3 ago 2026

Una crítica al anarco capitalismo y su cosificación del ser humano

 Pressenza

(Imagen de Gage Skidmore from Surprise, AZ, United States of America, CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons)

El anarco capitalismo constituye una corriente política que propone la eliminación completa del Estado y su reemplazo por las reglas del mercado y acuerdos contractuales voluntarios entre individuos. Sus principales formulaciones teóricas fueron desarrolladas por autores como Murray Rothbard, Ludwig von Mises, Friedrich Hayek y Hans-Hermann Hoppe, quienes sostienen que la libertad individual y la propiedad privada constituyen los fundamentos esenciales de toda organización social legítima.

Sus defensores presentan esta doctrina como la máxima expresión de la libertad humana. Sin embargo, desde una perspectiva humanista, particularmente desde los principios del Humanismo Universalista, el anarco capitalismo presenta limitaciones conceptuales profundas que afectan tanto su comprensión de la naturaleza humana como su visión de la sociedad, la libertad y la justicia.

El presente artículo examina críticamente algunos de sus principales postulados y los contrasta con la concepción humanista del ser humano como sujeto histórico, social y transformador.

La concepción antropológica del individuo

Uno de los supuestos fundamentales del anarco capitalismo consiste en considerar al individuo como una unidad autónoma cuya interacción principal con otros individuos se produce mediante intercambios voluntarios.

Esta visión encuentra antecedentes en la tradición liberal clásica, pero alcanza en el anarco capitalismo una formulación extrema. El individuo es concebido prioritariamente como propietario, contratante y consumidor. La dimensión económica se convierte en el eje organizador de la vida social.

Desde la perspectiva del Humanismo Universalista, esta concepción resulta insuficiente. El ser humano no puede ser comprendido únicamente como un actor racional que busca maximizar beneficios individuales. Su existencia está constituida por múltiples dimensiones: afectivas, culturales, históricas, simbólicas, comunitarias, espirituales. La
conciencia humana se forma en relación con otros seres humanos y dentro de estructuras sociales.

La noción de un individuo completamente autosuficiente constituye más una abstracción teórica que una descripción adecuada de la realidad humana.

El problema de la desigualdad de origen

Los teóricos anarco capitalistas suelen sostener que los intercambios libres generan resultados legítimos siempre que no exista coerción directa. Sin embargo, este razonamiento presenta una dificultad fundamental: ignora las desigualdades preexistentes que condicionan la capacidad efectiva de los individuos para ejercer su libertad.

No todos los seres humanos nacen con las mismas oportunidades materiales, educativas o culturales. Tampoco participan del mercado desde posiciones equivalentes de poder.

El Humanismo Universalista considera que la libertad no puede reducirse a la ausencia de coerción formal. La libertad requiere condiciones concretas para su ejercicio. Una persona sometida a condiciones extremas de pobreza puede poseer formalmente libertad contractual y, sin embargo, carecer de posibilidades reales para desarrollar su proyecto vital.

Desde esta perspectiva, la igualdad de oportunidades no surge espontáneamente del mercado, sino que requiere mecanismos sociales capaces de compensar desigualdades estructurales.

El valor absoluto de la propiedad privada

Otro aspecto central del anarco capitalismo es la elevación de la propiedad privada a principio ético fundamental. Para autores como Rothbard, prácticamente todos los conflictos sociales pueden resolverse mediante una definición adecuada de los derechos de propiedad.

Esta postura plantea interrogantes filosóficos relevantes. Si la propiedad se convierte en el valor supremo, ¿qué ocurre cuando entra en conflicto con otros valores humanos fundamentales? La historia muestra numerosos ejemplos donde la protección irrestricta de derechos patrimoniales ha coexistido con situaciones de explotación, exclusión o marginación.

El Humanismo Universalista sostiene que la economía debe estar subordinada al desarrollo humano y no a la inversa. Los sistemas económicos constituyen instrumentos creados por las sociedades y no fines en sí mismos. Por lo tanto, la propiedad privada puede ser considerada un derecho, pero no absoluto ni superior a la dignidad humana.

La cuestión del Estado y la organización colectiva

El anarco capitalismo identifica al Estado como la principal fuente de coerción social y propone su eliminación completa. Esta crítica suele omitir una cuestión fundamental: el poder económico también puede convertirse en una forma de dominación.

La desaparición del Estado no implica necesariamente la desaparición de relaciones de poder. En ausencia de instituciones públicas, actores económicos con mayores recursos adquieren capacidades de influencia extraordinarias sobre individuos y comunidades. La experiencia histórica demuestra que la concentración económica puede generar la dominación de hasta del propio poder político.

Desde una perspectiva humanista, el problema central no consiste en eliminar toda organización colectiva, sino en democratizarla y orientarla al bienestar humano. La cuestión no es Estado versus mercado como términos absolutos, sino la construcción de instituciones que garanticen la participación, la justicia y el desarrollo integral de las
personas, con sistemas de economía mixta y cooperativa.

Libertad capitalista y libertad humanista

Una diferencia profunda entre el anarco capitalismo y el Humanismo Universalista reside en sus respectivas concepciones de la libertad. El anarco capitalismo privilegia una noción negativa de libertad: ser libre significa no tener interferencias externas.

El Humanismo Universalista propone una visión más amplia. La libertad implica también la capacidad de desarrollar las propias potencialidades, superar condiciones de sufrimiento y participar activamente en la transformación del mundo.

No basta con eliminar restricciones formales. Es necesario crear condiciones que permitan a cada ser humano desplegar plenamente sus capacidades. Por eso no ve a la libertad como “algo quieto”, sino como un proceso de liberación. La libertad individual y la solidaridad social no constituyen principios opuestos. Por el contrario, se fortalecen mutuamente.

Conclusión

El anarco capitalismo representa una de las expresiones más radicales del individualismo contemporáneo. Sus fundamentos “filosóficos” presentan limitaciones significativas. Su tendencia a reducir la sociedad a relaciones contractuales, su insuficiente consideración de las desigualdades estructurales, su absolutización de la propiedad
privada y su confianza ciega en los mecanismos de mercado desconocen la riqueza de la experiencia humana.

Frente a ello, el Humanismo Universalista propone una visión centrada en el ser humano concreto, en la superación del sufrimiento, en la reciprocidad social y en la construcción colectiva de condiciones que permitan una libertad real para todos.

2 ago 2026

Musk a la luz del nuevo humanismo

 Aquí un análisis, elaborado con apoyo de Claude IA, de las ideas centrales de Musk en la entrevista con The Economist (Zanny Minton Beddoes, julio 2026, Gigafactory de Tesla) leídas desde las claves del Nuevo Humanismo universalista, profundizando en dos ejes: tecnología/sentido y las cinco formas de violencia.

1. Tecnolatría y desplazamiento del sentido

Silo trabajó desde muy temprano la distinción entre el paisaje externo (el mundo, la técnica, las circunstancias objetivas) y el paisaje interno (el registro de sentido, la intencionalidad de conciencia). Su tesis central es que las transformaciones del paisaje externo, por radicales que sean, no resuelven automáticamente el paisaje interno — y que buena parte del sufrimiento humano proviene precisamente de proyectar hacia afuera (objetos, poder, tecnología) una necesidad que es, en el fondo, de sentido.

