5 dic. 2018

Ad portas del vigesimo aniversario del terremoto de Armenia (25 enero 1999)

¿Qué fue eso que sentimos? 
(marzo de 1999)

Para crecer no basta con vivir: es necesario reflexionar lo vivido. Después del sismo del 25 de enero mucha gente de la región experimentó algo inusual en la comunicación interpersonal y en la actitud personal respecto a la vida, a sí mismo y a sus semejantes. Tratando de puntualizar todo esto, podemos decir lo que marcadamente ocurrió durante los siete días que siguieron al sismo:
1. Valoramos más el milagro de la vida. Se hizo evidente que la vida humana vale mucho más que las posesiones materiales.
2. Nos relacionábamos como iguales, sin diferencias de status sociales ni económicos. Desaparecieron las distancias entre pobres y ricos, entre estudiados e iletrados, entre cachacos y desarrapados.
3. Hubo amplia disposición a la reconciliación entre hermanos, esposos, familiares, amigos y vecinos.
4. Muchos daban de su tiempo, su apoyo, su energía, su alimento, en forma desinteresada, sin esperar recibir a cambio.
5. Se incrementó la solidaridad y el apoyo mutuo.
6. Surgieron espontáneamente formas comunitarias y vecinales de organización, ocupando el vacío que dejó el colapso de los aparatos e instituciones oficiales burocráticas y manipuladas.
A pesar de la penuria material, había algo nuevo y sabroso en la gente. Pero…cuando los bancos volvieron a funcionar, cuando el dinero volvió a circular masivamente, cuando los horarios laborales volvieron a ser exigidos, es decir, cuando el sistema se fué restableciendo, volvimos a portarnos como siempre, volvimos a ser "ciudadanos normales" (normalmente prevenidos, normalmente distanciados, normalmente competitivos).
A medida que el sistema economicista (con su dios dinero) momentáneamente colapsado era rápidamente restablecido, en esa misma medida lo humano se volvía a replegar al fondo de los corazones.
¿Qué fue lo que vivimos durante esa primera semana? Vivimos una "interrupción humanista", un instante en la vida de la región en donde lo humano primaba sobre todas las cosas, en donde la igualdad de los seres humanos era una vivencia y no un declamativo derecho.
En la historia de la humanidad se evidencian "momentos humanistas": períodos de tiempo en que lo humano aflora, y hay democracia, igualdad, respeto por la vida, amor al conocimiento, respeto por la diversidad, y repudio a la violencia.
En las mentes y corazones de los habitantes del eje cafetero está aún fresco e indeleble el recuerdo, el registro de lo que es vivir una "irrupción colectiva de humanismo": todos vivenciamos la posibilidad real de relacionarnos con otros códigos más humanos, más cálidos y unitivos; todos vivenciamos la posibilidad de organizarnos colectivamente de otra manera.
Pero…cuidado!: esos muros invisibles que usualmente nos separan y que cayeron temporalmente con el terremoto, están siendo levantados de nuevo, sin nuestro permiso ¡no permitamos que el sistema nos vuelva a dividir!: mantengamos la transparencia, la unidad, la comunicación directa y el acto solidario desprendido. Luchemos contra la reinstalación de nuestros viejos hábitos y reforcemos la unidad y comunicación con nuestros vecinos y cercanos.
Eso fue lo que pasó, y eso merece ser rescatado, difundido y comentado.
Bueno, amigos esa es la situación de nuestra gente en Armenia en este momento. Nuevamente ¡Muchas Gracias! a todos, los que de alguna manera han tomado contacto con nosotros y nos han dado aliento, sugerencias y apoyo.
Paz, Fuerza y Alegría para todos.

8 oct. 2018

Entrevista a Víctor Piccininni, autor del libro El arte de acompañar


Foto: Victor Piccininni, cedida por el mismo

Tomado de Pressenza, agencia internacional de prensa.
Víctor, ¿de qué trata y cuál es el objetivo del libro?
El arte de acompañar (Editorial Hypatiaes una pequeña y resumida guía para ayudar en la tarea del acompañamiento a personas que se encuentran en momentos críticos de sus vidas y más específicamente para acompañar a otros en el final de su vida física. Es un escrito breve, destinado a la gente común. Un escrito que no tiene grandes desarrollos, más bien lo contrario. Es una guía, que de manera simple intenta transmitir una serie de herramientas, prácticas y sugerencias útiles para esos momentos.
Cuando uno se encuentra en esos momentos, ya sea porque lo está transitando como amigo, familiar o profesional, muchas veces se pregunta qué es lo más conveniente hacer, qué decir, qué callar, qué ejercicios podrían ayudar… Cómo ayudar a que esa persona sienta el mayor bienestar posible, cómo hacer que su partida de este mundo sea en paz. Cómo acompañar todos esos momentos.
¿Cómo podemos dar un nuevo significado a la vida al resignificar la muerte?
Cuando, por propia experiencia, se comienza a intuir, sospechar o tener certeza de que la muerte física es solo el fin de la existencia del cuerpo pero que existe “algo” que puede ser llamado de mil maneras diferentes: Alma, espíritu, fuerza interna o cósmica, lo profundo, etc, que puede trascender ese instante y abrirse paso a la inmortalidad, abrirse paso a otros tiempos y espacios diferentes al habitual. Cuando eso sucede, la vida misma cobra un sentido, un significado totalmente distinto al que habitualmente se ve y se comienza a obrar de otra manera. Y si esa creencia o intuición se convierte en certeza, se convierte en experiencia, la vida se transforma y las acciones comienzan a ser orientadas por ese sentido de vida.
Por esto, son tan importantes las experiencias en este campo, y no tanto las teorías. Teorías sin experiencias nos dejan siempre en el camino de la duda. Pero experiencias internas sobre la posibilidad de la trascendencia espiritual, por mínimas que sean, pueden abrir el futuro hacia un destino nuevo. Cuando esta experiencia sobre el real significado del momento de la muerte se hace evidente, la vida se redimensiona, se resignifica totalmente. Cuando tienes la certeza, por experiencia, de que la muerte solo detiene la parte física y que existe la posibilidad de que, si hay unidad y reconciliación interna, algo sagrado continuará su camino evolutivo, todo se redimensiona profundamente.
Por ello, resignificar el momento de la muerte puede llevar a transformar muchas cosas de la vida. Mucha gente tiene experiencia de esto. Cuando muere un ser querido, o cuando por diferentes circunstancias ha estado en un momento cercano de morir o cuando piensas en tu propia finitud. En todas esas situaciones, si reflexionas, vas teniendo una resignificación de qué hacer en la vida. ¡Imagínate cuando tienes la experiencia y la certeza de que hay algo que continúa!
Acompañar y asistir a otros en este momento de la vida, desde el afecto y con sincera dedicación, se experimenta como una gran acción que deja un sabor a unidad interna, ¿no te parece?
Sí, totalmente. Y esa unidad interna, esa sensación de unidad interna, es ya en sí misma una experiencia trascendente, una experiencia que te abre otras puertas internas y te van alejando de la simple materialidad, de creer que todo termina con la muerte.
Ese acompañamiento te comienza a conectar con otras realidades más profundas. Y sientes que esas realidades profundas son exactamente iguales en ti que en la persona que acompañas. Y cuando eso sucede, se superan todas las barreras que imponen los cuerpos físicos y se abre paso la experiencia de una comunicación mental, emocional y espiritual profunda.
El libro no tiene fines de lucro y esta primera edición busca obtener fondos para otra. Serían mil ejemplares que se distribuirán en centros de cuidados paliativos; ¿cómo surge esta iniciativa?
El objetivo es llevar estas herramientas y estas prácticas profundas allí donde más necesidad existe. Siento que mi formación en torno a las enseñanzas de Silo no puede quedar solo dentro mío o en un reducido grupo de personas. Ese es el objetivo principal de mi vida y creo que igual sucede con miles de personas que se han formado en esta enseñanza. Estamos siempre intentando llevar a otros aquello que ha sido bueno para nosotros.
Este librito tiene ese mismo objetivo y por ello el interés de multiplicar las ediciones y que llegue a miles de centros de cuidados paliativos y a otros espacios donde la gente lo necesita. No concibo que se lucre con la irradiación de esta enseñanza, sería una contradicción. Por ello, todo lo que se reúna con esta primera edición se destinará a una segunda y así siguiendo, mejorando y ampliando los contenidos, hasta llegar lo más lejos posible.
¿Tenemos que humanizar también los últimos momentos en este mundo? ¿Se nota esa necesidad?
Creo que tenemos que “humanizar la salud” en toda su extensión y también más particularmente en las etapas finales de la vida física. El acompañamiento personal, psicológico y espiritual al final de la vida se encuadra en este concepto: Humanizar la salud. No somos solo un cuerpo que cuando se deteriora finaliza todo. Esa es una concepción netamente materialista y anti humanista.
El ser humano es mucho más que el cuerpo, mucho más que un número estadístico, o que una posición cultural o económica. Cada vez se siente con más fuerza la necesidad de atender a lo interno de uno y de los demás, a lo espiritual, a lo que cada uno siente. Aunque muchas veces esa necesidad no sepamos bien como expresarla o como canalizarla, pero sí, esa necesidad cada vez se nota con más fuerza.
¿Tiene herramientas la gente común para abordar esta etapa de la vida y este acompañamiento?
Creo que sí. De comienzo no hacen falta conocimientos o herramientas especiales. En el libro se habla de ello. Lo más importante es la actitud con la que cada uno aborda estas situaciones que se nos presentan para acompañar a otros. El primer paso es buscar profundizar en uno mismo, conectar con lo mejor de uno mismo, con esa bondad y esa compasión que son parte de uno, que están dentro de uno… Y desde allí ir hacia el otro que queremos acompañar. No hacerlo mecánicamente movido por el deber o por intereses particulares. Las herramientas luego llegan si la actitud es la correcta, lasherramientas se buscan y se encuentran.
¿Qué ocurre con los profesionales, cuentan con alguna guía para asistir en cuidados paliativos?
Es un momento de gran desarrollo y avance en el campo de los cuidados paliativos. Responde a lo que comentábamos de la profunda necesidad de humanizar la salud. Así como se nota el desarrollo del mercantilismo y del poder del dinero en la salud que llevan a la deshumanización de la práctica médica, existe una fuerza creciente en la dirección opuesta, en la dirección de la humanización creciente. En la dirección de atender y acompañar al ser humano como un ser integral, con cuerpo, mente, emociones, energía… Eso se traduce en que los profesionales cuentan con herramientas para atender a ese concepto integral físico-psíquico-espiritual. Por supuesto que luego dependerá de los intereses particulares de cada uno, de atender o no a esto que comentamos. De buscar y aplicarlos o de dejarse arrastrar por el mercantilismo imperante.
En referencia a este punto, mi experiencia en las Unidades de Cuidados Paliativos (UCP) es altamente gratificante en este aspecto. Los profesionales que fui conociendo en varias UCP tienen muy desarrollada esa sensibilidad y este abordaje de atención integral de la persona. Existe mucho conocimiento, hay guías, escritos y se va acumulando experiencias. Tal vez, en el área de acompañamiento espiritual es donde más carencias hay respecto a herramientas y guías, pues muchas veces se ha asociado lo espiritual a lo dogmático o religioso y eso muchas veces lleva a malentendidos. Por ello, mi interés en publicar este librito que a modo de guía intenta ser un aporte al campo de las prácticas personales y espirituales, que son independientes o complementan a las creencias religiosas de cada persona.
El arte de acompañar propone un recorrido por la propia vida destinado a la profunda reconciliación con uno mismo y los demás. ¿Cuál es la importancia de la reconciliación profunda?
La reconciliación profunda con uno mismo y con los demás llevan a la unidad interna, llevan a superar los resentimientos, contradicciones y frustraciones que tanto sufrimiento interno generan. Esa unidad interna es la base para el crecimiento y fortalecimiento espiritual, y ese fortalecimiento espiritual es sinónimo de paz interna, de transformación, de suave alegría en el momento de la partida, en el momento de la muerte física y es también sinónimo de la posibilidad de trascender ese momento hacia otros tiempos y espacios. Esto no es una teoría. Estos comentarios y afirmaciones están basados en la experiencia, en lo que la gente siente y experimenta cuando estas reconciliaciones profundas se hacen realidad en la interioridad de la persona.
Eres Miembro del Equipo de Voluntarios de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Dr. E.Tornú ¿Cómo está siendo la experiencia? ¿Lo recomiendas a otros?
El acompañamiento a otras personas en los momentos significativos de sus vidas, si se hace con afecto y pensando en lo mejor para el otro, es una tarea maravillosa. Y si, además, cuentas con herramientas y recomendaciones adecuadas, ayudas a los demás y te ayudas a ti mismo. Esta tarea es como mágica, pues sientes el agradecimiento de la otra persona. Sientes que realmente eso que haces la está ayudando a transitar esa situación y, además, eso se registra en ti como algo muy válido, unitivo y transformador. Es algo que se realimenta y más allá de la situación difícil que se estáviviendo desde el punto de vista físico, tú sientes que una atmósfera de mucha bondad inunda el ambiente. Pero como se trata de experiencias personales no siempre toda la gente se siente cómoda haciendo esto.
Creo sí, firmemente, que todos tenemos la capacidad de acompañar y ayudar a los demás, pero cada uno debe hacerlo allí donde se sienta cómodo y a gusto. Algunos lo harán en cuidados paliativos, otros con la educación, otros transmitiendo una enseñanza solidaria…Y así otros en tantas otras actividades que irradian lo mejor de cada uno. Todas estas cosas que de un modo u otro traducen en la acción concreta aquello que Silo magistralmente sintetizaba como que es el momento de “Conectar con lo profundo. Con lo sagrado de la interioridad humana” y también al mismo tiempo nos decía: Es hora de ¡Humanizar la Tierra!



