8 nov 2017

Humanismo y Revolución, una perspectiva desde el Humanismo Universalista

07.11.2017 - Santa Clara, Cuba - Javier Tolcachier
Tomado de: Pressenza
El Taller Internacional de Pensamiento Humanista y Revolución Socialista, desarrollado en los días 26 y 27 de Octubre en Santa Clara, Cuba, en el que confluyeron académicos del Departamento de FIlosofía de la Universidad Central de las Villas “Marta Abreu” y miembros del Centro Mundial de Estudios Humanistas y la agencia internacional de noticias Pressenza, brindó el marco adecuado para presentar las principales ideas de Silo, fundador de la corriente del Nuevo Humanismo, en el contexto de un posible fecundo diálogo con la corriente marxista.
Publicamos aquí el texto íntegro de esa exposición, a cargo de Javier Tolcachier, del Centro de Estudios Humanistas de Córdoba, Argentina y columnista en agencia Pressenza, quien también aludió a la posición revolucionaria del Humanismo como base para una necesaria convergencia.
Humanismo y Revolución, una perspectiva desde el Humanismo Universalista
Taller internacional Pensamiento Humanista y Revolución Socialista
Santa Clara, Cuba, 26-27 Octubre 2017
Buenos días a todas y todos. Agradezco la posibilidad de participar de este importante encuentro y no puedo comenzar esta presentación sin reconocer el enorme aporte del pueblo cubano a la emancipación de los pueblos del mundo. Cuba, indoblegable y generosa, constituye un efecto demostración histórico de soberanía, altivez y solidaridad que encendió la esperanza frente al despojo, la amenaza permanente, la indiferencia y la resignación. Por lo mismo, Cuba fue y es víctima de un bloqueo criminal y violento que repudiamos y exigimos debe terminar de inmediato.
Quiero también agradecer la cálida acogida brindada por el Departamento de Filosofía de la Universidad Central Marta Abreu de las Villas (UCLV) y resaltar su aporte – en particular el realizado por el profesor Guadarrama – de cuya obra tenemos apenas conocimiento fragmentario – por la reafirmación del contenido humanista del marxismo y por el rescate de las simientes existentes en diversos pensadores latinoamericanos cuya labor abonó el terreno en el que florecieron sucesivos movimientos de liberación.
Sumándonos a ese flujo de conocimiento, esta exposición intentará presentar los principales rasgos de la corriente de pensamiento del Nuevo Humanismo o Humanismo Universalista, fundada por el mendocino Mario Luis Rodríguez Cobos, más conocido por su seudónimo literario Silo. Esta corriente, devenida en su crecimiento en un abanico de múltiples expresiones en los más distintos campos, surgió en los años 60’ del siglo XX y se extendió progresivamente a todas las regiones y culturas del planeta.
Presentar las principales ideas de Silo en el contexto de estas jornadas tendrá aún mayor sentido si hacemos alguna referencia al posible aporte de este Humanismo al análisis y la práctica de revoluciones presentes y futuras, asunto al que intentaremos aludir, aún en el marco de esta reducida exposición.
Precisamente en términos de interpretación, debemos agregar que quien expone, es un militante humanista desde su temprana juventud, lo cual resta objetividad a la exposición, pero explica su interés. Por lo demás, como es habitual en el transcurso del pensamiento y la práctica social, no estamos aún a la necesaria distancia histórica como para aprehender suficientemente la real valía y el aporte de este Humanismo Universalista al proceso humano.
Dicho esto, entremos en materia.
En la Cuarta Carta del libro Cartas a mis Amigos, Silo explica el punto de partida de sus ideas así: “Nuestra concepción no se inicia admitiendo generalidades, sino estudiando lo particular de la vida humana; lo particular de la existencia; Hablemos pues de la vida humana. Cuando me observo, no desde el punto de vista fisiológico sino existencial, me encuentro puesto en un mundo dado, no construido ni elegido por mí. Me encuentro en situación respecto a fenómenos que empezando por mi propio cuerpo son ineludibles. El cuerpo como constituyente fundamental de mi existencia es, además, un fenómeno homogéneo con el mundo natural en el que actúa y sobre el cual actúa el mundo.”
Y algo más adelante: “Pero ocurre que el mundo se me presenta no solamente como un conglomerado de objetos naturales sino como una articulación de otros seres humanos y de objetos y signos producidos o modificados por ellos.” “La intención que advierto en mí aparece como un elemento interpretativo fundamental del comportamiento de los otros y así como constituyo al mundo social por comprensión de intenciones, soy constituido por él.”
Y también: “Por otra parte, los objetos naturales y humanos se me aparecen como placenteros o dolorosos y trato de ubicarme frente a ellos modificando mi situación.“
De esta manera, en una suerte de camino inductivo y reflexión existencial, Silo describe cómo el ser humano existe en una situación dada, no elegida, conformada no tan sólo por un mundo de objetos naturales sino también como mundo social constituido esencialmente por intenciones humanas. Mundo en el que aparecen opciones placenteras o dolorosas que nos implican. Mundo con el que estamos en apertura e influencia recíproca.
Ya en este punto, Silo rompe toda posibilidad de solipsismo, connotando la íntima ligazón de la estructura conciencia-mundo, cuando expresa: “Mi conciencia se ha configurado intersubjetivamente ya que usa códigos de razonamiento, modelos emotivos, esquemas de acción que registro como “míos” pero que también reconozco en otros. Y, desde luego, está mi cuerpo abierto al mundo en cuanto a éste lo percibo y sobre él actúo.”
Sin embargo, la nota distintiva de lo Humano no es simplemente la de ser un ente social, ya que ello también es característico de las distintas especies. ¿Cuál es entonces la clave que señala la especificidad de lo Humano?
Silo lo expresa de este modo: “Al encontrarse cada nuevo ser humano con un mundo modificado por otros y ser constituido por ese mundo intencionado, descubro su capacidad de acumulación e incorporación a lo temporal, descubro su dimensión histórico-social, no simplemente social. Vistas así las cosas, puedo intentar una definición diciendo: el hombre es el ser histórico, cuyo modo de acción social transforma a su propia naturaleza.”
Por tanto, un ser en desarrollo, transformador  y en autotransformación permanente.
Como se indica en el opúsculo “Acerca de lo Humano”: “En el ser humano no existe “naturaleza” humana, a menos que esta “naturaleza” sea considerada como una capacidad diferente a la animal, de moverse entre tiempos fuera del horizonte de percepción. Dicho de otro modo: si hay algo “natural” en el ser humano, no es en el sentido mineral, vegetal o animal, sino en el sentido de que lo natural en él es el cambio, la historia, la transformación. Tal idea de cambio no se aviene convenientemente con la idea de “naturaleza” y por ello preferimos no usar esta última palabra como se ha venido haciendo y con la cual se han justificado numerosas deslealtades hacia el ser humano.”
Pero, ¿porqué habría el Ser Humano de necesitar cambiar su entorno y a sí mismo?
