8 ene. 2019

Roberto Assagioli


Extracto tomado de: 
Psychothérapie et spiritualité : de l’opposition au dialogue interactif, 
de Louis-Charles Lavoie, Universidad del Sherbrooke,
érudit20


Roberto Assagioli es el diseñador de uno de los enfoques más completos de la psicoterapia abiertos a la dimensión espiritual. Fue durante los años sesenta y setenta que su enfoque tomó su forma final. El modelo antropológico que propone consta de tres dimensiones: 
El inconsciente; El campo de la conciencia; El "yo" (también llamado yo) y el yo superior (también llamado yo espiritual).

Lo que llama la atención a primera vista es la importancia que Assagioli concede al inconsciente. Lo describe de cuatro maneras diferentes. Lo que él llama inconsciente inferior e inconsciente medio corresponde aproximadamente al inconsciente y preconsciente freudiano. El inconsciente superior o supraconsciente es parte de la psicología de lo sublime. Este inconsciente es ante todo un potencial. Él está mirando hacia el futuro. Assagioli lo define en estos términos: "Es desde aquí que las intuiciones y aspiraciones de orden superior nos llegan en el campo del arte, la filosofía, la ciencia; los "imperativos" de un orden ético; Los impulsos altruistas. Es la fuente del genio, los estados de iluminación, la contemplación, el éxtasis. Es en esta área que las energías superiores del Espíritu, las facultades y los poderes supranormales de alto género residen en estado latente y potencial "(1983: 27). El supraconsciente es un reflejo del ser superior considerado como bien supremo. La conciencia del inconsciente superior suele ir precedida de una crisis, que describiremos más adelante. El inconsciente colectivo refiere a Jung. Está compuesto por estructuras primitivas, ancestrales, arcaicas y arquetipos de carácter superior. Assagioli es cuidadoso al señalar que la distinción entre el subconsciente inferior, medio y superior no se basa en ningún juicio de valor, sino que se refiere al desarrollo. El inconsciente inferior es la parte más primitiva. Por lo tanto, inferior no significa "peor", sino "más viejo". Los fenómenos de ósmosis se producen entre las diferentes partes de la psique y entre el inconsciente individual y colectivo.
El campo de la conciencia es la parte de nuestra personalidad de la que tenemos conocimiento directo. Este campo está atravesado por un flujo constante de elementos psíquicos. Esta corriente de elementos incluye sensaciones, imágenes, pensamientos, sentimientos, deseos, impulsos, voliciones y varios estados mentales que podemos observar, analizar y juzgar.

El "yo", o yo consciente, está situado dentro del corazón mismo de la conciencia como un punto central estacionario. El "yo" percibe todo lo que cruza el campo de la conciencia. El "yo" también es consciente de sí mismo, es decir, consciente de ser consciente. Assagioli entonces lo designa como un centro de pura autoconciencia. Finalmente, el "yo" es también un centro de voluntad. Puede, si es necesario, intervenir para organizar los contenidos del campo de la conciencia y canalizarlos hacia la acción. Es en relación con los valores que el "yo" interviene activamente "para orquestar las diversas funciones o energías de la personalidad, establecer compromisos y provocar acciones en el mundo interior" (Brown, 1984: 30).

El yo superior o transpersonal está directamente conectado con el "yo". El "yo" personal es, por lo tanto, solo una manifestación del Yo superior. Jean Hardy cita un texto inédito de Assagioli en el que especifica las relaciones del "Yo" y el Sí mismo. "En realidad, el Sí mismo es uno. Lo que llamamos el Ser ordinario es esa pequeña parte del Ser profundo que la conciencia en el estado de vigilia es capaz de captar en un momento dado "(Hardy, 1989: 51). El Sí mismo existe en una esfera de realidad diferente a la de nuestras condiciones psicofísicas. Sin embargo, no es un postulado metafísico, sino una realidad de la cual algunos individuos han tenido una experiencia interna directa (Assagioli 1983: 176). Assagioli habla del Ser Superior como un centro permanente y como el verdadero centro del ser, el centro más profundo.

Las manifestaciones del Sí mismo adoptan una variedad de formas, que incluyen, según Ferrucci, la intuición, el reconocimiento del propósito en la vida, la comprensión intuitiva de una verdad, un sentido de unidad con todos los seres, un sentido de Un profundo silencio interior, un sentimiento de liberación, un intenso amor sin límite y sin condiciones, un profundo sentimiento de gratitud, un gran misterio y asombro, la trascendencia del espacio y el tiempo como lo conocemos. (Ferrucci 1982: 111). Es desde el Sí mismo también de donde vienen las experiencias paroxísticas, tanto místicas como de la iluminación y el éxtasis.
A partir de la presentación del modelo antropológico, pasaremos ahora al enfoque terapéutico. En este enfoque, el trabajo de división y descomposición psíquica (psicoanálisis) es seguido por un trabajo de reestructuración (psicosíntesis). Esta síntesis tiene lugar en dos etapas, y cada vez, alrededor de un Centro Integrativo, en este caso, el "Yo" y el Yo Superior.

La psicosíntesis personal es el primer paso del proceso. El primer objetivo para llegar a la síntesis es la adquisición de un buen conocimiento de uno mismo. Este conocimiento se adquiere a través de una exploración de los aspectos conscientes de la personalidad, así como por aquellos aspectos menos conocidos o ignorados del inconsciente medio e inferior. El segundo objetivo coincide con la conciencia del "yo" personal. Esta conciencia se adquiere mediante técnicas de desidentificación, mediante las cuales la persona aprende a reconocer que, si bien tiene cuerpo, emociones, intelecto, ella no es este cuerpo, estas emociones, este intelecto. Solo una vez que se hacen estas desidentificaciones, puede alcanzar la autoconciencia pura, es decir, una conciencia libre de toda identificación. Los ejercicios de desidentificación tienen virtudes terapéuticas. De hecho, la desidentificación permite la desintegración de imágenes y complejos dominantes, y las energías así liberadas se vuelven más fácilmente controlables. Esta efectividad se basa en un principio establecido por Assagioli según el cual "estamos dominados por todo con lo que nuestro ego puede identificarse. Podemos dominar, dirigir y usar todo aquello de lo lo que nos desidentifiquemos "(1983: 33).

