19 feb. 2012

método para enseñar la Noviolencia Activa en las instituciones






Ricardo Lucero, argentino, licenciado en Comunicación Social y profesor universitario, es además promotor de los Consejos Permanentes por la Noviolencia Activa y ha dedicado años a la difusión de este proyecto que pretende transformar desde sus bases, o sea durante la formación y educación de las personas, la cultura violenta hoy imperante.
Lic. Ricardo Lucero - Consejos Permanentes por la No Violencia
Ricardo Lucero: 
El "molde" cultural se puede cambiar


Pressenza IPA
 
Santiago,
 5/Sep/2010

Redacción Chile

A Ricardo, esta misión autoimpuesta le ha llevado a recorrer, dando conferencias y organizando eventos y encuentros con distintos estamentos ligados a la educación, varios países de nuestra región: Colombia, Brasil, Perú, Uruguay, Bolivia, Chile, y por supuesto, Argentina. De paso en Chile, nos cuenta sobre la próxima edición del Manual del Método Triple de Cambio





14 feb. 2012

Resolver la paradoja más grande de la historia de la humanidad



El proceso histórico mismo se ha encargado de mostrarnos cada vez más claramente, cómo esta minoría es el último reducto del miedo natural o animal, con sus marcajes de territorio, con su posesividad agresiva, con sus uñas y garras desarrolladas en bombas atómicas y compra de agentes desestabilizadores sembrando violencia allá donde la cosa no va por donde les interesa...

Prácticamente siempre, hasta hoy, los grupos humanos han querido solucionar el problema de los opresores cortándoles el cuello, culpándoles de todo mal sufrido en el conjunto. Es decir, aniquilándolos.

De seguir aplicando compulsivamente el dictado de este impulso natural en los pueblos e individuos, claramente seguiríamos en contradicción con la necesidad de integrar y no discriminar a los elementos rezagados del “convoy” evolutivo. Paradojalmente estos rezagados han llegado a ser los “exitosos” en un mundo de ilusión.

Tiene la más grande de las gracias tratar de resolver esta paradoja. ¿Cómo vamos ahora a considerar que los "triunfadores" son en realidad los rezagados? ¿Cómo vamos a romper la mecánica que nos viene encadenando siempre a dar las mismas respuestas que van fracasando una y otra vez? ¿Cómo vamos a seguir adelante en la Historia sin necesidad de cortarle el cuello a nadie, sino por verdadera fuerza conjunta en la dirección querida?

Ningún animal de una manada siente “crueldad” al abandonar al que no puede seguir su ritmo vital. Nosotros, sí. La noción de “crueldad” está solamente en la conciencia humana. Y nos resulta contradictorio pretender ignorarla.

Si lo pensamos, resulta bastante claro que el nuevo elemento revolucionario que habrá de sustituir a la aniquilación es hacer el vacío. Saber desactivar las manipulaciones coactivas y chantajistas que siempre han usado los dominadores, haciéndoles el vacío en ellas. Todo un reto para nuestra inteligencia y coherencia. Dejar de seguir el juego al sufrimiento impuesto, a la guerra impuesta, a la confrontación de bandos incendiada por mercenarios, descerebrados y resentidos... Y, contrariamente, ir construyendo un nuevo hacer, sentir y pensar que nos encaje en el corazón (individual y universal).

Dado que la paradoja descrita ha alcanzado ya la escala interna en cada ser humano (la tenemos adentro ante cada acción), estamos llegando a la necesidad de romper esta contradicción, la de seguir evolucionando en todo menos en superar el estadio y la concepción zoologista.

9 feb. 2012

los actos que terminan en otro, ponen en marcha la rueda de la vida

SILO - " los actos que terminan en otro, ponen en marcha la rueda de la vida "de Comunidad Nueva Conciencia, el Sábado, 22 de octubre de 2011, 2:13 ..