Aplicado a Musk: su relato de la “abundancia” (2036, robots que producen todo, dinero irrelevante) es un paisaje externo maximizado hasta el límite — la fantasía de la escasez resuelta por completo. Pero Silo advertía que cuando una civilización pierde el sentido, ninguna cantidad de bienestar material lo compensa; de hecho, la abundancia sin propósito suele derivar en lo que él llamaba paisajes de formación vacíos — sociedades técnicamente prósperas pero psicológicamente desestructuradas, con aumento de violencia interna, adicciones, sinsentido. Es la crítica que Silo hacía ya en los años 90 a las sociedades de consumo, llevada aquí a su extremo especulativo.

Hay además una segunda capa: Musk no solo promete resolver la escasez, sino que deposita en la IA una expectativa de salvación — una inteligencia que “excederá la suma de la inteligencia humana” y que traerá casi automáticamente el bien (la abundancia) salvo un margen de riesgo catastrófico que él mismo no sabe cómo evitar. Esto estructuralmente es un mecanismo de creencia religiosa desplazado hacia un objeto tecnológico: se deposita en la máquina la función que históricamente cumplían las imágenes trascendentes o las utopías políticas. Silo distinguía entre creencias que integran y dan dirección a la vida de las personas (sentido genuino) y creencias que son compensaciones frente al vacío — y la tecnolatría de Musk encaja mejor en la segunda categoría: no hay ahí una propuesta de coherencia interna (pensar-sentir-actuar en la misma dirección), solo una promesa externa de resolución automática.

2. Las cinco formas de violencia aplicadas al caso Musk

Silo identificaba violencia física, económica, racial, religiosa/ideológica y psicológica, todas como expresiones de la concentración de poder y del intento de imponer a otros la propia intencionalidad.

Violencia económica: control simultáneo de infraestructura crítica (satélites, energía, manufactura robótica) y de la narrativa pública sobre el futuro del trabajo. Cuando una sola persona puede decidir si Ucrania mantiene o no comunicación satelital, la “economía” deja de ser un espacio neutral de intercambio y se convierte en instrumento de presión geopolítica directa — exactamente el tipo de concentración que Silo señalaba como generadora estructural de violencia, incluso sin un solo disparo.

Violencia psicológica/ideológica: la insistencia en que el proceso es “inevitable” (“no veo forma realista de detenerlo”) funciona como forma de violencia simbólica — desactiva la deliberación colectiva presentando como destino lo que en realidad son decisiones tomadas por unos pocos actores con intereses concretos. Silo llamaba a esto la sustitución de la acción intencional por el fatalismo, uno de los mecanismos más eficaces para inmovilizar a las mayorías frente a decisiones que sí podrían discutirse y regularse democráticamente.

Violencia física indirecta: el propio Musk reconoce un riesgo del 10-20% de resultados catastróficos (“robots asesinos”) y aun así opta por acelerar. Desde los Principios de Acción Válida —particularmente el que señala que “cuando obligas a otro a hacer lo que no quiere, te violentas a ti mismo”— hay aquí una violencia ejercida sobre toda la humanidad sin su consentimiento: nadie votó ese riesgo, pero todos lo cargan.

Violencia religiosa/de creencias: no en sentido confesional, sino en el reemplazo de sistemas de creencias humanistas (centrados en la persona, la no-violencia, la reciprocidad) por una cosmovisión donde el criterio de verdad y de futuro deseable lo fija quien controla la tecnología — una suerte de clero tecnocrático autoproclamado.

Violencia racial/generacional: sus comentarios sobre inmigración europea y conflicto social en el Reino Unido, aunque matizados en la entrevista, operan sobre marcos que Silo hubiera identificado como generadores de discriminación estructural — atribuir tensión social a la presencia del “otro” en vez de a la concentración de poder y recursos, desplazando el foco del verdadero origen de la violencia.

El hilo que une ambos ejes: en el marco humanista, tecnología y poder sin intencionalidad ética compartida no producen futuro humano, solo aceleran el mismo problema — la ausencia de sentido y la concentración de decisión en pocas manos — con medios cada vez más potentes.

12 jul 2026

Veintidós tesis para el debate de una izquierda libertaria

 - Santiago de Chile - 

(Imagen de El Desconcierto)

Un contrapunto sobre la libertad, la creatividad y la dignidad humana en la era de la técnica.

Por José Salvador Sanfuentes Palma

Recientemente, desde el corazón de Silicon Valley, Palantir, la compañía de vigilancia y datos de Peter Thiel y Alex Karp condensó en veintidós tesis su visión del porvenir: el software como poder duro, la inteligencia artificial como control y destino militar inevitable, la jerarquía entre culturas —unas «vitales», otras «regresivas»— la democracia como obstáculo para la libertad y el pluralismo como una convivencia demasiado vulnerable para sostener a Occidente.

Aquel texto proclama de hecho que el futuro será una conquista tecnológica de unos pocos sobre los demás.

En respuesta ofrezco estas otras 22 tesis. Pero no como verdades dogmáticas, ni como un programa cerrado: sino como incitación a la conversación de un sector que todavía está buscando su relato. Las propongo -haciendo también un contrapunto de forma y fondo- en modo de apertura. Para ser discutidas y criticadas, corregidas y ensanchadas.

Y vale decir que se usa el concepto «libertaria» a conciencia. No cedemos esa palabra a quienes hoy la usan para nombrar el poder de unos pocos sobre los demás, ni a la derecha que la agita para promover el individualismo y un mercado sin límites, ni a quienes la reducen a la soledad del individuo frente al Estado. La libertad es social: se ejerce con otros, no contra ellos.
Frente a quienes prometen orden a cambio de obediencia, y poder a cambio de silencio, hay que recordar que la técnica, la riqueza y el saber solo valen cuando ensanchan la vida de todos.

No hay que temer al porvenir ni entregarlo a manos ajenas. Hay que reclamarlo como tarea común: más libertad, más dignidad, más imaginación, más prosperidad compartida. Y lo que sigue son sus veintidós cimientos, abiertos al debate.

I – DIGNIDAD, LIBERTAD Y DEMOCRACIA
La dignidad humana como fundamento
Hay un punto desde el cual se mide todo lo demás, y ese punto es la persona.

Nadie merece menos que las condiciones materiales, culturales y afectivas para florecer sin pedir permiso.

La técnica no nos redime por sí sola: vale cuando ensancha la vida, no cuando la administra.

Una sociedad es libre cuando cada quien despliega lo que es con autonomía y sin miedo.

Una sociedad del cuidado y el respeto
Las civilizaciones que perduran no son las que más acumulan, sino las que mejor cuidan.

El bienestar no se decreta: nace de vínculos firmes, comunidades despiertas y una cultura de la empatía.

Cuidar a las personas y a los ecosistemas es la forma más concreta de sostener la democracia.

El respeto no es cortesía: es la arquitectura invisible que vuelve habitable lo común.

La pobreza como negación de la libertad
La pobreza no es solo falta de ingresos. Quien no tiene salud y vivienda, educación y trabajo digno, ni con qué llegar a fin de mes no elige su vida: la sobrevive.

Superarla no es caridad ni gasto: es la condición primera para que la libertad deje de ser un decorado.

Los derechos sociales no son favores del Estado: son los cimientos que vuelven real la autonomía.

Superarla es responsabilidad compartida: del Estado que garantiza, del mercado que crea, de la comunidad que sostiene.

Libertad para crear y pensar
La libertad de pensar ha sido, en cada época, el primer motor de lo nuevo.

De ella brotan la creatividad, la disidencia fértil y el derecho a inventar la propia vida.

La cultura, las artes, la ciencia y el debate abierto son los músculos de la inteligencia colectiva.

