Mostrando entradas con la etiqueta psicoactivos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta psicoactivos. Mostrar todas las entradas

18 may 2020

La conciencia y su funcionamiento bajo el efecto de sustancias psicoactivas


Gabriel Vergara. 1993

I. COMPONENTES:

1- Nuestro psiquismo capta estímulos provenientes del mundo externo y del intracuerpo. Esto lo hace gracias a los SENTIDOS.  Poseemos exteroceptores o sentidos externos, interceptores o sentidos internos: sentidos del dolor, de presión, sinestesia o sentido visceral (gracias al cual recibimos información del estado y funcionamiento de los órganos internos), y sentido kinestésico -gracias al cual nos damos cuenta de la postura del cuerpo y sus diferentes partes, además de percibir los movimientos corporales.
2- Todos los estímulos que pasan por los sentidos se graban en la MEMORIA. Y se graba no solamente la imagen percibida, sino que también se graba el trasfondo emotivo en que fue percibida dicha imagen. Cuando recordamos o evocamos una imagen o experiencia específica, esta se recupera de la memoria junto con su clima emotivo y, en "copresencia" se evocan los recuerdos asociados a dicha imagen o recuerdo. Existen asociaciones por contigüidad (ej.: mesa y silla), por similitud (ej.: silla y butaca) y por contraste (ej.: gigante y enano).
3- La CONCIENCIA, o coordinador central se encarga de estructurar los datos provenientes de memoria y de sentidos. Surgen ahí las IMAGENES.
El termino Imagen se aplica no solo a lo visual, sino a todos los tipos de sentidos, así, tendríamos imágenes táctiles, auditivas, gustativas, etc.)
4- Es la conciencia la encargada de evocar, apercibir, comparar, cotejar imágenes, planificar, futurizar, escoger las respuestas a emitir y/o a diferir. Es el trabajo de la Conciencia el que nos permite ubicarnos en el tiempo y en el espacio.

II. RELACIÓN ENTRE LOS COMPONENTES:

5- En esta interrelación con el mundo, nuestro psiquismo genera respuestas externas (gestos, palabras, movimientos musculares, etc.) y también genera respuestas internas (tensiones o relajaciones musculares y viscerales, secreciones glandulares, irritaciones de los tejidos internos). No hay respuesta interna que no vaya acompañada de respuestas internas.
6-Los sentidos internos captan esa respuesta interna y transmiten a la conciencia información sobre ella. Con la totalidad de esas sensaciones internas la conciencia construye un paisaje interno.
7- Ese paisaje interno está compuesto de imágenes y de CLIMAS.  (entendiendo los climas como estados emotivos difusos y duraderos formados a lo largo de la biografía individual y de los pueblos).
De tal manera que todo cuanto el ser humano percibe. piensa, siente, hace, imagina, recuerda...todos esos actos dejan su huella en el paisaje interno. y dicho paisaje interno constituye el trasfondo donde se desarrolla la actividad psíquica. Este paisaje "tiñe" nuestra percepción de la realidad externa y de la realidad interna, tiñendo también las acciones que lanzamos al mundo. Los climas grabados en el psiquismo determinan el tono o estado de ánimo de la persona. 
Si las acciones que la persona lanza al mundo son coherentes (si hay correspondencia entre lo que se piensa, se dice y se hace) y si las acciones son válidas – es decir, si se orientan en beneficio y no en perjuicio de los demás- entonces el "sabor" interno que los acompaña es de armonía interna, de expansión.
Por el contrario, si las acciones son contradictorias y egoístas, generan al interior tensión visceral, contracciones, lo cual se experimenta psíquicamente como contradicción, como desazón, sabor "amargo" y de traición a sí mismo. Y esto es independiente de la moral propia de cada cultura y del tiempo histórico específico. Sencillamente así trabaja la conciencia: bajo el principio de unidad y contradicción internas.