Título: El arte de acompañar/ Autor: Victor Piccininni/ Editorial Hypatia, Buenos Aires, Argentina. 2018
Nota de Redacción: En octubre de 2018 se estima saldrá la segunda edición ampliada en varios paises, entre ellos España y pronto estará disponible on line en una web  especifica del libro, desde donde se podrá descargar.

26 sept. 2018

Paradigma cuántico y transformación del mundo

 Por Débora Nunes/Traducción de Pressenza


Si todo es a la vez materia y energía y si la mirada del observador altera el objeto ¿qué consecuencias sacar para la acción política de izquierda?
"Otra base importante de la física cuántica dice que la mirada del observador define la realidad. Científicos del porte de Werner Heisenberg, Eugene Wigner, Roger Penrose o Erwin Schrodinger desarrollaron ese extraño aspecto cuántico: el mundo es lo que la gente ve. Hasta aquí la Historia fue presentada como si las personas comunes tuvieran un papel histórico casi irrelevante y esta afirmación dice que cada persona construye el mundo con su mirar. ¿Eso quiere decir que las inmensas fuerzas económicas y las estructuras sociales que modelan el mundo no existen? No, eso quiere decir que las personas necesitan creer en ellas para que existan. El dinero, ese inmenso poder, no es más que una creencia, una convención, una verdad intersubjetiva. Si dejáramos de creer colectivamente en el valor de una moneda, ella no valdría más, eso es un hecho histórico que sucedió varias veces. De igual modo, un general perverso sólo consigue hacer frente a cien reclutas armados porque ellos creen que el general es poderoso. Ellos y los oficiales que castigarán a los soldados que intenten algo contra el general. Sí, el modo como miramos el mundo es poderosísimo."...

15 sept. 2018

Andrea Novotny: ¿Cómo educar para un mundo más humano?

Original en francés: 

