16 oct 2017
27 jul 2017
Contenia el "cuerpo de Cristo" un enteogeno?
"...El hecho de que estas experiencias (psicologicas no habituales) hayan sido altamente valoradas en todos los tiempos y lugares significa que en tales tiempos y lugares se han hecho esfuerzos significativos para acceder a ellas. La experiencia puede ser inducida de diferentes maneras, recordemos las religiones mistéricas y el uso de ciertas sustancias para acceder a esos estados.
.....
Lo interesante es que la sustancia que produce el cambio mental se considera sagrada y proyectada hacia el universo externo en forma de persona divina.
.....
También en la comunión de los cristianos se da a comer y beber el cuerpo de Cristo, que como caso de transustanciación, el hombre común pasa a transformarse en hijo de Dios.
“… En todo caso se producían fuertes experiencias sicológicas que se acercaban a lo que se podría presentar en una experiencia trascendental. Estas experiencias les permitían intuir acerca de la realidad (distinta a la cotidiana) de la que se les estaba hablando. Al practicante le quedaba claro que esos mundos y dioses de que les hablaban eran posibles, que no eran sólo discursos. Antes de tener la experiencia, la aceptación de todo eso no existía. Estos procedimientos daban lugar a experiencias no habituales. Se produjeron en todas las religiones y sus castas sacerdotales. Las prácticas con sustancias modificaron los estados de conciencia, y cuando dejaron de usar las sustancias que ponían a las personas en otro nivel de experiencia, la religión decayó, aquellas castas y religiones decayeron al perder esa experiencia fundamental. También ocurrió con el cristianismo y la transustanciación, que ahora son referencias simbólicas, no una realidad existencial.
Tomado de: La mistica en el cristianismo occidental
Geocentrismo e inteligencias
(tambien se toca el tema de como las experiencias trascendentes y signficativas estan a la base historia del origen de las religiones. gvl)
Ex2 de Enero de 2000
Notas
de una charla con Mario
Esta charla se desarrolló en Buenos Aires en un café de la calle corrientes.
Estuvimos Isaías Nobel, Roberto Kohanoff y Enrique Nassar.
Esta charla se desarrolló en Buenos Aires en un café de la calle corrientes.
Estuvimos Isaías Nobel, Roberto Kohanoff y Enrique Nassar.
La
conversación se inicia con comentarios acerca del ensayo titulado “ensueño y
acción”, escrito por Mario; en este ensayo se habla de las imágenes modélicas
que orientaron la acción de Cristóbal Colón. Mario comento que los ensueños
orientan la vida de la gente en muchas direcciones; en muchas ocasiones el
ensueño apunta hacia un objetivo y traza direcciones de acción que terminan
llevando a un punto distinto del que se estaba ensoñando, una de las
direcciones que traza el ensueño llega a un objetivo adecuado aunque se
estuviera buscando algo diferente. Hay muchos casos de estos en la historia, y
muchas realizaciones históricas han sido llevadas a objetivos adecuados desde
ensueños que no tenían relación directa con el objetivo.
Posteriormente
Mario hace referencia a Pascal y su ensayo sobre la vanidad, y explica que en
este ensayo Pascal habla de personajes de su época y describe cómo cada uno de
ellos tiene un motivo para envanecerse, explica también que el motivo de
vanidad de los sirvientes de los vanidosos es precisamente trabajar bajo el
servicio de un vanidoso. Los vanidosos se ubican en el centro del mundo y para
ellos el resto de personas es como si no existieran.
A
partir de este comentario se explica la tendencia de la humanidad de
considerarse a si misma como algo único y central, se hace alusión al
geocentrismo: primero se creyó que la tierra era el centro del universo; cuando
se demuestra que no es así se paso a la pretensión de que éramos la única forma
de vida en el universo; ahora que las investigaciones hacen sospechar que puede
haber otras formas de vida, la nueva pretensión es que somos la única forma de
vida inteligente. Es decir, siempre estamos en alguna forma de geocentrismo (la
tierra como centro del universo, la vida sobre la tierra como única; la vida
inteligente como única; en fin, algún centrismo).
De
aquí en adelante la conversación se realiza en preguntas y respuestas.
PREGUNTA: Uno no
percibe que la tierra gire alrededor del sol; lo que uno percibe es que la
tierra esta quieta y el sol se mueve de Oriente a Occidente. Se sabe que no es
así, pero eso no es lo que se registra ¿Cómo lograr que el registro coincida
con la realidad y no con lo que percibo de esa realidad?