“Por la situación de finitud y carencia temporo-espacial en que se halla y que registra como dolor físico y sufrimiento mental.”, se responde.
Es decir, por la evidencia de las propias limitaciones, incluyendo en ellas a la conciencia de la muerte, que producen señales claras de sufrimiento, movilizando al ser humano a su superación.
Así, la superación del dolor no es simplemente una respuesta animal, sino una configuración temporal en la que prima el futuro y que se convierte en impulso fundamental de la vida aunque esta no se encuentre urgida en un momento dado.
“La superación del dolor aparece, pues, como un proyecto básico que guía a la acción. Es ello lo que ha posibilitado la comunicación entre cuerpos e intenciones diversas, en lo que llamamos la “constitución social”. La constitución social es tan histórica como la vida humana, es configurante de la vida humana. Su transformación es continua pero de un modo diferente a la de la naturaleza porque en esta no ocurren los cambios merced a intenciones.”
De esta manera, el Humanismo Universalista concibe al Ser Humano en rebelión frente a un aparente destino natural que lo condena a padecimientos físicos y mentales, que lo conmina a buscar soluciones y elegir opciones frente a la fatalidad, que lo mueve a construir sentido ante el inminente absurdo de la mortalidad. Este propósito se expresa en la historicidad inherente a la construcción social dotándola de un sentido permanente.
Pero ¿cómo es posible esta afirmación de la elección frente al determinismo? ¿Cuáles son aquellas virtudes distintivas, que permiten esta afirmación y las posteriores transformaciones? Y ¿cómo es que estas características dotan de humanidad a este ser animado?
El concepto de intencionalidad de la conciencia, ya anotado por la escolástica medieval en el estudio de Aristóteles, será definido por F. Brentano “como referencia a un contenido, dirección hacia un objeto (que no significa una realidad), o como objetividad inmanente.”  Concepto que retomará Husserl diciendo “la conciencia es conciencia de algo”. O más rigurosamente, noesis, el acto del pensar y noema, lo pensado son en estructura.
A partir de lo desarrollado por el fundador de la Fenomenología trascendental en relación al “origen de la representación del espacio”, Silo, en un acercamiento más propio de una psicología fenomenológica, indaga en la “espacialidad de la representación”, es decir en cómo los fenómenos síquicos se presentan en la conciencia como formas emplazadas en un espacio mental que admite niveles y profundidades. Dichas formas o imágenes no son copias sino reelaboraciones de la percepción del mundo externo. Esta espacialidad en la representación de la conciencia habilita la formalización de imágenes que terminan impactando en el mundo como acciones.
De este modo, afirma Silo “la conciencia no es producto ni reflejo de la acción del medio, sino que tomando las condiciones que éste impone termina por construir una imagen o conjunto de ellas capaz de movilizar la acción hacia el mundo y con esto modificarlo.”
La relevancia de esta aseveración queda de manifiesto cuando leemos “Si las imágenes permiten reconocer y actuar, conforme se estructure el paisaje en individuos y pueblos, conforme sean sus necesidades (o lo que consideren que sean sus necesidades), así tenderán a transformar el mundo”.
Por otro lado, Silo explicita la ampliación del horizonte temporal de la conciencia humana, lo que permite a ésta retardos frente a los estímulos y ubicación de éstos en un espacio mental complejo, habilitante para el emplazamiento de deliberaciones, comparaciones y resultantes fuera del campo perceptual inmediato.
Las características de espacialidad y temporalidad de la conciencia humana, sumadas a su esencial intencionalidad, hacen de ésta una herramienta de transformación por excelencia.
De allí que en un tono más poético, Silo dirá: “Te diré cual es el sentido de tu vida aquí: Humanizar la Tierra.”
“Humanizar es salir de la objetivación para afirmar la intencionalidad de todo ser humano y el primado del futuro sobre la situación actual. Es la imagen y representación de un futuro posible y mejor lo que permite la modificación del presente y lo que posibilita toda revolución y todo cambio. Por consiguiente, no basta con la presión de condiciones oprimentes para que se ponga en marcha el cambio, sino que es necesario advertir que tal cambio es posible y depende de la acción humana. Esta lucha no es entre fuerzas mecánicas, no es un reflejo natural, es una lucha entre intenciones humanas. Y esto es precisamente lo que nos permite hablar de opresores y oprimidos, de justos e injustos, de héroes y cobardes. Es lo único que permite practicar con sentido la solidaridad social y el compromiso con la liberación de los discriminados sean éstos mayorías o minorías.”
A partir de estos conceptos, Silo fundamenta una ética y premisas para la acción transformadora, diciendo: “El ser humano por su apertura y libertad para elegir entre situaciones, diferir respuestas e imaginar su futuro, puede también negarse a sí mismo, negar aspectos del cuerpo, negarlo completamente como en el suicidio, o negar a otros. Esta libertad ha permitido que algunos se apropien ilegítimamente del todo social es decir, que nieguen la libertad y la intencionalidad de otros, reduciéndolos a prótesis, a instrumentos de sus intenciones. Allí está la esencia de la discriminación, siendo su metodología la violencia física, económica, racial y religiosa.”
Por ello es que el Nuevo Humanismo lucha activamente contra toda  forma de violencia, sea ésta grosera o sutil, expuesta o larvada, definiéndola como la negación de la humanidad en otros. De esta manera, la imagen de humanización del mundo aparece nítidamente en el horizonte no tan sólo como la acción de dotar de intención al mundo, sino como aquella que permite imaginar y construir una existencia social libre de violencias. Así, la acción no violenta decidida, en forma de protesta, crítica, repudio, no colaboración, boicot y superación de las prácticas violentas constituye una metodología coherente con el objetivo enunciado. Por supuesto, es posible ir más allá, imaginando el repudio a la violencia como  una conquista cultural definitiva, constitutiva del ser humano del futuro. En el mismo sentido, Silo aborda la necesidad de una reconciliación profunda con uno mismo y los demás como un paso evolutivo fundamental para dejar atrás las prácticas vengativas que, una y otra vez reinstauran ciclos violentos.
Esta lucha por superar condiciones opresivas es también una lucha por ampliar la libertad de todos los seres humanos y de la especie como conjunto.
Del Humanismo Universalista se deriva entonces una práctica de acción, dirigida a desterrar los factores de violencia social, y una ética, cuya escala de valores coloca como valor y preocupación central al ser humano. Esta moral libertaria propone como máxima de relación intersubjetiva una reformulación persuasiva – no autoritaria – de aquella vieja Regla de Oro, presente en todas las culturas, sugiriendo: “Si tratas a los demás como quieres ser tratado, te liberas.”