ANDREA NOVOTNY: PREPARANDO EL CAMINO DE LOS NUEVOS TIEMPOS




Este sábado, 8 de septiembre de 2018, en los Parques de Estudio y Reflexión 'La bella Idea' cerca de París, Andrea Novotny presentó el COPEHU (Corriente Pedagogica Humanista Universalista) : Una mirada humanista sobre el aprendizaje "escrito por Andrea Novotny, Kity Goyena y Sabrina Di Tomaso.
Un problema que trasciende las fronteras, las culturas o cualquier otra variable social es: ¿cómo educamos para un mundo más humano?
Este fue nuestro punto de partida para comenzar a pensar cómo contribuir al campo de la educación en una nueva perspectiva, frente a la necesidad apremiante de fundar y construir nuevos paradigmas educativos. Así nació COPEHU, un movimiento pedagógico nacido en 2011 en Argentina y que hoy se desarrolla en América Latina y Europa.
Los fundamentos del paradigma educativo que proponemos provienen de la investigación Contribuciones a una teoría y práctica del aprendizaje intencional (en el contexto latinoamericano) liderado por un grupo de estudio multidisciplinario de los Parques de Estudio y Reflexión « Carcarañá "(Argentina) y" Caucaia "(Brasil). En este escrito se han esbozado los elementos de una nueva teoría del aprendizaje basada en la concepción psicológica, la visión filosófica y el camino espiritual expresado en la Obra de Silo (Mario Rodríguez Cobos, pensador, filósofo, escritor argentino), fundador de la corriente de pensamiento conocida como Humanismo Universalista.
Tres hipótesis fueron emitidas:
  1. La capacidad de atención e imaginación de los niños es atrofiada, rígidizada y limitada desde el comienzo de la educación formal.
  2. La apertura a lo espiritual, la conexión interna con los seres espirituales que guían, dan respuestas, protegen y acompañan, comunes en la primera infancia y a menudo atrofiados por el externalismo del entorno social, pueden cultivarse en atmósferas de gran diversidad, comunicación sin juicio e interés en las experiencias significativas de los demás.
  3. La capacidad de autoaprendizaje se desarrolla mejor en grupos pequeños y muy diversos con computadoras y acceso a Internet, en función de los intereses de los propios alumnos.
Para corroborar estos supuestos, iniciamos retiros de dos años sobre el aprendizaje intencional para niños y jóvenes de 2 a 16 años, en jornadas intergeneracionales. En base a la experiencia compartida con los niños, los docentes y los padres durante este tiempo, confirmamos que era posible otra forma de aprendizaje y nos comprometimos a sistematizar esta experiencia para que pudiera ser compartida y vivida por otros. Fue en este interés que nació este libro, en el que compilamos todo el trabajo realizado por un equipo mucho más grande que aquellos de nosotros que asumimos el papel de compiladores. En este libro también se recopilaron testimonios de las experiencias de quienes participaron.
Desarrollamos una teoría del aprendizaje, al tiempo que proporcionamos herramientas prácticas que reflejan cómo se ha llevado a cabo este proceso en torno al aprendizaje intencional. No es un equipo cerrado; queremos que otros se inspiren en ella y desarrollen sus propias experiencias para la construcción colectiva de una educación humanizadora.
Afirmamos que el aprendizaje admite diferentes grados intencionales: desde la simple grabación de lo percibido por los sentidos - desde la grabación de fenómenos, externos o internos - y desde allí, aprendiendo por imitación, aprendiendo a través de la acción, aprendiendo a través del juego, aprendiendo a través de la enseñanza, aprendiendo a través del intercambio, aprendiendo a través de la investigación, aprendiendo por inspiración ... a un aprendizaje ilimitado, como un modo de existencia relacionado con el significado trascendente de la vida. Agregamos que también podemos distinguir las gradaciones en la intensidad de la apertura al mundo, desde ese impulso intencional de la conciencia hacia el mundo. Comenzando con la simple curiosidad y atención a un mundo externo lleno de estímulos que son dignos de interés; pasando por gustos o tendencias más personales hacia ciertos aspectos de la vida, temas o actividades; por la vocación de una determinada profesión o un modo de aplicación social; hasta alcanzar el grado más intenso, significativo y profundo de la misión en el paso a través de este plano de existencia.
En este contexto, el aprendizaje es una actividad intencional, activa y muy dinámica de la estructura psíquica a la que llamamos conciencia, donde aprendemos de lo que hacemos. Aprendes haciendo, sintiendo y pensando. El funcionamiento de la conciencia es así, uno actúa y avanza por ensyo y error. Para nosotros, es la base del aprendizaje.
De modo que no podemos compartir la concepción del aprendizaje, que todavía gobierna una gran parte del planeta, basada en un paradigma del siglo XIX, que considera al ser humano como pasivo y manejable, donde el aprendizaje es una asimilación pasiva información; donde el maestro "da todas las respuestas correctas", inh              ibe la capacidad del alumno para desarrollarse, para buscar nuevas soluciones, mientras que su conciencia busca ir más allá, desplegarse, desarrollarse.
El mundo ha cambiado y las cosas no están funcionando como están. Este sistema ya no satisface las necesidades o las aspiraciones humanas de hoy. Y, fundamentalmente, ya no responde a la sensibilidad de las nuevas generaciones: una sensibilidad no violenta, solidaridad, espiritual, horizontal, una sensibilidad para reclamar sus derechos, con la capacidad de autorregulación y autogestión.
¿Cuánto tiempo vamos a continuar educando para un mundo que ya no existe? Me gustaría invitarlos a reflexionar, como educadores, sobre lo que estamos educando y cómo podemos redefinir y darle un nuevo significado a nuestro rol en el aula.
Para nosotros, el objetivo de una nueva educación es "permitir que las nuevas generaciones ejerzan una visión plural y activa de la realidad, de modo que sus ojos tomen en cuenta el mundo no como una supuesta realidad objetiva, sino como el medio mediante el cual el ser humano aplica sus acciones, transformándolo y humanizándolo ". Por esta razón, entendemos la educación no como una mera transmisión de datos cognitivos, sino como un empoderamiento para un desarrollo coherente en el mundo.
Y aquí llegamos a un punto esencial del paradigma que presentamos: la certeza de que cada ser humano llega al mundo con una misión insustituible e intransferible en una dirección humanizadora: aprender sin límites, amar la realidad que construimos y superar los factores que generan violencia, dolor y sufrimiento, tanto en los individuos como entre los pueblos.
Desde esta perspectiva, el entorno físico y mental, puesto a disposición para facilitar el aprendizaje, la revelación y la realización de dicha misión, es esencial. El educador actúa como un acompañante o guía, proporcionando las herramientas adecuadas, a través de la acumulación de experiencia y conocimiento adquiridos por la humanidad en sus diversas disciplinas, así como con la tecnología requerida para este fin, y dejando el papel de protagonista a niños y jóvenes. Al mismo tiempo, el educador formado en la experiencia de este método pedagógico aprende y crece con la posibilidad de convertirse en una referencia, un ejemplo de coherencia. Se trata de aprender juntos, crecer juntos, estudiantes y profesores. Con este fin, consideramos que la igualdad de oportunidades, la libertad de elección, la afectividad y la espiritualidad son fundamentales.
Y ese es otro punto clave, esencial para nosotros. Crear entornos emocionales positivos en los que los niños, así como los jóvenes y adultos, no solo aprendan a encontrar y relacionar la información que necesitan, a pensar, a desarrollar su afectividad y sus habilidades sino también para aprender, conocer y desarrollar su mundo interior, conectarse con sus guías internas, hacer preguntas y encontrar sus propias respuestas a los grandes temas de la inmortalidad y lo sagrado, de la existencia y su significado, libremente y junto con sus pares.
En este camino de aprendizaje vital para superar la violencia, el dolor y el sufrimiento, desde la búsqueda del significado existencial, desarrollamos la incorporación de referencias internas que nos permiten dirigir nuestras propias vidas en una dirección coherente y en crecimiento. El libro »El Mensaje de Silo» con La Mirada Interna , sus ceremonias y El Camino que propone, es el que tomamos como referencia para guiar nuestra vida en esta dirección.
Para aquellos de nosotros que compartimos el concepto de aprendizaje, y por lo tanto de educación en dirección de la evolución humana, es esencial permitir que los niños, desde los primeros años de vida, entren en contacto con estos "espacios interiores". Como dicen Mario Aguilar y Rebeca Bize en su libro Pédagogia de la Intencionalidad : "Se trata de aprender a reconocer los signos que provienen de estos espacios, a manejarlos, a familiarizarse con ellos, a interpretarlos, a valorarlos como signos de algo de mayor importancia ".
Nos gustaría compartir aquí un fragmento del testimonio de una joven, Sofía Mazzoldi, que entonces tenía 11 años, sobre su experiencia después de un retiro de Copehu.
"Estaba relajada cuando llegó el momento de liberar el cerebro, me sentí aliviada, es decir, tuve una sensación que nunca antes había tenido. Vi una luz invadiendo mis ojos y detrás de mis ojos. Y luego vi un paisaje de montaña con muchos árboles; pero nunca había estado allí. Me vi a mí misma.
No vi mi cara ni ninguna parte de mi cuerpo, pero algo me dijo que me estaba mirando. Era un sentimiento hermoso, muy bello (...) Me vi a mí misma pero no vi nada, fue como si lo viera desde otro lugar que no es físico, pero profundo y que viene desde adentro , mucho más adentro.
Viene de mi mundo, del mundo que no puedes ver con tus ojos. No puedes ver eso con los ojos físicos porque tienes que verlo con una mirada profunda.
Tienes que meditar mucho para ver este mundo. Es una señal para guiarme.
Verse a sí mismo no significa que uno vea algo, sino que se siente, uno siente que es uno mismo y que uno pierde sus miedos porque uno se da cuenta de que el mundo real está dentro de ti y que el exterior es solo objetos, atracciones ... Sueñas con tener algo propio, cuando te das cuenta de que no necesitas nada, porque todos teneomos un mundo que no es algo MATERIAL, lo que significa que es algo que nadie tiene, es tuyo, es particular y todos lo tienen. Lo que sucede es que las personas no se dan cuenta, porque están interesadas en lo que es material, en lo que podemos ver y tocar, por supuesto, así que no queremos algo NO MATERIAL. Significa que no existe si es algo que no existe para la vista humana. Pero, sin embargo, es algo que existe. Si no, qué es el origen de la vida?. La vida no es algo material. "
En resumen y para concluir, este es un libro que nos invita a reflexionar sobre el significado de la razón por la cual educamos y cómo podemos contribuir al desarrollo integral de las nuevas generaciones. Conceptos tales como Ser humano histórico y social, la conciencia activa, la intencionalidad, las claves del aprendizaje y la nueva espiritualidad se presentan aquí como una propuesta para una nueva visión que puede redefinir el significado de la educación y la educación, así como nuestro papel como educadores.
Hoy, en un mundo en perpetuo cambio, aspiramos a que el "aula" se convierta en un lugar de convergencia de la diversidad, del encuentro entre las generaciones, donde la pasión por aprender, reflexionar, debatir, rebelarse contra lo que quieren imponernos como verdad absoluta, sea alentada. En resumen, un espacio donde todos aprendamos juntos y en el que nos relacionemos entre nosotros desde lo mejor de cada uno.
Muchas gracias !

Presentación en video de COPEHU:


Para ver el video con los subtítulos en francés: 1. Haga clic en el ícono Subtítulos (rectángulo blanco en la esquina inferior derecha de la ventana del reproductor de video ). 2. Haga clic en el ícono de Configuración(rueda dentada en la esquina inferior derecha ), luego haga clic en Subtítulos y luego en Traducir automáticamente . 3. En la ventana que se abre, desplácese hacia abajo en la lista de idiomas y haga clic en Inglés .

