Mostrando entradas con la etiqueta Ser. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ser. Mostrar todas las entradas

19 ene 2017

Sobre el Ser

 
"En este breve relato de experiencias, intento describir, a partir de mis propias vivencias, dos ubicaciones del yo y sus consecuencias en el plano medio. En la primera, la atención se encuentra en el nivel de vigilia normal, el yo ocupa todo el espacio, es el centro, a ese lugar lo llamo “El hacer” y que correspondería, a mi parecer, al “no ser” de algunas corrientes religiosas o filosóficas. En la otra me emplazo en un nivel atencional más alto; la intención es de ir hacia un espacio más profundo donde el yo se corre y al que llamo “El ser” ( y que pudiera corresponder a la conciencia inspirada ). “El hacer” es mi emplazamiento natural, es mi forma de estar en el mundo, así me reconozco. Sin embargo, algunas veces he experimentado “El ser” y esto ha cambiado completamente las creencias sobre mí misma, sobre el mundo, sobre lo que es realmente la vida y la posibilidad de la trascendencia. Estas notas son una manera de ordenar, comprender e integrar estas experiencias."

2 dic 2015

El oscurecimiento del Ser en Occidente - monografia

fragmento de:
Alicia Ordóñez 
Centro de Estudios - Parque La Reja – 
Julio 2010

Resumen:
En el contexto de este trabajo entendemos por Ser a aquello que da fundamento a la existencia humana. 
Se destaca como en los comienzos de lo que hoy llamamos Occidente, en el mundo griego, los pensadores se orientaban a un contacto directo con el Ser. 
A este contacto lo relacionamos con la experiencia que se obtiene en el trabajo con la Disciplina Mental. 
Con el comienzo de la filosofía, tal cual se la entiende actualmente, la búsqueda de este contacto queda relegada para orientarse a una explicación del mundo y de las cosas. 
Aún cuando en casi toda filosofía se habla del ser, se lo trata de una manera que podríamos llamar ‘científica’, o sea se llega a él mediante explicaciones racionales, para concluir que es algo que pertenece a un ámbito suprasensible y por lo tanto inaccesible a la experiencia humana. 
Desde Aristóteles, padre de la metafísica, en adelante, se sientan las bases para el desarrollo de la ciencia y de la técnica. 
Este desarrollo llega hasta nuestros días, y la ‘presencia’ del Ser va quedando cada vez más oscurecida para la mirada habitual. 
Es recién con la aparición de la fenomenología y con el rechazo de la metafísica donde se intenta llegar a una comprensión del fundamento, partiendo de la experiencia humana. 
De todas maneras este transcurso del pensar denota una particular situación de la humanidad occidental, configurando un horizonte de orfandad y sin sentido que avanza en la búsqueda de la ‘distracción’ frente a la muerte. 
Consideramos que es la aparición de un nuevo horizonte lo que puede dar lugar a una transformación orientada a la conexión con experiencias trascendentales. Y también que en este nuevo horizonte, que marcaría el comienzo de una nueva civilización, habría una señal clara de la cercanía del Ser

26 ene 2010

¿Qué sentido tiene hacer cosas por los demás?


¿Qué sentido tiene hacer cosas por los demás?

Alejandro Volkoff

septiembre 2003
Desde el punto de vista del Ser que está más allá del Yo, los demás y uno mismo es lo
mismo. Entonces, hacer cosas por los demás o por uno mismo es equivalente, ya que en
todos los casos estamos haciendo cosas por el Ser.
Ahora bien, si yo hago cosas para mí mismo, ¿qué quiere decir eso? Porque si esas cosas
van destinadas al Yo (progresar económica y socialmente, tener más amigos, tener una
buena relación de pareja, estudiar más, etc.), entonces la dirección no está puesta en
el desarrollo del contacto con el Ser, y por ende estoy dejando afuera al resto de la
humanidad.
En el contexto mencionado en primer lugar, hacer cosas por uno mismo significa
hacerlas para ir desarrollando ese Ser que me incluye junto con el resto de personas del
planeta. Si utilizo este argumento para hacer cosas para mí, dejando de lado a los
demás "porque todos somos lo mismo" estoy falseando la dirección, porque en realidad
estoy justificando mi egoísmo.
¿Quiere esto decir que entonces debo dedicarme por entero a los demás, olvidándome
de mi Yo? Depende, si esto es lo que me produce más unidad interna entonces perfecto,
pero si no es así debería revisar esta estrategia, porque quién sabe qué estoy intentando
justificar. ¿Tal vez mi propio sufrimiento "en aras de la humanidad"?
Si hago cosas para mí olvidándome del resto de personas, o bien para los demás
olvidándome de mí, estoy yendo en contra de la evolución, que dice que debemos ir
hacia la Unidad. Justamente el registro de Unidad Interna es el que me indica si voy en
la dirección correcta.
Ahora bien, si considero que lo más importante para mí no es compensar al Yo sino
desarrollar el contacto con el Ser, entonces lo mismo debe valer para los demás. Así
pues, ¿qué cosas son las que debo hacer por los demás? Evidentemente ayudarlos a
desarrollar ese contacto.
¿Qué ocurre con las personas con grandes carencias materiales (de vivienda, salud,
educación, alimentación, etc.)? Desde esta situación es más difícil que puedan
evolucionar hacia el Ser, porque sus necesidades son tan acuciantes y primarias que no
les permiten ver mucho más allá. Entonces, puedo ayudarlos a superar esas carencias
básicas, para favorecer una situación desde la cual sea más fácil el trabajo interno.
Pero no me interesa ayudarlos a salir de la pobreza para engrosar la clase media, que
luego se dedica a olvidarse del Ser. Para esto no vale la pena el esfuerzo.
Resumiendo, es falsa la dicotomía entre hacer cosas para uno o para los demás, porque
desde el punto de vista del Ser, todos somos lo mismo. Sin embargo, hasta no estar uno
instalado en ese Ser, debemos convivir con nuestro Yo y el de los demás. Entonces, mi
labor será favorecer el desarrollo del contacto con el Ser, tanto en mí como en quienes
me rodean. Y, justamente, el hacer cosas por los demás ayuda a desarrollar mi Ser,
porque me hace trascender el Yo.