Lejos de recluirse en el humanismo occidental, esta apertura a las expresiones humanistas presentes en la historia de las diferentes culturas, le da al Humanismo Universalista su nota distintiva. En un momento histórico de evidente mundialización y contacto multicultural, este pensamiento transversal tipifica y señala los “momentos humanistas” de las distintas culturas, proponiendo profundizar la interrelación a través de ellos, constituyendo así un aporte al entendimiento y la construcción colaborativa entre naciones y pueblos.
En ese mismo sentido, el Humanismo, más allá de toda acepción filosófica en sentido estricto es comprendido en sus trazos básicos como una actitud y una posición común de los humanistas de las distintas culturas que puede resumirse en seis puntos:  1. la ubicación del ser humano como valor y preocupación central; 2. la afirmación de la igualdad de todos los seres humanos; 3. el reconocimiento de la diversidad personal y cultural; 4. la tendencia al desarrollo del conocimiento por encima de lo aceptado o impuesto como verdad absoluta; 5. la afirmación de la libertad de ideas y creencias y 6. el repudio a la violencia.
En cuanto a la situación actual mundial, Silo enfatiza en que precisamente la Revolución es el único modo de abrir un sistema cerrado de concentración capitalista en el que a mayor intento de control social crecerá la entropía.
En su Séptima Carta de Cartas a mis amigos, dedicada a la revolución social, el pensador dice: “No se detendrá la marea revolucionaria que está en marcha como expresión de la desesperación de las mayorías oprimidas. Pero aún esto no será suficiente ya que la dirección adecuada de ese proceso no ocurrirá por la sola mecánica de la “práctica social”. Salir del campo de la necesidad al campo de la libertad por medio de la revolución es el imperativo de ésta época en la que el ser humano ha quedado clausurado. Las futuras revoluciones, si es que irán más allá de los cuartelazos, los golpes palaciegos, las reivindicaciones de clase, o de etnia, o de religión, tendrán que asumir un carácter transformador incluyente sobre la base de la esencialidad humana.”
Agregando además que “… el nuevo tipo de revolucionario que corresponde a este nuevo tipo de revolución deviene, por esencia y por actividad, en humanizador del mundo.“
Silo tipifica el carácter de la revolución a la que alude con estas palabras: “Así está trazada la línea divisoria entre el Humanismo y el Anti-humanismo. El Humanismo pone por delante la cuestión del trabajo frente al gran capital; la cuestión de la democracia real frente a la democracia formal; la cuestión de la descentralización, frente a la centralización; la cuestión de la antidiscriminación, frente a la discriminación; la cuestión de la libertad frente a la opresión; la cuestión del sentido de la vida, frente a la resignación, la complicidad y el absurdo.“
Distingue además “entre proceso revolucionario y dirección revolucionaria. Desde nuestra posición, se entiende al proceso revolucionario como un conjunto de condiciones mecánicas generadas en el desarrollo del sistema. En cuanto a la dirección, ésta depende de la intención humana y escapa a la determinación de las condiciones que origina el sistema. Ya en otros momentos hemos aclarado nuestra posición respecto a la no pasividad de la conciencia humana, a su característica esencial de no ser simple reflejo de condiciones objetivas, a su capacidad de oponerse a tales condiciones y pergeñar una situación futura diferente a la vivida en el momento actual. Dentro de ese modo de libertad, entre condiciones, interpretamos la dirección revolucionaria.”
A estas alturas ya se comprende cómo el Nuevo Humanismo enfatiza en la relación indisoluble entre la interioridad humana y el mundo social, factores que se entrelazan en continua realimentación. Por ello, no opone la acción transformadora en el mundo a la íntima reflexión intrapersonal sobre el sentido de la existencia y la dirección de las propias acciones en la relación con los demás. Entiende que ambas pueden, acaso deben, resolverse en sentido positivo y de mutua implicancia.
Situarnos desde un radical determinismo objetivo asfixia la posibilidad de elección humana. Dicha perspectiva desmotiva, colocando un automatismo que relativiza todo aporte individual o colectivo. En el otro extremo, absolutizar la capacidad decisoria individual de cada ser humano, negando las condiciones intersubjetivas y sociales en las que se desenvuelve su existencia, aparece como una ingenuidad alejada de todo contexto. Este modo de ver propicia el alejamiento del todo social y los demás seres humanos,  conduciendo al ensimismamiento y la reclusión.
Así las cosas, parece necesario establecer en el análisis y práctica revolucionaria un pacto de colaboración entre la situación objetiva y la subjetividad humana. Adoptar una visión estructural y dinámica que, abandonando una óptica lineal o mecanicista, se interne en las profundidades de una mirada multidimensional, colocando a la innegable intencionalidad y posibilidad de transformación humana en tensión con vectores de pertenencia socioeconómica, generacional y cultural.
De este modo, la revolución aparece en una dimensión múltiple y simultánea, que requiere una práctica decidida y decisiva de cambios profundos en la organización económica, jurídica y política, pero también en los hábitos, las valoraciones y las aspiraciones individuales y colectivas.
Por este camino, el sujeto transformador actúa con referencia a un ámbito triple, el mundo social, el de la relación interpersonal y el de su interioridad con el criterio de lograr coherencia. Aún con las dificultades y limitaciones que cada momento histórico interpone, pensamos que dichas tareas revolucionarias no son solamente ineludibles, sino que además, dotan a la vida humana de un sentido pleno.
¿Será en efecto una renovada y creativa convergencia entre Humanismo y Socialismo, un Humanismo socialista o Socialismo humanista, una puerta hacia futuras revoluciones liberadoras del espíritu humano? En todo caso, es una tesis a explorar.
En ese sentido, quisiera culminar esta presentación, citando el párrafo final de la introducción del Documento Humanista, inserto en el libro Cartas a mis amigos, de Silo, que sintetiza el propósito que nos trajo hasta aquí y que intuyo resuena del mismo modo en vuestros corazones:
“Entre las aspiraciones humanistas y las realidades del mundo de hoy, se ha levantado un muro. Ha llegado pues, el momento de derribarlo. Para ello es necesaria la unión de todos los humanistas del mundo”
Muchas gracias por su atención.
Bibliografía
Brentano, F. Psychologie vom empirischen Standpunkt. Leipzig 1874, nueva edición 1911. Wiederauflage bei Ontos
Husserl, Edmund. Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica. Libro primero (traducción de José Gaos), FCE, México, 1997
Silo (1990) Contribuciones al Pensamiento, O.C. Vol. I. México: Ed. Plaza y Valdés.
Silo (1993) Cartas a mis amigos, O.C. Vol. I. México: Ed. Plaza y Valdés.
Silo (1996) Habla Silo, O.C. Vol. I. México: Ed. Plaza y Valdés.
Silo (1996) Diccionario del Nuevo Humanismo, O.C. Vol. II. México: Ed. Plaza y Valdés.