Lo
que se percibe se impone, no se trata de que las representaciones de cómo son
las cosas se impongan a la percepción de las cosas, se trata de tener un campo
de creencias acorde con la realidad que equilibre la percepción ilusoria que
puede tenerse de esa realidad.
P: Uno se
percibe como centro de algo, ese registro es un sistema de impulsos que permite
tener diferentes formas de identidad, ¿Cuál es el problema de que uno se
registre como una particularidad, como un individuo único, como el centro de
algo?
No
hay problemas con las diferencias, enhorabuena que todos seamos diferentes, que
cada uno sea una particularidad. El problema esta en verse a si mismo como
superior y ver a otros como inferiores, actuando desde este registro se cometen
muchos abusos. Si se ven así las cosas, el registro de particularidad acompañado
del registro de superioridad va a llevar a anonadar las otras diferencias, a
desaparecer lo que sea diferente para imponer su diferencia como única;
entonces establecerán necesidades diferentes; esto traerá consecuencias
vitales, sociales, culturales, históricas. Esto no sería problema si solo fuera
un decir; pero es además un hacer; este hacer llevo a la esclavitud y a todas
las formas de opresión que se han ejercido sobre razas, pueblos, etnias, etc.,
que se han considerado inferiores. La superioridad e inferioridad es una
construcción humana que condiciona grupos humanos completos.
P: ¿Qué podría
ayudar a modificar todo esto?
La
evidencia de que la vida inteligente en la tierra no es la única forma de vida
inteligente en el universo va a contribuir a sacar a la humanidad de su
vanidad, será una experiencia integradora donde no será trasladable el esquema
de inferioridades y superioridades; va a posibilitar la revisión de muchas de
nuestras acciones y preguntarnos por el tipo de historia que hemos hecho y el
tipo de vida que hemos construido; entonces diremos “que pelotudos hemos sido”.
Esta experiencia hará posible concebir otro esquema de vida.
P: ¿La vida en
el universo es un fenómeno uniforme?
La
vida es un fenómeno universal con distintas expresiones, la vida inteligente
tienen múltiples modos de expresarse en todo el universo.
P: ¿Puede haber
inteligencia sin soporte físico?
¿Porque
ha de creerse que si se desestructura el sillar físico de la vida la
inteligencia que la anima debe desaparecer también? Son posibles expresiones de
inteligencia sin sillar físico, es posible el registro de inteligencia sin
sillar físico, pueden haber inteligencias que no tengan el soporte orgánico.
¿Por qué creer que todas las formas de vida inteligente necesitan para su expresión
de un apoyo químico del tipo del carbono o del silicio?.
P: ¿Esas
inteligencias son diferentes entre si?
Hay
muchos modos de inteligencia en el universo y todos esos modos tienen en común
el establecer relaciones coherentes y actuar de manera creciente. No solo
relaciones racionales al estilo Descartes. Hay leyes metauniversales para la
inteligencia, lo fundamental de la conciencia humana es válido para toda forma
de conciencia. El esquema de la intencionalidad que liga actos y objetos de
conciencia es universal (Brentano).
Este
modo de acción intencional por parte de otras inteligencias es visto en las
representaciones que hacen las culturas de sus dioses tradicionales: en la
descripción védica de Brahma se observa el esquema intencional operando (ligando
actos y objetos) en el sueño de Brahma (era la nada, duerme, sueña y cada uno
de sus sueños es la creación de un universo, y al despertarse el universo
desaparece: reposo absoluto). Los sueños de Brahma son las imágenes trazadoras
que crean mundos (estructura de acto objeto operando en el sueño), cuando
despierta desaparece el universo.
En
el medioevo era tanta la expectativa colectiva en un mundo nuevo, que estas
expectativas crearon en la ensoñación individual la imagen trazadora que
dirigió la acción hacia el descubrimiento de un mundo nuevo. (Colón).
El
descubrimiento de otra vida inteligente va a ayudar a dar un salto importante.
P: Siguiendo con
lo dicho de que las teorías, que describen los fenómenos tal cual son, crean un
campo de creencias que equilibra la no-coincidencia de la percepción cotidiana
de los fenómenos con la realidad de dichos fenómenos, la pregunta ahora es: ¿Respecto
a la muerte, en donde lo que se percibe es la disolución y la desaparición
existencial de quien fallece, habría una teoría que ampliara el campo de
creencia y permitiera un emplazamiento mental más adecuado respecto al hecho de
la muerte?