III. PROCESO: LOS COMPONENTES INTERACTUANDO EN DINÁMICA:

8- La conciencia posee tres niveles básicos de actividad: la vigilia, el suelo y el semisueño.
En la dirección ascendente de funcionamiento de la conciencia, se gana en claridad y en control de sí mismo. En la dirección descendente, o CREPUSCULAR, se pierde en control de sí mismo y aumenta la confusión mental. Estados tales como la mediumnidad, el trance hipnótico, los estados febriles, el trance producto del consumo de sustancias psicoactivas, la anoxia o la deprivación sensorial, son algunos de las situaciones que sumergen a la conciencia en las vías crepusculares: La persona se siente "tomada" por el fenómeno, no lo controla, sino que se siente arrastrada por él. 
9- La conciencia tiene dos formas de funcionar, o dos vías: la vía abstractiva (lo conceptual, intelectual, se rige por las leyes formales, lógicas, lingüísticas) y la vía alegórica (lo simbólico, onírico, ensoñativo, que se rige por las leyes de la asociación: similitud, contigüidad y contraste)
Los climas profundos no son accesibles a través del intelecto (o CANAL UNO). El canal uno de la conciencia sirve para orientarse en la realidad externa, objetiva, pero se queda corto para expresar los climas y emociones -tanto positivas como negativas- que subyacen en la persona.
10- A través del CANAL DOS, o vía alegórica SI es posible manifestar (y modificar) nuestros climas profundos. El escuchar la música, al oír o leer cuentos infantiles, los estados febriles, los estados de ensueño o semisueño, los estados de deprivación sensorial, todos ellos son estados propicios para que se manifiesten los contenidos y climas profundos de la persona, los cuales comúnmente son ocultados, disimulados o censurados por la conciencia en estado de vigilia.
El consumo de sustancias psicoactivas es una forma violenta y nociva de poner a la conciencia en el canal dos.

11- A medida que disminuye el nivel de conciencia desde lo vigílico hacia el semisueño y sueño:
- Se incrementa la actividad alegórica, el pensamiento magicista e irracional.
- Disminuyen los procesos lógicos, la crítica y la autocrítica.
- Los estímulos internos provenientes de los órganos internos ganan la conciencia y predominan sobre  la percepción del mundo externo.
- La memoria se desordena.
Se hace confusa la percepción y ubicación en el espacio y en el tiempo: el pasado se confunde con el presente y futuro, lo recordado se mezcla con lo imaginado o percibido.
12- Esta forma de funcionar la mente en los estados bajos de conciencia explican la particularidad de las vivencias bajo el efecto de las sustancias psicoactivas. A ello se suma el hecho que, en nuestra cultura, el consumidor habitual recurre a las sustancias psicoactivas desde un estado de tensión interna grande, producto de las relaciones conflictivas e insatisfactorias con su entorno.
Así, mediante el mecanismo de traducción de impulsos, los climas y estados internos -representados fisiológicamente en tensiones e irritaciones de los órganos internos- se traducen en imágenes desacostumbradas e "irreales" ("cada drogado tiene el viaje que corresponde a su nivel de desorden y tensión interna"); o, compensatoriamente, se traducen en lo anhelado: en imágenes de libertad, de flotar, de crecer, de "zafarse" de la "cruel realidad", etc. ("cada cual sueña con lo que le hace falta").
13- Así que, las alucinaciones no son casuales ni están afuera: son proyecciones de contenidos que están, en mayor o menor grao, integradas en la conciencia y que corresponden fisiológicamente a sistemas de tensiones e irritaciones viscerales crónicas y profundas en el cuerpo del sujeto alucinante.

A MANERA DE CONCLUSIÓN:

Las sustancias psicoactivas permiten "rozar" otros niveles de conciencia en que se puede colocar a la conciencia. Y la vivencia en tales niveles puede ser muy placentera, y, por lo tanto, muy reforzante (produciendo rápida habituación), al grado que el drogadicto asume el "pagar con su salud" -e incluso con su vida- el privilegio de experimentar tan placenteras vivencias. Pero esta práctica "daña la cerradura de esa delicada y fina caja de música que es la conciencia".
¿Existirían formas inocuas de experimentar niveles de conciencia ampliada?
¿Existirá a futuro métodos y prácticas seguras e inofensivas de explorar los mundos internos en su profundidad, variedad y riqueza -ante lo cual los drogadictos de hoy serían kamikazes inconscientes e involuntarios de la exploración y colonización por el ser humano de aquello que hoy en día sabemos tan poco y tememos tanto: los espacios internos?