La conciencia del "yo" es también la conciencia de la voluntad. Assagioli insiste en la voluntad porque su ejercicio implica una evaluación y una evaluación implica a su vez una escala de valores. Ejercitar la voluntad de uno es, por lo tanto, practicar hacer elecciones ajustadas a los propios valores. Es obvio, escribe Assagioli, "que el fin o propósito al que la voluntad debe dirigir sus esfuerzos debe tener un valor apreciable" (1983: 122). Por eso otro objetivo de la psicosíntesis personal es la exploración del inconsciente superior. Su exploración lleva a la realización de los valores esenciales, que Maslow llamó los valores del ser. Son estos valores los que guiarán la voluntad en sus elecciones.
La reconstrucción de la personalidad es el objetivo final de la psicosíntesis personal. Este proceso de reconstrucción se realiza a través de valores, considerados como bienes superiores, capaces de integrar a la personalidad. Como Assagioli lo concibe, este proceso es similar al descrito por Jung: se trata de integrar las polaridades de acuerdo con un Centro, el "Yo". Assagioli insiste, sin embargo, en que la psicosíntesis personal no pretende extinguir todo conflicto. En esta etapa de la psicosíntesis, se trata de atenuar las oposiciones que tienen su origen en los conflictos neuróticos y así favorecer una mejor adaptación de la persona a su entorno.

Sin embargo, la adaptación a la realidad es solo un paso en la realización de uno mismo. La transición a un nivel más alto de realización a menudo es precedida por una "crisis espiritual". Al menos eso es lo que Assagioli describe como un estado de vaga ansiedad, un sentimiento de vacío, una insatisfacción persistente, una pérdida de interés en la vida real, una crisis moral que afecta a algunas personas en medio de su vida. Es fácil malinterpretar el significado de tal crisis, así como remontar sus causas a conflictos pasados, cuando en realidad se producen "por el surgimiento de nuevas tendencias, por aspiraciones de carácter moral, religioso o espiritual, que se despiertan gradualmente" (1983: 53). Esta crisis es en realidad el preludio de un despertar espiritual.

Entre las reacciones positivas que siguen al despertar espiritual, Assagioli señala: alegría, luz interior, percepción del verdadero sentido de la vida, mayor seguridad interior. En esta enumeración hemos reconocido manifestaciones del Sí mismo, que son solo temporales. A veces les siguen experiencias más o menos dolorosas, también transitorias. Una vez finalizado este paso, puede comenzar el trabajo de reconstrucción de la personalidad en torno a un centro superior. Este trabajo es la culminación de la psicosíntesis espiritual o transpersonal. Este trabajo de reestructuración es un proceso largo y complejo que se divide en varias fases. Comienza con la eliminación activa de los obstáculos al libre movimiento de las energías transpersonales. Continúa con el desarrollo de facultades superiores, incluida la intuición y la voluntad. Le siguen fases pasivas o receptivas en las que el ego aprende a someterse a la acción del Yo transpersonal.

El discípulo de Assagioli, Pietro Ferrucci (1982: 110-125) describió varias características del Yo personal y del Yo transpersonal. La siguiente tabla ofrece una vista resumida de sus respectivos modos de operación:

Yo Personal
Yo Transpersonal
Multiplicidad: manifestada en la diversidad de opiniones, las relaciones, las numerosas subpersonalidades
Unidad: revelada en la solidaridad con los otros, Dios, la naturaleza, una pieza artística magistral.
Estado de incompletud
Estado de plenitud
Insatisfacción: siempre hay una necesidad que tiende a satisfacerse
Servicio: expresión básica del Yo. Capacidad de dar sin esperar a cambio, por la sola alegría de dar.
Preocupación: por la sobrevivencia física, emotiva y social
Apertura a la vida
Control de la vida
Abandono: hacia lo que la vida aporta
Vida centrada en el contenido: ganar dinero, hacer carrera, etc.
Vida centrada en el proceso: sobre la manera de vivir, sobre la calidad de vida.
Vida centrada en los resultados de la acción:
Vida centrada en la armonía, la belleza, el placer intrínseco de la acción.
Mundo estructurado y limitado
Mundo sin forma, sentimiento de libertad y expansión.

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5 ene. 2019

¿Traerá el 2019 oportunidades para cambiar el sistema?

Por Howard Richards
Algunos de nosotros pensamos que 2008 fue una oportunidad perdida. La humanidad tuvo la oportunidad de cambiar de rumbo para salvarse a sí misma y a la biósfera. Lo echamos a perder. ¿Podría ser el 2019 una segunda oportunidad?
La razón por la que 2008, en lugar de otro año reciente, se destaca como una oportunidad de cambio es que hacia finales de ese año los inversores estaban perdiendo dinero. Las razones básicas por las que las nuevas economías y las nuevas estructuras sociales son necesarias y no meramente opcionales han sido las mismas durante mucho tiempo. Estas son:
El trabajo humano se está volviendo obsoleto como factor de producción.
La naturaleza está muriendo y los humanos la están matando (junto con ellos mismos).
Las bien conocidas viejas alternativas al capitalismo no han funcionado.
El sufrimiento de la humanidad es una constante en la historia reciente. Según las cifras de la Oficina Internacional del Trabajo, a escala mundial, menos de la mitad de los trabajadores tienen fuentes de ingresos fiables. Incluso entre la minoría que trabaja constantemente, la vida tiende a ser dura e insegura. Los ejemplos dramáticos recientes han sido la gente de mar que intenta desesperadamente entrar en Europa (donde el desempleo es crónicamente alto); y los inmigrantes económicos que cruzan México a pie tratando desesperadamente de entrar en los Estados Unidos (donde la actual tasa de desempleo real no es el falso 4,7% oficial, sino el 21,5%)
(ver articulo completo en: Pressenza)

5 dic. 2018

Ad portas del vigesimo aniversario del terremoto de Armenia (25 enero 1999)

¿Qué fue eso que sentimos? 
(marzo de 1999)

