Presentación introducida en el marco de un trabajo conjunto con maestros de Escuela
Parque de estudio y reflexion Navas del Rey, septiembre 6 de 2024
Contexto general
La activación del centro luminoso se produjo en Parque Toledo, en ocasión de un retiro de Ascesis con 30 maestros, en febrero de 2018. El proceso llega hoy a un ámbito de trabajo conjunto con maestros de todos los parques.
Esta presentación es un testimonio, un relato de experiencia, y es un ejemplo de cambio esencial. El contexto general de la activación del centro luminoso son los cambios esenciales: sabemos que hay una carta, un escrito mayor sobre eso —la carta de David Rober— que dice que hasta ahora hemos hecho muchos cambios, pero cambios periféricos, e invita a apuntar a cambios esenciales. La activación del centro luminoso la ubico en esa dirección.
Es una línea que sube desde la fuerza, pasando por el centro luminoso, el doble, en dirección del espíritu. Me parece que es un buen ejemplo de cambio esencial; hay muchos otros cambios esenciales posibles, pero de este tengo experiencia hasta este punto. La flecha que va del doble al espíritu: aquí estoy. Hay comentarios sobre lo que pasa cuando se configura el espíritu; como todos, tengo intuiciones pero no experiencia. Claro que es un salto evolutivo configurar el espíritu, pero sí hay experiencia de un primer salto evolutivo: la activación del centro superior.
Las dos líneas del proceso
Hay dos líneas que son de mi experiencia. Una línea consiste en, desde actos unitivos, hacer que se despierta la fuerza, y de aquí —más o menos— el manejo de cargas de todo tipo en los centros, manejo de cargas, circulación de energía en general. Esto pasa por una acumulación energética, que es un punto central: la acumulación energética para llegar a una ruptura de activación del centro superior.
Al mismo tiempo, de modo simultáneo, hay una línea que se podría llamar mística o de sentido, que también conocemos. En base al propósito o a contactos trascendentes que todos tenemos un día u otro, se puede apoyar en la oración gnóstica —que algunos practican— o en la irrupción de la fuerza. De esta línea llega, en mi caso, la mayor parte del caudal energético. La otra línea apoya: es una suerte de procedimiento, se puede decir, pero si no hay esta línea de la mística, es difícil producir esta ruptura positiva.
El centro luminoso según Silo
¿Qué es este centro superior? Silo escribió en 1972, en el libro Siloismo: "Los fenómenos del centro superior, por su enorme complejidad, velocidad y efectos externos, aparecen como la manifestación más viva de la luz en el hombre." Es interesante: esa maravilla evolutiva. No es incorrecto designarlo como centro luminoso. Es decir, cuando hablamos de centro superior o centro luminoso, es lo mismo; "centro luminoso" es una forma más poética y alegórica. Así que vale la pena activar este centro luminoso.
La línea energética: fuerza, manejo de cargas y acumulación
En mi caso, la irrupción de la fuerza —recibir la fuerza— se da y sigue siendo en base a actos unitivos, no cualquier acto: actos unitivos. Y hay un trabajo psicofísico con la estructura psicofísica, que es un trabajo de manejo de las cargas que complementa la fuerza. En mi caso, la fuerza la ubico y la experimento como irrupción de otro plano en el plano psicológico, y se puede complementar con la energía del cuerpo, del psiquismo, de la estructura psicofísica. Eso es lo que llamo manejo de las cargas, que puede tomar cargas de las emociones, claro, o cargas de otro procedimiento, como los mantras.
Por ejemplo, utilicé mucho la última frase de la elaboración gnóstica: "Tú que eres lo uno y lo todo, siempre quieto y activo, muéstrame el misterio de aquello que no puedo comprender por hipnosis, que estás por encima de la luz y también de lo oscuro, en unidad eterna." Es un ejemplo de mantra que se puede repetir y que, en alguna situación, tiene una carga enorme. También se puede cotejar y colectar esas cargas desde la música, o desde la evocación de una experiencia gratificante: la agradeces, la grabas, y después con la evocación llega de nuevo la carga. Eso contribuye al manejo de la carga.
Hay un momento en que se da cuenta de que hay circulación de esa fuerza dentro de la estructura psicofísica. No es cualquier cosa: como lo dice La Mirada Interna, es un descubrimiento; habla de tres descubrimientos y dice que no son descubrimientos menores. Eso ocurrió en 2017 para mí: darme cuenta de la circulación de la fuerza dentro de la estructura psicofísica. Pero eso se puede desarrollar en dirección de acumulación.