"Mi mensaje es algo simple y aplicable día a día. Es un mensaje que se refiere al individuo y su medio inmediato. No es un mensaje que se refiere al mundo en general. Se refiere a las personas que aman, viven y sufren en compañía de sus parejas, de sus familias, de sus amigos, en compañía de los que las rodean. El mundo tiene sus graves problemas, pero sería una desproporción querer cambiar al mundo si no está en mis posibilidades reales hacerlo. Lo único que puedo cambiar es a mi medio inmediato y de algún modo cambiarme yo. Y si mis posibilidades de acción y de transformación llegaran más lejos, en ese caso, mi prójimo sería algo más que mi pareja, mi amigo, mi compañero de trabajo. Nosotros decimos que hay que tener conciencia de las propias limitaciones para realizar una acción cuerda y eficaz. Por tanto, nosotros proponemos en todos los lugares por donde pasamos, la formación de pequeñas agrupaciones del individuo con su medio inmediato. Estos grupos pueden ser de cualquier tipo, urbanos o no urbanos y deben convocar a todos los voluntarios que quieran saltar sobre sus propios problemas para dirigirse a otros. En la medida en que crezcan estas pequeñas agrupaciones, se conectarán entre sí y sus posibilidades de transformación también crecerán. ¿En qué se basa ese crecimiento y qué une a esos grupos? Se basa en la idea de que dar es mejor que recibir. En la idea de que todo acto que termina en uno mismo genera contradicción y sufrimiento, y en la idea de que las acciones que terminan en otro son las únicas capaces de hacer superar el propio sufrimiento. No es la sabiduría la que puede hacer al hombre superar el propio sufrimiento. Puede haber un recto pensamiento y una recta intención, pero puede faltar una recta acción. No hay recta acción si no está inspirada por la compasión. Esta actitud humana básica de compasión, esto de que el acto humano vaya hacia el otro, es la base de todo crecimiento individual y social. Como usted sabe estas cosas han sido dichas hace mucho tiempo, de manera que nada nuevo estamos diciendo aquí, sino que estamos tratando de hacer tomar conciencia de que este encerramiento, este individualismo, esta vuelta de las acciones sobre sí mismo, están produciendo una desintegración total en el hombre de hoy. Sin embargo, estas ideas tan simples parecen no ser fáciles de comprender en muchos lugares. Por último, hay mucha gente que piensa que encerrarse en los propios problemas evita, por lo menos, nuevas dificultades. Esto, claro está, no es cierto. Más bien sucede lo contrario. La contradicción personal contamina al medio inmediato. Cuando hablo de contradicción, hablo de actos perjudiciales a uno mismo. Me traiciono a mí mismo cuando hago cosas opuestas a las que siento. Eso me crea sufrimiento permanente y ese sufrimiento no queda solamente en mi sino que contamina a todos los que me rodean. Este aparente sufrimiento individual que surge de la contradicción personal, termina siendo un sufrimiento social. Hay un solo acto que permite al ser humano romper su contradicción y sufrimiento permanente. Este es el acto moral en el que el ser humano se dirige a otros para hacer superar sus sufrimientos. Cuando yo ayudo a otro a hacer superar su sufrimiento, yo me recuerdo luego en mi propia bondad; en cambio, cuando realizo un acto de contradicción yo recuerdo aquel momento como algo que torció mi vida. Así, pues, los actos de contradicción invierten la rueda de la vida, mientras que los actos que terminan en otro para hacer superar el sufrimiento, ponen en marcha la rueda de la vida. Todo acto que termina en uno fatalmente marcha hacia la contradicción, hacia la contaminación del medio inmediato. Aun la sabiduría pura, la sabiduría intelectual que permanece en uno, lleva a la contradicción. Este es tiempo de acción y esta acción consiste en comenzar a ayudar a otros a superar el propio sufrimiento. Esta es la recta acción, la compasión, el acto moral por excelencia. "

Colombo, Sri Lanka, 20 de octubre de 1981 Silo - Intercambio con la Sanga budista en Sarvodaya

1 feb. 2012

La necesidad de una ética sabrosa. Nestor Tato


El autor propone revisar las condiciones que permiten desarrollar una conducta “virtuosa”, prestando especial atención a las sensaciones que produce. De ese modo, vuelve a emplazar la Ética como un arte del comportamiento más que como un conjunto de reglas de conducta. Para ello, parte de la ubicación de la Ética dentro de lo que llamamos realidad. Luego de un rápido resumen de la cosmología que propone la ciencia actual y sirve de trasfondo al imaginario colectivo vigente, hace una descripción de la dinámica de conciencia que delata su filiación fenomenológica, en la que destaca la relevancia de la futurición. Encara una visión actualizada del mundo que resulta de esa dinámica de conciencia, y es la situación que sirve de condicionamiento básico a nuestra existencia. Concluye con una síntesis en la que expone una visión de la Ética que se integra con la experiencia humana, como modulación del flujo de la Vida, lo que hace imprescindible peraltar la importancia de la sensibilidad. Para ello esboza una descripción del acto ético y el esbozo de pautas funcionales para tener en cuenta en situaciones de vida, derivadas de la dinámica descripta.
En el primero de los apéndices presenta una visión de la no-violencia propuesta por Silo que quizás resulte un tanto fundamentalista para quienes participan de la concepción edulcorada que resulta del pacifismo individualista. Esta visión está fundada en el ejemplo que dio Silo con sus actitudes y en algún comentario epistolar, más que en la fina interpretación de sus textos. El autor aprovecha la ocasión para desprenderse de la óptica existencial que domina el texto para echar alguna luz sobre la región de la existencia que bordea la trascendencia, devolviéndole al existencialismo el marco trascendental de la Fenomenología.
En el segundo apéndice se hace una recopilación de citas de textos de Silo referidos a los llamados Principios de Acción Válida que, como dijo éste, configuran una “nueva moral”.