El conocimiento que circula libre no debilita el orden: lo hace más justo y más vivo.

Libertad con autonomía real
La libertad sin condiciones materiales es un decorado: hermosa de lejos, inservible de cerca.

Salud, vivienda, educación y conectividad al alcance de todos convierten el derecho en poder efectivo.

La igualdad de oportunidades no nivela hacia abajo: libera hacia arriba la creatividad de un pueblo.

Que nadie quede atado por barreras arbitrarias es la prueba última de una sociedad libre.

Democracia participativa y transparente
La democracia del siglo XXI no se firma cada cuatro años: se ejerce todos los días.

Exige instituciones abiertas, inteligentes y lo bastante cercanas para mirarse a los ojos con la gente.

Transparencia, descentralización y rendición de cuentas no son trámites: son condiciones de confianza.

La participación no entorpece el poder; lo legitima y lo vuelve digno de durar.

Diversidad como energía creadora
Abrirse al otro no es concesión moral: es la fuente más fiable de renovación de una sociedad.

Donde conviven muchas identidades y miradas, la creatividad y la resiliencia se multiplican.

La pluralidad no fragmenta la democracia: la entrena para comprender un mundo complejo.

Lo distinto no amenaza lo común; lo enriquece y lo obliga a ser más ancho.

II – CONOCIMIENTO, CULTURA Y LOGROS CIVILIZATORIOS
Cultura, educación y conocimiento como motores del futuro
El porvenir será de las sociedades capaces de imaginar, aprender y volver a empezar.

Universidades, artes, investigación y ciencia no son gasto: son la infraestructura del mañana.

La educación sigue siendo la palanca más poderosa contra la herencia del azar y la cuna.

Quien invierte en conocimiento no compra prestigio: siembra prosperidad y creatividad compartidas.

Acceder al conocimiento es acceder a la libertad de cambiar el propio destino.

Las sociedades abiertas no temen al saber ajeno: lo convierten en inteligencia de todos.

La belleza y el sentido como necesidades humanas
Desarrollarse también es profundizar la experiencia de estar vivo, no solo producir más.

El arte, la contemplación y lo bello no son lujo: son alimento de una vida que vale la pena.

Toda comunidad necesita relatos y horizontes de sentido para no extraviarse en la mera eficiencia.

La sensibilidad estética y la empatía democrática crecen del mismo suelo.

Defender y expandir los logros civilizatorios
Derechos humanos, democracia, ciencia y libertades civiles no cayeron del cielo: se conquistaron.

La igualdad plena para mujeres y diversidades sexuales y de género aún tiene desafíos pendientes, al igual que el reconocimiento a los pueblos originarios.

Cada generación recibe esos avances en custodia, con el deber de ampliarlos y no dilapidarlos.

Frente al autoritarismo y la desigualdad, la respuesta es más conocimiento y más dignidad.

El progreso no es nostalgia ni huida hacia adelante: es profundizar lo que ya aprendimos a ser.

III – TECNOLOGÍA, EMPRENDIMIENTO Y PROSPERIDAD
Tecnología para una nueva etapa del desarrollo humano
La técnica no es destino ni amenaza: es una pregunta abierta sobre qué queremos ser.

La inteligencia artificial abre la puerta a una abundancia que ninguna generación previa imaginó.

Bien orientada, puede democratizar el saber y crear formas inéditas de riqueza compartida.

Su promesa más honda es devolvernos tiempo: para crear, aprender, gozar y estar con los nuestros.

Una nueva alianza entre humanidad y tecnología
No se trata de servir a la máquina ni de temerla, sino de gobernarla con propósito.

La humanidad debe poner la técnica al servicio de la libertad y del bienestar de todos.

Las tecnologías emergentes ofrecen herramientas inéditas para problemas que creíamos eternos.

El progreso científico, si lo decidimos, puede ensanchar la salud, la educación y la vida buena.

Creación de riqueza para una prosperidad compartida
Sin riqueza creada no hay derechos financiados: la justicia también necesita músculo económico.

El desarrollo pide productividad, estabilidad y la paciencia de pensar a largo plazo.

Los recursos naturales son la llave al desarrollo, a condición de que los llevemos al mundo como valor agregado y no meras materias primas básicas.

Una sociedad próspera tiene con qué pagar el bienestar, la innovación y los derechos que proclama.

La prosperidad solo merece su nombre cuando se comparte y fortalece la confianza común.

Promoción de la iniciativa privada y creativa
Innovar no es privilegio de unos pocos: la empresa juega un rol vital en la creación de riqueza, pero también lo social y comunitario hacen lo suyo.

Empresas, emprendedores, científicos y creadores empujan el progreso cuando no monopolizan el poder. Especial atención merecen los empresarios emergentes, claves para promover el auto empleo y el empleo.

La iniciativa privada y la economía social de mercado son esenciales para el desarrollo, crear empleo y oportunidades; el equilibrio democrático evita que genere súbditos.

Las economías más vivas nacen del cruce entre creatividad, conocimiento e inversión con horizonte.

Trabajo humano en la era digital
Si el progreso no se traduce en más tiempo y más vida, no es progreso: es solo aceleración.

El avance técnico puede hacer del trabajo algo más creativo y más compatible con una existencia plena.

Las nuevas herramientas, bien usadas, potencian la colaboración, el aprendizaje y la creación.

La formación continua será la brújula para no naufragar en los cambios que vienen.

Un Estado moderno para una sociedad dinámica
Un Estado inteligente no achica la libertad: la ensancha igualando el punto de partida.

Sus instituciones deben garantizar derechos, impulsar innovación y pensar el país a largo plazo.

Modernizarlo exige eficiencia y transparencia, capacidad técnica y la humildad de estar cerca de la gente.

El Estado del siglo XXI articula capacidades individuales y colectivas y ofrece, sobre todo, un horizonte.

IV – TERRITORIO, SOSTENIBILIDAD Y FUTURO COMPARTIDO
Regiones con capacidad de desarrollo
Ninguna comunidad debería esperar que el futuro le llegue decidido desde la capital.

El país necesita territorios con autonomía, infraestructura e inversión que produzca raíces.

Las regiones guardan capacidades culturales, económicas y humanas que el centralismo ignora.

Descentralizar no es repartir migajas de poder: es multiplicar los lugares donde late la democracia, el crecimiento y el bienestar.

La sostenibilidad como horizonte civilizatorio
Cuidar la naturaleza es la forma más concreta de respetar a quienes aún no han nacido.

La crisis climática no se vence con resignación, sino con innovación, cooperación y coraje.

La transición ecológica puede ser cuna de nuevas industrias, energías limpias y empleos dignos.

Un desarrollo sostenible no frena la economía: la vuelve más resiliente y más honesta.

Cooperación en un mundo interdependiente
Ningún muro detiene un virus, un incendio o una idea: el aislamiento es una ilusión cara.

Cooperar no diluye la soberanía: multiplica la capacidad de cada quien para resolver lo común.

Constituir un espacio económico, cultural y político propio es la tarea mayor de una América Latina que no quiera ser solo materia prima de los proyectos ajenos.

Solo unida en su diversidad, la región podrá sostener su soberanía y pesar en la geopolítica de un mundo que ya no espera a los que llegan dispersos.

Medios libres y comunicación democrática
Una democracia se reconoce por la salud de su conversación pública.

El pluralismo informativo no es ruido: es el sistema nervioso de una deliberación que vale.

Los medios independientes y regionales sostienen la diversidad de voces que el poder tiende a borrar.