16 oct 2017

Cuba: Taller Internacional de Pensamiento Humanista y Revolución Socialista

Santa Clara acogerá las jornadas que llevan por título “Taller Internacional de Pensamiento Humanista y Revolución Socialista”, organizadas por la Universidad Central Marta Abreu de las Villas (UCLV).
El evento se desarrollará en dos sesiones, los días 26 y 27 de octubre, en el Centro de Desarrollo e Investigación de la Danza y el Teatro de Santa Clara y contará con participantes de México, Argentina, España y Cuba.
Cuba representa hoy un epicentro del pensamiento, sostenida por la educación y la cultura, frente a la desestructuración de otros modelos que apostaron por pilares supuestamente más tangibles. Algunos de los actores de ese pensamiento se darán cita en estas jornadas.
La temática diversa irá de la presentación de proyectos, a la formulación de propuestas de actividades culturales, el debate filosófico y la experimentación personal en talleres interactivos.
En el contexto coincidente del centenario de la Revolución de Octubre, así como el 50 aniversario de la muerte del Che se realizarán intervenciones en el eje temático de la Revolución Socialista.
Será presentado el Proyecto de Investigación de Pensamiento Latinoamericano de la UCLV.
Por parte del Centro Mundial de Estudios Humanistas (CMEH) se realizará una puesta en común de los postulados del Pensamiento Humanista.
Se abordará también el tema de la Mega Historia, que a finales de septiembre reunió a ilustrados de todo el mundo en el Symposium “Mega-History and Global Evolution” de Moscú.


27 jul 2017

Contenia el "cuerpo de Cristo" un enteogeno?

"...El hecho de que estas experiencias (psicologicas no habituales) hayan sido altamente valoradas en todos los tiempos y lugares significa que en tales tiempos y lugares se han hecho esfuerzos significativos para acceder a ellas. La experiencia puede ser inducida de diferentes maneras, recordemos las religiones mistéricas y el uso de ciertas sustancias para acceder a esos estados.
.....
Lo interesante es que la sustancia que produce el cambio mental se considera sagrada y proyectada hacia el universo externo en forma de persona divina.
.....
También en la comunión de los cristianos se da a comer y beber el cuerpo de Cristo, que como caso de transustanciación, el hombre común pasa a transformarse en hijo de Dios.
“… En todo caso se producían fuertes experiencias sicológicas que se acercaban a lo que se podría presentar en una experiencia trascendental. Estas experiencias les permitían intuir acerca de la realidad (distinta a la cotidiana) de la que se les estaba hablando. Al practicante le quedaba claro que esos mundos y dioses de que les hablaban eran posibles, que no eran sólo discursos. Antes de tener la experiencia, la aceptación de todo eso no existía. Estos procedimientos daban lugar a experiencias no habituales. Se produjeron en todas las religiones y sus castas sacerdotales. Las prácticas con sustancias modificaron los estados de conciencia, y cuando dejaron de usar las sustancias que ponían a las personas en otro nivel de experiencia, la religión decayó, aquellas castas y religiones decayeron al perder esa experiencia fundamental. También ocurrió con el cristianismo y la transustanciación, que ahora son referencias simbólicas, no una realidad existencial.

Geocentrismo e inteligencias

(tambien se toca el tema de como las experiencias trascendentes y signficativas estan a la base historia del origen de las religiones. gvl)

Ex2 de Enero de 2000
Notas de una charla con Mario
Esta charla se desarrolló en Buenos Aires en un café de la calle corrientes.
Estuvimos Isaías Nobel, Roberto Kohanoff y Enrique Nassar.