La
ilusión de la percepción de la muerte no se resuelve con teorías, se resuelve
con experiencias. La experiencia de la muerte nos pone en el campo religioso,
en el campo de la experiencia trascendental. En el origen de las religiones se
encuentra siempre la experiencia trascendental, esta experiencia produce en el
momento de su irrupción histórica un impacto tan fuerte, que a pesar que luego
la experiencia se diluya y se pierda, la inercia que deja es de tal magnitud
que las generaciones que la suceden crean rituales, iglesias, organizaciones
jerárquicas que se mantienen por cientos y miles de años posteriores al impacto
original. Este impacto original es tan fuerte que después de desaparecer
aguanta todo eso que surge y que no tiene nada que ver con la experiencia original.
Primero
la experiencia original se tiene, luego algunas generaciones alcanzan a
rasguñar algo de ello y después se alejan y se va formando toda esa
superestructura de ritos, iglesias, jerarquías, etc.
La
experiencia trascendental pega en momento histórico y pasa, afecta
profundamente a la gente que es contemporánea a esa irrupción trascendental.
Esta irrupción debe ser compatible con el momento histórico; hay momentos
históricos que no permiten el surgimiento de estos fenómenos. Hasta que se abre
el medio, estas experiencias surgen.
Cuando
estas irrupciones se acercan empieza a variar el medio histórico y se producen
fenómenos extraordinarios en el siquismo colectivo, enormemente perturbadores;
desde esta perspectiva entendemos las leyendas de ciclones, aerolitos, cometas
que preceden a esto fenómenos. Las alegorías de cada época presentan de un modo
plástico los cambios dramáticos de la conciencia colectiva. Lo trascendental
necesita de condiciones sicosociales para que implete en la historia humana;
esta irrupción afectará el tiempo particular de cada persona.
Esta
es una época de grandes perturbaciones, esta es una época prerreligiosa
P: ¿Cuáles son
las condiciones históricas que deben darse para que la irrupción de lo
trascendental se produzca?
Se
pueden precisar condiciones como:
§ Que
la cultura donde vaya a surgir el fenómeno, esté pasando por un proceso de
desestructuración acelerada.
§ Que
esos fenómenos den origen a una nueva civilización.
No
surge una nueva civilización sin esos fenómenos
P: ¿Podrías
explicar a que te refieres cuando hablas de la irrupción del fenómeno
trascendental en la historia?
Para
referirnos al tema de lo que se conoce como experiencia trascendental, vamos a
recurrir a algunos ejemplos históricos de ciertos tipos de experiencia que sin
ser trascendentales pueden parecerse por sus características a las experiencias
trascendentales que impactan a unos, afectan a los que le suceden y después
crean inercia suficiente como para continuar con algo que se perpetúa a través
del tiempo; veamos algunos casos:
En
la historia hindú en algún momento aparece entre sus deidades el dios soma y
rápidamente va ganando en importancia, de manera que el resto de dioses va
disminuyendo su influencia hasta quedar convertidos en dioses menores y el dios
soma se convierte en la divinidad máxima del Panteón de dioses. Lo que explica
el ascenso de este dios y su ubicación en el lugar central es que del dios soma
la gente podía tener experiencia; no solo se hablaba del dios sino que se podía
entrar en contacto con él, al dios soma se le podía sentir.
Este
contacto era posible gracias a que los sacerdotes, quienes estaban en contacto
con el dios soma, podían habilitar a la gente el contacto con este dios. Los
sacerdotes, le contaban a la gente lo que era estar con el dios y además los
habilitaban para que tomaran contacto con el dios soma. Para esto, los
sacerdotes realizaban ciertos rituales donde la gente iba con cuencos en los
que los sacerdotes orinaban y los asistentes tomaban la orina del “hombre
santo” y al poco tiempo experimentaban la presencia del dios soma. Todo lo
anterior se explica porque el soma era una bebida con poder alucinógeno que
ingerían los sacerdotes (gracias a ello tenían la experiencia), y los principios
sicoactivos de esta substancia pasaban a la orina sin ser metabolizados; debido
a esto los asistentes a la ceremonia del soma, al beber la orina del sacerdote,
también tenían la experiencia.
La
casta sacerdotal tenía, gracias a la bebida del soma, acceso a una experiencia
alucinógena. Esta bebida por sus propiedades químicas conserva su poder
sicoactivo en la orina, lo que permite a quienes la tomen tener acceso a una
experiencia impactante.
La
experiencia del dios soma la administraban los sacerdotes (lo que les facilito
crear una casta sacerdotal poderosa); después con el transcurrir del tiempo
esas experiencias no se tuvieron más y solo se hablaba de ellas, se cuenta lo
que fue la experiencia de tomar contacto con el dios soma.
Primero
es experiencia, luego cuando deja de ser experiencia su recuerdo es lo
suficientemente intenso como para crear un hito generador de toda la
superestructura que se va a formar y va a ir en el tiempo mucho más allá del
momento de su manifestación original.
