5 mar 2016

El mundo tal como yo lo veo. Un ensayo por Albert Einstein

foto tomada de:
http://www.einstein.unican.es/index.html

¡Qué raros somos los mortales! Cada uno de nosotros está aquí para una breve estancia; con qué objetivo no sabemos, aunque pensamos a veces que podemos sentirlo. Pero sin una reflexión más profunda uno sabe por su vida diaria que existe para otra gente —antes que nada para aquellos cuyas sonrisas y bienestar sustentan totalmente nuestra propia felicidad, y después para los muchos desconocidos a cuyos destinos está ligado por los lazos de la simpatía. Todos los días me recuerdo a mi mismo cientos de veces que mi vida interior y exterior está basada en el trabajo de otros hombres, vivos y muertos, y que me debo dedicar yo mismo a dar en la misma medida que he recibido y sigo recibiendo...
Nunca he visto la comodidad y felicidad como fines en sí mismos —a esta base crítica la llamo el ideal de la pocilga. Los ideales que han iluminado mi camino, y una vez tras otra me han dado valor para enfrentarme a la vida con alegría, han sido Amabilidad, Belleza y Verdad. Sin el sentimiento de parentesco con hombres de mente similar, sin la ocupación con el mundo objetivo, en lo eternamente inalcanzable en el campo de los esfuerzos artísticos y científicos, la vida me hubiese parecido vacía. Los objetivos banales de los esfuerzos humanos —posesiones, éxito exterior, lujo— me han parecido siempre deleznables.
“Mi apasionado sentido de la justicia social y de la responsabilidad social siempre ha contrastado extrañamente con mi ausencia de necesidad de contacto con otros seres y comunidades humanos. Soy verdaderamente un “viajero solitario” y nunca he pertenecido en lo más profundo de mi corazón a mi país, a mi casa, a mis amigos, o incluso a mi familia más próxima; frente a estos lazos, nunca he perdido el sentimiento de distancia y la necesidad de soledad...”

Mi ideal político es la democracia. Respetar cada hombre como un individuo y no idolatrar a ninguno. Es una ironía del destino que yo mismo haya sido receptor de una excesiva admiración y reverencia por parte de mis congéneres, sin haber faltas o méritos por mi parte. La causa de esto puede ser perfectamente el deseo, inalcanzable para muchos, de entender las pocas ideas que con mis débiles poderes he alcanzado después de una lucha incesante. Soy consciente de que para cada organización que alcanza sus objetivos, un hombre tiene que ser quien piense, dirija y generalmente cargue con la responsabilidad. Pero la dirección no debe ser obligada, ellos tienen que poder elegir a sus dirigentes. En mi opinión, un sistema autocrático de coerción pronto degenera; la fuerza atrae a hombres de moralidad pobre... Lo realmente valioso en el desfile de la vida humana no me parece el estado político, sino el individuo sensible, creativo, con personalidad; sólo ellos crean lo noble y lo sublime, mientras el rebaño como tal queda embotado en pensamiento y embotado en sentimiento.
Este tema me lleva al peor afloramiento de la vida del rebaño, el sistema militar, al que yo aborrezco... Esta plaga de la civilización debería ser abolida con la mayor rapidez posible. El heroísmo del mando, violencia sin sentido y todo el repugnante sinsentido que va junto al nombre del patriotismo— ¡qué apasionadamente los odio!
“La experiencia más bella que puedo tener es el misterio. Es la emoción fundamental que se encuentra en la cuna del verdadero arte y la verdadera ciencia. Quien no lo conozca y no se pregunte por ello, no se maraville, está como muerto, y sus ojos están oscurecidos. Fue la experiencia de misterio —aunque mezclada con temor— la que engendró la religión. Un conocimiento de la existencia de algo que no podemos penetrar, nuestras percepciones de la razón más profunda y de la belleza más radiante, que sólo son accesibles a nuestras mentes en sus formas más primitivas: es este conocimiento y esta emoción lo que constituyen la verdadera religiosidad. En este sentido y sólo en este sentido soy un hombre profundamente religioso... Estoy satisfecho con el misterio de la vida eterna y con un conocimiento, un sentimiento, de la maravillosa estructura de la existencia —así como del humilde intento de entender incluso una pequeña porción de la Razón que se manifiesta en la naturaleza”.

