profundización de la suspensión hasta lograr el registro de "vacío", significa que nada debe aparecer como representación, ni como registro de sensaciones internas. No puede, ni debe, haber registro de esa situación mental. Y el regreso a la situación mental de suspensión o a la vigilia habitual, se produce por los impulsos que delatan la posición y las incomodidades del cuerpo.

Nada se puede decir de ese “vacío”. El rescate de los significados inspiradores, de los sentidos profundos que están más allá de los mecanismos y las configuraciones de conciencia, se hace desde mi yo cuando éste retoma su trabajo vigílico normal. Estamos hablando de “traducciones” de impulsos profundos, que llegan a mi intracuerpo durante el sueño profundo, o de impulsos que llegan a mi conciencia en un tipo de percepción diferente a las conocidas en el momento de “regreso” a la vigilia normal. No podemos hablar de ese mundo porque no tenemos registro durante la eliminación del yo, solamente contamos con las “reminiscencias” de ese mundo, como nos comentara Platón en sus mitos. 
Tomado de: Psicologia IV. Conferencia de Silo

18 oct 2014

sobre el impacto de las experiencias de cambio

fuente; Dario Ergas. Unidad en la acción
La dirección del cambio

Los contactos ocasionales con otro tipo de estructuración de lo real ponen en jaque la afirmación de la razón, que si bien no ha podido resolver el dilema del existir, nos provee de argumentos con una seguridad tal, como si lo hubiera efectivamente logrado. En el instante que dura la visión, no existe la muerte ni como posibilidad; más bien sucede una acercamiento a lo que en todo momento hemos sido parte, pero recién allí se nos devela. La razón considera la finitud como un “todavía no llegará”, así la oculta de la certitud futura.

Las experiencias de sentido nos abren a una realidad conmovedora, que nos dice: “las cosas no son como piensas, hay otra forma de vivir, más libre, más inspirada, con más sentido”. Pero si ella no transforma la orientación de mis acciones, quedará en el recuerdo como algo irrelevante. Si la acción no se dirige hacia lo que la experiencia reveló como valioso, toda la vivencia de conmoción y aproximación a la totalidad, quedará reducida a algo parecido a un sueño y no tendrá mayor significado para la vida.

La acción fija la dirección de la conciencia. El surco de memoria producido por lo que se hace en el mundo es lo que marca hacia dónde tenderá a ir la vida. Si una experiencia reveladora me muestra lo esencial y mi acción se dirige hacia lo superfluo, pronto la olvidaré, por muy intensa que haya sido. Inversamente, si mis acciones siguen sus pautas, las sensaciones de unidad se graban en la memoria asociadas a la intensidad del mundo perceptual. Así, la experiencia de lo trascendente va girando la dirección de la vida hasta convertir el sentido de la acción.

Vimos en la primera parte del ensayo que en situaciones de fracaso la conciencia queda disponible para acercarse a este tipo de experiencias de cambio. Ese fracaso ocurría cuando no podíamos concretar nuestros ensueños, y esto podía pasar tanto por una situación personal o porque la misma época impide ya realizarlos. Pueden, por tanto, ocurrir coyunturas psicosociales que faciliten la proximidad de una experiencia de cambio, condiciones históricas en que la conciencia, la de cada uno en millones de personas, al sentir el futuro cerrado, sin nadie en quien confiar ni alguien a quien culpar, se encuentre en una situación de vacío interno, sin esperanzas, así, la conciencia puede quedar disponible para que “algo”, desde su propia profundidad, se presente en ella. Esa experiencia puede reorientar y vivificar la acción.

¿Pero cómo hacer para que la fuerza obtenida de estos fenómenos progrese hacia la lucidez y hacia la superación de la violencia? No es suficiente la experiencia de lo trascendente. En el siloismo fuimos advertidos desde el principio que alterar la conciencia es bastante sencillo; se logra con drogas, con prácticas de trance, a través de danzas, de cánticos, hay muchas maneras. Por lo general, conducen a estados crepusculares donde la conciencia es tomada por una emoción, por una obsesión, o por una fuerza que la interpreto como ajena a mí, como espíritus o recuerdos lejanos; la conciencia queda prisionera de sus propios contenidos y los interpreta como fenómenos externos y extraños a ella.

El interés es lograr una conciencia despierta y lúcida, capaz de experimentarse a sí misma y disponer de sus mecanismos mentales, que no está absorta por sus ensueños, pero reconoce cómo ellos la movilizan. Capaz de emprender una acción de encuentro con el ser humano, de tareas comunes que superen la violencia entre la gente.

Las experiencias de cambio, o de sentido, o de contacto con lo profundo, distintos nombres para referirnos al mismo tipo de vivencia, internalizan la mirada y tocan espacios muy hondos de uno mismo, tienen la capacidad para revelar el sentido y alcanzar una gran comprensión. Pero también su enorme energía amplifica las contradicciones y resentimientos pendientes. El sentimiento religioso, propio del contacto con la profundidad del ser, está vivo en el ser humano y puede hacer erupción cuando han fracasado todas las esperanzas razonables. Esta es la fuerza que cambia las eras. Si nos acercamos a este vórtice del tiempo, es muy importante ponernos en la senda de la reconciliación de contradicciones arrastradas quizás desde un pasado inmemorial, como personas, pero también como sociedades.

Una gran posibilidad tiene sus riesgos. El cambio no puede ser brusco. Un tren a gran velocidad no puede girar en ciento ochenta grados sin volcarse. Basta un pequeño ángulo para que doble sin problemas. Tampoco puede permanecer en dirección al abismo. Con ayuda de este tipo de experiencias, quizás es posible un leve desvío que conduzca al destino querido.

Un leve desplazamiento de las creencias

La aparición de “algo” al interior de uno, pero no “mío”, modifica creencias muy arraigadas, en particular la creencia en la muerte. Por alguna razón, ese algo al interior, no parece propio del cuerpo y no puedo asegurar que muera con él. Tampoco puedo asegurar lo contrario, pero se han invertido las cargas: ahora comienzo a dudar de la muerte y no de la trascendencia, como era lo habitual. La vida la consideraba un concepto puramente biológico, y ahora siento algo verdaderamente vivo que está en el cuerpo, pero no estoy seguro de que sea parte de él. Ese algo inasible me parece una “unidad” que lo anima y le da sentido. La muerte comienza a perder su poder opresor, y no me resulta tan claro que paralice al “ser” que siento en mí. Las creencias de toda mi vida, las razones y mi sustento ideológico se descascaran y surgen nuevas interpretaciones de la realidad. La experiencia insinúa lo que “verdaderamente soy”.