Para crecer no basta con vivir: es necesario reflexionar lo vivido. Después del sismo del 25 de enero mucha gente de la región experimentó algo inusual en la comunicación interpersonal y en la actitud personal respecto a la vida, a sí mismo y a sus semejantes. Tratando de puntualizar todo esto, podemos decir lo que marcadamente ocurrió durante los siete días que siguieron al sismo:
1. Valoramos más el milagro de la vida. Se hizo evidente que la vida humana vale mucho más que las posesiones materiales.
2. Nos relacionábamos como iguales, sin diferencias de status sociales ni económicos. Desaparecieron las distancias entre pobres y ricos, entre estudiados e iletrados, entre cachacos y desarrapados.
3. Hubo amplia disposición a la reconciliación entre hermanos, esposos, familiares, amigos y vecinos.
4. Muchos daban de su tiempo, su apoyo, su energía, su alimento, en forma desinteresada, sin esperar recibir a cambio.
5. Se incrementó la solidaridad y el apoyo mutuo.
6. Surgieron espontáneamente formas comunitarias y vecinales de organización, ocupando el vacío que dejó el colapso de los aparatos e instituciones oficiales burocráticas y manipuladas.
A pesar de la penuria material, había algo nuevo y sabroso en la gente. Pero…cuando los bancos volvieron a funcionar, cuando el dinero volvió a circular masivamente, cuando los horarios laborales volvieron a ser exigidos, es decir, cuando el sistema se fué restableciendo, volvimos a portarnos como siempre, volvimos a ser "ciudadanos normales" (normalmente prevenidos, normalmente distanciados, normalmente competitivos).
A medida que el sistema economicista (con su dios dinero) momentáneamente colapsado era rápidamente restablecido, en esa misma medida lo humano se volvía a replegar al fondo de los corazones.
¿Qué fue lo que vivimos durante esa primera semana? Vivimos una "interrupción humanista", un instante en la vida de la región en donde lo humano primaba sobre todas las cosas, en donde la igualdad de los seres humanos era una vivencia y no un declamativo derecho.
En la historia de la humanidad se evidencian "momentos humanistas": períodos de tiempo en que lo humano aflora, y hay democracia, igualdad, respeto por la vida, amor al conocimiento, respeto por la diversidad, y repudio a la violencia.
En las mentes y corazones de los habitantes del eje cafetero está aún fresco e indeleble el recuerdo, el registro de lo que es vivir una "irrupción colectiva de humanismo": todos vivenciamos la posibilidad real de relacionarnos con otros códigos más humanos, más cálidos y unitivos; todos vivenciamos la posibilidad de organizarnos colectivamente de otra manera.
Pero…cuidado!: esos muros invisibles que usualmente nos separan y que cayeron temporalmente con el terremoto, están siendo levantados de nuevo, sin nuestro permiso ¡no permitamos que el sistema nos vuelva a dividir!: mantengamos la transparencia, la unidad, la comunicación directa y el acto solidario desprendido. Luchemos contra la reinstalación de nuestros viejos hábitos y reforcemos la unidad y comunicación con nuestros vecinos y cercanos.
Eso fue lo que pasó, y eso merece ser rescatado, difundido y comentado.
Bueno, amigos esa es la situación de nuestra gente en Armenia en este momento. Nuevamente ¡Muchas Gracias! a todos, los que de alguna manera han tomado contacto con nosotros y nos han dado aliento, sugerencias y apoyo.
Paz, Fuerza y Alegría para todos.