25 feb 2016

La experiencia de Reconciliacion - Dario Ergas, 2015

..."La respuesta mecánica y vengativa a los conflictos y a las afrentas, provocan un estado de la conciencia que se conoce como “resentimiento”. El resentimiento no es solo una emoción, es un clima mental que afecta toda nuestra vida y no se restringe solo al ámbito del conflicto.  El resentimiento es un dolor del alma que bloquea el contacto con el sentido de la vida.  Es un estado mental que bloquea la comunicación con los que considero culpables del desvío de mi destino. Reconozco el resentimiento porque la afrenta regurgita constantemente en mis pensamientos, sin poder resolverse; como en un círculo vicioso considero lo que debió haber sido, lo que se hizo, lo que no hice, lo que el otro causó etc.  Resentimiento y respuesta vengativa es una estructura,  el deseo de venganza deposita resentimiento, y el resentimiento aumenta el deseo de venganza.

Al pasar el tiempo este dolor mental del resentimiento es insoportable y se va anestesiando; se van borrando de la memoria aspectos del conflicto, y se configura una estructura de situación en que la culpa, el culpable, el resentimiento y mi infelicidad quedan plenamente justificados.  Con el tiempo el resentimiento se anestesia, y a uno le parece que ya no está resentido;  pero casualmente poco a poco voy perdiendo contacto y afecto con las personas involucradas. Para colmo de males, el resentimiento no se circunscribe solo a esas personas directamente involucradas, sino que, asociando por similitud y contigüidad, contamina el resto de los ámbitos de la vida.  Poco a poco voy  perdiendo la comunicación y el afecto por los demás hasta llegar a un estado de anestesia afectiva, o de angustia constante que en psicología se lo llama “depresión”, y que nosotros lo llamamos sinsentido."
...


16 feb 2016

Los intranautas

Por Francisco Ruiz-Tagle
Es curioso que el vocablo que sirve de título a este artículo no exista. Están acuñados otros como
internauta, cibernauta, astronauta, argonauta, pero esa palabra que podría aludir a un viaje
hacia el interior de nosotros mismos no está incluida en el vocabulario. Si consideramos que el
lenguaje se refiere fundamentalmente a aquellos ámbitos visitados por el conocimiento, resulta
perturbador constatar que el mundo interno no forma parte de tales exploraciones.

La dimensión desconocida
Sin embargo, esto no siempre ha sido así. El aforismo “conócete a ti mismo”, que según el
historiador griego Pausanias se hallaba inscripto en alguna parte del templo de Apolo en Delfos y
que hicieron suyo varios de los filósofos posteriores, da cuenta de un profundo interés del mundo
griego antiguo por desentrañar los fascinantes misterios de la interioridad humana. Pero no cabe
duda de que fueron las culturas asiáticas las primeras en desarrollar, desde hace ya miles de años,
un conocimiento interno sistemático, plasmado luego en las distintas expresiones del yoga y en las
variadas formas de meditación que derivaron de aquellas indagaciones originales.

Por causas que ameritan un estudio más acabado, lo que ha llegado hasta nuestros días de ese
enorme caudal de información y experiencia no son más que retazos deshilachados, significados
ocultos en el corazón de oscuros mitos, indescifrables para la mentalidad contemporánea. Sin
embargo, desde el siglo XIX en adelante se ha abierto paso en el mundo occidental una genuina
disposición a comprender esos paisajes exóticos y los historiadores de las religiones, aplicando
metodologías propias de su disciplina, han logrado interpretar en parte el complejo entramado
filosófico y operativo en el que se sustentaban aquellas prácticas milenarias. 