Extracto del testimonio escrito: la acumulación
Cito mi escrito: "Llevando la fuerza al centro de la cabeza, estamos trazando un camino desde el corazón a la cabeza. Este camino se estaba volviendo cada vez más sentido, fácil, habitual, energético. En este acto de acumulación, ya que no se manifestaba ningún cambio, aprovechaba para realizar una especie de turismo en este espacio, una exploración sinestésica —mejor dicho, energética— de este espacio-cabeza, sin preocuparme por el punto exacto en el que debería ocurrir la acumulación de energía. Producía una expansión hasta los límites de la cabeza y luego una concentración en el centro, varias veces. El registro se hizo cada vez más sutil y puro. Este espacio se hizo cada vez más transparente. Gradualmente, un punto preciso se manifestó por experiencia acumulada, más o menos dentro de la cabeza, detrás de los ojos. Esta fase duró varios meses."
Esta fase de trabajo con la fuerza —manejo de las cargas, circulación, acumulación energética— me llevó a entender que la confianza en la ley de los procesos evolutivos actúa permanentemente. Esa ley dice, más o menos, que los procesos evolutivos —y solo esos— funcionan con acumulación. En nuestro caso, acumulación energética. Hay un momento en que el vaso está lleno y falta la última gota para producir la ruptura. La ley dice que al final de la acumulación hay una ruptura. Esa ruptura es una gran oportunidad para dar un salto evolutivo. En eso estamos en este momento histórico. Y a nivel individual, pasa por mucha acumulación de energía y un momento en que se produce la ruptura, aunque siempre hay que considerar también la línea adicional de la mística.
La activación: extracto del testimonio
"Nace una intuición, sin duda hay un procedimiento para este paso, un impulso para producir la ruptura positiva. Entonces aparece el procedimiento de activación de los centros, un procedimiento que se difundió en YouTube y que se hacía en los inicios del siloísmo. Lo interesante es que ese procedimiento lo utilicé media hora, no meses. Es solo para dar la última gota, para activar. Es casi secundario todo lo del procedimiento para activar."
"La carga energética aumenta de forma fluida porque toda la operación ha sido progresiva, por lo tanto no hay riesgo de desborde o de descenso. Cuando llegamos al centro superior, todo el cuerpo está activo, cada célula del cuerpo vibra como una ecencia general sin tensión. Una carga estática llena la cabeza. Es entonces cuando un ligero impulso de soltar desencadena la activación del superior. Una intensa energía se manifiesta en el centro superior, pero gracias a todos los preparativos en proceso, estoy en condición de cabalgar el tigre sin desborde. Es un momento central de toda la existencia."
"Hay un punto de control del estar despierto verdadero, y hay una forma de llevar la fuerza hasta él. La mirada interna se asienta en el centro de la cabeza con control sobre los otros centros, que se alteran. La torre de control, curiosamente, no está alterada; lo que le permite ver la alteración de los otros. En el centro vegetativo: el cuerpo está invadido por un calor total, una transpiración total, y verdaderas oleadas de frío en el plexo solar. La vibración es física, acumulativa. En el centro emotivo: una fuerte iteración acompañada de una respiración desbordante. La activación del punto de control del centro superior se produce con todos los indicadores descritos en la Vía Interna."
"Esas alteraciones se calman. Un silencio total se instala sin intervención intencional, sin esfuerzo. Una energía transparente llena la cabeza. Sucesivas oleadas de fuerza surgen del centro superior, puntuadas por momentos de silencio interno. Es un fenómeno totalmente nuevo. Dirijo la fuerza sin esfuerzo hacia todos los participantes y luego hacia adentro. El nivel de conciencia de sí es perfecto y se mantiene durante varias horas con una nitidez nunca antes conocida."
"Al entender esto y lanzar la fuerza a este punto superior, todo mi cuerpo sintió el impacto de una energía enorme, y el día golpeó fuertemente en mi conciencia, y ascendí de comprensión en comprensión. El resto del día la atención se mantiene fácilmente, hay un gran control sobre las emociones. El registro correspondiente al control de la fuerza es la libertad. Nace una nueva responsabilidad, aún más comprometida. La alegría me invade. Se ha alcanzado una nueva etapa; no es insignificante, es uno de los acrecentamientos más importantes de la existencia. Desde esta explanada se abren nuevas posibilidades."
El mantenimiento: lo que ocurre después
Después de la activación, durante más de un año, con una frecuencia mensual, pude volver a voluntad al punto de control, con como indicador principal un alto nivel de conciencia de sí logrado sin esfuerzo. Este es un cambio esencial. Conozco el camino para volver a esta región de la mente, pero es un camino distinto al de la primera activación: solo basta conectarme conmigo mismo y se reactiva.
Mi mirada ha cambiado. Los demás son el centro de gravedad de la imagen del mundo, y la conexión con los otros toma una nueva forma, cada vez más intensa y trascendental. Se trata de un proceso de la especie humana, no de mi proceso personal. La individualidad pasa a ser secundaria. El yo se hace más pequeño, se vuelve cada vez más flexible; puedo jugar con este buen amigo que me acompaña.