La información confiable no es mercancía entre otras: es un bien sin el cual no hay sociedad abierta.

Las democracias abiertas pueden tejer un orden internacional más humano y más sostenible.

V – IMAGINACIÓN, ESPERANZA Y FUTURO
El derecho a imaginar el futuro
El porvenir no pertenece a quienes lo administran, sino a quienes se atreven a imaginarlo.

Cada generación tiene el derecho —y el deber— de reinventar su propio tiempo histórico.

La imaginación política es el antídoto contra el miedo y la resignación disfrazada de realismo.

Las sociedades que duran son las que se permiten experimentar, equivocarse y aprender.

Una nueva esperanza democrática
Una nueva generación de ideas puede levantar sociedades más libres, más humanas y más luminosas.

Creemos en un país que reconcilie libertad, prosperidad, sostenibilidad, creatividad y justicia.

El siglo XXI ofrece, por fin, los medios para ensanchar lo humano con conocimiento y técnica.

La democracia no se conserva: se renueva, ampliando participación, diversidad y cooperación.

El futuro no se hereda ni se obedece: se imagina y se comparte.

9 jul 2026

Foro Humanista Mundial - Evento en Parque Navas


https://youtu.be/vbAn2cxtt0E
 Transcripción Completa de las Intervenciones de Javier Tolcachier

Video: Foro Humanista Mundial - Evento en Parque Navas

INTRODUCCIÓN Y HOMENAJE (02:45 - 05:48)

Gracias Angélica. Hola a todos, hola a todas. ¿Se escucha bien? Creo que sí, ¿no? Perfecto. Bien, bien. Bueno, gracias Angélica, gracias a los amigos, amigas del Parque Navas por esta invitación, esta posibilidad de abrir este espacio de comunicación, de diálogo. Y antes de empezar, quería proponerles que nos diéramos unos momentitos para pedir por el buen tránsito hacia la luz de dos queridos amigos que han partido en el día de ayer y anteayer, que seguramente muchos de ustedes también conocen, que son Alicia Ordóñez y Juan José Pescio. Así que, si les parece bien, hacemos un momentito de silencio para pedir por el buen tránsito a la luz, agradeciendo todos los aportes que los amigos han hecho a la causa común.

Bueno, si les parece, podemos entrar en materia.

PRESENTACIÓN: FORO HUMANISTA MUNDIAL (05:58 - 14:15)

Voy a hacer una breve presentación de más o menos unos 20 minutitos para enmarcar, digamos, para informar, para nivelar la información sobre en qué está el Foro Humanista Mundial, trayendo algunos antecedentes. Pero quisiera iniciar la conversación con una frase que ustedes sin duda conocen, que está contenida en el final del Documento del Movimiento Humanista y que dice: “Entre las aspiraciones humanistas y las realidades del mundo de hoy, se ha levantado un muro. Ha llegado, pues, el momento de derribarlo. Para ello, es necesaria la unión de todos los humanistas del mundo”. Y no hay duda de que esta necesidad de la que habla esta frase con la que culmina el Documento Humanista es uno de los principales alientos que da vida al Foro Humanista Mundial.

Así que, Ricardo, si te parece, ponemos en pantalla la presentación mientras voy hablando y para que sea un poco más amena la cosa. Bien. Bueno, pasa a la que sigue. Hace más de tres décadas, los días 7 y 8 de octubre de 1993, se realizó en Moscú el primer Foro Humanista Mundial. En esa ocasión, el fundador del Movimiento Humanista, Silo, señaló que el objetivo de este foro sería el de estudiar y fijar posición sobre los problemas globales del mundo, relacionando estructuralmente los fenómenos de la ciencia, la política, el arte y la religión.

El maestro precisó además que el Foro tiene la ambición de convertirse en un instrumento de información, intercambio y discusión entre personas e instituciones de las distintas culturas del mundo y que pretende además tomar un carácter de permanente actividad, de manera que toda información relevante pueda circular de inmediato entre sus miembros. En esa misma charla fundacional, Silo agrega: “De mayor interés será tener en cuenta a diversas posturas y comprender que en esta civilización planetaria que comienza a gestarse, la diversidad de posiciones, valoraciones y estilos de vida prevalecerá en el futuro a pesar de los embates de las corrientes uniformantes. En este sentido, nosotros aspiramos a una nación humana universal posible únicamente si existe la diversidad”.

Sobre los temas a profundizar y sobre los que necesitamos encontrar la mejor fórmula práctica de acción, Silo enumeró los siguientes: el racismo y la discriminación creciente, la intervención en aumento de supuestos organismos de paz en los asuntos internos de los países, la manipulación de los derechos humanos como pretexto de intervención, la verdad del estado de los derechos humanos en el mundo, el aumento de la desocupación mundial, el aumento de la pobreza en distintas regiones y en diversas capas de las sociedades opulentas, el deterioro progresivo de la salud y la educación, la acción de las fuerzas secesionistas, el aumento de la drogadicción, el aumento del suicidio, la persecución religiosa y la radicalización de los grupos religiosos, los fenómenos psicosociales de alteración y violencia, y los peligros reales debidamente priorizados de la destrucción ambiental.

“Quisiéramos tener también”, decía el Negro, “una clara percepción del fenómeno de desestructuración que, comenzando en las agrupaciones sociales y políticas, termina comprometiendo la relación interpersonal, la articulación de la cultura y todo proyecto de acción común de los conjuntos humanos”. Hasta aquí la cita de esa charla fundacional del Negro en el Foro de Moscú. Como todos comprenderán, todo esto que fue dicho hace más de tres décadas, en mi opinión, continúa plenamente vigente.

Podemos pasar a la próxima, Ricardo. A partir de ese impulso fundacional, se realizaron diversos foros humanistas en distintas partes del mundo: foros internacionales en México y Santiago de Chile, para pasar a una etapa de regionalización con múltiples eventos en Latinoamérica, Europa, Asia, Norteamérica y África entre 2003 y 2008. Que permitieron una mayor participación de personas y organizaciones cercanas a las sedes donde se desarrollaban esos encuentros. Durante este periodo se desarrollaron también numerosos foros nacionales, locales, barriales y temáticos. La próxima.

Puede considerarse que la primera Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia, realizada entre octubre de 2009 y enero de 2010, es el momento culmine de este proceso de apertura e inclusión, conectando nuevamente los distintos puntos geográficos y culturales a los que se había llegado inclusivamente a través de los foros. A partir de 2010, el impulso de los foros humanistas permanece vivo solo en el África Occidental, con la realización de siete eventos anuales en Costa de Marfil, Togo, Malí, Guinea, Ghana y Benín, desapareciendo en otros puntos.

Una posible mirada a este primer ciclo es la de considerar una progresión deductiva que parte de lo general, lo internacional, para ir llegando a las particularidades geográficas, culturales y de las problemáticas de la misma base social. Ahí está un esquema que armamos para ver la cosa un poquito en proceso. Entre 2018 y 2020, pasamos a la próxima diapositiva, se retoman los foros regionales presenciales en dos regiones: Latinoamérica y Europa, pero la continuidad se ve afectada por la pandemia del COVID-19.