Casos
similares de activación de fuertes experiencias, producidas a partir del
consumo de substancias, se produjeron alrededor del culto a Dyonisos. Sin el
apoyo de las experiencias producidas, por las sustancias en juego, estas formas
no hubieran ido más allá de su momento.
En
todos estos casos se producían fuertes experiencias sicológicas que se
acercaban a lo que se podía presentar en una experiencia trascendental. Estas
experiencias les permitía intuir lo que podría ser la acción de un dios; les
permitía intuir acerca de la realidad (distinta a la cotidiana) de la que se
les estaba hablando. Al practicante le quedaba claro que esos mundos y dioses
de que les hablaban eran posibles, que no eran sólo discurso. Antes de tener la
experiencia la aceptación de todo eso no existía.
P: En los
ejemplos específicos y particulares que has dado, las personas del común tenían
acceso a esas experiencias impactantes gracias a la ingestión de alguna
sustancia sicoactiva ¿Es posible tener acceso a este tipo de experiencias
sicológicas impactantes, que disponen a aceptar al existencia de otras
realidades, sin acudir a ningún tipo de sustancia sicoactiva?
Si
es posible, recuerda históricamente cosas como:
“yo
te voy a enseñar orar y tu harás lo que yo te diga si quieres tener acceso a
ese tipo de experiencia.”
Sería
algo como decir: “yo, por el poder de la palabra te voy a enseñar a liberar
endorfinas y tu vas a hacer lo que yo te diga si quieres tener acceso a este
tipo de experiencia. Podrás discutir o no, pero si quiere tener la experiencia
harás lo que te diga sin ninguna discusión.”
Con
formas así, sin el uso de sustancias químicas, tendrás acceso a ciertos
registros de tipo sicológico, que te pondrán en resonancia con otro tipo de
experiencias distintas a las experiencias cotidianas. Es este tipo de
experiencias en un momento histórico, lo que crea un gran impacto en la
población.
Hay
diferentes formas de poner al cretinaje en resonancia mínima.
P: Estas
experiencias sin substancias y de alto impacto sicológico ¿Son experiencias
trascendentales?
No,
estas experiencias no son trascendentales, pero si te permiten darte cuenta que
hay otras realidades. Estas experiencias te impactan, te impactan existencialmente,
te impactan en tu vida, te crean un despélote. Todas estas experiencias son
corporales, te liberan endorfinas: la oración tiene que ver con el cuerpo, las
experiencias sicológicas impactantes tienen que ver con el cuerpo.
P: Todo esto que
está ocurriendo: enrarecimiento, superchería, magia, etc. y todo este estado
prereligioso en desarrollo ¿esto solo basta para que haya un cambio?
No
porque aquí no hay conciencia dirigida, la conciencia esta en pasivo, está
sufriendo estas perturbaciones, no las está dirigiendo. Lo importante aquí es
una dirección que le sirva a todos; aquí hay que dar un mensaje, aquí hay que
hacer un aporte.
Paralelamente,
a todo el enrarecimiento, se está cayendo y destruyendo la vida de la gente:
problemas económicos, sociales,.. Esta destrucción tiene muy diversas
expresiones, desde la guerra en Chechenia hasta el que se suicida lanzándose
desde un quinto piso. No solo están ocurriendo perturbaciones sicológicas, es
algo mucho más grave. Acá hay que hacer un aporte.
P: Entonces, ¿Las
experiencias de las que hablabas son suficientes?
Estas
experiencias solas no son suficientes. Estas experiencias tienen la gran virtud
que hacen sensible a las personas hacia un relato trascendental. Tiene que
haber un relato trascendental. Solo el relato, sin las experiencias que
disponen a la gente a escuchar el relato y permitir que direccione sus vidas,
no será suficiente. Estas experiencias permiten advertir que hay otras cosas,
por esto son experiencias muy importantes. Experiencias acompañadas de un
relato, que tiene que ver con lo trascendental.
P: ¿Este relato
queda como un mito fundacional?
No,
este relato es la realidad, queda como una realidad. Siempre el que presenta él
relato aparece como dios, o el enviado de dios, o el hijo de dios; o el profeta
de dios, es decir, como alguien que sabe como es, como alguien del gremio. El
relato cuenta una cosa que da dirección, que acerca a lo trascendental.
A
medida que se acerca el tiempo histórico (no el tiempo mítico) de la
impletación con lo transcendental aparecen milagros, prodigios, rarezas;
después de que ocurre y el fenómeno se aleja en el tiempo estas cosas ya no
ocurren. Los milagros, prodigios y demás cosas que se describen que acompañaron
a los tiempos históricos próximos a una irrupción de este tipo, son hechos
reales, verdaderamente ocurrieron.