La respuesta a la pregunta por el sentido es una experiencia. Luego vienen las explicaciones, pero tienen por fundamento algo que me ha sucedido: lo he vivido. Esas explicaciones varían, y lo frecuente es que las palabras usadas para describirla, al pasar el tiempo, vayan perdiendo su valor de verdad conmovedora, se vacíen y no den cuenta de la proximidad alcanzada en el origen.

Para recuperar ese contacto es necesaria la movilización de la energía psicofísica, para llevar la mirada hacia la interioridad y comprender que las imágenes asociadas pueden ser apoyos psicológicos importantes, pero no tienen existencia fuera de la mente humana.*

Diversas escuelas espirituales en las distintas culturas han sistematizado procedimientos y construido lugares para facilitar este tipo de contacto con eso que da sentido a la vida. Solemos encontrarlas en el inicio de las grandes civilizaciones. Sin embargo, en su desarrollo, las culturas van externalizando esa “presencia interior” y terminan refiriéndose a ella como a entidades, espirituales o no, ubicadas fuera de la mente. Así, van alejando el contacto con la interioridad donde está guardado el fundamento de la existencia. Pienso que es posible, desde este momento cultural en que los dioses se han alejado del ser humano, volver a ellos si se reorienta la mirada; bastaría considerar que el hogar de todos los seres absolutos a los que quisiéramos acudir están en el fondo del corazón, y a esa profundidad debo dirigir mi llamado. Desde allí responden las fuerzas a las que estamos apelando, desde el interior de uno mismo.

Si bien se trata de experiencias personales, su práctica colectiva puede facilitar el acceso a la profundidad interna. Aceptamos con facilidad que los temores y las histerias pueden expandirse causando pánico o desbordes sociales, pero somos reacios a aceptar que las experiencias trascendentales pudieran tener la misma aptitud. Sin embargo, estas experiencias, al realizarlas colectivamente, se facilitan por el fenómeno de contagio que produce la estructura de conciencia inspirada.

Si la pérdida de sentido no es solo personal o de unos pocos individuos, y percibo en mí la disposición para aceptar algo fundamental en la propia intimidad, podría estar captando el anuncio del cambio que se aproxima.

* Los procedimientos para movilizar la Fuerza (energía psicofísica) están detallados en El mensaje de Silo, como experiencias, ceremonias, agradecimientos y pedidos. Véase Rodríguez, M. (Silo), El Mensaje de Silo, Madrid: Ediciones EDAF, 2008.

6 oct 2014

Invitacion a la lectura, por una re-evolución de la conciencia

Amigo(a) lector(a):
comparto aqui cuatro parrafos extraidos del libro Unidad en la accion, de Dario Ergas, a manera de provocacion-invitación para leer esta obra y otras del mismo autor:

En cada uno está el viento que aviva el fuego de lo trascendente. Esa fuerza interior llena de sentido eleva la conciencia, y algo que se cohesiona parece no ser afectado por la muerte. Esto está en cada uno y todos queremos vivirlo, acceder por experiencia directa a una verdad transformadora que aleje el temor y nos llene de alegría. Este acercamiento a la trascendencia es el campo de lo sagrado, algo que no quisiéramos manchar con las palabras y simplemente dejarnos bañar por su aliento de luz y silencio.

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Si es correcto que la superación del sufrimiento y del temor a la muerte es una necesidad, nuestro próximo paso será lograr la conciencia de la unidad. Pero esto ya no por evolución natural, sino, y de ahora en más, la misma humanidad se hará cargo de su destino. No sólo en cuanto a los avances científicos y técnicos que mejoran el dominio sobre la naturaleza, sino en cuanto al propio desarrollo psíquico y espiritual.
De lograrse este cambio en pequeños grupos, de seguro tratarán de influir el proceso histórico, en la ciencia, el arte, la técnica, la religión. Buscarán crear condiciones sociales equilibradas para multiplicar ese mayor grado de conciencia en los grandes conjuntos.

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Este escrito ha sido una investigación sobre las experiencias conmovedoras a las que accedemos los seres humanos y su consecuencia en la acción. Está motivado por la capacidad que tienen las experiencias de sentido para debilitar la fe en la muerte y su importancia para proponer significados que reorientan las conductas humanas. La pregunta de trasfondo ha sido si ellas pudieran colaborar a la ampliación de la conciencia, a la superación del sufrimiento y a la curación de la violencia social y personal. También me atreví a preguntar sobre la posible elaboración de nuevas ideologías y formas religiosas que privilegien al ser humano, en su universalidad y en su particularidad existencial, con el objetivo de alojar en el paisaje de las futuras generaciones que construirán la civilización mundial que se aproxima, el ideal de una nación humana universal.

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Expongo el modo que veo posible de implementar el proyecto que Silo sintetizó como “humanización del mundo”. Para elaborarlo requirió no solo una concepción ideológica de un nuevo humanismo, sino una teoría de la conciencia y la acción para descubrir qué cambios son necesarios para superar el sufrimiento y la violencia. Quizás, su aporte más importante es poner a disposición un procedimiento para el contacto con la experiencia trascendental, sin uso de sustancias, ni de apoyos que puedan distorsionarla atribuyéndola a externalidades. Además, la comprendió no solo desde una mística, sino que desde la Psicología, al desarrollar la traducción de impulsos, el espacio de representación y las estructuras de conciencia, en particular la estructura de conciencia inspirada. La libre interpretación de dicha experiencia permite su ejercicio desde creencias diversas y particulares, un modo práctico de conducir la experiencia hacia una ampliación de la conciencia y del sentido. En cuanto a la acción, comprendió la violencia que lleva implícita la moral externa y formuló principios de acción válida en base a vivencias de unidad y contradicción. En todo este texto se trasuntan sus enseñanzas y lo realizado por el conjunto que impulsa sus ideas.

El sentimiento religioso (del libro Unidad en la acción, de Dario Ergas)