12 sept. 2018

"Tenemos un monstruo de las galletas que se va comiendo la vida": Jorge Moruno (Podemos)

ENTREVISTA | Jorge Moruno (Podemos)
https://www.eldiario.es/politica/Jorge-Moruno-monstruo-galletas-comiendo_0_414008992.html

(algunos apartes):
" hoy esa fuerza que sostenía esos derechos es la que se está diluyendo. Tenemos que encontrar la forma, como Star Wars, de dónde está la fuerza [risas]. La fuerza transformadora que nos permita negociar un mejor contexto y unas mejores condiciones de vida."

" Y estamos en una situación paradójica, en la que, a día de hoy, para producir más no es necesario contratar a tanta gente; se pueden producir mayores cantidades de riqueza con cantidades decrecientes de empleo, lo cual genera una liberación de tiempo. El problema no es que se libere tiempo, el problema es cómo se gestiona esa liberación de tiempo: en clave actual, que es clave precaria, lo que significa un embudo, el empleo se convierte en un embudo donde todos lo vemos como un zanahoria para poder acceder a él. Pero precisamente se viene utilizando ese baremo para medir la riqueza, que es lo que provoca una forma de dominación sobre el conjunto de la población, una población que nada entre el paro y la precariedad es una población que está desesperada, que no tiene medios de empleo para acceder a los medios de vida, pero los medios de vida podrían darse en el margen de los medios de empleo."

" una madre que cuida a sus hijos en casa, en la sociedad en que vivimos, no realiza una actividad útil, porque nadie le paga por ello, no está homologado ni regulado socialmente ni hay un contrato de por medio; esa misma persona, cuida niños en un jardín de infancia, y se considera útil y productiva. Bueno, creo que hay que empezar a poner en valor más lo que hace y no solo lo que tiene y avanzar hacia una sociedad más de plena actividad que de pleno empleo, donde tú puedas desligar los derechos de tener un empleo, los ingresos de tener un empleo, hablaríamos de fomas parecidas a la renta básica, y valorar socialmente actividades por las cuales no necesariamente te tengan que pagar. El capitalismo lo que ha hecho siempre es aunar ambas esferas. No hay actividad que se considere útil si no te pagan por ella, y no hay forma de obtener un ingreso si no es a través de un trabajo remunerado. Lo que hay que hacer es dinamitar esa relación y poner en valor actividades por las que no te pagan y al mismo tiempo generar ingresos que no tengan necesariamente que venir por un trabajo, lo cual abriría un amplio abanico de posibilidades, de nuevas formas de creación, de innovación, de cooperación, que yo creo que nos estamos perdiendo."

"se ha caído el relato de la izquierda, ya no es capaz, creo, de conectar con el ser y el sentir de una gran parte de la población que lo está pasando muy mal, que está indignada, que tiene un malestar a veces no articulado, difuso, pero que no se reconoce en una tradición concreta llamada izquierda"

"El 15M fue una vacuna contra la inacción, totalmente. Puso encima de la mesa la producción de un nuevo sentido sobre lo común. Un nuevo sentido común y nuevos sentidos de lo común. Y politizó lo que antes se vivía como un dolor individual, como una culpa: los desahucios, la precariedad, la situación, la crisis... Y eso es lo que ha facilitado la posibilidad de una ruptura en clave plebeya, con unas élites que están, como digo, emancipadas de un lugar; que han puesto en duda incluso ellos la propia democracia representativa."

"Claro, es que el poder es una relación. El poder no se tiene, el poder se ejerce. Y el poder es una relación mantenida en una correlación de fuerzas entre distintos actores que pueden tener distintos intereses. Y no todo el poder se somete por vías democráticas: el poder financiero no se somete a ningunas elecciones; el poder de los grandes conglomerados mediáticos no se somete a ningunas elecciones, a ninguna voluntad popular. Pero ejercen poder. El Ibex 35 ejerce poder los 365 días del año, mientras que un ciudadano solo vota una vez cada cuatro años. Hay que democratizar la democracia. Y eso solo va a venir dado de una demanda de la sociedad, de la sociedad en movimiento, de su capacidad de autodeterminación constante, que es la base de la democracia. Es decir: o desdemocratizamos la sociedad o la democratizamos. Y primero necesitamos en cierto modo devolver las instituciones al servicio de la gente, porque las instituciones estatales no son más que posos de relaciones históricas solidificada"

"Generar ilusión, emocionar. Y eso qué significa. Viene de emotio, de emovere, que significa mover, desplazarnos de donde estamos. Ese desplazarte es lo que te genera una experiencia estética; estética es lo contrario de anestesia: la anestesia te duerme, la estética pone en ebullición los sentimientos, cuando vas a una manifestación, cuando vas al fútbol, cuando vas al teatro... esa sensación de salirte de ti mismo. Tenemos que seguir siendo capaces de generar esa incertidumbre de lo posible, eso de no todo está escrito."

"Por lo tanto, (la renta basica) refuerza el poder autónomo de la sociedad frente al poder heterónomo de un mercado mínimo que nos exhorta cada vez más a adaptarnos a transformarnos permanentemente, a comportarnos como activos financieros. Las personas como activos financieros que tienen que venderse continuamente, y la renta básica les ofrece seguridad de un ingreso material al mismo tiempo que te permite poder desarrollar otro tipo de proyectos, no quieren una sociedad de un ambiente emprendedor, una sociedad con vuelos.'

"yo lo que pasa es que como no tenía a nadie que mantener, fueron unos meses de tranquilidad, y de poder vivir. Que eso no es malo. Las sociedades más avanzadas son aquellas que distribuyen de manera más democrática el tiempo. En Suecia tienen más permiso de paternidad y de maternidad y más ayudas no ligadas al empleo. En Alemania hay una ayuda económica hasta los 21 años por tener chavales, por tener hijos; en Dinamarca en 1993 sacaron una ley de rotación cada cinco o siete años de año sabático y cobrar creo que hasta un 80% del salario. Estaba pensado para eso, disfrutar de la vida, formarte, aprender idiomas, viajar, para luego volver al país y volcar todo un conocimiento, un acumulado y ponerlo a producir en beneficio de toda la sociedad. A mí siempre me ha sorprendido: estabas en la playa, por ejemplo en Cádiz, y te encuentras al típico sueco que te dice: "No, estoy en año sabático"."

" La renta básica no te va a resolver el mundo, pero sí que puede ayudar, te pone en otra situación. La batalla por la renta básica yo creo que tarde o temprano va a ser una batalla en sí misma por definir qué hacer con ese tiempo. En mi opinión personal creo que ese tiempo debe ser utilizado para construir nuevas sociabilidades que pasen por nuevos usos de lo público, formas de consumo alejadas de las formas más mercantilizadas para que no se convierta simplemente en un tiempo que gastas pero que no sales de la empresa Mundo. Es decir, que gastas para estar totalmente metido en centros comerciales. Es una batalla cualitativa, subjetiva y es una batalla cultural que tiene que dar la sociedad."

" el conjunto de la vida, el conjunto de las afirmaciones cotidianas, habituales, de las distintas escenas de la vida, está directamente producido por las relaciones sociales capitalistas. Ya no hay un afuera en el que tú trabajas y te pagan, y te refugias y te quedas fuera, me voy al campo, por decirlo de alguna manera, o dejo la fábrica y me voy al barrio, al sindicato, tengo una realidad que no está parasitada por esa relación social. Hoy en día eso no existe, no hay un afuera, por mucho que tú te hagas un huerto urbano. Tenemos como un monstruo de las galletas que se va comiendo la vida, lo único que podemos hacer es luchar dentro y contra esta relación de certeza de aceleración perpetua, y que mercantiliza toda la vida. Y eso sólo se puede hacer si somos capaces de ir tendiendo redes de cooperación. Una sociedad que esté más guiada por relaciones no-mercantiles en todas las esferas de la vida"

"Estás como en Matrix, sin parar de producir y todo porque el tiempo está totalmente sometido a la mercantilización. Y surgen toda una serie de patologías: estrés, aumento del consumo de antidepresivos, el no llegar, el burnout, niveles de exigencia, marcado por una relación patriarcal, anorexia... Lo de la anorexia… es brutal, ¡no llego a ser como lo que me ponen en la televisión! Una sociedad que ha mercantilizado constantemente el deseo, es la madre de todas las batallas: cómo generar formas de vida que puedan competir contra el deseo del consumo, contra el deseo de verte a ti mismo en el imaginario que supone cuando consumes algo. Tú no te compras unas Nike, tú te compras lo que significa comprarse unas Nike."

". La ideología es una interacción constante, social, es como si el sujeto histórico le dijera a la izquierda: "Sí, sí que me doy cuenta de todo esto, sé que no voy, a lo mejor, a triunfar, pero me gustaría pensar que sí". Y es que aun así, nos gusta vernos a nosotros mismos de esa manera. Es decir, hay una especie de cinismo, la ideología convertida en un cinismo donde todos nos vemos en la posición del que triunfa, en esa posición aristocrática del triunfador social, del hombre de éxito, el rey del inmueble de American Beauty, y eso domina el deseo. Y cuando dominas el deseo, dominas las capacidades humanas de reinventarte, y hasta que no seamos capaces de reorientar el deseo, vamos a tener problemas en clave estructural cultural."