Necesitamos:
un mundo desestructurado, que se produzcan estas experiencias y un relato. Se
dirá lo que se tiene que decir, en un momento histórico preciso, no antes, ni
después.
21 jul 2017
14 jul 2017
8 jul 2017
El ser humano del futuro. Silo, 1997
Desde Descartes la conciencia se la definió como cosa, como algo con extensión. Desde ahí se considera a la conciencia como un caso más de la materia en evolución, como una víscera que puede ser manipulada por medio de fármacos y estímulos eléctricos. La conciencia no es un organismo pasivo reactivo, es mucho más que eso, es una estructura evolutiva intencional. La dinámica real de la conciencia es trasformarse, trasformar el cuerpo y trasformar el mundo.
El que por vía de la investigación astronómica se vaya descubriendo que el mundo no se mueve mecánicamente como lo han querido explicar a través de la teoría del big bang, del choque mecánico azaroso que después deriva por efecto del azar en el proceso evolutivo que conocemos, sino que hay universos que se aglutinan y se mueven según una dirección no mecánica sino intencional; es decir que el universo en su desarrollo tiene un sentido. El evidenciar que hay otras formas de vida inteligente en el universo; es decir, que no somos únicos. El comprender que la conciencia no es algo mecánico y reactivo sino una estructura evolutiva intencional. El estar a punto de aceptar que el cuerpo humano es una antigüedad primitiva que no corresponde en su desarrollo a la velocidad de evolución de la conciencia y contar con el conocimiento y la tecnología para modificarlo. El estar próximos a liberar al hombre de la esclavitud del trabajo, .... todo esto son señales claras de que el ser Humano está buscando liberarse de su aparato de creencias básicas.
Donde todas estas cosas se evidencien, el aparato de creencias básicas se va a desestructurar: que hay una intención en el universo, que hay otras formas de vida inteligente, que la conciencia individual es evolutiva intencional, que el cuerpo es una antigüedad primitiva susceptible de ser modificado, que lo conveniente es dejar de trabajar y hacer que las maquinas trabajen...
El ser humano no se siente según sus ideas, el se siente así mismo según sus creencias. Con la desestructuración del aparato básico de creencias del ser humano, se resquebrajará su imagen del mundo y con ello se abrirá todo un nuevo sistema de posibilidades de desarrollo para la conciencia.
Después de los últimos cincuenta años de parálisis la ciencia y el pensamiento nuevamente están tratando de abrirse camino de nuevo. El ser humano está al borde de trasformarse no sólo técnicamente sino en sus conciencia. Todo va en estructura. Imagínate en el futuro: una supercivilización humana, un mundo donde todos los seres humanos estén de acuerdo en las premisas básicas y cada uno sea una diversidad; no estamos hablando de diversidad de culturas, estamos hablando de diversidad de personas: es decir, cada persona es un mundo. Lo normal en la evolución es la multiplicidad, la diversidad. Si bien la evolución de la conciencia sigue una dirección pueden haber miles de caminos en esa dirección.
Los seres humanos del futuro para entender los comportamientos del ser humano de ahora tendrán que estudiar a fondo el aparato de creencias básicas de la época y entonces no dirán que se equivocó en su razonamiento sino que percibía, analizaba, razonaba, predecía, proyectaba y decidía desde un sistema muy primitivo de razonamiento generado por un campo de creencias muy pobre.
El pensamiento de esta época desde la perspectiva de los humanos del futuro será la de un pensamiento primitivo encolumnado en una línea mental muy estrecha desde donde no eran visibles ciertos fenómenos, no eran posibles hacer ciertas relaciones, no podían predecirse ciertas consecuencias. Se dirá que esta absurda improvisación en las decisiones, análisis y previsiones correspondía a un comportamiento mental nihilista desde el que era imposible construir algo y su recurso básico de acción era la imposición brutal de tipo física, económica, ... Se explicará que estos eran los restos del Cromagnon que aun quedaban no resueltos.
Hoy el poder está en manos de una pandilla de primitivos, ignorantes e irresponsables, muy brutos. El actuar estúpido de estos primitivos está creando errores muy serios en la construcción social del mundo que van creando un campo de catástrofe. Esta catástrofe podría ocurrir y eso atrasaría el proceso de desarrollo humano. Como la conciencia humana es intencional las visiones apocalípticas de entropías, colapsamientos, catástrofes (visión nihilista) no son inexorables.