8 oct. 2018

Entrevista a Víctor Piccininni, autor del libro El arte de acompañar


Foto: Victor Piccininni, cedida por el mismo

Tomado de Pressenza, agencia internacional de prensa.
Víctor, ¿de qué trata y cuál es el objetivo del libro?
El arte de acompañar (Editorial Hypatiaes una pequeña y resumida guía para ayudar en la tarea del acompañamiento a personas que se encuentran en momentos críticos de sus vidas y más específicamente para acompañar a otros en el final de su vida física. Es un escrito breve, destinado a la gente común. Un escrito que no tiene grandes desarrollos, más bien lo contrario. Es una guía, que de manera simple intenta transmitir una serie de herramientas, prácticas y sugerencias útiles para esos momentos.
Cuando uno se encuentra en esos momentos, ya sea porque lo está transitando como amigo, familiar o profesional, muchas veces se pregunta qué es lo más conveniente hacer, qué decir, qué callar, qué ejercicios podrían ayudar… Cómo ayudar a que esa persona sienta el mayor bienestar posible, cómo hacer que su partida de este mundo sea en paz. Cómo acompañar todos esos momentos.
¿Cómo podemos dar un nuevo significado a la vida al resignificar la muerte?
Cuando, por propia experiencia, se comienza a intuir, sospechar o tener certeza de que la muerte física es solo el fin de la existencia del cuerpo pero que existe “algo” que puede ser llamado de mil maneras diferentes: Alma, espíritu, fuerza interna o cósmica, lo profundo, etc, que puede trascender ese instante y abrirse paso a la inmortalidad, abrirse paso a otros tiempos y espacios diferentes al habitual. Cuando eso sucede, la vida misma cobra un sentido, un significado totalmente distinto al que habitualmente se ve y se comienza a obrar de otra manera. Y si esa creencia o intuición se convierte en certeza, se convierte en experiencia, la vida se transforma y las acciones comienzan a ser orientadas por ese sentido de vida.
Por esto, son tan importantes las experiencias en este campo, y no tanto las teorías. Teorías sin experiencias nos dejan siempre en el camino de la duda. Pero experiencias internas sobre la posibilidad de la trascendencia espiritual, por mínimas que sean, pueden abrir el futuro hacia un destino nuevo. Cuando esta experiencia sobre el real significado del momento de la muerte se hace evidente, la vida se redimensiona, se resignifica totalmente. Cuando tienes la certeza, por experiencia, de que la muerte solo detiene la parte física y que existe la posibilidad de que, si hay unidad y reconciliación interna, algo sagrado continuará su camino evolutivo, todo se redimensiona profundamente.
Por ello, resignificar el momento de la muerte puede llevar a transformar muchas cosas de la vida. Mucha gente tiene experiencia de esto. Cuando muere un ser querido, o cuando por diferentes circunstancias ha estado en un momento cercano de morir o cuando piensas en tu propia finitud. En todas esas situaciones, si reflexionas, vas teniendo una resignificación de qué hacer en la vida. ¡Imagínate cuando tienes la experiencia y la certeza de que hay algo que continúa!
Acompañar y asistir a otros en este momento de la vida, desde el afecto y con sincera dedicación, se experimenta como una gran acción que deja un sabor a unidad interna, ¿no te parece?
Sí, totalmente. Y esa unidad interna, esa sensación de unidad interna, es ya en sí misma una experiencia trascendente, una experiencia que te abre otras puertas internas y te van alejando de la simple materialidad, de creer que todo termina con la muerte.
Ese acompañamiento te comienza a conectar con otras realidades más profundas. Y sientes que esas realidades profundas son exactamente iguales en ti que en la persona que acompañas. Y cuando eso sucede, se superan todas las barreras que imponen los cuerpos físicos y se abre paso la experiencia de una comunicación mental, emocional y espiritual profunda.
El libro no tiene fines de lucro y esta primera edición busca obtener fondos para otra. Serían mil ejemplares que se distribuirán en centros de cuidados paliativos; ¿cómo surge esta iniciativa?
El objetivo es llevar estas herramientas y estas prácticas profundas allí donde más necesidad existe. Siento que mi formación en torno a las enseñanzas de Silo no puede quedar solo dentro mío o en un reducido grupo de personas. Ese es el objetivo principal de mi vida y creo que igual sucede con miles de personas que se han formado en esta enseñanza. Estamos siempre intentando llevar a otros aquello que ha sido bueno para nosotros.
Este librito tiene ese mismo objetivo y por ello el interés de multiplicar las ediciones y que llegue a miles de centros de cuidados paliativos y a otros espacios donde la gente lo necesita. No concibo que se lucre con la irradiación de esta enseñanza, sería una contradicción. Por ello, todo lo que se reúna con esta primera edición se destinará a una segunda y así siguiendo, mejorando y ampliando los contenidos, hasta llegar lo más lejos posible.
¿Tenemos que humanizar también los últimos momentos en este mundo? ¿Se nota esa necesidad?
Creo que tenemos que “humanizar la salud” en toda su extensión y también más particularmente en las etapas finales de la vida física. El acompañamiento personal, psicológico y espiritual al final de la vida se encuadra en este concepto: Humanizar la salud. No somos solo un cuerpo que cuando se deteriora finaliza todo. Esa es una concepción netamente materialista y anti humanista.
El ser humano es mucho más que el cuerpo, mucho más que un número estadístico, o que una posición cultural o económica. Cada vez se siente con más fuerza la necesidad de atender a lo interno de uno y de los demás, a lo espiritual, a lo que cada uno siente. Aunque muchas veces esa necesidad no sepamos bien como expresarla o como canalizarla, pero sí, esa necesidad cada vez se nota con más fuerza.
¿Tiene herramientas la gente común para abordar esta etapa de la vida y este acompañamiento?
Creo que sí. De comienzo no hacen falta conocimientos o herramientas especiales. En el libro se habla de ello. Lo más importante es la actitud con la que cada uno aborda estas situaciones que se nos presentan para acompañar a otros. El primer paso es buscar profundizar en uno mismo, conectar con lo mejor de uno mismo, con esa bondad y esa compasión que son parte de uno, que están dentro de uno… Y desde allí ir hacia el otro que queremos acompañar. No hacerlo mecánicamente movido por el deber o por intereses particulares. Las herramientas luego llegan si la actitud es la correcta, lasherramientas se buscan y se encuentran.
¿Qué ocurre con los profesionales, cuentan con alguna guía para asistir en cuidados paliativos?
Es un momento de gran desarrollo y avance en el campo de los cuidados paliativos. Responde a lo que comentábamos de la profunda necesidad de humanizar la salud. Así como se nota el desarrollo del mercantilismo y del poder del dinero en la salud que llevan a la deshumanización de la práctica médica, existe una fuerza creciente en la dirección opuesta, en la dirección de la humanización creciente. En la dirección de atender y acompañar al ser humano como un ser integral, con cuerpo, mente, emociones, energía… Eso se traduce en que los profesionales cuentan con herramientas para atender a ese concepto integral físico-psíquico-espiritual. Por supuesto que luego dependerá de los intereses particulares de cada uno, de atender o no a esto que comentamos. De buscar y aplicarlos o de dejarse arrastrar por el mercantilismo imperante.
En referencia a este punto, mi experiencia en las Unidades de Cuidados Paliativos (UCP) es altamente gratificante en este aspecto. Los profesionales que fui conociendo en varias UCP tienen muy desarrollada esa sensibilidad y este abordaje de atención integral de la persona. Existe mucho conocimiento, hay guías, escritos y se va acumulando experiencias. Tal vez, en el área de acompañamiento espiritual es donde más carencias hay respecto a herramientas y guías, pues muchas veces se ha asociado lo espiritual a lo dogmático o religioso y eso muchas veces lleva a malentendidos. Por ello, mi interés en publicar este librito que a modo de guía intenta ser un aporte al campo de las prácticas personales y espirituales, que son independientes o complementan a las creencias religiosas de cada persona.
El arte de acompañar propone un recorrido por la propia vida destinado a la profunda reconciliación con uno mismo y los demás. ¿Cuál es la importancia de la reconciliación profunda?
La reconciliación profunda con uno mismo y con los demás llevan a la unidad interna, llevan a superar los resentimientos, contradicciones y frustraciones que tanto sufrimiento interno generan. Esa unidad interna es la base para el crecimiento y fortalecimiento espiritual, y ese fortalecimiento espiritual es sinónimo de paz interna, de transformación, de suave alegría en el momento de la partida, en el momento de la muerte física y es también sinónimo de la posibilidad de trascender ese momento hacia otros tiempos y espacios. Esto no es una teoría. Estos comentarios y afirmaciones están basados en la experiencia, en lo que la gente siente y experimenta cuando estas reconciliaciones profundas se hacen realidad en la interioridad de la persona.
Eres Miembro del Equipo de Voluntarios de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital Dr. E.Tornú ¿Cómo está siendo la experiencia? ¿Lo recomiendas a otros?
El acompañamiento a otras personas en los momentos significativos de sus vidas, si se hace con afecto y pensando en lo mejor para el otro, es una tarea maravillosa. Y si, además, cuentas con herramientas y recomendaciones adecuadas, ayudas a los demás y te ayudas a ti mismo. Esta tarea es como mágica, pues sientes el agradecimiento de la otra persona. Sientes que realmente eso que haces la está ayudando a transitar esa situación y, además, eso se registra en ti como algo muy válido, unitivo y transformador. Es algo que se realimenta y más allá de la situación difícil que se estáviviendo desde el punto de vista físico, tú sientes que una atmósfera de mucha bondad inunda el ambiente. Pero como se trata de experiencias personales no siempre toda la gente se siente cómoda haciendo esto.
Creo sí, firmemente, que todos tenemos la capacidad de acompañar y ayudar a los demás, pero cada uno debe hacerlo allí donde se sienta cómodo y a gusto. Algunos lo harán en cuidados paliativos, otros con la educación, otros transmitiendo una enseñanza solidaria…Y así otros en tantas otras actividades que irradian lo mejor de cada uno. Todas estas cosas que de un modo u otro traducen en la acción concreta aquello que Silo magistralmente sintetizaba como que es el momento de “Conectar con lo profundo. Con lo sagrado de la interioridad humana” y también al mismo tiempo nos decía: Es hora de ¡Humanizar la Tierra!