23 abr 2008

Una mirada hacia el uso de sustancias psicoactivas


Septiembre 5 de 2006
Gabriel Vergara Lara. Psicólogo. gabrielvl@yahoo.com

MAS DE LO MISMO:

Cada vez más la drogadicción gana terreno. Los jóvenes, en edades cada vez menores, recurren al artificio químico para procurarse bienestar pasajero. La sociedad se hace, de hecho, cada vez más tolerante y flexible al consumo de sustancias psicoactivas. El negocio clandestino de la droga sigue creciendo en magnitud y rentabilidad, y la "lucha frontal contra la droga" cada vez cobra más víctimas, consume más recursos materiales, y genera más costos sociales. Nos está saliendo demasiado costosa la lucha contra la drogadicción.

Si una buena parte de las millonadas que nos gastamos en la lucha contra el narcotráfico se invirtieran en mejorar las condiciones de salud, en oportunidades de empleo, en opciones de recreación o en calidad de la educación, ganaríamos todos los colombianos y la droga como opción existencial perdería seguidores. Pero estamos metidos en el absurdo de absurdos; en la política ineficaz del “más de lo mismo”. La cura nos está saliendo tanto o más cara que la enfermedad.

OTRO PUNTO DE PARTIDA:

Si queremos modificar la situación actual respecto a la drogadicción, hemos de,.tener en cuenta que...

1 ) LA DROGA NO ES EL ENEMIGO. LA DROGA ES EL ANESTESICO Ante el dolor y el sufrimiento personal de vivir (de subsistir!!!) en una situación de falta de oportunidades, inequidad, incomprensión, discriminación, cosificación de las relaciones humanas, deshumanización, individualismo esquizofrénico y una desleal e irreflexiva competencia por el “éxito”.

2) "LA DROGA" NO ES EL MAYOR MAL. el abuso del alcohol Y el cigarrillo (drogas permitidas pero al fin y al cabo drogas.) generan muchas más muertes, enfermedades, accidentes, riñas y lesiones personales que el consumo de marihuana, bazuco y cocaína juntos.

3) La Doble moral social respecto a las adicciones permitidas Y las adicciones censuradas debilita enormemente el efecto de las campañas de prevención de la drogadicción. El joven entra en confusión al recibir "dobles mensajes" por los medios de comunicación. Tal pareciera que LO MALO NO ES DROGARSE, SINO DROGARSE SIN PAGAR IMPUESTOS POR ELLO". Prueba de ello es la publicidad televisiva que promueve agradables viajes y vuelos con el Redbull, fuerte estimulante que se vende legalmente, y que, además, se lo está prohibiendo en otros países por los efectos negativos que sobre el corazón y riñón tiene su uso continuado.

4) En su estructura psicológica no hay diferencia significativa entre la adicción a sustancias psicoactivas y la adicción al dinero, al poder, a la fama, al trabajo, al azúcar, a la eficiencia, a la TV... Todas ellas son compulsiones, es decir, "Rutinas conductuales que nos llevan a necesitar reiteradamente de un objeto -sea este sustancia psicoactiva o no- para obtener la seguridad y plenitud que no hemos podido lograr en las relaciones interpersonales" (Ver Luís Carlos Restrepo: Droga y reconstrucción Cultural).

5) Tanto las adicciones permitidas como las adicciones censuradas esconden de diversa manera la miseria afectiva en que vivimos, la patología de las relaciones interpersonales que padecemos y ocultamos: Relaciones plagadas de individualismo, incoherencia, manipulación, falta de intimidad y actitud calculadora (desde la cual "No me intereso en ti, sino en tu dinero, tus cosas, tus influencias o tu cuerpo").

"Resolverás tus problemas cuando penetres en la raíz profunda de ellos, no cuando quieras resolverlos."

6) No ha existido cultura humana que no use su "doping", elixir o relajante. Alguna vez el tabaquismo fue terriblemente censurado. No hace muchos años el consumo de bebidas alcohólicas estuvo duramente perseguido. Gústenos o no, aceptémoslo o no, las sustancias psicoactivas estarán cada día más al acceso de los jóvenes. Ahora y aquí mismo hay barrios y sectores sociales en donde el fumar marihuana es una práctica tolerada.

"Ir contra la evolución de las cosas es ir contra uno mismo"[1]

7) Pero entonces…Qué hacer para reducir el consumo de SPA? Una estrategia es fomentar “EL EJERCICIO RESPONSABLE DE LA LIBERTAD”? De la libertad de elección con conocimiento de causa. No tiene mucha gracia el que nos "portemos bien" por temor al castigo y que nos desmandemos "cuando no nos ve la autoridad" (trátese de la mamá, el papá, la maestra, el profesor, o el policía). No le hace provecho al desarrollo del ser humano el aprender a "portarse bien" solo cuando lo están vigilando. La sociedad de modelo vigilante y castigador choca contra la posibilidad humana de aprender a autorregularse eligiendo libremente. El ejercicio de la libertad como principio educativo es confiable y hacia ella marcha inexorablemente el género humano.