"l problema que yo tengo con el trabajo garantizado es con la filosofía que hay detrás: hay una escisión económica técnica en la que todos se pelean por llevar la razón, yo no me meto ahí. Me meto en la filosofía, que es pensar que el ser humano si no tiene un trabajo por el cual le pagan está inactivo, el núcleo ideológico capitalista que funde actividad social con trabajo remunerado y no se pueden disociar. Ese es el problema que yo tengo con esta propuesta,"

"Yo el problema que tengo con el trabajo garantizado es esto: ¿por qué para considerarte activo te tienen que pagar por ello? Yo cada vez hago más cosas, el trabajo ha sido para mí sólo un medio para conseguir ingresos y pagar las facturas, pero en clave intelectual, en clave mental, en clave de desarrollo, ha sido un lapsus. Me gusta hacer cosas que no tienen que ver nada con aquello que te pagan. Y como yo hay muchísima gente. Muchísimos porcentajes de nuevas generaciones que quieren desarrollar proyectos pero que no pueden hacerlo porque tienen que estar lavando platos o tienen que estar sirviendo copas. Y creo que hay que ofrecer la oportunidad a toda esa gente para poder hacerlo, porque hay una clave ideológica muy fuerte detrás: hemos sido capaces de asumir una sociedad que confía que los ricos van a invertir porque son buenos ...y van a generar empleo porque van a invertir, y si les va bien a los ricos nos va a llegyr a todos, nos va a ir bien a todos. Hemos sido capaces de creernos eso pero somos muy reticentes a pensar que si distribuimos la riqueza socialmente creada y tenemos la capacidad de combinar nuestro propio tiempo, esto va a ser una locura y un descontrol. "

"Qué decían los ricos cuando se pedían vacaciones? ¡Para qué quieren los obreros vacaciones si se van a emborrachar! ¿Qué decían los ricos en el siglo XIX cuando se proponía la asistencia social a los pobres voluntarios, como los llamaban? Que esto va a desincentivar el carácter de los trabajadores, los va a hacer más débiles. ¿Qué dicen ahora mismo? Se van a rascar los huevos, aquí nadie va a hacer nada, esto va a ser un caos. Yo creo que no es así, creo que el ser humano, desde que quiere currar, produce cosas, hace cosas; no se va a quedar en una balsa de aceite. Creo que hay que dar un voto de confianza a la capacidad antropológica del ser humano de poder liberarse del sufrimiento de la necesidad. En ese sentido, el trabajo garantizado me parece conservador, una manera conservadora de mantener algo artificialmente; creo que hay otras posibilidades más transformadoras de, precisamente, liberación del trabajo."






5 sept. 2018

Silo sobre la irrupción de lo trascendente en la historia

2000 Notas de una charla con Silo. (Extracto)

Esta charla se desarrolló en Buenos Aires en un café de la calle Corrientes. Estuvimos Isaías Nóbel, Roberto Kohanoff y Enrique Nassar. 2 enero del 2000

P: Siguiendo con lo dicho de que las teorías, que describen los fenómenos tal cual son, crean un campo de creencias que equilibra la no-coincidencia de la percepción cotidiana de los fenómenos con la realidad de dichos fenómenos, la pregunta ahora es: ¿Respecto a la muerte, en donde lo que se percibe es la disolución y la desaparición existencial de quien fallece, habría una teoría que ampliara el campo de creencia y permitiera un emplazamiento mental más adecuado respecto al hecho de la muerte?

M: La ilusión de la percepción de la muerte no se resuelve con teorías, se resuelve con experiencias. La experiencia de la muerte nos pone en el campo religioso, en el campo de la experiencia trascendental. En el origen de las religiones se encuentra siempre la experiencia trascendental, esta experiencia produce en el momento de su irrupción histórica un impacto tan fuerte, que a pesar que luego la experiencia se diluya y se pierda, la inercia que deja es de tal magnitud que las generaciones que la suceden crean rituales, iglesias, organizaciones jerárquicas que se mantienen por cientos y miles de años posteriores al impacto original. Este impacto original es tan fuerte que después de desaparecer aguanta todo eso que surge y que no tiene nada que ver con la experiencia original.
Primero la experiencia original se tiene, luego algunas generaciones alcanzan a rasguñar algo de ello y después se alejan y se va formando toda esa superestructura de ritos, iglesias, jerarquías, etc.
La experiencia trascendental pega en momento histórico y pasa, afecta profundamente a la gente que es contemporánea a esa irrupción trascendental. Esta irrupción debe ser compatible con el momento histórico; hay momentos históricos que no permiten el surgimiento de estos fenómenos. Hasta que se abre el medio, estas experiencias surgen.

Cuando estas irrupciones se acercan empieza a variar el medio histórico y se producen fenómenos extraordinarios en el siquismo colectivo, enormemente perturbadores; desde esta perspectiva entendemos las leyendas de ciclones, aerolitos, cometas que preceden a estos fenómenos. Las alegorías de cada época presentan de un modo plástico los cambios dramáticos de la conciencia colectiva. Lo trascendental necesita de condiciones sicosociales para que implete en la historia humana; esta irrupción afectará el tiempo particular de cada persona.
Esta es una época de grandes perturbaciones, esta es una época pre-religiosa

P: ¿Cuáles son las condiciones históricas que deben darse para que la irrupción de lo trascendental se produzca?

M: Se pueden precisar condiciones como:
* Que la cultura donde vaya a surgir el fenómeno, esté pasando por un proceso de desestructuración acelerada.
* Que esos fenómenos den origen a una nueva civilización.
No surge una nueva civilización sin esos fenómenos

P: ¿Podrías explicar a qué te refieres cuando hablas de la irrupción del fenómeno trascendental en la historia?

M: Para referirnos al tema de lo que se conoce como experiencia trascendental, vamos a recurrir a algunos ejemplos históricos de ciertos tipos de experiencia que sin ser trascendentales pueden parecerse por sus características a las experiencias trascendentales que impactan a unos, afectan a los que le suceden y después crean inercia suficiente como para continuar con algo que se perpetúa a través del tiempo; veamos algunos casos:

En la historia hindú en algún momento aparece entre sus deidades el dios soma y rápidamente va ganando en importancia, de manera que el resto de los dioses van disminuyendo su influencia hasta quedar convertidos en dioses menores y el dios soma se convierte en la divinidad máxima del Panteón de dioses. Lo que explica el ascenso de este dios y su ubicación en el lugar central es que del dios soma la gente podía tener experiencia; no solo se hablaba del dios sino que se podía entrar en contacto con él, al dios soma se le podía sentir.

Este contacto era posible gracias a que los sacerdotes, quienes estaban en contacto con el dios soma, podían habilitar a la gente el contacto con este dios. Los sacerdotes, le contaban a la gente lo que era estar con el dios y además los habilitaban para que tomaran contacto con el dios soma. Para esto, los sacerdotes realizaban ciertos rituales donde la gente iba con cuencos en los que los sacerdotes orinaban y los asistentes tomaban la orina del “hombre santo” y al poco tiempo experimentaban la presencia del dios soma. Todo lo anterior se explica porque el soma era una bebida con poder alucinógeno que ingerían los sacerdotes (gracias a ello tenían la experiencia), y los principios sicoactivos de esta sustancia pasaban a la orina sin ser metabolizados; debido a esto los asistentes a la ceremonia del soma, al beber la orina del sacerdote, también tenían la experiencia.
La casta sacerdotal tenía, gracias a la bebida del soma, acceso a una experiencia alucinógena. Esta bebida por sus propiedades químicas conserva su poder sicoactivo en la orina, lo que permite a quienes la tomen tener acceso a una experiencia impactante.

La experiencia del dios soma la administraban los sacerdotes (lo que les facilito crear una casta sacerdotal poderosa); después con el transcurrir del tiempo esas experiencias no se tuvieron más y solo se hablaba de ellas, se cuenta lo que fue la experiencia de tomar contacto con el dios soma.

Primero es experiencia, luego cuando deja de ser experiencia su recuerdo es lo suficientemente intenso como para crear un hito generador de toda la superestructura que se va a formar y va a ir en el tiempo mucho más allá del momento de su manifestación original.

Casos similares de activación de fuertes experiencias, producidas a partir del consumo de substancias, se produjeron alrededor del culto a Dionisos. Sin el apoyo de las experiencias producidas, por las sustancias en juego, estas formas no hubieran ido más allá de su momento.

En todos estos casos se producían fuertes experiencias sicológicas que se acercaban a lo que se podía presentar en una experiencia trascendental. Estas experiencias les permitía intuir lo que podría ser la acción de un dios; les permitía intuir acerca de la realidad (distinta a la cotidiana) de la que se les estaba hablando. Al practicante le quedaba claro que esos mundos y dioses de que les hablaban eran posibles, que no eran sólo discurso. Antes de tener la experiencia la aceptación de todo eso no existía.
P: En los ejemplos específicos y particulares que has dado, las personas comunes tenían acceso a esas experiencias impactantes gracias a la ingestión de alguna sustancia sicoactiva ¿Es posible tener acceso a este tipo de experiencias sicológicas impactantes, que disponen a aceptar la existencia de otras realidades, sin acudir a ningún tipo de sustancia sicoactiva?