Cuando se ha activado el centro superior, hay un trasfondo de emoción superior, un trasfondo de conmociones. Todas las manifestaciones de la conciencia inspirada —el arrebato y el reconocimiento— son el transfondo emotivo. Por eso algunos han llamado a este centro el "centro emotivo superior", aunque Silo lo llamaba simplemente centro superior.
El doble energético
En mi experiencia, el trabajo con el doble energético ocurre solo después de la activación del centro superior. Al activar el centro superior, la mirada se instala en un punto central de la cabeza —más o menos detrás de los ojos— en la profundidad del registro. Muy importante: no es solo un punto geográfico, es en la profundidad del registro. Es decir, es un punto dentro del espacio de representación.
Cuando se trabaja desde este punto se ve que se abren un abanico de posibilidades, pero no antes de la activación del centro luminoso. Una de esas posibilidades es nutrir el doble. No se trata de crearlo: el doble ya existe, está "en la mochila" en modo de funcionamiento, pero casi siempre sin cohesión. Si no tiene cohesión, en el momento de la muerte el doble tampoco tiene suficiente cohesión para seguir. Es una cuestión de unidad interna, de actos, de unidad
.Para nutrir el doble se añade un caudal energético concentrado en este punto de mirada, y ese punto toma cada vez más autonomía. Con esa autonomía se puede observar la estructura psicofísica: el cuerpo está acá y la mirada está allá, separada del cuerpo. No se trata de externalización en sentido paranormal —eso no es nuestra vía— sino que desde el punto de mirada se ve a la estructura psicofísica como viva, con todas las células vibrando en conjunto. Lo que se experimenta en ese momento es exactamente la configuración del primer momento de la muerte. Morir antes de morir. Eso es.
Pureza, actos unitivos y el Recinto de la Pureza
Cuando se entra en esta franja del centro luminoso activado —que llamo el Recinto de la Pureza— solo entran cosas purificadas. El centro superior es una síntesis purificada de los centros psicológicos. Un año antes de activar el centro superior me puse a purificar muchas cosas sin saber exactamente por qué lo hacía. Pero lo hacía. Hay una necesidad, porque en este Recinto de la Pureza solo entra lo purificado.
Los actos unitivos son la gasolina de la energía. La primera pregunta para quien no cree en la revolución de los actos unitivos es: ¿cuándo fue mi último acto unitivo con registro de crecimiento interno? Un acto sin atención difícilmente produce ese registro. Se necesita un cierto nivel atencional y conexión consigo mismo.
¿Cómo se purifica un acto? Por ejemplo: imagina que amas a tu padre, a tu madre, a tu hijo, a tu pareja, a tus amigos. Lo que es común a todos esos sentimientos es tu registro. Pero hay matices de un sentimiento a otro. Para encontrar la esencia de todos esos registros hay que entrar en cada uno, experimentarlo, y separar el registro del ser querido. A continuación, mantén ese conjunto de registros separados de su objeto y concéntrate en la esencia de esa síntesis de sentimientos. Es un acto casi sin objeto: a eso lo llamé, con mayúscula, el Amor. Es un sentimiento purificado.
Los tres componentes de la pureza, tal como los expresa el Cuaderno de Escuela, son: no sobresalto, no ensueño, paz consigo mismo.
El momento histórico y el trabajo en conjunto
Hay datos de ámbitos de escuela que muestran que hay momentos —las últimas semanas, por ejemplo— en que hay una aceleración tremenda en lo que hacemos, y cada uno lo ve también en su propia vida. A nivel individual también se observa una actividad cada vez más selectiva, que va a lo esencial.
Lo mejor que puedes hacer en esta vida para la activación del superior es crear un ámbito de copresencia que trabaje en conjunto. Lo curioso es que funciona muy bien incluso con grupos de 15 a 25 personas, porque hay una fuerte copresencia del ámbito. Cuando imaginas que 20 personas llegan a producir cambios esenciales —por ejemplo, activar el centro superior— el impacto sobre el proceso humano no se queda en ese punto. En tus manos hay algo muy interesante, no solo para tu futuro sino para el futuro de la humanidad. Eso es real.
Viajando en enero y febrero por parques y centros de estudio de América Latina, encontré amigos interesados en este tema, y al crear un grupo de WhatsApp sobre el tema, entraron 110 maestros. Es un indicador de que hay algo en dirección evolutiva que actúa en este ámbito. La escuela está despertándose de nuevo, como ha ocurrido en toda su historia en los momentos en que se necesitaba.
La activación del centro superior a los 71 años es también un dato: si tienes 60 años, hay tiempo, el futuro se abre. Cuando te conectas al sentido, lo que importa son los intentos. Sabes que puedes fracasar, pero hay una gran alegría con los intentos.
Fuerza y alegría a todos.