El ser humano del futuro no va a querer ganar y poseer cosas; va a querer sentir, crear, construir, aprender sin límite. No va a querer poseer, tener, controlar, ese humano comprenderá que hay millones de formas de desarrollar la emoción y el pensamiento, que hay una diversidad inimaginable de formas de sentir y pensar. Ahora la visión del ser humano es muy conductual y reducida, pero a futuro TODO IRA BIEN, TODO IRA PARA DONDE TIENE QUE IR.
28 jun 2017
Los valores del sistema y nuestros valores. Silo 1988
Los valores del sistema, transmitidos por la educación en la primera infancia, son esencialmente de dos órdenes:
1. La obediencia.
2. La valoración personal en relación de las cosas que se posee.Así, la obediencia a las indicaciones del mundo establecido, con los años se imprimen en diferentes grados y diferentes matices. El concepto de autoridad, lo que hay que hacer y lo que no se debe hacer, la gama de los prestigios, los tabúes, el ánimo, la belleza, etc... se incorporan. El punto es: no discutir y respetar.Está claro que renegamos todo eso en nuestro concepto de cuestionamiento permanente del mundo establecido: el sistema.Nuestro cuestionamiento no es ni gratuito ni destructivo, por el contrario. Para nosotros se trata de comprender lo que se cuestiona, así, lo que es válido persistirá y lo que es mentiroso se hundirá por la actitud crítica.Constatamos que muchos valores, faltos de sentido o también perjudiciales para el ser humano, se perpetúan por simple costumbre o formalidad.En lo que concierne el valor personal en relación a lo que se posee y no a lo que se es, se trata de una forma de "cosificación" muy fuerte que se incorpora desde la primera infancia. Así tener, "poseer" es uno de los valores máximos del sistema y para las personas, todo a lo largo de la vida, desde la infancia, pasando por la adolescencia, la edad adulta, la vejez, se desarrolla en una vida de acumulaciones y de pérdidas, de éxitos y de fracasos, en el sentido de la posesión.Todo es objeto de posesión: los juguetes, luego los bienes, el conocimiento, el aspecto físico, etc... Todo eso arrastra el bloque en la comunicación humana.Desde nuestro punto de vista los objetos son en general instrumentos, los utensilios, los medios, más precisamente las prótesis. No tienen ningún valor en sí mismo, sino un valor en cuánto a su empleo. Este valor es la capacidad de utilizarlos con más o menos eficacia para hacer algo. Por ejemplo, un juguete es hecho para jugar, divertirse, prestarlo y crear relaciones. Así que el interés de un objeto es el de hacer algo con él, de construir y de servirse de él para establecer “la intercomunicación".
Lo que es importante para nosotros es: dar, compartir, intercambiar, ayudar y ser solidario.
Lo que es importante para el sistema es: poseer, retener, sacar, utilizar y conformarse.
Es deseable incorporar nuevos procedimientos y nuevos valores que son el producto de una gran intencionalidad y una gran opción.
18 may 2017
Fin de civilizacion y el tema de Dios
Extracto de: El tema de Dios. Conferencia dada por Silo en el “Encuentro filosófico-religioso” celebrado en Buenos Aires los días 28 y 29 de Octubre de 1995.
"El problema está, a mi ver, en esta difícil transición entre el mundo que hemos conocido y el mundo que viene. Y, como al final de toda civilización y al comienzo de otra, habrá que atender a un posible colapso económico, a una posible desestructuración administrativa, a un posible reemplazo de los estados por paraestados y por bandas, a la injusticia reinante, al desaliento, al empequeñecimiento humano, a la disolución de los vínculos, a la soledad, a la violencia en crecimiento y al irracionalismo emergente, en un medio cada vez más acelerado y cada vez más global.
Por sobre todo, habrá que considerar ¿qué nueva imagen del mundo habrá de proponerse? ¿Qué tipo de sociedad, qué tipo de economía, qué valores, qué tipo de relaciones interpersonales, qué tipo de diálogo entre cada ser humano y su prójimo, entre cada ser humano y su alma?
Sin embargo, para toda nueva propuesta hay por lo menos dos imposibilidades, que paso a enunciar: 1. Ningún sistema completo de pensamiento podrá hacer pie en una época de desestructuración; 2. Ninguna articulación racional del discurso podrá sostenerse más allá del inmediatismo de la vida práctica, o más allá de la tecnología.