(tomado de : Unidad en la accion, de Dario Ergas.)
(No se incluyen las notas al pie de pagina del original)
En cada uno está el viento que aviva el fuego de lo trascendente. Esa fuerza interior llena de sentido eleva la conciencia, y algo que se cohesiona parece no ser afectado por la muerte. Esto está en cada uno y todos queremos vivirlo, acceder por experiencia directa a una verdad transformadora que aleje el temor y nos llene de alegría. Este acercamiento a la trascendencia es el campo de lo sagrado, algo que no quisiéramos manchar con las palabras y simplemente dejarnos bañar por su aliento de luz y silencio.
Esta vivencia, propia de la conciencia inspirada, provocada por desplazamientos del yo7, nos asalta con su conmoción. Es tal su potencia y tan fuera de lo cotidiano que pareciera como si algo se introdujera en uno. Es una interpretación incorrecta, pero habitual. Cuando se realizan procedimientos rituales con devoción, estos pueden facilitar la manifestación de la experiencia trascendente y permitir que cada participante, o muchos de ellos, tome contacto con ese mundo. También en este caso tiendo atribuir el fenómeno a seres externos, y si lo sucedido tiene algún impacto, reforzará el prejuicio de que lo ocurrido provino desde fuera de mí8.
Como los seres humanos estamos predispuestos a trasladar fuera de nosotros las representaciones, también lo hacemos con los atributos de lo sagrado. Al sumergirnos en los espacios profundos e irrepresentables, la conciencia convierte esa experiencia en figuras. Esta traducción toma la forma de poema, de danza, de ritos o cualquier otro tipo de producción que refleje la intensidad de lo vivido.
Si al pasar el tiempo queremos revivir esa experiencia, recurrimos a esas creaciones provenientes de los momentos de inspiración. Al repetir el poema, la danza o el icono producido cuando tuvimos el contacto, esperamos colocarnos en el mismo estado mental que lo originó. Un cierto ritual me puede disponer para que las zonas interiores desde donde fueron generados se aproximen.
Un lugar o un objeto pueden estar “cargados” de significado, porque allí se suele producir el contacto sacro y, a siglos de distancia, puedo sentir “la carga” que transmiten; pero esto no ocurre porque esos objetos o lugares tengan en sí algo particular. Puedo sentir su poder porque, al relacionarme con ellos, movilizo imágenes que se ubican en una profundidad tal del espacio de representación que pueden facilitar la irrupción de la experiencia trascendente. Las representaciones se ubican en distintas profundidades. Así como a la cuchara de una taza de café la imagino más periféricamente que el recuerdo de mi padre ya muerto, del mismo modo, a un guía o  dios lo imagino en una profundidad mayor que la cuchara. Pero, si esa cuchará perteneció a mi padre, su ubicación en el espacio de representación se internaliza hacia la profundidad de la rememoración del padre. Así sucede con un lugar sacralizado. Al entrar en él, las imágenes de mi conciencia se emplazan en una profundidad no habitual y eso aproxima experiencias no habituales. Entonces, el contacto con lo trascendente está produciéndose al interior de uno, por algo que hay adentro de uno y no por la magia de las cosas. El error interpretativo de esta experiencia lleva primero a su externalización, atribuyéndola a causas extrahumanas, y luego a su desvío, hacia estados de conciencia crepusculares, y finalmente al alejamiento de su significado.
Para comunicarme con los dioses, es decir, para hablar con mi alma, para que aquello que es en sí mismo y para sí mismo se exprese e inunde todo mi yo, necesito estar disponible a ese contacto. Puedo facilitar esa predisposición al visitar algún lugar especial, o por una lectura, una conversación inspirada o al realizar ciertos procedimientos, pero lo que estoy haciendo es sumergir la mirada interna para que sea absorbida por aquello que busco.
La externalización ha traído varios problemas. Desde la manipulación de jerarquías que se han puesto como intermediarias entre los dioses y la gente, hasta desvirtuar técnicas que pudieron en algún momento haber prestado utilidad al creyente para su meditación. La confusión entre la experiencia trascendente con su posterior traducción, o enredar las producciones artísticas o religiosas que de allí emanan con la emoción y la claridad profunda con la que toma contacto cada cual consigo mismo, ha impedido al sentimiento religioso progresar en el practicante. Este error bloquea la recreación de la experiencia religiosa y detiene el avance del desarrollo mental y espiritual.
Sin embargo, esta distorsión podría estar invitando a la reconversión de las religiones hacia una religiosidad interna. Las distintas religiones, al concebir lo divino y lo inmortal afuera de la mente, parecen oponerse entre ellas y las creencias se vuelven refractarias, como al juntar piedras imantadas con la misma polaridad. En esta crisis mundial que pone en juego la existencia y la evolución, podría llegarse a la  conclusión de que es necesario transformarnos en un tipo superior de ser humano. En ese caso, todas ellas podrían colaborar para crear las condiciones de un salto evolutivo de la humanidad. Convertirse en una religiosidad interna implica un cambio en la dirección de la mirada, buscando a Dios en la profundidad de sí mismo y en la interioridad del otro ser humano.
Este tipo de religiosidad no cuestiona las formas externas que asumen las religiones. Comprende las distintas expresiones y procedimientos como traducciones de algo inmortal alojado en la propia conciencia. Cada cultura ama sus producciones emergidas del contacto con lo trascendente y que son distintas a las de otra. Pero, si sus religiones se han internalizado, comprenderán que las diversas representaciones provienen de una misma búsqueda, de una misma necesidad y de la misma fuente vital que se halla en el ser humano. La transformación de las religiones, y su adaptación a las nuevas necesidades, es frecuente en las crisis civilizatorias. Los pueblos antiguos, cuando se toparon en sus encrucijadas históricas, supieron dar respuestas corrigiendo y transformado esencialmente su sistema de creencias. Aun conservando sus símbolos, los conceptos de su religiosidad variaron sustancialmente, buscando la supervivencia y continuidad cultural.
Si se produce esta inversión de la mirada, cada religión contará con sus propios rituales para acompañar a grandes conjuntos en el contacto con el sentido. La influencia mutua entre ellas enriquecerá procedimientos para acercar el encuentro con lo esencial. El cambio del ser humano requiere comprender que Dios no está en los cielos, sino en el fondo del corazón de cada uno; y que los rituales y procedimientos son apoyos, y no fundamentos para una comunicación directa y personal con la propia esencia inmortal. Podríamos así aprovechar el buen conocimiento de los antiguos en la etapa que se avecina.
El factor de cohesión de los pueblos es el sentimiento religioso que une la tierra y el cielo por así decir, une esta vida con una realidad trascendente. Esto parecen descubrirlo siempre los imperios que surgen en la etapa final de las civilizaciones, quizás porque se enfrentan a un caos tan grande que la violencia ya no es suficiente para controlar poblaciones tan diversas. Durante esas crisis civilizatorias, debilitadas sus instituciones, desfalleciendo la fe que hasta allí las sostuvo, la conciencia queda disponible para tomar contacto con la profundidad, para una nueva revelación. Sin embargo, el Imperio, al adoptar esa fe, la impone por la fuerza a los súbditos, degradando la espiritualidad de la que se viste.
Por otra parte, esta asociación entre poder político y religioso es posible no por la cantidad de dioses en los que se cree, uno o muchos, sino por la externalización de la experiencia de Dios. Esto permite el surgimiento de intermediarios y la acumulación de un poder “proveniente de lo sagrado” que termina también oponiéndose a las enseñanzas más originales o cercanas de la experiencia de sentido.
Esto podría estar cambiando para los tiempos que vienen. El ser humano no necesita ya de intermediarios para comunicarse consigo mismo y vivir la experiencia fundamental. Seguramente, su relato mítico se está acomodando al saberse contenedor de Dios en su interior, aprontándose así para salir a la exploración del universo y a dimensiones temporales desconocidas.
La revisión en materia religiosa ocurre siempre en los momentos de las grandes crisis, y este podría ser el caso. Realicen o no las religiones actuales esta transformación, es seguro que numerosas formas de religiosidad aparecerán en este ocaso del tiempo, para ayudar a los pueblos del mundo a unirse y encontrar su verdadero sentido.