A partir del 2021, se propone aprovechar toda esta experiencia, toda esta energía acumulada, invitando a conectar los diversos foros nuevamente en un Foro Humanista Mundial esta vez de carácter permanente, como propuso el Negro al inicio. Que sirva de plataforma de diálogo y acción conjunta para organizaciones y personas de distintos ámbitos y culturas para continuar sentando las bases de una nación humana universal. La columna vertebral del Foro, que ahora sí tiene un carácter permanente y no un carácter de evento ocasional, son sus mesas temáticas, que en la actualidad son 17 y que se organizan de manera autónoma. Las mesas abarcan áreas como educación, salud, derechos humanos, paz y desarme, descolonización, renta básica universal y economía, ecología social, lucha contra la violencia contra las mujeres, música, arte y cultura, deporte por la paz y el desarrollo, desarrollo interno, revoluciones no violentas y fenómenos psicosociales, momentos y actitudes humanistas en las distintas culturas, política y geopolítica, asamblea ciudadana mundial, nutrición y soberanía alimentaria, y una mesa de nuestra agencia Pressenza dedicada al periodismo no violento.

Para intercambiar sobre lo que se va haciendo, darle un encuadre común y analizar perspectivas colectivas, se realizan cada cuatro meses aproximadamente asambleas generales en las que también se presentan las nuevas mesas que van surgiendo por iniciativa e impulso propio. Hasta ahora se han realizado cinco asambleas; la última ha tenido una participación de personas y organizaciones de 54 países y ha sido apoyada por varias universidades de Filipinas, India, Bangladesh y Mongolia. Como bien imaginarán, la intención actual del Foro es continuar su expansión y crecimiento en tres dimensiones: una dimensión triple. Por un lado, hacia espacios geográficos y culturales donde el humanismo universalista ha tenido poca o ninguna presencia. Por otro lado, seguir creciendo hacia la base social con la incorporación de organizaciones y personas con el único requisito de no apoyar actitudes violentas o discriminatorias. Y crecer hacia adentro, para que amplios conjuntos humanos tengan la posibilidad de incorporar a su existencia cotidiana valores, estilos de vida y prácticas humanizadoras.

Antes de pasarles la palabra y abrir el intercambio, quisiera citar un par de párrafos de la declaración que hicimos en la última asamblea del Foro Humanista Mundial que se realizó hace algunas semanas y dice lo que dice en pantalla: “Somos conscientes de que el verdadero cambio y el camino a la nación humana universal no provendrán desde los palacios del poder establecido, sino que se construyen día a día desde la base misma de nuestra sociedad. Que la dignidad humana es el valor supremo, por encima de cualquier frontera, sistema económico, ideología política o división artificial. Que la paz no es solo la ausencia de guerra, sino la presencia activa de justicia, inclusión, respeto mutuo y responsabilidad social. Que la transformación del mundo comienza con la transformación interior de cada individuo, la cual debe reflejarse en las relaciones en nuestro entorno. La nación humana universal no es una imagen lejana, la estamos construyendo. No esperamos que el mundo cambie por sí solo; somos nosotros quienes, eligiendo la solidaridad sobre la indiferencia y la humanidad sobre los sistemas, estamos tejiendo la red de una nueva sociedad”. Amigas, amigos, el futuro está abierto y todo está por hacer. Los invitamos, les invitamos fraternalmente a esta misión en marcha. Muchas gracias.


RESPUESTAS A PREGUNTAS (16:16 - 21:14)

Respondiendo a Vicky sobre China e India

La participación que tenemos de India y China, básicamente de China, es absolutamente nula. Tiene relación con que recién… o sea, la intención es muy clara de ir hacia todas las regiones del mundo y especialmente hacia las regiones donde no hemos llegado todavía a pesar de algunos intentos que se han hecho. Obviamente, nosotros sabemos de que hay lugares que se resisten… lo ubico justamente, estamos en un momento reaccionario, es decir, de reacción. Es un momento que muestra que el ser humano ha crecido y que hay sectores de distintos lugares que se resisten a ese crecimiento, que se resisten a esa apertura, que se resisten en definitiva al futuro. No hay ninguna duda de que pasa por la civilización planetaria a la cual nosotros queremos darle una dirección, no simplemente que mecánicamente esa civilización planetaria se componga o esté bajo el mandato de lo que han llamado en su momento globalización, que tenía características económicas a favor de las corporaciones, de los negocios, etc.

Entonces, esa reacción se vive tanto a su modo en China, tanto en India, como también en lo que vemos en todos lados con los gobiernos de derecha, con las tendencias de derecha, con lo misógino, con el regreso al pasado, con la adherencia de mucha gente a doctrinas que ya no dan sustento, no dan felicidad al ser humano. Eso pasa en todas las épocas, donde mucha gente vuelve la vista atrás porque el futuro está cerrado. Nosotros sabemos el fenómeno tridimensional de la conciencia, que incluye tanto lo que nos parece que es, lo que nos parece que va a ser y lo que nos parece que ha sido. No está fácil de llegar a muchos lugares por el momento reaccionario, pero está la intención puesta ahí. Por ejemplo, nos ha puesto muy contentos que en la última asamblea ha habido gente de una universidad de Mongolia, que es un lugar donde no habíamos estado; ha habido gente que se ha inscrito en el foro desde Kuwait; hay gente de Irán, aunque tenemos muchos problemas de comunicación. Ustedes saben que en muchos lugares ponen un cerrojo al tema del internet para no poder llegar, pero sí, la intención está puesta ahí. Así que cualquier acción, cualquier idea en ese sentido, muy bienvenida.

Respondiendo a Mariela sobre la relación pensamiento-acción

Permítanme enganchar esto que comenta Mariela, que me parece sumamente importante e interesante, con una pregunta que hace Ester en el chat sobre las acciones desarrolladas a partir de los foros. Justamente, la característica actual del Foro Humanista Mundial no es la de quedarse en la torre de marfil de los pensadores o de los grandes pensamientos alejados de lo que ocurre en la base social. Sino que, justamente, el foro ha tomado por intención pero también por acción misma de la gente que lo conforma, una característica de conexión entre el pensar, el sentir y el hacer. Hay múltiples iniciativas de base que están dentro del foro, dentro de las mesas del foro, que trabajan con comunidades, sobre todo en el África, en Kenia y en otros lugares de ambas márgenes del África subsahariana, tanto en la parte del África francófona como en la parte del África anglófona.

Están incluidos en el foro, son gente muy activa en la mesa de educación, en la mesa de desarrollo interno, en la mesa de trabajo por la superación de la violencia contra la mujer. Hay mucha gente muy activa directamente en las comunidades, en las comunidades rurales. O sea que la intención es darle no solo seguimiento permanente sino nutrir lo que surja en términos de producción de ideas, de producción de análisis, conectarlas directamente con la acción que se realiza en la base social. Por otra parte, en el Asia también gracias a la participación de amigas de Filipinas se ha logrado esta conexión con diversas universidades, con ese ámbito universitario que también nos parece muy interesante porque son formadores de opinión, formadores de liderazgo en sus países. En las asambleas que se han hecho ha habido una muy activa participación también de estudiantes universitarios, de docentes, incluso de decanos. Una de las principales impulsoras del Foro Humanista Mundial en Filipinas es decana de una universidad de Filipinas. Así que eso que dices me parece que está muy entroncado con las realidades ya del foro y se espera que se siga multiplicando llegando a muchos otros sectores sociales.