La conversación se inicia con comentarios acerca del ensayo titulado “ensueño y acción”, escrito por Mario; en este ensayo se habla de las imágenes modélicas que orientaron la acción de Cristóbal Colón. Mario comento que los ensueños orientan la vida de la gente en muchas direcciones; en muchas ocasiones el ensueño apunta hacia un objetivo y traza direcciones de acción que terminan llevando a un punto distinto del que se estaba ensoñando, una de las direcciones que traza el ensueño llega a un objetivo adecuado aunque se estuviera buscando algo diferente. Hay muchos casos de estos en la historia, y muchas realizaciones históricas han sido llevadas a objetivos adecuados desde ensueños que no tenían relación directa con el objetivo.
Posteriormente Mario hace referencia a Pascal y su ensayo sobre la vanidad, y explica que en este ensayo Pascal habla de personajes de su época y describe cómo cada uno de ellos tiene un motivo para envanecerse, explica también que el motivo de vanidad de los sirvientes de los vanidosos es precisamente trabajar bajo el servicio de un vanidoso. Los vanidosos se ubican en el centro del mundo y para ellos el resto de personas es como si no existieran.
A partir de este comentario se explica la tendencia de la humanidad de considerarse a si misma como algo único y central, se hace alusión al geocentrismo: primero se creyó que la tierra era el centro del universo; cuando se demuestra que no es así se paso a la pretensión de que éramos la única forma de vida en el universo; ahora que las investigaciones hacen sospechar que puede haber otras formas de vida, la nueva pretensión es que somos la única forma de vida inteligente. Es decir, siempre estamos en alguna forma de geocentrismo (la tierra como centro del universo, la vida sobre la tierra como única; la vida inteligente como única; en fin, algún centrismo).
De aquí en adelante la conversación se realiza en preguntas y respuestas.
PREGUNTA: Uno no percibe que la tierra gire alrededor del sol; lo que uno percibe es que la tierra esta quieta y el sol se mueve de Oriente a Occidente. Se sabe que no es así, pero eso no es lo que se registra ¿Cómo lograr que el registro coincida con la realidad y no con lo que percibo de esa realidad?
Lo que se percibe se impone, no se trata de que las representaciones de cómo son las cosas se impongan a la percepción de las cosas, se trata de tener un campo de creencias acorde con la realidad que equilibre la percepción ilusoria que puede tenerse de esa realidad.
P: Uno se percibe como centro de algo, ese registro es un sistema de impulsos que permite tener diferentes formas de identidad, ¿Cuál es el problema de que uno se registre como una particularidad, como un individuo único, como el centro de algo?
No hay problemas con las diferencias, enhorabuena que todos seamos diferentes, que cada uno sea una particularidad. El problema esta en verse a si mismo como superior y ver a otros como inferiores, actuando desde este registro se cometen muchos abusos. Si se ven así las cosas, el registro de particularidad acompañado del registro de superioridad va a llevar a anonadar las otras diferencias, a desaparecer lo que sea diferente para imponer su diferencia como única; entonces establecerán necesidades diferentes; esto traerá consecuencias vitales, sociales, culturales, históricas. Esto no sería problema si solo fuera un decir; pero es además un hacer; este hacer llevo a la esclavitud y a todas las formas de opresión que se han ejercido sobre razas, pueblos, etnias, etc., que se han considerado inferiores. La superioridad e inferioridad es una construcción humana que condiciona grupos humanos completos.
P: ¿Qué podría ayudar a modificar todo esto?
La evidencia de que la vida inteligente en la tierra no es la única forma de vida inteligente en el universo va a contribuir a sacar a la humanidad de su vanidad, será una experiencia integradora donde no será trasladable el esquema de inferioridades y superioridades; va a posibilitar la revisión de muchas de nuestras acciones y preguntarnos por el tipo de historia que hemos hecho y el tipo de vida que hemos construido; entonces diremos “que pelotudos hemos sido”. Esta experiencia hará posible concebir otro esquema de vida.
P: ¿La vida en el universo es un fenómeno uniforme?
La vida es un fenómeno universal con distintas expresiones, la vida inteligente tienen múltiples modos de expresarse en todo el universo.
P: ¿Puede haber inteligencia sin soporte físico?
¿Porque ha de creerse que si se desestructura el sillar físico de la vida la inteligencia que la anima debe desaparecer también? Son posibles expresiones de inteligencia sin sillar físico, es posible el registro de inteligencia sin sillar físico, pueden haber inteligencias que no tengan el soporte orgánico. ¿Por qué creer que todas las formas de vida inteligente necesitan para su expresión de un apoyo químico del tipo del carbono o del silicio?.
P: ¿Esas inteligencias son diferentes entre si?
Hay muchos modos de inteligencia en el universo y todos esos modos tienen en común el establecer relaciones coherentes y actuar de manera creciente. No solo relaciones racionales al estilo Descartes. Hay leyes metauniversales para la inteligencia, lo fundamental de la conciencia humana es válido para toda forma de conciencia. El esquema de la intencionalidad que liga actos y objetos de conciencia es universal (Brentano).
Este modo de acción intencional por parte de otras inteligencias es visto en las representaciones que hacen las culturas de sus dioses tradicionales: en la descripción védica de Brahma se observa el esquema intencional operando (ligando actos y objetos) en el sueño de Brahma (era la nada, duerme, sueña y cada uno de sus sueños es la creación de un universo, y al despertarse el universo desaparece: reposo absoluto). Los sueños de Brahma son las imágenes trazadoras que crean mundos (estructura de acto objeto operando en el sueño), cuando despierta desaparece el universo.
En el medioevo era tanta la expectativa colectiva en un mundo nuevo, que estas expectativas crearon en la ensoñación individual la imagen trazadora que dirigió la acción hacia el descubrimiento de un mundo nuevo. (Colón).
El descubrimiento de otra vida inteligente va a ayudar a dar un salto importante.
P: Siguiendo con lo dicho de que las teorías, que describen los fenómenos tal cual son, crean un campo de creencias que equilibra la no-coincidencia de la percepción cotidiana de los fenómenos con la realidad de dichos fenómenos, la pregunta ahora es: ¿Respecto a la muerte, en donde lo que se percibe es la disolución y la desaparición existencial de quien fallece, habría una teoría que ampliara el campo de creencia y permitiera un emplazamiento mental más adecuado respecto al hecho de la muerte?
La ilusión de la percepción de la muerte no se resuelve con teorías, se resuelve con experiencias. La experiencia de la muerte nos pone en el campo religioso, en el campo de la experiencia trascendental. En el origen de las religiones se encuentra siempre la experiencia trascendental, esta experiencia produce en el momento de su irrupción histórica un impacto tan fuerte, que a pesar que luego la experiencia se diluya y se pierda, la inercia que deja es de tal magnitud que las generaciones que la suceden crean rituales, iglesias, organizaciones jerárquicas que se mantienen por cientos y miles de años posteriores al impacto original. Este impacto original es tan fuerte que después de desaparecer aguanta todo eso que surge y que no tiene nada que ver con la experiencia original.
Primero la experiencia original se tiene, luego algunas generaciones alcanzan a rasguñar algo de ello y después se alejan y se va formando toda esa superestructura de ritos, iglesias, jerarquías, etc.
La experiencia trascendental pega en momento histórico y pasa, afecta profundamente a la gente que es contemporánea a esa irrupción trascendental. Esta irrupción debe ser compatible con el momento histórico; hay momentos históricos que no permiten el surgimiento de estos fenómenos. Hasta que se abre el medio, estas experiencias surgen.