Esta crisis podría ser la alborada de una era mundial. Gracias al encuentro entre las diferentes culturas, descubriremos en nosotros mismos lo que ellas tienen en común. A su vez, sus religiones respectivas podrían tener importancia para ayudar a reconocer a Dios en cada ser humano de la Tierra.

5 oct 2014

Apuntes sobre la noviolencia indignada

Mientras los gobiernos europeos siguen sometidos al imperio de las corporaciones militofinancieras y aplican, tropezando una y otra vez con las mismas piedras, los planes de ajuste y de recorte, el disenso crece, se multiplica.
Ya no es la izquierda ortodoxa la que se opone a esta involución, son las personas sensatas, vengan de la ideología que vengan.
Pressenza, Redacción Paris, 26 Mayo 2012, Mariano Quiroga
Y así como entre los sumisos tecnócratas la obsecuencia es ley y se defiende el orden establecido a sangre y fuego, entre los disidentes se abre un amplísimo debate. Que no debería despreciarse ni subestimarse.
Ese debate es clave para el futuro, es imprescindible para este presente de confusión, combustión y desasosiego, pero, por sobre todas las cosas es esencial para el futuro. Porque la dirección que sigan los pueblos y no los gobiernos, es la que permitirá llegar a nuevas formas de gestionar el cotidiano de las sociedades.

¿Es posible un cambio fundamental en la conciencia individual y en la sociedad?


Superar la violencia en la vida propia y con las otras personas es un gran proyecto, difícil de creer posible, y ese es un problema. El cambio que busco no es pequeño. Supera los límites de la imaginación. Por eso ha costado comunicarlo. Creí alguna vez que por controlar las estructuras de poder se construía la sociedad soñada. Comprobé que ello no variaba la raíz de la injusticia y el dominio sobre las personas: funcionaba al principio y, luego, volvían los mismos vicios que se querían transformar. En lo personal, aun superando muchos resentimientos, la muerte y el sentido definitivo de la vida sigue acicateando mis búsquedas. Muchas veces he confundido los éxitos de coyuntura con las metas profundas de la vida. Cuando finalmente puedo afirmar la envergadura del proyecto, pierdo la discusión porque la propuesta es considerada utópica, es decir, inalcanzable en el tiempo y, por tanto, sin urgencia para efectuarla.
El cambio en las materias humanas no se puede forzar. Es decir, se puede, pero las consecuencias son nefastas y las cosas regresan a situaciones peores de las que partieron. Tiene que ser querido, íntimamente querido, con la fuerza de la necesidad. Esa necesidad es precisamente salir del sufrimiento y la violencia. Pero, en el fondo, considero que sus causas no tienen que ver conmigo, siempre hay a quién culpar por lo que me pasa, o una razón urgente que esconde el hastío de la rutina, o una justificación para la violencia que ejerzo. No parece que yo estuviera a cargo de mi vida y mucho menos siento responsabilidad por lo que acontece en la sociedad.
La importancia de las experiencias extraordinarias es que, por un instante, modifican completamente toda la estructura de la realidad, y presentan con evidencia indudable la certeza de que la vida sí tiene sentido, es. Ante esa vivencia no existe la muerte, ni siquiera es una palabra posible de pronunciar desde ese plano. El impacto es muy breve, pero muy importante; gracias a ella, la conciencia logra la referencia de una realidad distinta y sentida como “verdadera realidad. Al diluirse, queda el recuerdo de algo extraordinario hacia donde, sin duda alguna, debo, quiero y puedo ir. Esta experiencia no me cambia la vida, pero me da la oportunidad de hacerlo. Me sustrae del mundo gris y me muestra la luz del sentido. En particulares momentos esto sucede y es posible variar tímidamente el rumbo. No siempre se les da la relevancia que tienen, y pudieran pasar desapercibidas al otorgarle un valor puramente anecdótico. En ciertas ocasiones, los ensueños pierden su poder y algo emerge detrás de la desilusión. Una experiencia totalizadora arrebata a la conciencia, aumenta su caudal energético y la inspira. Recodos del tiempo en que lo humano nos conmueve y parecemos recordar el sentido olvidado. Este contacto con lo profundo revitaliza la acción y puede ser orientada hacia un gran cambio; sin apuro por alcanzar una meta, inicio una aventura hacia un inmenso futuro.
Estas experiencias son las de contacto con la profundidad o el “sí mismo”, logran el reconocimiento de la unidad de todo lo existente. Este fenómeno sucede al internalizar una mirada que se desliza hacia los espacios de silencio de la mente. Si bien algunas técnicas espirituales o procedimientos místicos facilitan aquello, es la acción válida o moral la que graba la huella del mirar interior y la comunicación con la experiencia de sentido. Es decir, el cambio no sucede por la revelación de sentido, sino gracias a las acciones que esas experiencias inspiran. Esta primacía de la acción tiene justificación teórica, ya que es gracias a la reflexión sobre sí que produce la acción, lo que graba con valor de “realidad” la huella dejada por la irrupción de la totalidad.  

El gran cambio es despertar de la pesadilla del sufrimiento y de la violencia que está en mí y alrededor mío. Es generar condiciones sociales de libertad, justicia y equidad para que todos podamos despegarnos del penoso estado actual. Es convivir con una mirada más interna al yo habitual que, mientras este actúa, permanece en contacto con un centro interno sin perderse de sí. Es reconocer esa misma posibilidad en ti y tratarte en consecuencia.

18 ago 2014

Espiritualidad, cultura y política: Nuevos paradigmas para un nuevo mundo


Con las exposiciones del politólogo Atilio Borón, el investigador humanista Hugo Novotny y el Cónsul de Bolivia en Rosario Sixto Valdéz Cueto tuvo lugar el primer evento del ciclo “Abriendo Horizontes en Latinoamérica y el Mundo: Nuevos paradigmas en política, cultura y espiritualidad”, promovido por el Senado de la Nación y el Centro Mundial de Estudios Humanistas. El objetivo de la jornada fue generar un espacio para la reflexión de temas imprescindibles para la construcción política y social, “dando relevancia a los aspectos más profundos que llevan implícitos los procesos sociales y la propia existencia humana”, según indicó la Dirección General de Relaciones Institucionales del Senado.
tomado de Pressenza

15 ago 2014

Experiencias guiadas: ejercicios de meditacion dinamica

Las experiencias guiadas, podríamos definirlas, como «imágenes de meditación dinámica referidas a la vida del que medita, con la intención de facilitar actividades coherentes en la vida diaria". La facultad de iLas experiencias guiadas, podríamos definirlas, como «imágenes de meditación dinámica referidas a la vida del que medita, con la intención de facilitar actividades coherentes en la vida diaria". La facultad de imaginar nuevas situaciones permite ampliar puntos de vista y reordenar proyectos de vida.