Título: El arte de acompañar/ Autor: Victor Piccininni/ Editorial Hypatia, Buenos Aires, Argentina. 2018
Nota de Redacción: En octubre de 2018 se estima saldrá la segunda edición ampliada en varios paises, entre ellos España y pronto estará disponible on line en una web  especifica del libro, desde donde se podrá descargar.

26 sept. 2018

Paradigma cuántico y transformación del mundo

 Por Débora Nunes/Traducción de Pressenza


Si todo es a la vez materia y energía y si la mirada del observador altera el objeto ¿qué consecuencias sacar para la acción política de izquierda?
"Otra base importante de la física cuántica dice que la mirada del observador define la realidad. Científicos del porte de Werner Heisenberg, Eugene Wigner, Roger Penrose o Erwin Schrodinger desarrollaron ese extraño aspecto cuántico: el mundo es lo que la gente ve. Hasta aquí la Historia fue presentada como si las personas comunes tuvieran un papel histórico casi irrelevante y esta afirmación dice que cada persona construye el mundo con su mirar. ¿Eso quiere decir que las inmensas fuerzas económicas y las estructuras sociales que modelan el mundo no existen? No, eso quiere decir que las personas necesitan creer en ellas para que existan. El dinero, ese inmenso poder, no es más que una creencia, una convención, una verdad intersubjetiva. Si dejáramos de creer colectivamente en el valor de una moneda, ella no valdría más, eso es un hecho histórico que sucedió varias veces. De igual modo, un general perverso sólo consigue hacer frente a cien reclutas armados porque ellos creen que el general es poderoso. Ellos y los oficiales que castigarán a los soldados que intenten algo contra el general. Sí, el modo como miramos el mundo es poderosísimo."...

15 sept. 2018

Andrea Novotny: ¿Cómo educar para un mundo más humano?

Original en francés: 