Cuando estas irrupciones se acercan empieza a variar el medio histórico y se producen fenómenos extraordinarios en el siquismo colectivo, enormemente perturbadores; desde esta perspectiva entendemos las leyendas de ciclones, aerolitos, cometas que preceden a esto fenómenos. Las alegorías de cada época presentan de un modo plástico los cambios dramáticos de la conciencia colectiva. Lo trascendental necesita de condiciones sicosociales para que implete en la historia humana; esta irrupción afectará el tiempo particular de cada persona.
Esta es una época de grandes perturbaciones, esta es una época prerreligiosa
P: ¿Cuáles son las condiciones históricas que deben darse para que la irrupción de lo trascendental se produzca?
Se pueden precisar condiciones como:
§  Que la cultura donde vaya a surgir el fenómeno, esté pasando por un proceso de desestructuración acelerada.
§  Que esos fenómenos den origen a una nueva civilización.
No surge una nueva civilización sin esos fenómenos
P: ¿Podrías explicar a que te refieres cuando hablas de la irrupción del fenómeno trascendental en la historia?
Para referirnos al tema de lo que se conoce como experiencia trascendental, vamos a recurrir a algunos ejemplos históricos de ciertos tipos de experiencia que sin ser trascendentales pueden parecerse por sus características a las experiencias trascendentales que impactan a unos, afectan a los que le suceden y después crean inercia suficiente como para continuar con algo que se perpetúa a través del tiempo; veamos algunos casos:
En la historia hindú en algún momento aparece entre sus deidades el dios soma y rápidamente va ganando en importancia, de manera que el resto de dioses va disminuyendo su influencia hasta quedar convertidos en dioses menores y el dios soma se convierte en la divinidad máxima del Panteón de dioses. Lo que explica el ascenso de este dios y su ubicación en el lugar central es que del dios soma la gente podía tener experiencia; no solo se hablaba del dios sino que se podía entrar en contacto con él, al dios soma se le podía sentir.
Este contacto era posible gracias a que los sacerdotes, quienes estaban en contacto con el dios soma, podían habilitar a la gente el contacto con este dios. Los sacerdotes, le contaban a la gente lo que era estar con el dios y además los habilitaban para que tomaran contacto con el dios soma. Para esto, los sacerdotes realizaban ciertos rituales donde la gente iba con cuencos en los que los sacerdotes orinaban y los asistentes tomaban la orina del “hombre santo” y al poco tiempo experimentaban la presencia del dios soma. Todo lo anterior se explica porque el soma era una bebida con poder alucinógeno que ingerían los sacerdotes (gracias a ello tenían la experiencia), y los principios sicoactivos de esta substancia pasaban a la orina sin ser metabolizados; debido a esto los asistentes a la ceremonia del soma, al beber la orina del sacerdote, también tenían la experiencia.
La casta sacerdotal tenía, gracias a la bebida del soma, acceso a una experiencia alucinógena. Esta bebida por sus propiedades químicas conserva su poder sicoactivo en la orina, lo que permite a quienes la tomen tener acceso a una experiencia impactante.
La experiencia del dios soma la administraban los sacerdotes (lo que les facilito crear una casta sacerdotal poderosa); después con el transcurrir del tiempo esas experiencias no se tuvieron más y solo se hablaba de ellas, se cuenta lo que fue la experiencia de tomar contacto con el dios soma.
Primero es experiencia, luego cuando deja de ser experiencia su recuerdo es lo suficientemente intenso como para crear un hito generador de toda la superestructura que se va a formar y va a ir en el tiempo mucho más allá del momento de su manifestación original.
Casos similares de activación de fuertes experiencias, producidas a partir del consumo de substancias, se produjeron alrededor del culto a Dyonisos. Sin el apoyo de las experiencias producidas, por las sustancias en juego, estas formas no hubieran ido más allá de su momento.
En todos estos casos se producían fuertes experiencias sicológicas que se acercaban a lo que se podía presentar en una experiencia trascendental. Estas experiencias les permitía intuir lo que podría ser la acción de un dios; les permitía intuir acerca de la realidad (distinta a la cotidiana) de la que se les estaba hablando. Al practicante le quedaba claro que esos mundos y dioses de que les hablaban eran posibles, que no eran sólo discurso. Antes de tener la experiencia la aceptación de todo eso no existía.
P: En los ejemplos específicos y particulares que has dado, las personas del común tenían acceso a esas experiencias impactantes gracias a la ingestión de alguna sustancia sicoactiva ¿Es posible tener acceso a este tipo de experiencias sicológicas impactantes, que disponen a aceptar al existencia de otras realidades, sin acudir a ningún tipo de sustancia sicoactiva?
Si es posible, recuerda históricamente cosas como:
“yo te voy a enseñar orar y tu harás lo que yo te diga si quieres tener acceso a ese tipo de experiencia.”
Sería algo como decir: “yo, por el poder de la palabra te voy a enseñar a liberar endorfinas y tu vas a hacer lo que yo te diga si quieres tener acceso a este tipo de experiencia. Podrás discutir o no, pero si quiere tener la experiencia harás lo que te diga sin ninguna discusión.”
Con formas así, sin el uso de sustancias químicas, tendrás acceso a ciertos registros de tipo sicológico, que te pondrán en resonancia con otro tipo de experiencias distintas a las experiencias cotidianas. Es este tipo de experiencias en un momento histórico, lo que crea un gran impacto en la población.
Hay diferentes formas de poner al cretinaje en resonancia mínima.
P: Estas experiencias sin substancias y de alto impacto sicológico ¿Son experiencias trascendentales?
No, estas experiencias no son trascendentales, pero si te permiten darte cuenta que hay otras realidades. Estas experiencias te impactan, te impactan existencialmente, te impactan en tu vida, te crean un despélote. Todas estas experiencias son corporales, te liberan endorfinas: la oración tiene que ver con el cuerpo, las experiencias sicológicas impactantes tienen que ver con el cuerpo.
P: Todo esto que está ocurriendo: enrarecimiento, superchería, magia, etc. y todo este estado prereligioso en desarrollo ¿esto solo basta para que haya un cambio?
No porque aquí no hay conciencia dirigida, la conciencia esta en pasivo, está sufriendo estas perturbaciones, no las está dirigiendo. Lo importante aquí es una dirección que le sirva a todos; aquí hay que dar un mensaje, aquí hay que hacer un aporte.
Paralelamente, a todo el enrarecimiento, se está cayendo y destruyendo la vida de la gente: problemas económicos, sociales,.. Esta destrucción tiene muy diversas expresiones, desde la guerra en Chechenia hasta el que se suicida lanzándose desde un quinto piso. No solo están ocurriendo perturbaciones sicológicas, es algo mucho más grave. Acá hay que hacer un aporte.
P: Entonces, ¿Las experiencias de las que hablabas son suficientes?
Estas experiencias solas no son suficientes. Estas experiencias tienen la gran virtud que hacen sensible a las personas hacia un relato trascendental. Tiene que haber un relato trascendental. Solo el relato, sin las experiencias que disponen a la gente a escuchar el relato y permitir que direccione sus vidas, no será suficiente. Estas experiencias permiten advertir que hay otras cosas, por esto son experiencias muy importantes. Experiencias acompañadas de un relato, que tiene que ver con lo trascendental.
P: ¿Este relato queda como un mito fundacional?
No, este relato es la realidad, queda como una realidad. Siempre el que presenta él relato aparece como dios, o el enviado de dios, o el hijo de dios; o el profeta de dios, es decir, como alguien que sabe como es, como alguien del gremio. El relato cuenta una cosa que da dirección, que acerca a lo trascendental.
A medida que se acerca el tiempo histórico (no el tiempo mítico) de la impletación con lo transcendental aparecen milagros, prodigios, rarezas; después de que ocurre y el fenómeno se aleja en el tiempo estas cosas ya no ocurren. Los milagros, prodigios y demás cosas que se describen que acompañaron a los tiempos históricos próximos a una irrupción de este tipo, son hechos reales, verdaderamente ocurrieron.
Necesitamos: un mundo desestructurado, que se produzcan estas experiencias y un relato. Se dirá lo que se tiene que decir, en un momento histórico preciso, no antes, ni después.