Estas dos dificultadas embretan a la posibilidad de fundamentar nuevos valores de largo alcance. Si es que Dios no ha muerto, entonces las religiones tiene responsabilidades que cumplir para con la humanidad. Hoy tienen el deber de crear una nueva atmósfera sicosocial, de dirigirse a sus fieles en actitud docente y erradicar todo resto de fanatismo y fundamentalismo. No pueden quedar indiferentes frente al hambre, la ignorancia, la mala fe y la violencia. Deben contribuir fuertemente a la tolerancia y propender al diálogo con otras confesiones y con todo aquel que se sienta responsable por el destino de la humanidad. Deben abrirse, y ruego que no se tome esto como una irreverencia, a las manifestaciones de Dios en las diferentes culturas. Estamos esperando de ellas esta contribución a la causa común en un momento por demás difícil. Si en cambio, Dios ha muerto en el corazón de las religiones podemos estar seguros que ha de revivir en una nueva morada como nos enseña la historia de los orígenes de toda civilización, y esa nueva morada estará en el corazón del ser humano muy lejos de toda institución y de todo poder."
4 may 2017
22 abr 2017
Nota sobre las comunidades cristianas de meditacion
He aqui una trancripcion que describe la practica meditativa de tradicion contemplativa. Destaco algunas frases. Encuentras puntos de contacto con las practicas del nuevo humanismo?
(tomado de: http://wccm.es/meditacion-cristiana/como-meditar/)
"La Meditación es una sabiduría espiritual universal y una práctica que encontramos en las raíces de todas las grandes tradiciones espirituales. Es la oración que nos conduce de la mente al corazón. Es un camino de simplicidad, silencio y quietud. Puede ser practicado por cualquier persona, en cualquier momento en el que se encuentre en su viaje vital. Sólo es necesario que conozca bien la práctica y que comience a meditar.
En la Cristiandad, esta tradición de contemplación, la oración del corazón o la “oración apofática”, llegó a ser marginada y, a menudo, incluso fue puesta bajo sospecha. Sin embargo, en los últimos tiempos se está produciendo un fuerte resurgimiento de la dimensión contemplativa de la fe cristiana y de la oración. Esto está transformando las diferentes caras de la Iglesia y está revelando el modo en que el Evangelio integra lo místico y lo social. Como eje central de este proceso de transformación se halla el redescubrimiento de cómo orar en esta dimensión y en este nivel de profundidad: encontrando la práctica de la meditación dentro de la tradición cristiana.
La Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana enseña una práctica presente en las Enseñanzas del Evangelio que predicaba Jesús y que nos transmitieron los primeros monjes cristianos. Los Padres y Madres del Desierto nos muestran una espiritualidad Cristiana de poderosa relevancia para todo aquél que quiera seguir a Jesús de una forma plena y simple.
John Main, y la comunidad que él inspiró, ha tenido un importante papel en la renovación contemporánea de la tradición contemplativa. Su introducción a la meditación procedía de la sabiduría universal y esta le llevó a descubrirla y después a enseñarla como una forma de oración que se encuentra arraigada en el Evangelio y en la tradición mística cristiana.
Para los cristianos el foco de la meditación es Cristo. Esto significa que la meditación se centra en la oración de Cristo, invocada de forma continua en el Espíritu Santo, en la profundidad de cada ser humano. Más profundo que todas las ideas sobre Dios es Dios mismo y más profundo que la imaginación es la realidad de Dios.
Cuando meditamos apartamos el foco de la consciencia de nosotros mismos. No estamos pensando ni hablando a Dios. Buscamos hacer algo inconmensurablemente más grande: buscamos estar con Dios, estar en la mente de Cristo. Vamos más allá de las reflexiones, incluso de la reflexiones piadosas. La meditación no se ocupa de pensar sino de ser. El objetivo de nuestra oración cristiana es permitir que aquella presencia misteriosa y silenciosa de Dios que ya está en nuestro interior se convierta en la realidad que da significado, forma, y sentido a todo lo que somos y hacemos. La tarea primordial de la meditación, por tanto, es llevar nuestra mente distraída hacia la atención en quietud, silencio y simplicidad.
Meditar es un peregrinaje directo a nuestro centro, a nuestro corazón. Adentrarnos en la simplicidad de la meditación significa aprender una disciplina. Con fe y paciencia, la meditación nos conduce a reinos del silencio cada vez más profundos. Es estando en este silencio que nos adentramos en el misterio de Dios. La invitación de la oración cristiana es la de perdernos a nosotros mismos y unirnos con Dios. De esta manera dejamos atrás nuestro yo egoísta, para morir y resucitar a nuestro yo verdadero en Cristo. Cada uno de nosotros es llamado hacia este objetivo ya que es la plenitud de la vida humana. Lo que necesitamos es la humildad para practicar el silencio con fidelidad para que la mente de Cristo se convierta en la experiencia fundamental de toda nuestra vida.