ANDREA NOVOTNY: PREPARANDO EL CAMINO DE LOS NUEVOS TIEMPOS




Este sábado, 8 de septiembre de 2018, en los Parques de Estudio y Reflexión 'La bella Idea' cerca de París, Andrea Novotny presentó el COPEHU (Corriente Pedagogica Humanista Universalista) : Una mirada humanista sobre el aprendizaje "escrito por Andrea Novotny, Kity Goyena y Sabrina Di Tomaso.
Un problema que trasciende las fronteras, las culturas o cualquier otra variable social es: ¿cómo educamos para un mundo más humano?
Este fue nuestro punto de partida para comenzar a pensar cómo contribuir al campo de la educación en una nueva perspectiva, frente a la necesidad apremiante de fundar y construir nuevos paradigmas educativos. Así nació COPEHU, un movimiento pedagógico nacido en 2011 en Argentina y que hoy se desarrolla en América Latina y Europa.
Los fundamentos del paradigma educativo que proponemos provienen de la investigación Contribuciones a una teoría y práctica del aprendizaje intencional (en el contexto latinoamericano) liderado por un grupo de estudio multidisciplinario de los Parques de Estudio y Reflexión « Carcarañá "(Argentina) y" Caucaia "(Brasil). En este escrito se han esbozado los elementos de una nueva teoría del aprendizaje basada en la concepción psicológica, la visión filosófica y el camino espiritual expresado en la Obra de Silo (Mario Rodríguez Cobos, pensador, filósofo, escritor argentino), fundador de la corriente de pensamiento conocida como Humanismo Universalista.
Tres hipótesis fueron emitidas:
  1. La capacidad de atención e imaginación de los niños es atrofiada, rígidizada y limitada desde el comienzo de la educación formal.
  2. La apertura a lo espiritual, la conexión interna con los seres espirituales que guían, dan respuestas, protegen y acompañan, comunes en la primera infancia y a menudo atrofiados por el externalismo del entorno social, pueden cultivarse en atmósferas de gran diversidad, comunicación sin juicio e interés en las experiencias significativas de los demás.
  3. La capacidad de autoaprendizaje se desarrolla mejor en grupos pequeños y muy diversos con computadoras y acceso a Internet, en función de los intereses de los propios alumnos.
Para corroborar estos supuestos, iniciamos retiros de dos años sobre el aprendizaje intencional para niños y jóvenes de 2 a 16 años, en jornadas intergeneracionales. En base a la experiencia compartida con los niños, los docentes y los padres durante este tiempo, confirmamos que era posible otra forma de aprendizaje y nos comprometimos a sistematizar esta experiencia para que pudiera ser compartida y vivida por otros. Fue en este interés que nació este libro, en el que compilamos todo el trabajo realizado por un equipo mucho más grande que aquellos de nosotros que asumimos el papel de compiladores. En este libro también se recopilaron testimonios de las experiencias de quienes participaron.
Desarrollamos una teoría del aprendizaje, al tiempo que proporcionamos herramientas prácticas que reflejan cómo se ha llevado a cabo este proceso en torno al aprendizaje intencional. No es un equipo cerrado; queremos que otros se inspiren en ella y desarrollen sus propias experiencias para la construcción colectiva de una educación humanizadora.
Afirmamos que el aprendizaje admite diferentes grados intencionales: desde la simple grabación de lo percibido por los sentidos - desde la grabación de fenómenos, externos o internos - y desde allí, aprendiendo por imitación, aprendiendo a través de la acción, aprendiendo a través del juego, aprendiendo a través de la enseñanza, aprendiendo a través del intercambio, aprendiendo a través de la investigación, aprendiendo por inspiración ... a un aprendizaje ilimitado, como un modo de existencia relacionado con el significado trascendente de la vida. Agregamos que también podemos distinguir las gradaciones en la intensidad de la apertura al mundo, desde ese impulso intencional de la conciencia hacia el mundo. Comenzando con la simple curiosidad y atención a un mundo externo lleno de estímulos que son dignos de interés; pasando por gustos o tendencias más personales hacia ciertos aspectos de la vida, temas o actividades; por la vocación de una determinada profesión o un modo de aplicación social; hasta alcanzar el grado más intenso, significativo y profundo de la misión en el paso a través de este plano de existencia.
En este contexto, el aprendizaje es una actividad intencional, activa y muy dinámica de la estructura psíquica a la que llamamos conciencia, donde aprendemos de lo que hacemos. Aprendes haciendo, sintiendo y pensando. El funcionamiento de la conciencia es así, uno actúa y avanza por ensyo y error. Para nosotros, es la base del aprendizaje.
De modo que no podemos compartir la concepción del aprendizaje, que todavía gobierna una gran parte del planeta, basada en un paradigma del siglo XIX, que considera al ser humano como pasivo y manejable, donde el aprendizaje es una asimilación pasiva información; donde el maestro "da todas las respuestas correctas", inh              ibe la capacidad del alumno para desarrollarse, para buscar nuevas soluciones, mientras que su conciencia busca ir más allá, desplegarse, desarrollarse.
El mundo ha cambiado y las cosas no están funcionando como están. Este sistema ya no satisface las necesidades o las aspiraciones humanas de hoy. Y, fundamentalmente, ya no responde a la sensibilidad de las nuevas generaciones: una sensibilidad no violenta, solidaridad, espiritual, horizontal, una sensibilidad para reclamar sus derechos, con la capacidad de autorregulación y autogestión.
¿Cuánto tiempo vamos a continuar educando para un mundo que ya no existe? Me gustaría invitarlos a reflexionar, como educadores, sobre lo que estamos educando y cómo podemos redefinir y darle un nuevo significado a nuestro rol en el aula.
Para nosotros, el objetivo de una nueva educación es "permitir que las nuevas generaciones ejerzan una visión plural y activa de la realidad, de modo que sus ojos tomen en cuenta el mundo no como una supuesta realidad objetiva, sino como el medio mediante el cual el ser humano aplica sus acciones, transformándolo y humanizándolo ". Por esta razón, entendemos la educación no como una mera transmisión de datos cognitivos, sino como un empoderamiento para un desarrollo coherente en el mundo.
Y aquí llegamos a un punto esencial del paradigma que presentamos: la certeza de que cada ser humano llega al mundo con una misión insustituible e intransferible en una dirección humanizadora: aprender sin límites, amar la realidad que construimos y superar los factores que generan violencia, dolor y sufrimiento, tanto en los individuos como entre los pueblos.
Desde esta perspectiva, el entorno físico y mental, puesto a disposición para facilitar el aprendizaje, la revelación y la realización de dicha misión, es esencial. El educador actúa como un acompañante o guía, proporcionando las herramientas adecuadas, a través de la acumulación de experiencia y conocimiento adquiridos por la humanidad en sus diversas disciplinas, así como con la tecnología requerida para este fin, y dejando el papel de protagonista a niños y jóvenes. Al mismo tiempo, el educador formado en la experiencia de este método pedagógico aprende y crece con la posibilidad de convertirse en una referencia, un ejemplo de coherencia. Se trata de aprender juntos, crecer juntos, estudiantes y profesores. Con este fin, consideramos que la igualdad de oportunidades, la libertad de elección, la afectividad y la espiritualidad son fundamentales.
Y ese es otro punto clave, esencial para nosotros. Crear entornos emocionales positivos en los que los niños, así como los jóvenes y adultos, no solo aprendan a encontrar y relacionar la información que necesitan, a pensar, a desarrollar su afectividad y sus habilidades sino también para aprender, conocer y desarrollar su mundo interior, conectarse con sus guías internas, hacer preguntas y encontrar sus propias respuestas a los grandes temas de la inmortalidad y lo sagrado, de la existencia y su significado, libremente y junto con sus pares.
En este camino de aprendizaje vital para superar la violencia, el dolor y el sufrimiento, desde la búsqueda del significado existencial, desarrollamos la incorporación de referencias internas que nos permiten dirigir nuestras propias vidas en una dirección coherente y en crecimiento. El libro »El Mensaje de Silo» con La Mirada Interna , sus ceremonias y El Camino que propone, es el que tomamos como referencia para guiar nuestra vida en esta dirección.
Para aquellos de nosotros que compartimos el concepto de aprendizaje, y por lo tanto de educación en dirección de la evolución humana, es esencial permitir que los niños, desde los primeros años de vida, entren en contacto con estos "espacios interiores". Como dicen Mario Aguilar y Rebeca Bize en su libro Pédagogia de la Intencionalidad : "Se trata de aprender a reconocer los signos que provienen de estos espacios, a manejarlos, a familiarizarse con ellos, a interpretarlos, a valorarlos como signos de algo de mayor importancia ".
Nos gustaría compartir aquí un fragmento del testimonio de una joven, Sofía Mazzoldi, que entonces tenía 11 años, sobre su experiencia después de un retiro de Copehu.
"Estaba relajada cuando llegó el momento de liberar el cerebro, me sentí aliviada, es decir, tuve una sensación que nunca antes había tenido. Vi una luz invadiendo mis ojos y detrás de mis ojos. Y luego vi un paisaje de montaña con muchos árboles; pero nunca había estado allí. Me vi a mí misma.
No vi mi cara ni ninguna parte de mi cuerpo, pero algo me dijo que me estaba mirando. Era un sentimiento hermoso, muy bello (...) Me vi a mí misma pero no vi nada, fue como si lo viera desde otro lugar que no es físico, pero profundo y que viene desde adentro , mucho más adentro.
Viene de mi mundo, del mundo que no puedes ver con tus ojos. No puedes ver eso con los ojos físicos porque tienes que verlo con una mirada profunda.
Tienes que meditar mucho para ver este mundo. Es una señal para guiarme.
Verse a sí mismo no significa que uno vea algo, sino que se siente, uno siente que es uno mismo y que uno pierde sus miedos porque uno se da cuenta de que el mundo real está dentro de ti y que el exterior es solo objetos, atracciones ... Sueñas con tener algo propio, cuando te das cuenta de que no necesitas nada, porque todos teneomos un mundo que no es algo MATERIAL, lo que significa que es algo que nadie tiene, es tuyo, es particular y todos lo tienen. Lo que sucede es que las personas no se dan cuenta, porque están interesadas en lo que es material, en lo que podemos ver y tocar, por supuesto, así que no queremos algo NO MATERIAL. Significa que no existe si es algo que no existe para la vista humana. Pero, sin embargo, es algo que existe. Si no, qué es el origen de la vida?. La vida no es algo material. "
En resumen y para concluir, este es un libro que nos invita a reflexionar sobre el significado de la razón por la cual educamos y cómo podemos contribuir al desarrollo integral de las nuevas generaciones. Conceptos tales como Ser humano histórico y social, la conciencia activa, la intencionalidad, las claves del aprendizaje y la nueva espiritualidad se presentan aquí como una propuesta para una nueva visión que puede redefinir el significado de la educación y la educación, así como nuestro papel como educadores.
Hoy, en un mundo en perpetuo cambio, aspiramos a que el "aula" se convierta en un lugar de convergencia de la diversidad, del encuentro entre las generaciones, donde la pasión por aprender, reflexionar, debatir, rebelarse contra lo que quieren imponernos como verdad absoluta, sea alentada. En resumen, un espacio donde todos aprendamos juntos y en el que nos relacionemos entre nosotros desde lo mejor de cada uno.
Muchas gracias !