Las experiencias guiadas consisten en una serie de frases mediante las cuales se describe la escenografía mental en la que el practicante puede emplazarse. Las frases están separadas por puntos aparte, indicando que el lector interrumpa la lectura de acuerdo a la dificultad de las imágenes. Por otra parte, los asteriscos (*), señalan silencios prolon­gados que debe hacer el lector, dandose la oportunidad de elaborar sus propias y personales imágenes.maginar nuevas situaciones permite ampliar puntos de vista y reordenar proyectos de vida.

Las experiencias guiadas consisten en una serie de frases mediante las cuales se describe la escenografía mental en la que el practicante puede emplazarse. Las frases están separadas por puntos aparte, indicando que el lector interrumpa la lectura de acuerdo a la dificultad de las imágenes. Por otra parte, los asteriscos (*), señalan silencios prolon­gados que debe hacer el lector, dandose la oportunidad de elaborar sus propias y personales imágenes.

Se trata de una invitación a observar en la vida diaria algunas dificultades que se pueden vencer y que están relacionadas con las propuestas de la experiencia realizada ese día.

El esquema constructivo de las experiencias guiadas, es el siguiente: 1.- entrada y ambientación; 2.- aumento de la tensión; 3.- representación de núcleos problemáticos; 4.- desenlace (u opciones de solución a los núcleos-problema); 5.- disminución de la tensión y 6.- salida no abrupta, generalmente desandando etapas anteriores. Esto último permite obtener una suerte de síntesis de toda la experiencia.

13 ago 2014

Robin Williams: ¿Sabes lo que es llorar sin causa desde niño o ante una pieza de pan?

tomado de: Pressenza

robin
Por Andrés Figueroa Cornejo.-
El actor Robin Williams tenía 63 años cuando se mató definitivamente. Y escribo definitivamente porque andaba matándose desde antes, claro.
El nombre Robin proviene de un pájaro petirrojo europeo o americano. Ave breve de pechera rojiza. Y Williams, de origen germánico y que en español es pariente directo de todos los guillermos conocidos y por conocer, salió de un casco o yelmo protector. Los nombres y apellidos normalmente son accidentales. Pero casi todo es accidental y frágil y contingente. Lo cierto es que Robin Williams, independientemente del actor muerto, podría ser un pájaro de escudo cardíaco y gorra noble, blindada. Un pájaro de pelea, un mirlo combatiente, una especie de unidad vital en primera línea de fuego, expuesto y protegido tristemente en la guerra.
No sé si Robin Williams votaba por los demócratas o por los republicanos en Estados Unidos. No sé si perseguía en secreto alguna campaña que tuviera que ver con la revolución socialista o entregaba recursos para la investigación médica de alguna enfermedad incurable. No sé siquiera si votaba, si creía en alguna versión de Dios, si dormía desnudo, si era un amigo bueno o golpeaba a su esposa y ella lo soportaba por estatus y a cambio de dinero.
Sí disfruté de La Sociedad de los Poetas Muertos. La he visto varias veces porque tiene que ver con la libertad. Y a los que más quiero y admiro luchan por la libertad. La de verdad, esa que se realizará cuando todos seamos iguales y el reino de la necesidad y la apropiación privada de lo humanamente creado  sea un expediente antropológico.
Y la depresión. Esa siempre es crepúsculo, mundo azulado, nostalgia de lo no vivido, persecución a tientas de lo que todavía no existe. Y entonces el alcoholismo, por supuesto. Con o sin psicotrópicos, da igual. Te permite deshacerte del dolor por todo y por todos a ratos largos.
¿Saben la victoria que significa enfrentar la barra alcohólica del boliche, sortear los vinos de honor, brindar con agua los años nuevos, encarar la exhibición embotellada y delirante de los supermercados y lograr decir NO después de haber estado en el horno? ¿Y que la victoria consista en decir NO todas las veces, como si fuera la primera vez, sin bajar nunca la guardia, sin poder flaquear ni una sola vez porque entonces comienza la caída en donde la dejaste?
¿Sabes lo que es llorar desde niño sin causa o ante una pieza de pan?
Ese cáliz, apártenlo.

9 ago 2014

Espiritualidad, cultura y política: Nuevos paradigmas para un nuevo mundo

es necesario que el paradigma social sea “totalmente nuevo en el cual la idea de desarrollo no signifique sólo crecimiento económico”, donde una característica del nuevo paradigma social es que “debe plantear el desarrollo integral de todos los seres humanos basado en la comprensión esencial que de que “el progreso de unos pocos termina en progreso de nadie,


7 ago 2014

desarrollar su capacidad de goce

“El asceta avinagrado es un ser siempre inclinado a la crìtica intolerante, a no reconocer las necesidades de otros y a restringir la libertad de los demás. La ética socialista, es decir, aquellos que viven y se comportan según el espíritu de una tal ética socialista, tiene que resolver con su vida la mayor de las paradojas: viviendo en un mundo monstruoso y tenebroso, tienen que mantenerse sensibles a todos los sufrimientos, no pueden perder la capacidad de indignación ni la disponibilidad al sacrificio de sì mismos si fuese necesario, pero al mismo tiempo tienen que desarrollar su sensibilidad para con las alegrìas y las bellezas producidas por la vida e igualmente para con las pequeñas alegrìas; para decirlo con Marx, tienen que desarrollar su capacidad de goce”.
Agnes Heller
tomado de: SER  MAESTRO: UNA APUESTA ENTRE LAS NECESIDADES Y LA FELICIDAD
 Jair Velasco Acosta