En cuanto a las acciones concretas, hay muchísimo. Recientemente se ha publicado desde la mesa de salud unos cuadernillos donde participa también la Red Humanista de Noticias en Salud (REHUNO), la gente de “El Arte de Acompañar”… ahora han publicado unos cuadernillos de salud. En educación han generado redes de educadores y han presentado unos relatos inspiradores sobre la educación, están trabajando sobre un nuevo paradigma educativo desde el punto de vista del humanismo universalista. Otros están trabajando en organizar desde la mesa de deporte un campeonato internacional, la segunda edición de un campeonato internacional de fútbol que se va a desarrollar en Pakistán en contacto con la Marcha Mundial. En fin, hay muchísimas acciones en la base de las distintas mesas.

Sobre la mesa de espiritualidad

Aprovecho antes de la próxima intervención, hay una pregunta sobre el tema de una mesa de espiritualidad en el foro. De momento está la mesa de desarrollo interno que coordinan Antonio Carvallo junto con Rose Njema de Kenia, una mesa muy activa que ya lleva como 30 reuniones. Pero no hay específicamente una mesa de espiritualidad en el foro y justamente el foro se va nutriendo de las iniciativas. O sea, gente que quiere armar una mesa sobre un tema específico es muy bienvenida, presenta un mínimo encuadre de media página y se presenta formalmente en la próxima asamblea del foro como posibilidad de participación y para adelante. Así surgen las mesas del foro, no hay como mesas predeterminadas sino que surgen del mismo interés y del mismo impulso de las personas.

CIERRE Y DESPEDIDA (21:15 - Final)

Quería agregar una cosa más antes de la próxima intervención. Seguramente muchos recuerdan que el Negro en su momento, en la charla que da sobre el humanismo desde Punta de Vacas, la primera transmisión en el año 2008, el Negro habla de que estamos necesitados de humanismo y de que el humanismo tiene que adoptar formas flexibles, como una organización flexible. Yo creo que el foro de alguna manera tiene dentro de sus atributos esa flexibilidad. No digo para reemplazar lo que era el movimiento, sino esto que comenta por ejemplo José Rafael de líderes que participan de una cosa, que nos invitan de acá, de allá, culturas más impermeables donde también encontramos resonancia desde el foro. Justamente creo que ese atributo de flexibilidad organizativa es una de las grandes cosas que podemos aprovechar del Foro Humanista Mundial.

Respondiendo a Juan Guillermo sobre la web

Juan Guillermo, sí, hay muchas cosas básicas que no funcionan. En este momento se está tratando de armar una nueva web porque el sistema anterior no nos servía, no nos permitía que cada mesa suba sus contenidos de manera autónoma a la web, era muy complicado el armado. Tú sabes bien que a veces los técnicos se exceden en su sabiduría y a las personas comunes no les resulta tan fácil el acceso a lo que tienen que acceder. Entonces eso está en proceso, dentro de poco tendremos una nueva web. Es una carencia que tiene el foro actualmente, como la que comentaba recién de lo del boletín. De aquí a poco habrá una web, está armando alguien de Bolivia, Ramiro Mitre es su nombre, ya con la experiencia de lo que hemos detectado de que no está suficientemente apta la web para el complejo trabajo del foro.

Nos vamos dando cuenta que una cosa es decir “vamos hacia las distintas culturas” y otra cosa es caminar en esa dirección; tiene una gran complejidad todo esto y todavía creo yo no hemos llegado a la máxima complejidad que sí podemos avizorar, que es cuando empecemos a tocar trasfondos culturales profundos anidados en cada cultura y arranque cierto tipo de discusión que provenga de esos trasfondos psicosociales. Yo creo que ese va a ser el máximo desafío del foro en camino a la nación humana universal: poder atravesar ilesos o con pocas heridas ese intercambio más profundo de los trasfondos culturales que anidan desde hace cientos y miles de años en los distintos pueblos y colectividades. Pero bueno, nos vamos entrenando en esa dirección. Yo creo que podemos salir airosos. Como humanistas, como siloístas, creo que ese es el gran desafío que nos toca para adelante.

Decir por último sobre esto que Pressenza ha hecho un gran avance en ese sentido, la agencia de noticias, porque ya hay bastante gente participando, nuevas redacciones. Por ejemplo, se ha inaugurado el idioma bengalí de Bangladesh con una producción muy grande de material; tenemos también la edición en ruso de Pressenza, tenemos la edición en árabe. Bueno, todos intentos que muestran una dirección de mundialización en nuestras cosas y que yo creo que es la dirección certera. Pero bueno, ahí vamos y necesitamos también nosotros cambiar para lograr profundidad en ese sentido.

Gracias, gracias a ustedes. Muy bueno este espacio en general, todas las otras sesiones. Y bueno, como siempre, la puerta abierta para las propuestas, las iniciativas y la participación. Gracias y un fuerte abrazo de paz, fuerza y alegría.

6 jul 2026

La persona amada. Experiencia guiada

(Esta experiencia guiada es el resultado directo de una situación personal y de la experiencia con la muerte de una persona amada.)

El propósito de esta experiencia es obtener no solamente la reconciliación con la persona

amada que partió, sino más importante, reconciliarse con el hecho de la muerte de esta

persona que uno amó. Las ventajas de tales reconciliaciones son grandes, y nos beneficiarán

no solamente desde el punto de vista de integrar contenidos externos y cambiar contenidos

negativos y de comportamiento, sino también desde el punto de vista de ganar una nueva

perspectiva con respecto a nuestros lazos con otras personas amadas que todavía estén con

nosotros.



« Estoy solo en mi pieza. Repentinamente, siento una fuerte presencia de aquella persona que

tanto amé y que (recientemente) se ha ido (*)

Comienzo a recordar el mejor momento que tuve con esta persona (*)

Ella toma mi mano y salimos por la puerta. El día es agradable. Recorremos y nos

encontramos en un parque aislado. Solos, en un espacio abierto, nos sentamos en un banco del

parque (*)

Frente a frente, me toma ambas manos y me dice todo lo que siente por mi ...y me dice

también, todo aquello que me quería decir... Comienzo a sentir el amor eterno e incondicional

de esa persona hacia mi (*)

Por mi parte, le digo mis propios sentimientos y todo aquello que siempre le quise decir... (*)

Esta persona me mira a los ojos y con la voz más bondadosa que he escuchado, me dice que

todo está bien ; que entiende muy bien todas las cosas y circunstancias que sucedieron. Yo,

también, le digo que entendí completamente la situación y que todo ahora está muy bien

conmigo (*)Pongo mi cabeza en su hombro y me da un amable y fuerte abrazo (*)

Mi persona querida luego comienza a caminar lentamente lejos hacia elprado verde. Entonces,

un rayo de la luz brillante comienza a bajar del cielo y se posa en ella. Así - comienza a

ascender -- por el rayo de luz hacia los cielos. Y a medida que continúa ascendiendo, veo su

cara apacible lentamente darse vuelta hacia mí con una sonrisa muy dulce. Oigo su voz decir

que todo está bien, que debo aprender a reconciliarme, que de ahora en adelante, todo estará

muy bien; y que estará conmigo para siempre (*)

Todavía con la fuerte sensación de su presencia, me paro y comienzo a devolverme.. Solamente

que ahora, realmente me doy cuenta de todo lo que me rodea. El día es hermoso. El sol está

brillando intensamente; el cielo está azul . Comienzo a sentir la vida alrededor de mí... con

mi mirada fija aún hacia los cielos, comienzo a sentir una comprensión total sobre la situación.