Presentación en video de COPEHU:


Para ver el video con los subtítulos en francés: 1. Haga clic en el ícono Subtítulos (rectángulo blanco en la esquina inferior derecha de la ventana del reproductor de video ). 2. Haga clic en el ícono de Configuración(rueda dentada en la esquina inferior derecha ), luego haga clic en Subtítulos y luego en Traducir automáticamente . 3. En la ventana que se abre, desplácese hacia abajo en la lista de idiomas y haga clic en Inglés .

12 sept. 2018

"Tenemos un monstruo de las galletas que se va comiendo la vida": Jorge Moruno (Podemos)

ENTREVISTA | Jorge Moruno (Podemos)
https://www.eldiario.es/politica/Jorge-Moruno-monstruo-galletas-comiendo_0_414008992.html

(algunos apartes):
" hoy esa fuerza que sostenía esos derechos es la que se está diluyendo. Tenemos que encontrar la forma, como Star Wars, de dónde está la fuerza [risas]. La fuerza transformadora que nos permita negociar un mejor contexto y unas mejores condiciones de vida."

" Y estamos en una situación paradójica, en la que, a día de hoy, para producir más no es necesario contratar a tanta gente; se pueden producir mayores cantidades de riqueza con cantidades decrecientes de empleo, lo cual genera una liberación de tiempo. El problema no es que se libere tiempo, el problema es cómo se gestiona esa liberación de tiempo: en clave actual, que es clave precaria, lo que significa un embudo, el empleo se convierte en un embudo donde todos lo vemos como un zanahoria para poder acceder a él. Pero precisamente se viene utilizando ese baremo para medir la riqueza, que es lo que provoca una forma de dominación sobre el conjunto de la población, una población que nada entre el paro y la precariedad es una población que está desesperada, que no tiene medios de empleo para acceder a los medios de vida, pero los medios de vida podrían darse en el margen de los medios de empleo."

" una madre que cuida a sus hijos en casa, en la sociedad en que vivimos, no realiza una actividad útil, porque nadie le paga por ello, no está homologado ni regulado socialmente ni hay un contrato de por medio; esa misma persona, cuida niños en un jardín de infancia, y se considera útil y productiva. Bueno, creo que hay que empezar a poner en valor más lo que hace y no solo lo que tiene y avanzar hacia una sociedad más de plena actividad que de pleno empleo, donde tú puedas desligar los derechos de tener un empleo, los ingresos de tener un empleo, hablaríamos de fomas parecidas a la renta básica, y valorar socialmente actividades por las cuales no necesariamente te tengan que pagar. El capitalismo lo que ha hecho siempre es aunar ambas esferas. No hay actividad que se considere útil si no te pagan por ella, y no hay forma de obtener un ingreso si no es a través de un trabajo remunerado. Lo que hay que hacer es dinamitar esa relación y poner en valor actividades por las que no te pagan y al mismo tiempo generar ingresos que no tengan necesariamente que venir por un trabajo, lo cual abriría un amplio abanico de posibilidades, de nuevas formas de creación, de innovación, de cooperación, que yo creo que nos estamos perdiendo."

"se ha caído el relato de la izquierda, ya no es capaz, creo, de conectar con el ser y el sentir de una gran parte de la población que lo está pasando muy mal, que está indignada, que tiene un malestar a veces no articulado, difuso, pero que no se reconoce en una tradición concreta llamada izquierda"

"El 15M fue una vacuna contra la inacción, totalmente. Puso encima de la mesa la producción de un nuevo sentido sobre lo común. Un nuevo sentido común y nuevos sentidos de lo común. Y politizó lo que antes se vivía como un dolor individual, como una culpa: los desahucios, la precariedad, la situación, la crisis... Y eso es lo que ha facilitado la posibilidad de una ruptura en clave plebeya, con unas élites que están, como digo, emancipadas de un lugar; que han puesto en duda incluso ellos la propia democracia representativa."

"Claro, es que el poder es una relación. El poder no se tiene, el poder se ejerce. Y el poder es una relación mantenida en una correlación de fuerzas entre distintos actores que pueden tener distintos intereses. Y no todo el poder se somete por vías democráticas: el poder financiero no se somete a ningunas elecciones; el poder de los grandes conglomerados mediáticos no se somete a ningunas elecciones, a ninguna voluntad popular. Pero ejercen poder. El Ibex 35 ejerce poder los 365 días del año, mientras que un ciudadano solo vota una vez cada cuatro años. Hay que democratizar la democracia. Y eso solo va a venir dado de una demanda de la sociedad, de la sociedad en movimiento, de su capacidad de autodeterminación constante, que es la base de la democracia. Es decir: o desdemocratizamos la sociedad o la democratizamos. Y primero necesitamos en cierto modo devolver las instituciones al servicio de la gente, porque las instituciones estatales no son más que posos de relaciones históricas solidificada"

"Generar ilusión, emocionar. Y eso qué significa. Viene de emotio, de emovere, que significa mover, desplazarnos de donde estamos. Ese desplazarte es lo que te genera una experiencia estética; estética es lo contrario de anestesia: la anestesia te duerme, la estética pone en ebullición los sentimientos, cuando vas a una manifestación, cuando vas al fútbol, cuando vas al teatro... esa sensación de salirte de ti mismo. Tenemos que seguir siendo capaces de generar esa incertidumbre de lo posible, eso de no todo está escrito."

"Por lo tanto, (la renta basica) refuerza el poder autónomo de la sociedad frente al poder heterónomo de un mercado mínimo que nos exhorta cada vez más a adaptarnos a transformarnos permanentemente, a comportarnos como activos financieros. Las personas como activos financieros que tienen que venderse continuamente, y la renta básica les ofrece seguridad de un ingreso material al mismo tiempo que te permite poder desarrollar otro tipo de proyectos, no quieren una sociedad de un ambiente emprendedor, una sociedad con vuelos.'