4 jun 2014

Un nuevo modo de gestión de los individuos

Las salas de espera de los psiquiatras, de los psicólogos y médicos generalistas -primeros prescriptores de psicotrópicos-, están desbordadas de gente que no puede más y tienen como último recurso la medicina y la psiquiatría. En realidad, esta medicalización no es solamente un mal menor, respuesta inmediata a un riesgo inminente. Constituye todo un sistema montado alrededor de una concepción de la medicina fundada sobre la prevención -la máquina económica y social debe funcionar a pleno, habría que prevenir antes que curar- y sobre la persona que debe ser actor responsable de su salud y de sus actos. Y los “expertos” -muy lejos del “coloquio singular” entre el médico y su paciente- están ahí para ayudarlo: no tiene que fumar, no tiene que beber, deberá hacer deporte, y comer cinco frutas y verduras por día y si es obeso, no es porque sea pobre y se alimente con comida chatarra, sino porque no sabe “manejar” el sobrepeso y por lo tanto, su vida. Se sabe que en cada versión del famoso DSM, el manual mundial de la psiquiatría, elaborado por la asociación de psiquiatras americanos, decenas de “patologías nuevas” han hecho aparición. En otras palabras, para las necesidades de la industria farmacéutica y las compañías de seguro, el DSM contribuye a hacer que un número creciente de hechos de la vida se transformen en patologías que hay que tratar. Se trata de “inventores de la enfermedad”, según la expresión del periodista alemán Jörg Blech. El DSM es la medicalización de la existencia inscripta en el mármol. En realidad se trata para el sistema, de dominar al individuo en lo más intimo de su ser.  
A partir de aquí, si nos interrogamos acerca de la “salud mental” en términos “positivos”, nos empantanamos, porque es casi imposible de definir con precisión lo que es el famoso concepto que es una bolsa de gatos ideológica. Pero si se considera que la “salud mental” es ante todo un modo de gestión de los individuos en un contexto de crisis profunda del sistema -en particular en lo referente a la dimensión humana- se comprende mejor porque la dicha “salud mental” ha tomado tanta importancia en el curso de estos últimos años. La salud mental no es la búsqueda del famoso “bienestar” del cual tanto se nos habla. Es a la vez la respuesta al “malestar” generalizado del cual se empieza apenas a hablar, y la respuesta a la exigencia cada vez más tiránica de la performance y de la competitividad (como dice un sociólogo, Alain Ehrenberg, vivimos en una “sociedad del doping”). Podemos preguntarnos: ¿por qué la salud mental deja de lado a los locos? Un primer paso para la respuesta viene dada por un profesional poderoso de la psiquiatría oficial francesa, Philippe Cléry-Melin. En un informe escrito en 2003 al Ministerio de la Salud, indicó que el Estado no puede -por razones económicas- ocuparse a la vez del psicótico y de la madre de familia deprimida y que se debe priorizar esta última. Es cierto que el sufrimiento psíquico de masa constituye un problema mucho más acuciante políticamente que el destino de algunos centenares de miles de psicóticos.
En realidad la psiquiatría es cara porque reposa en la presencia humana de los equipos. Lo que es insoportable al sistema que considera a los enfermos mentales como inútiles definitivos, es decir, que no podrían nunca ser recuperados por la máquina económica. Dicho de otro modo, la psiquiatría -cuando se ocupa de la locura- no constituye, a sus ojos, una inversión. Se han suprimido miles de camas, pero no se han organizado los medios suficientes para generar estructuras descentralizadas. Se cuestiona la psiquiatría de sector y se quiere instalar en su lugar un sistema en dos tiempos, el hospital para gestionar la crisis y el sector médico-social -y cada vez más lo social y la caridad- para hacer frente a la cronicidad. La consecuencia de esta política es el abandono del tratamiento. Se impone a los equipos, que no pueden más, las reglas de manejo de una empresa, y se les impide hacer su trabajo -lo que constituye una forma de someter el «trabajo vivo», o dicho de otro modo, lo más vital del trabajo-, reduciendo lo más posible su verdadera función, y cuestionando la psiquiatría centrada en el sujeto. La elección de los poderes sucesivos es entonces gerencial y financiera. Esto es, desde ya, la apertura de una vía rápida para una concepción de la “psiquiatría como negocio”, de la cual el señor Cléry-Melin es uno de los felices sostenedores. Cléry-Melin es propietario de seis clínicas reservadas a esos franceses que “pueden pagar por su salud”, como él dice, o sea los más ricos. Existen entonces lo que el psiquiatra Pierre Bailly-Salin -una de las figuras del desalienismo- llama ”dos psiquiatrías: una para los nobles, y la otra para los innobles”.

19 abr 2014

Todo lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad


"...Hay frases en algunas películas que dicen que todo lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad. Es decir, todo lo que tú haces, todas tus grabaciones, en el momento de partir es el juicio de tus acciones, entonces mejor que tus memorias, que tu mundo interno este reconciliado, purificado, que estén livianos, de lo contrario, te atraen a este mundo, te quieren dejar quedar aquí. En el mundo cristiano hablan de un purgatorio, en el que tienes que estar porque no estás purificado, tienes que estar en un lugar intermedio, en un bardo como dicen los tibetanos, en el que están confusos, no saben para dónde ir. En cambio si estás reconciliado, purificado, liviano, en paz contigo mismo y con los demás, no tienes nada que te ate aquí, que pese, si no que partes hacia el lugar que corresponde a ese nivel de ser.

Entonces tu espíritu, es como si hubiera distinto tipo de espíritus y cada espíritu va hacia el plano que le corresponde para seguir desarrollándose. En todo esto parece que existe un plan, un proyecto, pero uno no tiene recuerdo de ningún proyecto, ni sabe. Es muy curioso cómo vivimos en un mundo en donde no sabes de dónde vienes, no sabes hacia dónde vas, estás preocupado por otras cosas, pero por ese tema tan esencial, tan fundamental, no te preocupas, cuando justamente es un momento que pasas por aquí, pareciera que es un tránsito de perfeccionamiento, de posible perfeccionamiento, pero no vemos la vida como una oportunidad estupenda de un posible mejoramiento, de una contribución a un proyecto general que no hemos hecho.

Nosotros somos parte de ese proyecto y lo mejor que puedes hacer es colaborar con la evolución de las cosas, es el primer principio. Colaborar. En la medida en que vas en contra de ese proyecto, entonces te perjudicas. En la medida en que tú colaboras con ese proyecto de unidad, de transformación, de humanización, humanizar la Tierra es llevar eso profundo, echar luz, en la medida que colaboras con eso, tú, si podemos hablar de un tú, te mejoras, te perfeccionas, te subes como en la ola de esa corriente. "

Tomado de: 
Entrevista a Eduardo Gozalo, Maestro Disciplina Material,  septiembre 2011 
Parques de Estudio y Reflexión Punta de Vacas. 