M: Sí es posible, recuerda históricamente cosas como: “yo te voy a enseñar a orar y tu harás lo que yo te diga si quieres tener acceso a ese tipo de experiencia.”
Sería algo como decir: “yo, por el poder de la palabra te voy a enseñar a liberar endorfinas y tú vas a hacer lo que yo te diga si quieres tener acceso a este tipo de experiencia. Podrás discutir o no, pero si quiere tener la experiencia harás lo que te diga sin ninguna discusión.”
Con formas así, sin el uso de sustancias químicas, tendrás acceso a ciertos registros de tipo sicológico, que te pondrán en resonancia con otro tipo de experiencias distintas a las experiencias cotidianas. Es este tipo de experiencias en un momento histórico, lo que crea un gran impacto en la población.
Hay diferentes formas de poner al cretinaje en resonancia mínima.

P: Estas experiencias sin substancias y de alto impacto sicológico ¿Son experiencias trascendentales?

M: No, estas experiencias no son trascendentales, pero sí te permiten darte cuenta que hay otras realidades. Estas experiencias te impactan, te impactan existencialmente, te impactan en tu vida, te crean un despelote. Todas estas experiencias son corporales, te liberan endorfinas: la oración tiene que ver con el cuerpo, las experiencias sicológicas impactantes tienen que ver con el cuerpo.
P: Todo esto que está ocurriendo: enrarecimiento, superchería, magia, etc. y todo este estado pre-religioso en desarrollo, ¿esto solo basta para que haya un cambio?

M: No porque aquí no hay conciencia dirigida, la conciencia está en pasivo, está sufriendo estas perturbaciones, no las está dirigiendo. Lo importante aquí es una dirección que le sirva a todos; aquí hay que dar un mensaje, aquí hay que hacer un aporte.

Paralelamente, a todo el enrarecimiento, se está cayendo y destruyendo la vida de la gente: problemas económicos, sociales. Esta destrucción tiene muy diversas expresiones, desde la guerra en Chechenia hasta el que se suicida lanzándose desde un quinto piso. No solo están ocurriendo perturbaciones sicológicas, es algo mucho más grave. Acá hay que hacer un aporte.

P: Entonces, ¿Las experiencias de las que hablabas son suficientes?

M: Estas experiencias solas no son suficientes. Estas experiencias tienen la gran virtud que hacen sensible a las personas hacia un relato trascendental. Tiene que haber un relato trascendental. Solo el relato, sin las experiencias que disponen a la gente a escuchar el relato y permitir que direcciones sus vidas, no será suficiente. Estas experiencias permiten advertir que hay otras cosas, por esto son experiencias muy importantes. Experiencias acompañadas de un relato, que tiene que ver con lo trascendental.

P: ¿Este relato queda como un mito fundacional?

M: No, este relato es la realidad, queda como una realidad. Siempre el que presenta el relato aparece como dios, o el enviado de dios, o el hijo de dios; o el profeta de dios, es decir, como alguien que sabe cómo es, como alguien del gremio. El relato cuenta una cosa que da dirección, que acerca a lo trascendental.

A medida que se acerca el tiempo histórico (no el tiempo mítico) de la impletación con lo trascendental aparecen milagros, prodigios, rarezas; después de que ocurre y el fenómeno se aleja en el tiempo estas cosas ya no ocurren. Los milagros, prodigios y demás cosas que se describen que acompañaron a los tiempos históricos próximos a una irrupción de este tipo, son hechos reales, verdaderamente ocurrieron.
Necesitamos: un mundo desestructurado, que se produzcan estas experiencias y un relato. Se dirá lo que se tiene que decir, en un momento histórico preciso, no antes, ni después.

3 sept. 2018

Religiosidad y Ecología Política

RELIGIOSIDAD Y ECOLOGÍA POLÍTICA

.Notapor Vainaimoinen » Dom Ago 19, 2018 2:01 am



Si examinamos desde un punto de vista empírico el fenómeno religioso y lo quisiéramos reducir a su expresión más sintética más abstracta, tendríamos que buscar conceptos o premisas que fueran atemporales, que sirvieran para todo hombre en cualquier momento de la historia y también para cualquier espacio, para cualquier latitud del planeta.

Desde que el hombre pasó a constituirse en un animal histórico, a transmitir la experiencia de cada generación a la siguiente, a inventar un lenguaje verbal, figurativo y escrito, enseguida empezaron a surgir los primeros signos de religiosidad. Estudiar las numerosas representaciones que han llegado a nuestros días, desde hace más o menos 7.000 años y en algunos casos de más antigüedad, nos llevaría muy lejos, y se excederían los límites de este artículo.

Hay algo que tenemos en común con todos los hombres que han poblado y que pueblan este planeta, y es que a diferencia de un animal sabemos que vamos a morir, somos conscientes que finalmente nuestra vida física, tal como la experimentamos terminará inevitablemente. Sin embargo un león, un caballo o un perro, no tienen conciencia de ello. Si que experimentan dolor cuando un animal cercano muere y hay multitud de ejemplos de ello. Pero dudo mucho que antes de esto tengan conciencia de que la muerte finalmente terminará su existencia.

Esto se puede interpretar de muchas maneras, y desde luego es algo que han experimentado los primeros humanos y que experimentamos nosotros mismos ahora.

En principio, parece una broma cruel, puedes llegar a ser poderoso, acumular muchas riquezas y poder, adquirir una cultura y un conocimiento profundo de la realidad que te rodea, puedes ser el ser más feliz del mundo, pero nada de eso servirá para nada, cuando llegue la muerte acabará con todo de un plumazo, es como si el tiempo mismo avanzara inexorablemente hacia el abismo, hacia la oscuridad.

Es evidente que la vida no tiene sentido si todo termina con la muerte.

Lo que resulta interesante no es tanto meternos en una investigación sobre si todo termina realmente con la muerte, sino las distintas respuestas que han dado los hombres sobre esta contradicción, ese es un ámbito que podemos manejar, que podemos analizar para poder seguir avanzando.

Enseguida empezaron a surgir explicaciones que tenían que ver con la trascendencia después de la muerte, y por supuesto como el cuerpo humano se descompone y salvo los huesos desaparecen, no se atribuye esta trascendencia a la base física sino a un segundo cuerpo que no se ve, a una especie de “doble” del cuerpo, compuesto por una especie de energía, o de algo no tangible que no depende del cuerpo físico. Sin la existencia de este alma difícilmente se podría hablar de trascendencia.

He leído que algunas tribus del Amazonas, machacan los huesos de los muertos y los entierran en una vasija en la que están todos los habitantes anteriores del poblado, la entierran en el centro de la aldea, para tener cerca el poder de los antecesores. De alguna manera esto también es atribuir una existencia no física a los restos de los que murieron.

Si existe un alma que permanece después de la muerte en algún sitio tendrá que habitar, en algún lugar, la respuesta a esto ha sido variopinta por parte de las religiones, desde el Walhalla de los vikingos, en los que los guerreros vivían en un permanente banquete con los dioses, hasta el paraíso de los musulmanes que también en este aspecto margina a las mujeres, ya que al que va al paraíso, le esperan 50 vírgenes a su disposición, lo justo sería que a las mujeres les esperaran 50 hombres bien dotados también, pero bueno sigamos adelante. El cielo de los cristianos y de los hebreos es más etéreo y luminoso, no deja de ser una perspectiva más evolucionada. Parece que este concepto de cielo, fue introducido en el antiguo testamento probablemente por el profeta Daniel, debido al contacto que tuvo con los sacerdotes zoroastrianos en la corte de Dario I. Puede que los adoradores de Aura Mazda, anteriores a las religiones monoteístas tuvieran mucho que ver en estas concepciones de las grandes religiones actuales.

Los griegos también hablaban de la la psiqué y de los Campos Elíseos, donde iban las almas de los hombres.

En todo caso, todas estas manifestaciones no dejan de tener fuertes componentes culturales de la época en la que fueron escritas, lo cual es un indicio de que no son elementos aepocales, que trasciendan el tiempo, son alegorías adaptadas al tiempo histórico y la latitud en la que nació la religión de turno. Por supuesto, esto no niega su existencia, es posible que los divulgadores de esa religión, usasen conscientemente unas alegorías adaptadas a la época, para conmover a los hombres de ese momento histórico.

La siguiente conclusión lógica es que debe de haber alguien o alguienes que hayan creado todo esto, y por lo tanto que gobierne este cielo.

Las primeras manifestaciones de divinidades, se refieren a la naturaleza, se relacionan con fenómenos naturales, como el dios del trueno, el dios del mar, las vírgenes de las cuevas y de los manantiales, los duendes de los bosques, etc. Es una religiosidad cercana a la naturaleza, con raíces animistas Con los griegos y posteriormente los romanos estas divinidades adquirieron una cualidad más compleja, con sus historias individualizadas y su expresión alegórica y simbólica muy rica, plasmada figurativamente en un arte muy diverso con una rica producción que todavía asombra al mundo. La religiosidad empieza a diferenciarse de la naturaleza, poniendo al hombre como protagonista de esta relación con lo divino.

Parece que esto de ser un equipo de dioses no le gustó mucho a algunos y entonces surgieron las religiones monoteístas, ya no había un grupo de divinidades para regir cada fenómeno de la naturaleza, o las cualidades humanas como la sabiduría, la poesía o la música. A partir del decaimiento del imperio romano se impusieron las grandes religiones monoteístas que destacan en la actualidad, no era un equipo de dioses el que regía el mundo, solo hay un creador que lo puede todo.