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La Meditación es una sabiduría espiritual universal y una práctica que encontramos en las raíces de todas las grandes tradiciones espirituales. Es la oración que nos conduce de la mente al corazón. Es un camino de simplicidad, silencio y quietud. Puede ser practicado por cualquier persona, en cualquier momento en el que se encuentre en su viaje vital.
¿Cómo meditar?
Para meditar siéntate en un lugar silencioso con la espalda erguida en una postura cómoda. Cierra ligeramente los ojos. Siéntate relajado, pero alerta. En silencio, en tu interior, comienza a decir una única palabra, tu mantra. Recomendamos la oración maranatá. Recítala como cuatro sílabas de idéntica longitud — ma-ra-na-ta. Puedes decirla con el ritmo de la respiración, lentamente.
Maranatá es una palabra en arameo, la lengua que hablaba Jesús. Significa “¡Ven Señor!” y es probablemente una de las oraciones cristianas más antiguas. Con ella San Pablo concluye su primera Carta a los Corintios.
Escucha la palabra mientras la pronuncias suave pero incesantemente. No pienses o imagines cosa alguna, ya sea espiritual o de otra naturaleza. Cuando lleguen los pensamientos o las imágenes, déjalos pasar, ignóralos sin ofuscarte. Son distracciones pasajeras. Vuelve simplemente a pronunciar la palabra. Respira con normalidad y presta toda tu atención a la palabra, tal y como la recitas, silenciosamente, suavemente, con toda tu fe y sobre todo, con simplicidad.
Medita cada mañana y cada tarde entre veinte y treinta minutos. Puede llevar algún tiempo establecer esta disciplina pero el apoyo de la tradición y de la Comunidad siempre serán de gran ayuda.
Silencio, Quietud, Simplicidad.
“Silencio “significa dejar marchar los pensamientos.
“Quietud” significa dejar marchar los deseos.
“Simplicidad” significa dejar marchar el autoanálisis.
Que sea simple no quiere decir que sea fácil.
Es posible que te lleve un tiempo desarrollar el hábito de meditar dos veces al día. Ten paciencia. Cuando desistas, empieza otra vez de nuevo. Te darás cuenta que la pertenencia a un grupo semanal de meditación te puede ayudar. La meditación es más una disciplina que una técnica. Una práctica de meditación mantenida en el tiempo permite que los frutos y beneficios que ella produce penetren todos los aspectos de la vida. John Main dice que la meditación hace florecer las verdades de la fe, en la propia experiencia.
La meditación tiene la capacidad de llevarnos al substrato que comparten todas las fes y todas las culturas que existen. Pero ¿Por qué podemos hablar de meditación cristiana?
Primero, por la fe con la que meditas – algún tipo de conexión personal con Jesús.
Segundo, la tradición histórica y teológica en la que meditamos.
Tercero, el sentimiento de comunidad al que la meditación lleva: “Cuando dos o más oran en mi nombre, yo estoy allí entre ellos” (Mt 18:20)
Cuarto, los otros medios por los cuales nuestra vida espiritual se alimenta, como, por ejemplo, la Escritura, los Sacramentos y la Adoración. La meditación no reemplaza estas otras formas de espiritualidad. Muy al contrario, vivifica su significado.
Por último, pero esencial para comprender lo que significa meditar, es necesario añadir que meditamos para quitar nuestro foco de atención de nosotros mismos (Jesús dijo: olvídate de ti mismo). En la tradición cristiana, la contemplación es vista como una gracia y como una obra recíproca de amor. No debe sorprender, por tanto, que uno de los resultados de la meditación sea que nos volvamos personas más capaces de amar en nuestro trabajo y en nuestras relaciones y que también desarrollemos un especial sentido de servicio hacia aquellas personas en necesidad.
La meditación es a la vez algo que se hace en solitario y en comunidad. Puedes contactar con comunidades de meditación por medio de esta página web para, de esta manera, fortalecer y profundizar tu viaje. Hay mucho que aprender de la tradición contemplativa que nos puede enriquecer y estimular. La escuela de meditación de la Comunidad Mundial para la Meditación Cristiana introduce a la persona que está aprendiendo a meditar a la tradición contemplativa, siempre teniendo presente que la esencia de la meditación no es la lectura o los conocimientos teóricos, sino la práctica personal. Como Juan Casiano dijo en el siglo cuarto: “La experiencia es el maestro”.
El gran desafío al que nos enfrentamos cuando queremos aprender a meditar es su simplicidad. Nada inspira más a personas de todas las edades y culturas que el ver con que sencillez y rapidez los niños aprenden a meditar y a amar, tanto la práctica como todo lo que aporta a sus vidas."
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