4 ene 2016

El Arbol de la Vida - Experiencias sobre el procesamiento evolutivo de la Energía

fragmento tomado de: Monografias del parque Toledo
sigma109@gmail.com
Alfonso Alcaide RodrígueParque de Estudio y Reflexión Toledo, 8/Mayo/2015

Introducción.-
A mi actual modo de ver, todos hemos sido dotados con un cuerpo y una energía que lo dinamiza formando un tándem provisional. El cuerpo es un préstamo que habrá que devolver y cabe que esa energía vital también nos sea reclamada, ya que originalmente operan en perfecto ensamblaje.
Entonces… ¿Qué sentido tiene venir aquí y luego marcharse, dejando todo cuanto fui?, ¿Para qué he venido?, ¿Quién soy yo? ¿De dónde vengo? ¿Qué he de hacer? ¿Hacia dónde voy? Vistas así las cosas… Todas estas preguntas se convierten en reflexiones claves íntimamente ligadas “al Propósito y Sentido de la Existencia”.
¿Será que esa energía nos ha sido entregada en un nivel mínimo de funcionamiento y que nuestro mejor logro es llevarla a su máxima expresión?
¿Será que en su esencia va implícita la posibilidad de Espiritualidad e Inmortalidad?
¿Será que dependiendo de lo que cada cual haga con su vida, podrá develar o no, ese gran secreto escondido en los altos grados de evolución?
¿Será entonces la vida el medio que utiliza la Mente para mejorarse a sí misma?
Si la posibilidad de lograrlo o no es cierta, se evidencia entonces un Sentido y un Propósito existencial, donde el logro sería la evolución de la energía difusa y vital, apta para la vida, pero insuficiente para la consolidación espiritual, y transformarla en un proceso de depuración progresivo hasta transmutarla en un nuevo ser verdaderamente Espiritual.
Quizás es a partir de ahí, desde donde legítimamente, podríamos comenzar a hablar no ya de transcendencia, sino de Inmortalidad. Porque si este espacio-tiempo nos reclamara el cuerpo y la energía prestada, quizás no esté entre sus atribuciones reclamar el gran logro trabajosamente intencionado y coronado como “Espíritu Inmortal”. Porque esa energía, inicialmente difusa se ha transmutado, ha cambiando su condición de origen y quizás se proyecte hacia otros espacios y otros tiempos, escapando a esta regulación.
Tal vez ese Espíritu Triunfal sea la nave esférica en la que se viaje hacia la eternidad…
Nosotros somos esa energía y frente al Plan de la Mente… ¡Nosotros somos esa posibilidad!
La vida cotidiana nos ofrece la manera de ir enfrentando toda situación, en ese proceso de progresiva liberación. Cada elección cuenta, en ella te haces o te deshaces. Los registros de sentido o sufrimiento van dejando clara la dirección.
Este trabajo, trata entonces de la experimentación de los diferentes estados por donde se transita en este proceso evolutivo de depuración y liberación energética. Arrancando desde lo mecánico, difuso y contradictorio, y como rompiendo el encadenamiento del inicial funcionamiento, se puede ir transitando por diferentes estados, en un proceso que puede experimentarse como surgimiento del acto libre, superación del sufrimiento, liberación interior y profunda Espiritualidad.
Aunque todo proceso es vivido de forma subjetiva, cada estado guarda una estructura propia de su paso y esto es común al ser humano y es lo que nos permite entendernos entre estas subjetividades.
Silo sabía esto y nos acercó la primera descripción, no ya de estados sueltos como aparecen en aportes de autores anteriores, sino que como proceso se expresa ordenado en pasos. Atender a los distintos pasos de este proceso, resulta clave para poder llevarlo a buen término.
Él, como en tantas otras ocasiones nos abrió la puerta de entrada, pero ahora resulta una responsabilidad nuestra el avanzar y continuarla.