"yo lo que pasa es que como no tenía a nadie que mantener, fueron unos meses de tranquilidad, y de poder vivir. Que eso no es malo. Las sociedades más avanzadas son aquellas que distribuyen de manera más democrática el tiempo. En Suecia tienen más permiso de paternidad y de maternidad y más ayudas no ligadas al empleo. En Alemania hay una ayuda económica hasta los 21 años por tener chavales, por tener hijos; en Dinamarca en 1993 sacaron una ley de rotación cada cinco o siete años de año sabático y cobrar creo que hasta un 80% del salario. Estaba pensado para eso, disfrutar de la vida, formarte, aprender idiomas, viajar, para luego volver al país y volcar todo un conocimiento, un acumulado y ponerlo a producir en beneficio de toda la sociedad. A mí siempre me ha sorprendido: estabas en la playa, por ejemplo en Cádiz, y te encuentras al típico sueco que te dice: "No, estoy en año sabático"."

" La renta básica no te va a resolver el mundo, pero sí que puede ayudar, te pone en otra situación. La batalla por la renta básica yo creo que tarde o temprano va a ser una batalla en sí misma por definir qué hacer con ese tiempo. En mi opinión personal creo que ese tiempo debe ser utilizado para construir nuevas sociabilidades que pasen por nuevos usos de lo público, formas de consumo alejadas de las formas más mercantilizadas para que no se convierta simplemente en un tiempo que gastas pero que no sales de la empresa Mundo. Es decir, que gastas para estar totalmente metido en centros comerciales. Es una batalla cualitativa, subjetiva y es una batalla cultural que tiene que dar la sociedad."

" el conjunto de la vida, el conjunto de las afirmaciones cotidianas, habituales, de las distintas escenas de la vida, está directamente producido por las relaciones sociales capitalistas. Ya no hay un afuera en el que tú trabajas y te pagan, y te refugias y te quedas fuera, me voy al campo, por decirlo de alguna manera, o dejo la fábrica y me voy al barrio, al sindicato, tengo una realidad que no está parasitada por esa relación social. Hoy en día eso no existe, no hay un afuera, por mucho que tú te hagas un huerto urbano. Tenemos como un monstruo de las galletas que se va comiendo la vida, lo único que podemos hacer es luchar dentro y contra esta relación de certeza de aceleración perpetua, y que mercantiliza toda la vida. Y eso sólo se puede hacer si somos capaces de ir tendiendo redes de cooperación. Una sociedad que esté más guiada por relaciones no-mercantiles en todas las esferas de la vida"

"Estás como en Matrix, sin parar de producir y todo porque el tiempo está totalmente sometido a la mercantilización. Y surgen toda una serie de patologías: estrés, aumento del consumo de antidepresivos, el no llegar, el burnout, niveles de exigencia, marcado por una relación patriarcal, anorexia... Lo de la anorexia… es brutal, ¡no llego a ser como lo que me ponen en la televisión! Una sociedad que ha mercantilizado constantemente el deseo, es la madre de todas las batallas: cómo generar formas de vida que puedan competir contra el deseo del consumo, contra el deseo de verte a ti mismo en el imaginario que supone cuando consumes algo. Tú no te compras unas Nike, tú te compras lo que significa comprarse unas Nike."

". La ideología es una interacción constante, social, es como si el sujeto histórico le dijera a la izquierda: "Sí, sí que me doy cuenta de todo esto, sé que no voy, a lo mejor, a triunfar, pero me gustaría pensar que sí". Y es que aun así, nos gusta vernos a nosotros mismos de esa manera. Es decir, hay una especie de cinismo, la ideología convertida en un cinismo donde todos nos vemos en la posición del que triunfa, en esa posición aristocrática del triunfador social, del hombre de éxito, el rey del inmueble de American Beauty, y eso domina el deseo. Y cuando dominas el deseo, dominas las capacidades humanas de reinventarte, y hasta que no seamos capaces de reorientar el deseo, vamos a tener problemas en clave estructural cultural."

"l problema que yo tengo con el trabajo garantizado es con la filosofía que hay detrás: hay una escisión económica técnica en la que todos se pelean por llevar la razón, yo no me meto ahí. Me meto en la filosofía, que es pensar que el ser humano si no tiene un trabajo por el cual le pagan está inactivo, el núcleo ideológico capitalista que funde actividad social con trabajo remunerado y no se pueden disociar. Ese es el problema que yo tengo con esta propuesta,"

"Yo el problema que tengo con el trabajo garantizado es esto: ¿por qué para considerarte activo te tienen que pagar por ello? Yo cada vez hago más cosas, el trabajo ha sido para mí sólo un medio para conseguir ingresos y pagar las facturas, pero en clave intelectual, en clave mental, en clave de desarrollo, ha sido un lapsus. Me gusta hacer cosas que no tienen que ver nada con aquello que te pagan. Y como yo hay muchísima gente. Muchísimos porcentajes de nuevas generaciones que quieren desarrollar proyectos pero que no pueden hacerlo porque tienen que estar lavando platos o tienen que estar sirviendo copas. Y creo que hay que ofrecer la oportunidad a toda esa gente para poder hacerlo, porque hay una clave ideológica muy fuerte detrás: hemos sido capaces de asumir una sociedad que confía que los ricos van a invertir porque son buenos ...y van a generar empleo porque van a invertir, y si les va bien a los ricos nos va a llegyr a todos, nos va a ir bien a todos. Hemos sido capaces de creernos eso pero somos muy reticentes a pensar que si distribuimos la riqueza socialmente creada y tenemos la capacidad de combinar nuestro propio tiempo, esto va a ser una locura y un descontrol. "

"Qué decían los ricos cuando se pedían vacaciones? ¡Para qué quieren los obreros vacaciones si se van a emborrachar! ¿Qué decían los ricos en el siglo XIX cuando se proponía la asistencia social a los pobres voluntarios, como los llamaban? Que esto va a desincentivar el carácter de los trabajadores, los va a hacer más débiles. ¿Qué dicen ahora mismo? Se van a rascar los huevos, aquí nadie va a hacer nada, esto va a ser un caos. Yo creo que no es así, creo que el ser humano, desde que quiere currar, produce cosas, hace cosas; no se va a quedar en una balsa de aceite. Creo que hay que dar un voto de confianza a la capacidad antropológica del ser humano de poder liberarse del sufrimiento de la necesidad. En ese sentido, el trabajo garantizado me parece conservador, una manera conservadora de mantener algo artificialmente; creo que hay otras posibilidades más transformadoras de, precisamente, liberación del trabajo."