En la India no ha sido así, y han seguido fieles a otra concepción que tiene que ver con los principios de conservación (Visnu) destrucción (Shiva) y de creación (Brahma) algo que nos recuerda a la Santísima Trinidad Cristiana. El budismo es un caso aparte que comentaré más adelante.

Ruego a los más eruditos que disculpen el análisis simplista que he hecho, es para no extenderme más de la cuenta.

Muy bien, ya tenemos la respuesta al sin sentido, no todo termina con la muerte, el hombre trasciende y sobrevive esta existencia y su alma se dirige hacia la felicidad eterna, en la morada celestial después de su existencia terrenal.

Bueno pero ¿Por qué tenemos que pasar el trance de esta historia terrenal? ¿Por qué tenemos que venir a sufrir a este mar de lágrimas? Si existen paraísos tan estupendos ¿Qué sentido tiene que tengamos que presenciar tanto sufrimiento cuando no, violencia en la existencia de este mundo?

Esta es otra pregunta también es aepocal, y válida para cualquier latitud. Todos los hombres de todas latitudes y momentos históricos, se han hecho y se hacen está pregunta.

En general, las respuestas que han elaborado las religiones han coincidido en este punto. La vida es una especie de prueba para alcanzar ese estado de felicidad eterna. Nuestras acciones en la vida condicionan la posibilidad de entrar en ese paraíso. Hay casos como en Egipto, en los que se decía que al morir se pesaban las acciones del fallecido (las vísceras) y según pesaran más o menos, el alma podía ir hacia un lugar u otro.

Esto nos lleva a otra conclusión lógica. Si no todas las almas pueden entrar al paraíso ¿Qué pasa con las que no superan la prueba? Evidentemente hay que crear otro espacio en esta cosmogonía, un sitio que evidentemente no puede ser muy agradable, ya que las almas que van hacia allí, no han sido buenas, no han sido puras. Nacen los distintos infiernos de los que nos hablan las religiones.


LA SITUACIÓN ACTUAL


Hoy en día, para mucha gente es muy complicado creer en el Dios figurativo de las religiones tradicionales, la imagen de un señor mayor con barba y túnica blanca luminosa, sentado en un trono es muy difícil de digerir. Sin embargo la ciencia nos habla de una especie de plan universal, de unas leyes que valen para todo el Universo en expansión en el que vivimos. La frase de Eistein “Dios no juega a los dados” refleja esta concepción nueva que tiene que ver con algo más intuitivo que figurativo. He visto a muchos cristianos, rechazar la imagen bíblica de todo lo que llevamos hablado aquí, para adherir a este planteamiento de una especie de inteligencia universal, sin que lo vean contradictorio con el Dios todopoderoso de la Biblia.


También se ha rechazado la representación tenebrosa de un infierno de sufrimiento eterno, y la imagen de un Diablo que se dedica a hacer el mal. No parece que la carga negativa de estas imágenes, le guste mucho a las generaciones actuales.

El ateísmo no se ha impuesto, a pesar del desarrollo de la ciencia y de la técnica. Incluso en países como Rusia en los que se impuso a la fuerza, al cabo de setenta años ha surgido nuevamente la creencia religiosa, si cabe con más fuerza que antes. No cabe duda de que esto prueba, que a nivel mental, las preguntas sobre la trascendencia, constituyen una necesidad profunda del ser humano de cualquier época.

El problema con el ateísmo como con la religión, se da cuando caen en el fanatismo, y se ven legitimados a imponerse por la fuerza al resto, cuando se ve lícito usar la violencia para imponer la propia creencia.

No olvidemos que el ateísmo no deja de ser una creencia. En rigor nada de lo dicho sobre el alma, el cielo, el infierno o la existencia de Dios se puede probar científicamente, pero cuidado, tampoco se puede probar lo contrario. Desde el método científico, tan válida es una postura como la otra. El problema que tiene la ciencia, es que no cuenta con un objeto de estudio para poder experimentar, para poder confirmar o refutar una hipótesis. Por lo tanto, los positivistas no deberían posicionarse sobre una hipótesis con la que que no se puede experimentar. De momento no podemos pesar o medir el alma, ni saber que ocurre más allá de la muerte.

Es como si alguien antes de descubrirse la fuerza de la gravedad, negara su existencia porque no se podía medir, pesar o estudiar. Que en un momento “A” no contemos con los medios necesarios para observar un fenómeno, no quiere decir que este fenómeno no exista y se pueda analizar en un momento “B”.

Desde una perspectiva fenomenológica, no es lícito negar un punto de vista, cualquier hipótesis es válida a la hora de analizar un fenómeno, y hay que tener en cuenta el proceso que lleva adelante el propio observador, ya que en un futuro, puede cambiar su mirada, o avanzar en su concepción y gracias a esto, observar matices y puntos de vista que no tenía antes. Igualmente ocurre con los medios técnicos o materiales con los que cuenta el observador.

Negar algo sin pruebas de su no existencia, no deja de ser una creencia no fundamentada.

Un agnóstico tendría un punto de vista más cercano a la objetividad seguramente, ya que considera que hoy por hoy, el fenómeno de la religiosidad es inaccesible para el entendimiento humano, por lo tanto no se puede negar ni afirmar la existencia de Dios, queda fuera de nuestra comprensión.

Hay una pregunta que un agnóstico se hace muchas veces y también se la hace a los creyentes, se puede formular así: ¿Si Dios existe, como es posible que permita que mueran miles de niños, mujeres y hombres en el mar, cuando vienen huyendo del sufrimiento y de la muerte, de la guerra?

¿Qué intencionalidad puede tener un niño de pocos meses que muere en el Mediterráneo, no por sus decisiones, si no por las decisiones de otros hombres? ¿Como puede alcanzar ese juicio al final de su vida, si ésta acaba bruscamente sin que intervenga su voluntad? ¿Donde está Dios cuando las hambrunas se llevan por delante a miles y miles de niños en África? ¿Cuando los hombres se matan cruelmente y con una tecnología sofisticada en las guerras de Oriente Medio?

También las religiones han elaborado respuestas para estos casos. Las últimas me las dieron dos señoras evangelistas hace poco, “Esto es una cuestión de fe” “Los caminos del Señor, son inescrutables” “Si Dios permite eso, será por algo que no podemos entender los hombres” o bien “El hombre tiene libre albedrío, si usando esa libertad de elección decide asumir el riesgo de cruzar el mar con sus hijos, es responsabilidad de él si fallece en medio del agua” En fin, esto se contradice totalmente con el punto de vista voluntarista de esos creyentes, que afirman que todo es voluntad de Dios, si es así, no es muy reconfortante la imagen de un Dios que decide la muerte de tantos inocentes. Pero ya vemos que respuestas hay para todo.


UN POCO DE HISTORIA

Hubo una generación el siglo pasado, que alumbró una nueva espiritualidad que se opuso a la violencia, que tomó conciencia de la responsabilidad de los hombres actuales nunca presente antes en la historia, la capacidad de que nuestra especie acabara con la vida en el planeta a través de las armas nucleares. El pacifismo explotó como un prado florido en primavera, y también la falsa creencia de que se podía tocar el cielo con los dedos a través de la experiencia psicodélica, de las drogas que alteran la conciencia. Surgieron por doquier gurús, maestros y todo tipo de corrientes espirituales, muchas de las cuales sobreviven hoy como sectas.

El hipismo fue un movimiento denostado y rechazado posteriormente, en realidad el principal defecto que tuvo, es su incapacidad manifiesta para organizarse y poder influir políticamente, pero aún así, actuando en paralelo al sistema consiguió cambiar la mentalidad de la sociedad pacata, retrógrada y violenta de la guerra fría. Muchos de los hábitos sociales que ya hemos integrado hoy, o que estamos a punto de integrar, se iniciaron en aquella época, como la igualdad de género, la tolerancia en sentido amplio, tanto con la orientación sexual, como con la religiosidad y la espiritualidad. Igualmente el rechazo del racismo y la xenofobia. Todos estos cambios, son la manifestación del pacifismo la tolerancia con lo ajeno, con lo diverso tiene mucho que ver con el amor que propugnaban los hippies que abandonaron todo y se entregaron a buscar una vía alternativa no violenta al sistema capitalista. No podemos olvidarnos de que la ecología política se fundó en tres principios: El pacifismo, el feminismo y la ecología.

Fue al final de los años setenta y principios de los ochenta, cuando se empezó a organizar un movimiento alternativo, que cuestionaba el sistema productivista, pero esta vez, con capacidad de organizarse políticamente. En los principios, Los Verdes provenían del movimiento asociativo vecinal, de los militantes de la izquierda radical desencantados y hartos del verticalismo y manipulación de los partidos de la extrema izquierda, y también se unió gente de los movimientos alternativos, todo esto teñido de la contracultura de mayo del 68 que impulsaba una política participativa, alejada de los partidos tradicionales.