8 jul 2017

El ser humano del futuro. Silo, 1997

Desde Descartes la conciencia se la definió como cosa, como algo con extensión. Desde ahí se considera a la conciencia como un caso más de la materia en evolución, como una víscera que puede ser manipulada por medio de fármacos y estímulos eléctricos. La conciencia no es un organismo pasivo reactivo, es mucho más que eso, es una estructura evolutiva intencional. La dinámica real de la conciencia es trasformarse, trasformar el cuerpo y trasformar el mundo.
El que por vía de la investigación astronómica se vaya descubriendo que el mundo no se mueve mecánicamente como lo han querido explicar a través de la teoría del big bang, del choque mecánico azaroso que después deriva por efecto del azar en el proceso evolutivo que conocemos, sino que hay universos que se aglutinan y se mueven según una dirección no mecánica sino intencional; es decir que el universo en su desarrollo tiene un sentido. El evidenciar que hay otras formas de vida inteligente en el universo; es decir, que no somos únicos. El comprender que la conciencia no es algo mecánico y reactivo sino una estructura evolutiva intencional. El estar a punto de aceptar que el cuerpo humano es una antigüedad primitiva que no corresponde en su desarrollo a la velocidad de evolución de la conciencia y contar con el conocimiento y la tecnología para modificarlo. El estar próximos a liberar al hombre de la esclavitud del trabajo, .... todo esto son señales claras de que el ser Humano está buscando liberarse de su aparato de creencias básicas.
Donde todas estas cosas se evidencien, el aparato de creencias básicas se va a desestructurar: que hay una intención en el universo, que hay otras formas de vida inteligente, que la conciencia individual es evolutiva intencional, que el cuerpo es una antigüedad primitiva susceptible de ser modificado, que lo conveniente es dejar de trabajar y hacer que las maquinas trabajen...
El ser humano no se siente según sus ideas, el se siente así mismo según sus creencias. Con la desestructuración del aparato básico de creencias del ser humano, se resquebrajará su imagen del mundo y con ello se abrirá todo un nuevo sistema de posibilidades de desarrollo para la conciencia.
Después de los últimos cincuenta años de parálisis la ciencia y el pensamiento nuevamente están tratando de abrirse camino de nuevo. El ser humano está al borde de trasformarse no sólo técnicamente sino en sus conciencia. Todo va en estructura. Imagínate en el futuro: una supercivilización humana, un mundo donde todos los seres humanos estén de acuerdo en las premisas básicas y cada uno sea una diversidad; no estamos hablando de diversidad de culturas, estamos hablando de diversidad de personas: es decir, cada persona es un mundo. Lo normal en la evolución es la multiplicidad, la diversidad. Si bien la evolución de la conciencia sigue una dirección pueden haber miles de caminos en esa dirección.
Los seres humanos del futuro para entender los comportamientos del ser humano de ahora tendrán que estudiar a fondo el aparato de creencias básicas de la época y entonces no dirán que se equivocó en su razonamiento sino que percibía, analizaba, razonaba, predecía, proyectaba y decidía desde un sistema muy primitivo de razonamiento generado por un campo de creencias muy pobre.
El pensamiento de esta época desde la perspectiva de los humanos del futuro será la de un pensamiento primitivo encolumnado en una línea mental muy estrecha desde donde no eran visibles ciertos fenómenos, no eran posibles hacer ciertas relaciones, no podían predecirse ciertas consecuencias. Se dirá que esta absurda improvisación en las decisiones, análisis y previsiones correspondía a un comportamiento mental nihilista desde el que era imposible construir algo y su recurso básico de acción era la imposición brutal de tipo física, económica, ... Se explicará que estos eran los restos del Cromagnon que aun quedaban no resueltos.
Hoy el poder está en manos de una pandilla de primitivos, ignorantes e irresponsables, muy brutos. El actuar estúpido de estos primitivos está creando errores muy serios en la construcción social del mundo que van creando un campo de catástrofe. Esta catástrofe podría ocurrir y eso atrasaría el proceso de desarrollo humano. Como la conciencia humana es intencional las visiones apocalípticas de entropías, colapsamientos, catástrofes (visión nihilista) no son inexorables.
El ser humano del futuro no va a querer ganar y poseer cosas; va a querer sentir, crear, construir, aprender sin límite. No va a querer poseer, tener, controlar, ese humano comprenderá que hay millones de formas de desarrollar la emoción y el pensamiento, que hay una diversidad inimaginable de formas de sentir y pensar. Ahora la visión del ser humano es muy conductual y reducida, pero a futuro TODO IRA BIEN, TODO IRA PARA DONDE TIENE QUE IR.