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Comentario:

Todo lo que haces o dejas de hacer, 
todo lo que dices o dejas de decir
queda grabado indeleblemente en cada célula de tu cuerpo, 
en cada atomo del universo,
en cada unidad del espacio-tiempo,
y de ello depende tu bienestar o malestar interior, 
tu salud y tu enfermedad,
tu sueño sereno o inquieto,
...tambien tu temor o tu apertura ante la propia muerte.
                                                                                          Gabrielvl

17 abr 2014

Fragmentos del prologo al libro "La unidad en la acciôn" de Dario Ergas

Historia de una pregunta

Inicio aquí el tercer estudio sobre el sentido de la vida. Han pasado casi veinte años desde mi ensayo llamado Los estados oscuros de la conciencia, que luego se editara como el libro Sentido del sinsentido, y seis años desde que se publicara La mirada del sentido.
El primer estudio tenía el claro objetivo de ayudar a superar el resentimiento. Conocer los momentos más dolorosos y poder encontrar el modo de despegarnos de ellos hacia la esperanza y la reconciliación. Quizás una de las cosas más rescatables fue haber considerado al sufrimiento como indicador de un error psicológico: si sufro es porque en algo estoy equivocado; y a partir de allí buscar el camino de reconciliación.
El segundo estudio relata el encuentro con una experiencia trascendente, estableciendo un diálogo para que el lector reconozca en él ese tipo de vivencias. Se revisan los temas esenciales de la vida y los tópicos más conflictivos, iluminándolos con la óptica del Sentido.
Recién terminado el tercer ensayo, y aprontándome a los últimos retoques, me pregunto de qué trata. Intento mostrar que si bien la experiencia de comunicación con la profundidad de la conciencia es la respuesta a la pregunta por el sentido, no es suficiente, pues esa experiencia con mucha facilidad se pierde en el olvido. Las experiencias reveladoras del ser trascendente han de traducirse en una construcción cuya consecuencia sea el crecimiento de esa experiencia en uno y su reconocimiento en los otros. La vivencia del contacto con la totalidad se la experimenta como “unidad”. En este trabajo se expone que el sentido de la vida es hacer crecer la unidad interna, junto a otros, y esa dirección es la base para una transformación personal, social y humana.

A quién van estas palabras

Mi intento de comunicación no va a interesar a todos. Pero, si buscas sin saber exactamente qué, o estás aburrido de explicaciones que no conducen a nada, o necesitas cotejar lo que te sucede, o los moldes de comportamiento te asfixian, si no sabes ya a qué achacarle lo que te está pasando, me gustaría que recorrieras el texto a ver si algunas frases coinciden con algo tuyo.
Para los que están perdidos o no saben quiénes son y la pregunta regresa una y otra vez, a pesar del éxito o la falta de él, a pesar de lo que tienen o no alcanzan a poseer. Para quienes necesitan un amigo en la soledad. Para ti, si decides acompañarme en estas líneas.
Si estás agotado o confundido y quieres levantar vuelo; si desconfías de todas las causas y aun así insistes en abrazar las más nobles; si consideras el cambio social como un proyecto imposible, pero guardas la esperanza de encontrar el camino que lo permita. Este escrito es incapaz de revelar el sentido de tu vida, pero tal vez pueda ayudar a descubrir algo que ya está en ti queriendo presentarse ante tus ojos.

Trataré de extraer las respuestas sedimentadas en estos años, y alguna puede ser de utilidad. Esta es la posta de la historia, cada generación tiende su mano a la siguiente esperando realizar en el futuro lo que la impulsa.

16 abr 2014

La muerte es la ilusion maxima (Charla de Silo con Salvatore Puledda, 1983)

Apuntes sobre comentarios que hizo Salvatore de conversaciones con el Negro relativos al fenómeno de la muerte, durante unos seminarios en los que participó en Mendoza.
La charla con el Negro, según Salvatore, no fue muy diferente a como la reconstruyó a continuación:

*El Negro dijo que: Hay un Doble y eso se da por sentado. Este Doble está registrando todo lo que pasa durante la vida como si fuera una especie de... él la nombra “copia de carbón” o fotocopia del cuerpo y todo lo que le pasa a uno se registra allí. No solo esto, sino también las características con las cuales uno nace están allí, grabadas en el Doble. Porque ahí surge un problema bastante serio, que sería... ¿en que términos podríamos hablar de justicia humana si uno efectivamente no conoce las condiciones que se han dado a una persona?. Por ejemplo, nace una persona coja, otro ciega o con un desarrollo intelectual muy bajo, o muy alto; uno nace en una situación ambiental de un cierto modo, otro en una situación totalmente desfavorable, otro en el medio de un campo. ¿Es distinta la cosa, no?, la capacidad que uno tiene de desarrollo, y entonces de que manera podemos juzgar a una persona, donde está la justicia?, son preguntas que ustedes se habrán hecho mil veces.

Tambien dijo que: Esas características con las cuales uno viene al mundo y él ámbito en el cual cada uno viene, todo esto está grabado en el Doble. Cada uno viene con una determinada característica que él llama la “Dirección Mental”, que podría ser lo que los griegos llamaban el “Daimón”, que es la fuerza que empuja a una persona en una dirección u otra y que la va llevando preferiblemente hacia una dirección y no otra, y después se va desarrollando en un determinado ámbito en el cual está, en el cual cada uno nace y todo esto da la Dirección Mental que se le ha dado (y podemos hablar así) en el nacimiento, y todas las cosas que le pasan después en la vida, si ha estado en un ámbito favorable o en uno poco favorable, etc, todo esto se registra en el Doble.Entonces, si hay un tipo de juicio post-morten es un juicio muy distinto del juicio humano. Entonces, todo lo que se le ha dado al comienzo mas lo que ha dado en las interrelaciones con el ámbito más favorable o menos favorable, y todas las cosas que le han pasado a lo largo de la vida, se van registrando allí como una fotocopia perfecta de lo que le ha pasado en la vida, se acumula allí.

Les describo el panorama como él me lo presentó.

La Muerte ¿Qué es la Muerte? El me dió una definición que recuerdo muy precisamente: “La Muerte es la ilusión máxima.
”¿Por qué es así?

La razón era esta: Durante la vida, uno tiene impulsos no solamente de la memoria si no también del ámbito externo y entonces se va ubicando también con respecto del ámbito externo, va respondiendo a cosas que están afuera y uno se mueve hacia ellas.

Pero cuando mueres ya tu cuerpo no tiene mas la posibilidad de responder a estímulos, de sentirlos, de captarlos; entonces la única cosa que queda es la memoria, en el Doble. Dicho en nuestro lenguaje: tienes representación pero no percepción. Si no tienes percepción, lo que tienes son solamente tus recuerdos que se han organizado de una cierta manera.

Entonces, después de la muerte, aparte de que el sujeto no entiende, un sujeto sin trabajo interno no entiende que se ha muerto, y entonces se le corta la relación con el medio y le surgen todos sus contenidos; sus climas y sus contenidos y estos climas van organizando un paisaje como el paisaje del sueño o el paisaje de la transferencia y él se mueve ilusionado por estos paisajes creyendo que son reales. Entonces la aproximación que yo puedo tener a éste fenómeno es la transferencia o el sueño. En el sueño yo estoy en un paisaje que yo mismo construyo, pero yo no se que lo he construido yo.