8) Todos se han pronunciado respecto al problema...Excepto los jóvenes usadores de SPA. Hemos de crear espacios incluyentes en donde los jóvenes expresen desinhibidamente su punto de vista respecto a la drogadicción, respecto a sus sufrimientos y aspiraciones.

9) Se ha de propiciar espacios lúdicos y autogestivos para la descontaminación de las relaciones interpersonales y para el fomento de la creatividad. Ello a través de talleres de crecimiento personal, de comunicación, de autoconocimiento con un enfoque vivencial, no moralista ni hiperracionalista). Hay que unir el corazón a la cabeza, Urge recuperar la capacidad de sentir, de intimar, de reír, de expresar y recibir amor y ternura. Hemos de avanzar hacia la practica de la coherencia individual (pensar, sentir y actuar en una misma dirección) y la coherencia social (tratar al otro como quiero ser tratado).

10) Es necesario involucrar a los padres de familia y docentes en talleres de “rehabilitación emocional”, pues muchos de ellos se cuentan entre las víctimas de la vida rutinaria, del trabajo rutinario, de la “tiranía del eficientismo. La minusvalidez emocional es tanto o más limitante que la minusvalidez física.

11) Hemos de fomentar las mas diversas expresiones creativas individuales y colectivas de los jóvenes y con los jóvenes, así choquen con nuestros gustos estéticos y con nuestro modo de ver las cosas. Al fin v al cabo: "Mientras no perjudiques tu salud puedes gozar sin inhibición", Y "Mientras no perjudiques a otros, puedes hacer cuanto quieras con libertad."[2]

12) Los jóvenes quieren probarse, quieren darle a su vida un sentido asumiendo grandes retos personales y sociales... Pero en esta “tiranía del dinero” en la que vivimos, los jóvenes suelen no encontrar canales ni espacios de expresión propia y de comunicación directa con los otros actores sociales. Esta situación de carencia genera en ellos malestar crónico, el cual desemboca en conducta anormal y en patología social.

Los jóvenes son portadores de algo maravilloso: Una nueva sensibilidad. “Hoy a las nuevas generaciones no les interesa como tema central el modelo económico o social que discuten todos los días los formadores de opinión, sino que esperan que las instituciones y los líderes no sean una carga más que se agregue a este complicado mundo. Por un lado, esperan una nueva alternativa, porque los modelos existentes dominantes les parecen agotados y, por otra parte, no están dispuestos a seguir planteamientos y liderazgos que no coinciden con su sensibilidad. Para muchos de los adultos, esto es considerado como irresponsabilidad de los más jóvenes. Pero lo interesantes aquí es ese nuevo tipo de sensibilidad que debe ser tenido en cuenta”[3] y que nos resistimos a percibir y a comprender.

El joven ama lo no-protocolario, lo directo, lo sencillo, la piel, la horizontalidad en las relaciones, lo coherente, lo no convencional.

SINTESIS:

Hoy en día no podemos garantizar que los jóvenes no lleguen a probar la droga. Promoviendo el desarrollo de la autonomía y el ejercicio responsable de a libertad, tampoco la habrá, pero con ello elevamos significativamente la probabilidad de que el joven “no se quede” en la experiencia de la droga, y de que no la escogerá como “elección existencial” para procurarse bienestar. Pues el joven experimentará que mejor y mayor bienestar obtendrá de la actividad compartida, creativa, sentida y constructiva, tanto en lo personal como en lo social. En ese “hacer cosas libremente con otros” el joven se dará cuenta que hay formas de "soyarse sanamente”.

El ejercicio responsable de la libertad es cuestionante para el adulto, es incluso irritante...Estamos dispuestos a darles y a darnos la oportunidad? Estarnos dispuestos a asumir el riesgo de educar en la autonomía y la libertad con responsabilidad?



[1] Principios de Acción válida. En www.mdnh.org
[2] Ibidem
[3] Ver “Segunda carta a mis amigos” en: Silo. “Cartas a mis amigos”. Editorial Lattitude Press. California, 1998.