ESPIRITUALIDAD Y ECOLOGISMO

En todo el conglomerado del movimiento ecologista (político o asociativo) se observan muchas corrientes que tienen que ver con una concepción espiritualista del mundo. Hay grupos naturalistas que ven al planeta como un gigantesco ser vivo que hay que cuidar, no tanto como una conservación del medio ambiente, sino en un sentido más amplio y trascendente. Otros que quieren preservar la vida en todas sus facetas y en especial los animales, esos seres que no tienen voz en la sociedad humana. Los ecologistas en general somos amantes de la naturaleza, el que más o el que menos ha experimentado algún éxtasis, contemplando una puesta de sol sobre los valles, desde lo alto de un cima, o se ha embriagado con el aroma del bosque caminando al lado de un arroyo de montaña.

Estas vivencias personales no son exactamente místicas seguramente, pero nos ponen en presencia de una forma distinta de experimentar el mundo, y además movilizan en la dirección de conservar la naturaleza y la vida, algo muy similar a algunos mandatos religiosos.

Esta veneración por la naturaleza, se parece mucho a los cultos previos a la religión protoindoeuropea, que trajo los dioses guerreros y a sus trinidades a Europa. Esus, Tutatis y Taranis entre los Celtas, Thor, Odin y Freia en los pueblos nórdicos, Zeus, Poseidón y Hades en Grecia o Zeus, Hera y Atenea en el mundo romano.

Los dioses previos a estas culturas más conocidas, eran femeninos, constituían un politeísmo matriarcal no tan guerrero y belicista. Gaia o Gea era la diosa Tierra, la protectora de la vida que según se ha investigado fue venerada en el neolítico por los pueblos que habitaban en Grecia y Roma cuando sus habitantes eran nómadas, cazadores-recolectores integrados en la naturaleza y dependientes de esta y no constituían una nación civilizada con sus ciudades estado.


Pues bien, esta concepción de ver la Tierra como un ser vivo que vive en armonía y equilibrio constante, base de toda forma de vida, que entra en relación dialéctica con el mundo artificial creado por el hombre, no deja de tener un transfondo de retorno a la espiritualidad primigenia, a la religiosidad integrada en la naturaleza, que hay que cuidar y respetar porque si no ésta acabará con los hombres. Esta forma de ver el mundo, cuando no está basada en datos científicos, en algo cuantificable y estructurado, no deja de ser una simple creencia, pero muy útil para la ecología política. Hay personas en el movimiento ecologista, que no conocen con exactitud, cuantos vatios-hora es capaz de producir un aerogenerador de acuerdo a su situación y superficie de la hélice y posiblemente nunca lo sabrá, pero intuitivamente sabe que extraer la energía del viento, sin consumir energía fósil, sin quemar nada que perjudique a la atmósfera es positivo para el planeta.

Este planteamiento intuitivo, es bastante similar a un comportamiento espiritualista. Igual ocurre cuando un animalista se preocupa por el bienestar animal, porque no sufra ningún ser vivo en el planeta. Los ecologistas somos conservacionistas, queremos conservar la naturaleza y la vida.

Abundando aún más en el tema, he visto como dentro de la ecología hay muchas corrientes que adhieren al propio cuidado del cuerpo, como una forma de cuidar la naturaleza, de huir de los alimentos artificiales, de escoger de la naturaleza lo menos dañino. Es una perspectiva en la que cuidar el propio cuerpo es cuidar la naturaleza, en realidad es otro punto de vista más sobre el ecologismo. Este punto de vista está totalmente integrado en los partidos verdes, y aunque no existan estudios científicos serios que ratifiquen la bondad de comer solamente vegetales para la salud y la mente —Hitler era vegetariano— ahí está esta corriente con una base igualmente intuitiva y cercana a una creencia espiritual.


EL BUDISMO Y LA NUEVA ESPIRITUALIDAD

Hay un caso especial dentro de la espiritualidad, no es una religión teista, no reconoce dioses, sin embargo, si que establece un método para liberar a la mente del sufrimiento, para el sufrimiento interior. Al Dalai Lama, le preguntan con frecuencia si el budismo es una filosofía o una religión y este responde habitualmente bromeando: ‟¡Pobre budismo! Rechazado por las religiones como una filosofía atea, una ciencia de la mente; y por los filósofos como una religión—el budismo no encuentra hogar en ningún lado. Pero quizás esa sea una ventaja que le podría permitir al budismo construir puentes entre las religiones y las filosofías”

El budismo así como otros métodos de desarrollo y mejora personales provenientes de oriente, basados en la meditación, o el entrenamiento físico, se pusieron de moda desde que los Beatles, adhirieron a la meditación trascendental, y toda una generación rechazó la religión tradicional, y se lanzó a la búsqueda de una nueva espiritualidad en los sesenta. Esa moda no ha cesado y hoy en día siguen vigentes el yoga, pilates, artes marciales, el reiki y multitud de métodos para cuidar el cuerpo y el desarrollo espiritual. Cualquier militante de cualquier partido, puede participar de estas corrientes, pero entre los ecologistas suelen tener mejor acogida y ser entendidas con mayor comprensión. De todas formas las concepciones del budismo, son las que más penetración están teniendo entre el movimiento alternativo, no tanto en cuanto a una afiliación concreta a la corriente oficial del budismo, pero si en lo que se refiere a su filosofía. La alienación que sufrimos hoy en día y como consecuencia el sufrimiento mental, el estress que experimentamos millones de personas del primer mundo, a pesar de tener más o menos resueltas las necesidades primarias para sobrevivir, ha producido que muchos vuelvan la vista hacia oriente, hacia la filosofía del budismo basada en la serenidad, el silencio mental y el desarrollo interior.

Esta forma de espiritualidad —que no de religiosidad— tolerante y beneficiosa para superar al sufrimiento mental, debe de ser respetada por la ecología política, porque no sabemos que desarrollo puede alcanzar en occidente.



UNA VISIÓN EXISTENCIALISTA

Por mi profesión, hay veces que me veo obligado a comunicar a un cliente una situación complicada para su vida, que puede terminar ingresando en prisión. Trabajo con alguna frecuencia con los creyentes evangélicos por lo que en alguna ocasión (pocas, la verdad) alguno de ellos ha sido el destinatario de estas noticias, y en todos los casos la respuesta me ha sorprendido. En vez de hundirse o entristecerse como hacen los no creyentes, me dicen: “No importa, si el Señor quiere que vaya a la cárcel, será por algo. Él siempre quiere lo mejor para mi y si ha decidido eso, seguro que es que necesito pasar por ahí para comprender las cosas” Y respuestas semejantes, y nada de arrugarse, simplemente se acepta esa posibilidad con una conformidad sorprendente y además pensando que eso va a ser positivo para él y que Dios va a seguir cuidándole en prisión.

Esto es muy extraordinario, además marca la diferencia entre un creyente y un no creyente. No se trata de analizar desde un punto de vista científico quien tiene razón o no, creo que ese es otro problema que como he ido desarrollando tiene difícil solución. Sin embargo a la luz de la fenomenología, y más en concreto en su vertiente existencial, esto arroja otra luz.

Si vemos como vive, como experimenta un creyente a diferencia de un no creyente la experiencia de un posible paso por la cárcel, nos encontramos con que como fenómeno psicológico es mucho más útil creer en la existencia de un Dios que lo puede todo que no tener esa creencia.

“Pero es que eso que cree es ilusorio” diría un positivista. Bueno ¿Y qué? ¿Se va a sentir mejor, creyendo que nadie va a protegerle, y que lo va a pasar mal en la cárcel? Evidentemente no. A nivel existencial, el fenómeno religioso es beneficioso en este caso para su vida. Le proporciona un bienestar, le evita un sufrimiento mental que de otra forma no podría evitar. Le predispone a una visión más optimista de la vida y como fenómeno mental, para el creyente, tiene una realidad que el no creyente no puede percibir.

El problema viene después, cuando le pides que te explique más en profundidad como ha llegado a esta creencia tan consolidada. Aquí empieza una larga perorata, en ocasiones incomprensible basada en los hechos de la Biblia, que se repiten como recetas sin arrojar mucha comprensión sobre la pregunta, y sin encontrar una ligazón fundamentada con la situación que está viviendo, pero eso da igual, el creyente vive la situación precaria que le ha tocado vivir de una manera mucho más satisfactoria que un no creyente. Solo por eso, su experiencia religiosa se merece un respeto.

CONCLUSIONES

El problema de la trascendencia y de la religiosidad, es un problema no resuelto desde el principio de la historia. La preocupación por estos temas de un sector importante de la población debería ser tenida en cuenta por cualquier opción política. El gobierno de un país además de aconfesional, debería de ser permisivo con la religiosidad y fomentar cualquier forma de espiritualidad.

Los problemas con la religión se producen cuando los creyentes de ésta se empeñan en convencer e imponer a los demás sus creencias, esta obstinación ha sido fuente de violencia y guerras a lo largo de la historia en todas las latitudes del planeta. Por eso los gobiernos de todos los países, deben de fomentar el respeto y la comunicación de todas las religiones e impedir la intolerancia religiosa por todos los medios a su alcance. Igual criterio se debería de aplicar al ateísmo.

Existe una nueva forma de vivir la espiritualidad y dentro de la ecología hay muchas muestras de ello, Los Verdes deberían de ser receptivos en cuanto a lo que tienen que aportar esas nuevas formas de religiosidad. Educar en la tolerancia y el respeto debe ser el objetivo de la ecología con respecto a la religiosidad ya que ésta, al igual que la naturaleza se muestra polifacéticamente, con multitud de formas.

Vainaimoinen
Agosto 2018