Entonces, desde dentro de mí, comienza a brotar una alegría suave y silenciosa (*)

Continúo recorriendo. Miro hacia el cielo abierto y con el rostro de mi persona querida aún

nítido en mi mente, comienzo a rescatar los momentos hermosos que tuve con ella.(*)

Paro de caminar por un momento y silenciosamente, doy gracias dentro

de mi por todo lo que esta persona me hizo y me dio. Me doy cuenta ahora que todas sus

acciones son parte de mí, y a través de mí estas acciones no se detendrán (*) »


20 jun 2026

La Muerte no es una puerta que se cierra, sino una que se abre

Vamos a profundizar en la muerte desde el Espacio de Representación. No estamos ante una interpretación metafórica, sino ante una descripción estructural de cómo la energía, la memoria y el espacio interno interactúan cuando el soporte biológico llega a su límite.

​Vamos a desglosar este proceso en sus dimensiones más profundas: la relación con la cenestesia, la configuración del "doble" energético y el tránsito del observador a través del tiempo y el espacio interno.


​1. El Colapso de la Pantalla Cenestésica y la "Luz al Final del Túnel"

​El espacio de representación no flota en el vacío; su "trasfondo" o pantalla está alimentado continuamente por los impulsos del propio cuerpo, principalmente por la cenestesia (el registro interno de los órganos, la respiración, la presión sanguínea, etc.).

​Cuando el organismo comienza a fallar de forma irreversible, el mapa cenestésico se altera drásticamente:

​La contracción del espacio: Al debilitarse las funciones vitales, la conciencia pierde la capacidad de proyectar imágenes hacia la periferia del Espacio de Representación (el paisaje externo). El espacio se reduce, concentrándose toda la energía en el centro exacto de la representación.

​La traducción de la desconexión: Esta contracción y repliegue de la energía hacia el centro del Espacio de Representación es traducida por el aparato de registro como un movimiento de avance a través de un conducto o la percepción de un punto focal hiperluminoso. No es un lugar físico exterior; es la representación visual de la energía psicofísica retirándose de las extremidades y de los sentidos externos, concentrándose en el núcleo de la conciencia.


​2. La Apertura del Tiempo Propio: Memoria y Protensión


​En la vigilia normal, el tiempo está pautado por la percepción del mundo exterior . Pero al morir, al cerrarse las vías sensoriales, la conciencia entra en un estado de aislamiento sensorial absoluto.

​Aquí se produce un fenómeno matemático y psicológico en el espacio de representación:

​La explosión de la memoria (Pasado): Al no haber presente externo que ordene el flujo de la conciencia, toda la memoria acumulada en los niveles profundos del psiquismo se proyecta de golpe en el espacio de representación. Es una compensación del aparato psíquico ante la caída del mundo. La vida entera se re-presenta, pero no de forma lineal, sino simultánea, como un paisaje tridimensional donde el sujeto se ve a sí mismo en todas sus edades.”Ver tu vida pasar ante tus ojos”.

​La tensión hacia el futuro (Protensión): En ese instante extremo, la conciencia mantiene su ley fundamental: la intencionalidad. La conciencia no puede "no tender" hacia algo. Si el sujeto ha vivido en la contradicción, esa protensión se dispara con pánico y desorganización, buscando asirse a un cuerpo que ya no responde. Si el sujeto ha trabajado en su unidad, la protensión se orienta con lucidez hacia la continuidad del proceso, guiada por las imágenes de significado profundo que construyó en vida.


​3. La Estructuración del "Doble" Energético

​La energía psicofísica (la fuerza) es maleable y se desplaza siguiendo las imágenes en el espacio de representación. Cada vez que una persona realiza una acción válida (un acto unitivo que genera paz y alegría profunda), la energía no se desgasta ni se disipa en el entorno; se acumula y se organiza.

​A lo largo de una vida de trabajo interno, esta energía va tomando una configuración geométrica y estructural dentro del Espacio de Representación. Es una morfogénesis interna:

​En el sujeto fragmentado: Las imágenes contradictorias tiran de la energía en direcciones opuestas. El espacio de representación está lleno de "grietas" y tensiones. Al morir, al desaparecer el hardware biológico, la energía acumulada es incapaz de mantener una estructura independiente y se disuelve, reintegrándose a la energía general de la naturaleza. La identidad individual se desvanece.

​En el sujeto unificado: La repetición continuada de actos coherentes actúa como un imán que cohesiona la energía. Se genera una "forma" o estructura interna paralela al cuerpo físico, pero hecha de una materialidad más sutil (energía psicofísica pura). El Espacio de Representación de esta persona ya no depende de la cenestesia biológica para mantenerse estable; ha ganado autonomía.


4. El Tránsito del Observador: La Ruptura del Espacio de Representación

​El punto crítico de la muerte es el destino del Observador. El observador es ese punto focal de la conciencia que mira las imágenes dentro del Espacio de Representación. Habitualmente, el observador cree que es el cuerpo porque está condicionado por las sensaciones físicas.

​En el momento del desprendimiento final:

​Si el observador logra desidentificarse del cuerpo moribundo y trasladar su centro de gravedad hacia la "forma unificada” que ha construido, el Espacio de Representación físico se rompe, pero no se extingue.

​Se produce un salto de plano: el observador descubre que el Espacio de Representación tridimensional (Forma),en el que vivió atrapado toda su vida era solo una burbuja dentro de un Espacio de Representación infinitamente más amplio y no euclidiano (La No-Forma). La conciencia se experimenta entonces como pura intencionalidad liberada de las categorías de arriba/abajo, adentro/afuera, tiempo/espacio material.

​"La luz que buscas está en tu propio espacio interno. Si has aprendido a habitarla sin temor a la pérdida del ropaje, el tránsito no es una caída en el vacío, sino el despertar del observador al espacio real del Espíritu."


​Conclusión: El Sentido del Trabajo Interno

​Desde esta perspectiva ampliada, comprendemos por qué es vital el Despertar y la Unidad Interna en el aquí y ahora. No se trata de una moral para ser "buenos", sino de una necesidad evolutiva y energética.

​Cada contradicción que resolvemos, cada reconciliación profunda que realizamos y cada imagen de unidad que emplazamos en nuestro Espacio de Representación, es un ladrillo en la construcción del vehículo que sostendrá nuestra conciencia-trascendida cuando la gravedad de la Tierra y la biología reclamen el cuerpo que nos prestaron. La muerte, mirada así, es el acto de nacimiento de la conciencia-trascendida libre.

“La No-Forma que dio forma a la Forma se devela como la nueva Forma sin Forma.”

—————

Extraido de la monografía

ESPACIALIDAD DEL TIEMPO, de Antonio Molina

 

17 jun 2026

Más allá del Vacío: Comprendiendo el Fanatismo y la Desestructuración en la Época Actual a través del Pensamiento de Silo

Por Manus AI

Vivimos en una época que se siente acelerada, confusa y, a menudo, abrumadora. Las noticias nos bombardean diariamente con imágenes de conflictos, polarización extrema, intolerancia y violencia. Frente a este panorama, es común sentir que el mundo se está desarmando o que hemos perdido el rumbo. ¿Cómo llegamos hasta aquí? ¿Qué fuerzas invisibles impulsan el surgimiento de nuevos fanatismos en pleno siglo XXI?

Para responder a estas preguntas, resulta profundamente esclarecedor recurrir al pensamiento de Mario Luis Rodríguez Cobos, conocido mundialmente como Silo (1938-2010). Pensador, escritor y fundador del Nuevo Humanismo o Humanismo Universalista [1], Silo ofreció un diagnóstico preciso y anticipatorio de lo que él denominó una crisis civilizatoria global [2]. Su análisis no solo nos permite comprender las raíces de la desestructuración actual, sino que también nos ofrece una brújula y una alternativa de solución centrada en la acción intencional y la no-violencia activa [1].