28 jun 2017

Los valores del sistema y nuestros valores. Silo 1988

Los valores del sistema, transmitidos por la educación en la primera infancia, son esencialmente de dos órdenes:
1. La obediencia.
2. La valoración personal en relación de las cosas que se posee.Así, la obediencia a las indicaciones del mundo establecido, con los años se imprimen en diferentes grados y diferentes matices. El concepto de autoridad, lo que hay que hacer y lo que no se debe hacer, la gama de los prestigios, los tabúes, el ánimo, la belleza, etc... se incorporan. El punto es: no discutir y respetar.Está claro que renegamos todo eso en nuestro concepto de cuestionamiento permanente del mundo establecido: el sistema.Nuestro cuestionamiento no es ni gratuito ni destructivo, por el contrario. Para nosotros se trata de comprender lo que se cuestiona, así, lo que es válido persistirá y lo que es mentiroso se hundirá por la actitud crítica.Constatamos que muchos valores, faltos de sentido o también perjudiciales para el ser humano, se perpetúan por simple costumbre o formalidad.En lo que concierne el valor personal en relación a lo que se posee y no a lo que se es, se trata de una forma de "cosificación" muy fuerte que se incorpora desde la primera infancia. Así tener, "poseer" es uno de los valores máximos del sistema y para las personas, todo a lo largo de la vida, desde la infancia, pasando por la adolescencia, la edad adulta, la vejez, se desarrolla en una vida de acumulaciones y de pérdidas, de éxitos y de fracasos, en el sentido de la posesión.Todo es objeto de posesión: los juguetes, luego los bienes, el conocimiento, el aspecto físico, etc... Todo eso arrastra el bloque en la comunicación humana.Desde nuestro punto de vista los objetos son en general instrumentos, los utensilios, los medios, más precisamente las prótesis. No tienen ningún valor en sí mismo, sino un valor en cuánto a su empleo. Este valor es la capacidad de utilizarlos con más o menos eficacia para hacer algo. Por ejemplo, un juguete es hecho para jugar, divertirse, prestarlo y crear relaciones. Así que el interés de un objeto es el de hacer algo con él, de construir y de servirse de él para establecer “la intercomunicación".

Lo que es importante para nosotros es: dar, compartir, intercambiar, ayudar y ser solidario.
Lo que es importante para el sistema es: poseer, retener, sacar, utilizar y conformarse.
Es deseable incorporar nuevos procedimientos y nuevos valores que son el producto de una gran intencionalidad y una gran opción.

18 may 2017

Fin de civilizacion y el tema de Dios

Extracto de: El tema de Dios. Conferencia dada por Silo en el “Encuentro filosófico-religioso” celebrado en Buenos Aires los días 28 y 29 de Octubre de 1995.

"El problema está, a mi ver, en esta difícil transición entre el mundo que hemos conocido y el mundo que viene. Y, como al final de toda civilización y al comienzo de otra, habrá que atender a un posible colapso económico, a una posible desestructuración administrativa, a un posible reemplazo de los estados por paraestados y por bandas, a la injusticia reinante, al desaliento, al empequeñecimiento humano, a la disolución de los vínculos, a la soledad, a la violencia en crecimiento y al irracionalismo emergente, en un medio cada vez más acelerado y cada vez más global. 
Por sobre todo, habrá que considerar ¿qué nueva imagen del mundo habrá de proponerse? ¿Qué tipo de sociedad, qué tipo de economía, qué valores, qué tipo de relaciones interpersonales, qué tipo de diálogo entre cada ser humano y su prójimo, entre cada ser humano y su alma? 
Sin embargo, para toda nueva propuesta hay por lo menos dos imposibilidades, que paso a enunciar: 1. Ningún sistema completo de pensamiento podrá hacer pie en una época de desestructuración; 2. Ninguna articulación racional del discurso podrá sostenerse más allá del inmediatismo de la vida práctica, o más allá de la tecnología. 
Estas dos dificultadas embretan a la posibilidad de fundamentar nuevos valores de largo alcance. Si es que Dios no ha muerto, entonces las religiones tiene responsabilidades que cumplir para con la humanidad. Hoy tienen el deber de crear una nueva atmósfera sicosocial, de dirigirse a sus fieles en actitud docente y erradicar todo resto de fanatismo y fundamentalismo. No pueden quedar indiferentes frente al hambre, la ignorancia, la mala fe y la violencia. Deben contribuir fuertemente a la tolerancia y propender al diálogo con otras confesiones y con todo aquel que se sienta responsable por el destino de la humanidad. Deben abrirse, y ruego que no se tome esto como una irreverencia, a las manifestaciones de Dios en las diferentes culturas. Estamos esperando de ellas esta contribución a la causa común en un momento por demás difícil. Si en cambio, Dios ha muerto en el corazón de las religiones podemos estar seguros que ha de revivir en una nueva morada como nos enseña la historia de los orígenes de toda civilización, y esa nueva morada estará en el corazón del ser humano muy lejos de toda institución y de todo poder."