Si el sujeto no se da cuenta , no tiene otra referencia, le pasa como en un sueño. El está dentro de su paisaje pero no se da cuenta que lo esta construyendo él mismo y automáticamente los paisajes que él construye van a tener un argumento, un desarrollo hasta que llega a un punto donde se le da la contradicción. Yo me pregunto: En este punto: ¿el sujeto esta vivo o esta muerto? ¿Quién es el que percibe? Este es un lío ¿Quién es el que me ve?.

Estamos proponiendo una hipótesis, que es que existe el Doble, porque si pensamos que existe solamente el cuerpo, entonces es otro lío.El Doble esta trabajando con su memoria..La conexión entre la memoria, el Doble y el cuerpo, esto yo no sé cómo funciona.Sigamos suponiendo que el Doble existe y la próxima pregunta es ¿cómo actúa el Doble sobre el cuerpo?.

Esto no lo tengo claro. No sé tampoco en que momento empieza el fenómeno, yo transmito lo que él me dijo. Quedamos en que él está adentro de un paisaje que él mismo construye sin saberlo y lo lleva automáticamente a su contradicción.Y luego de esto, algunos de éstos Dobles, los que están allá y no pueden procesar más se disuelven, pierden su unidad, el paisaje que ellos han construido por la contradicción, se disuelve.Y otros no, otros llegan a un paisaje como los que hay en la mayoría de las religiones, llegan a un paisaje y allá se pesan, se deciden, las acciones buenas y las acciones malas.

Él decía que es así pero no es lo común que el Doble llegue al juicio.

Yo entonces le pregunté: “Si hay un juicio, hay jueces, ¿Quién juzga?, ¿Estos jueces tienen identidad?, ¿Tienen realidad externa al sueño del sujeto? O son una proyección misma del sujeto cuando ha llegado a un cierto estado.” Porque en la mayoría de las religiones están los jueces de los muertos.Dijo que esto no era muy importante. No es el punto central.

Luego dijo:

Y después del juicio se lo envía a distintos lugares, que parece más o menos corresponder a lo que dice en las religiones, a un punto donde lo disuelven otra vez. (Es decir que después del juicio él se puede disolver, es como que hay varios “chequeos”).Y después dijo - y quizás esto es lo más interesante que me dijo-: Esos que han pasado un juicio favorable (sí se puede decir así), están frente al anillo, el de la experiencia “El Viaje”. Eso me lo dijo explícitamente. Y allá se pasa verdaderamente a una cosa completamente distinta. Esos Dobles que han mantenido su unidad, que han podido pasar a través de su sueño y después han sido juzgados de manera favorable, entonces se les aparece ese anillo. Decía que más o menos éste es el paisaje post-mortem, y la experiencia “El Viaje”, está expresando exactamente ese túnel luminoso por donde transitan los Dobles que llegan.

¿Qué Dobles llegan? Eso es interesante. Eso depende de lo que ha hecho con esta Dirección Mental que se te ha dado al comienzo. ¿Qué has logrado, qué has hecho? -dadas las condiciones que te han tocado-.Otra cosa que menciono fue respecto de la reencarnación, dijo que existe, .pero que solamente los Bodisatwas se reencarnan, es decir esa persona muy especial que ha llegado a un determinado nivel de comprensión y elige por amor a la humanidad o por lo que sea, “bajar”. Ésta es la única forma de reencarnación decía él. No todos se reencarnan. Otro punto muy, muy importante aunque ya no del paisaje post-mortem, era cómo Oriente y Occidente han encarado esto de la muerte. Él decía que los occidentales han tomado la forma egipcia de conservar el cuerpo o la idea aquella que toman luego el judaísmo y el cristianismo, de que resurgirá la carne. Entonces está el problema del cuerpo, y la momificación, será esta una idea fundamental de occidente que lo lleva a una cierta materialidad de la civilización.

En Oriente la idea es completamente distinta: esto es un valle de lágrimas, donde está esa rueda monstruosa, tremenda que te hace siempre reencarnar y reencarnar y reencarnar y tienes que pasar 10.000 vidas y primero gusano, después mariposa, etc., hasta que llegas a ser Brahmán. La idea fundamental es que desaparezca este de aquí y esto produce 2 trasfondos mentales muy muy distintos , que dan dirección a un tipo de civilización.Allá es deseable irse (Oriente) y acá conservar el cuerpo (Occidente).

Otra cosa que me dijo:

Con respecto al purgatorio, que no era una idea tan estúpida. Cuando se le hace el juicio también se le da un tiempo para que pueda recomponer su contradicción y entonces algunos son juzgados y..., y a otros se les da un tiempo, que correspondería al mito cristiano del purgatorio, en donde puede haber interacción con los vivos. Interacción mental. Los vivos pueden ayudarlo a hacer lo que tiene que hacer (así se explican los rezos por los muertos y esa cosa).Así describía él, el paisaje.

De todo esto se desprende una idea muy útil, que es que no importa en qué momento de la vida uno muere ni en qué condiciones nace. Esta es la cosa más excepcional, más importante: que hay una verdadera justicia, que no es la justicia humana! No hay desventajas, es una justicia que no entendemos muy bien.La otra idea que se puede extraer de esta conversación, que es muy útil, es que ayuda en esto de la transferencia y de la acción válida. Eso me empuja a sacarme mis contradicciones, porque son las mismas que yo encontraré, con la diferencia que aquí puedo operar y allá no.Con respecto a la Dirección Mental decía que no todos parten o vienen con la misma. (Esta dirección Mental es … la Dote).No es predeterminismo, es un foco. Con todo esto que se te dio, ¿qué has hecho? Se te mide según lo que se te dió y esa es la justicia.
Él decía literalmente: Todo esto, tanto la dirección mental que te ha sido dada como las condiciones, las cosas que te han pasado durante la vida, están grabadas en el Doble, por lo tanto no se puede comparar y es por esto que no existe justicia humana. Entonces es enorme la dificultad, la enorme humildad que tendríamos que tener nosotros para juzgar la vida de los demás. Es muy difícil juzgar.La justicia por tanto es relativa, el juicio que te harán será relativo.

Es un juicio personalizado, no con un código. Esto de la justicia me saca mucha problemática a mi, no se si se las saca a ustedes, no sé… Pero a mi me ha aliviado mucho, por eso se los cuento.Lo otro, la muerte como ilusión y como creación de imágenes de un sueño en donde se van construyendo paisajes de acuerdo al clima que tu tenías en la vida, también a mí, sin espantarme me genera muchas ganas de trabajar porque de todas maneras lo quiera yo o no, va a aparecer lo que yo tengo. Eso me impulsa a trabajar. Te puedes esconder, como el avestruz, pero de todas maneras lo que tienes te va a aparecer, así que mejor que lo trabajes. Mejor que llegues a una unidad porque aunque hagas como el avestruz, te va a aparecer de todas maneras.

Eso es lo que creo útil… el resto, son anécdotas que yo no entiendo. Eso es todo.
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