A continuación, exploraremos las claves de su pensamiento para desentrañar el fenómeno del fanatismo contemporáneo y vislumbrar caminos hacia un futuro más humano.


1. La Crisis Civilizatoria y la Desestructuración

Silo no veía los problemas actuales como crisis aisladas (económicas, políticas o ambientales), sino como síntomas de una crisis mucho más profunda que abarca todos los aspectos de la vida humana. Esta crisis civilizatoria se caracteriza por una profunda desestructuración y fragmentación que afecta tanto a las instituciones sociales como a la interioridad del individuo [2].

En un mundo globalizado y unificado tecnológicamente, experimentamos paradójicamente una creciente división en cuanto a creencias, valores y estilos de vida [1]. Las instituciones tradicionales (el Estado, la familia, las religiones organizadas, los partidos políticos) han perdido su credibilidad y su capacidad para dar respuestas efectivas a las necesidades humanas [2]. Esta falta de referencias sólidas deja a las personas en un estado de desorientación, sin lo que Silo llamaba “imágenes trazadoras”: aquellos proyectos o ideales que permiten orientar la acción hacia el futuro [2].


2. El Obscurecimiento de la Razón y el Pensamiento Fragmentado

Uno de los aportes más agudos de Silo es su análisis sobre cómo esta crisis afecta nuestra forma de pensar. Él advirtió sobre un proceso de deterioro cognitivo y cultural al que denominó el “obscurecimiento de la razón” [2]. Este fenómeno se manifiesta a través de varias características clave:

* Pérdida de la capacidad abstractiva: El pensamiento capaz de comprender estructuras complejas y procesos históricos está siendo reemplazado por un funcionamiento puramente analítico, mecanicista y “paso a paso”, similar al de una computadora [2].

* Enfoque en lo inmediato y coyuntural: Ante la vertiginosidad del cambio social, las personas pierden la perspectiva a largo plazo. Las respuestas se vuelven improvisadas y provisionales, centradas únicamente en resolver lo inmediato, perdiendo de vista la noción de proceso histórico [2].

* El impacto del postmodernismo: Corrientes filosóficas contemporáneas han tendido a rechazar y deconstruir los grandes relatos o sistemas de pensamiento organizados, etiquetándolos como “ideologías” obsoletas. Si bien esto nació como una crítica válida a los dogmatismos, ha terminado profundizando la fragmentación del discurso y la dificultad para construir proyectos colectivos coherentes [2].

En este contexto de pensamiento debilitado y desorientación vital, el terreno queda fértil para el surgimiento de respuestas irracionales.


3. El Fanatismo: Una “Enfermedad de la Fe” ante el Vacío

Es un error común pensar que el fanatismo y el fundamentalismo son resabios del pasado, formas de pensamiento medieval que sobrevivieron por accidente. Silo sostiene exactamente lo contrario: los fanatismos actuales son respuestas irracionales a la crisis de credibilidad del sistema contemporáneo [2].

Ante el fracaso de las instituciones, la incertidumbre frente al futuro y la falta de un sentido de vida claro, muchas personas experimentan una profunda angustia. En este escenario, se refugian en planteamientos simplistas, dogmáticos y fanáticos que prometen un alivio rápido y certezas absolutas [2].

Silo define magistralmente al fanatismo no como un exceso de fe, sino como una “enfermedad de la fe”. Es una creencia absoluta, rígida e incuestionable que, paradójicamente, oculta un vacío interno total [2].

“El fanático vive cualquier cuestionamiento a su creencia como un peligro vital que amenaza con revelar su propio vacío, justificando así la violencia y la negación del ‘otro’ como mecanismos de defensa.” [2]

Cuando la razón se fatiga y los pueblos pierden la esperanza, el campo queda libre para el surgimiento de neo-irracionalismos: racismos, nacionalismos excluyentes, fundamentalismos religiosos e incluso cultos a la destrucción y al suicidio [2]. Además, Silo advirtió cómo el sentimiento religioso genuino del ser humano es frecuentemente manipulado por minorías dominantes o intereses políticos para canalizar el descontento social hacia “falsos culpables” (inmigrantes, minorías, etc.), fomentando la división y el odio [2].


4. Consecuencias: El Riesgo de la Entropía Social

Las consecuencias de esta dinámica son graves. Silo advierte que si la humanidad continúa operando dentro de este “sistema cerrado” —caracterizado por la violencia, la competencia despiadada y la falta de sentido— el destino inevitable es la entropía y la descomposición del tejido social [2].

Esta desestructuración no se detiene en las grandes instituciones; permea hasta lo más íntimo. Llega al punto en que los lazos solidarios se rompen, las relaciones interpersonales se fracturan y la propia identidad del individuo se disgrega en medio del sinsentido [2].


5. Alternativas de Solución: Coherencia y la Nación Humana Universal

A pesar de la crudeza de su diagnóstico, el mensaje de Silo es profundamente esperanzador y movilizador. Frente al determinismo o al fatalismo, el Humanismo Universalista postula que el ser humano no es un reflejo pasivo de su entorno, sino un ser histórico con la capacidad intencional de transformar la naturaleza, la sociedad y a sí mismo [1].

Silo propone una alternativa clara para abrir este “sistema cerrado” y superar la crisis:


La Coherencia Personal como Punto de Partida

La transformación social no puede desligarse de la transformación personal. Silo propone como principio rector de conducta la coherencia: pensar, sentir y actuar en la misma dirección [2].

La coherencia genera un registro interno de paz, crecimiento y sentido, actuando como el mejor antídoto contra el vacío existencial que alimenta al fanatismo [3].

La Construcción de la Nación Humana Universal

A nivel colectivo, la gran utopía que propone Silo para el siglo XXI es la construcción de una Nación Humana Universal [1]. Esto no implica la creación de un mega-Estado homogéneo, sino el reconocimiento de que todos los seres humanos habitamos una misma casa común.

La Nación Humana Universal se basa en:

* La inclusión de todos los pueblos del planeta a nivel de paridad.

* El respeto y la valoración de la diversidad cultural (una diversidad convergente, no aislacionista) [1].

* La erradicación de toda forma de violencia (física, económica, racial, religiosa, psicológica y moral).

* La superación del dolor físico a través de la ciencia y la justicia social, y la superación del sufrimiento mental a través del sentido de la vida [1].


Conclusión

El fanatismo y la desestructuración que presenciamos hoy no son el fin de la historia, sino los dolores de parto de un mundo que necesita urgentemente una nueva dirección. La obra de Silo nos invita a no ceder ante el desaliento ni el cinismo. Nos recuerda que la respuesta al vacío no es la violencia ciega, sino la reconquista del sentido de la vida a través de la coherencia personal y la acción solidaria. Solo asumiendo nuestro papel como constructores intencionales del futuro podremos dejar atrás la prehistoria de la violencia y dar paso a la verdadera historia humana.


Referencias

[1] Crítica.cl. (2024). Silo, su pensamiento y su obra literaria. Recuperado de https://critica.cl/biografias/silo-su-pensamiento-y-su-obra-literaria

[2] Notas e insumos proporcionados sobre el pensamiento de Silo (Archivo: Pasted_content_01.txt).

[3] Centro Mundial de Estudios Humanistas. Antecedentes y bases conceptuales. Recuperado de https://www.humanistmovement.net/index.php?lang=esp&secc=4