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3 ene 2016

Origen de las religiones y su relación con estados excepcionales de conciencia

de Madeleine John. 
Centro de estudios parque de estudio y reflexión punta de vacas
Marzo 2014
madeleine.john@gmail.com

LO COMÚN DE LOS TEXTOS RELIGIOSOS

Con esta rápida y arbitraria pincelada por algunos de los textos vinculados a diversas religiones he querido destacar que, independientemente de los diferentes paisajes post-mortem, todas las espiritualidades y religiones tenían en común:
La creencia, intuición y/o experiencias de que había “algo más” que solamente el cuerpo físico y que a la muerte y descomposición del cuerpo, ese “algo más” llamado de diversas maneras podía continuar en otros paisajes; que la existencia en otros planos sería según las acciones realizadas en la vida aquí, en este plano, y para ello se daban pautas de orientación para la vida indicando lo que se debía hacer y lo que se debía rehuir;
• Que es posible, siguiendo cabalmente las pautas establecidas por cada espiritualidad o religión, alcanzar un estado de certeza de dicha inmortalidad en vida como el de la iluminación o budeidad en el budismo o la divinización del hombre en el cristianismo;
• Que es posible una “comunicación” o interrelación entre los distintos planos, entre los vivos y los muertos, por lo menos por un tiempo más y los vivos pueden ayudar a los fallecidos a guiarse en el camino post-mortem como explícitamente se explica en el libro 26 . Tibetano de los muertos o en la intercesión por medio de la oración y las ceremonias y rituales por el bienestar de los muertos.

En el origen de las religiones está la experiencia de contacto con realidades y paisajes propios de estados excepcionales de la conciencia que independientemente de las traducciones posteriores, daban al que vivía esas experiencias la certeza de una trascendencia y un sentido en la vida.

Más allá de experiencias accidentales u ocasionales de gran impacto para la conciencia, capaces de darle dirección, en las diferentes religiones se habla de seres referenciales que gracias a un Propósito sostenido lograban una transformación permanente y radical de sus vidas que se experimenta como el nacimiento de un nuevo ser. Es el caso de la budeidad en el budismo y de la divinización del hombre en el cristianismo.

Sin embargo, ese tipo de experiencias y trasmutaciones aparecían como muy difíciles y casi exclusivamente experimentables por gente “especializada” que dedicaba su vida al desarrollo espiritual como las sacerdotisas, profetas, monjes y monjas albergados en monasterios, templos y conventos.

Estas experiencias son difícilmente trasmisibles y se perdían rápidamente en el tiempo ritualizándose y externalizándose. Además las enseñanzas originales con el correr del tiempo y con su expansión geográfica se iban modificando influenciadas por las creencias y prácticas de las nuevas regiones a las que llegaba, derivando en innumerables ramas y vertientes, algunas de ellas en franca oposición.

Así el budismo que originalmente se opone a la idea de reencarnación y es una espiritualidad sin deidades que más bien impulsa hacia el desarrollo de la propia mente, hoy llega a nosotros como sinónimo de reencarnación y con la deidificación de Buda.

Sin duda también han influido sobre las religiones numerosos factores más bien terrenales. Así encontramos hoy en el cristianismo un enorme abanico de variantes y vertientes. Al interior de su institucionalidad tuvieron a lo largo del tiempo acaloradas discusiones sobre estos temas: ¿Los 20 animales tienen alma? ¿Y los indios? ¿Y las mujeres? ¿Cuándo entra el alma al cuerpo del feto y por dónde? Y aún subsisten debates entre los “bipartitos” quienes afirman que en el ser humano hay un cuerpo y un alma y los “tripartitos” quienes además reconocen un espíritu en el hombre.

A lo largo del tiempo las diferentes místicas que se desarrollaron a la sombra de las religiones, trataron de recuperar la experiencia de contacto con los espacios profundos y la dimensión sagrada, dejando maravillosos testimonios de ello.27

¿Y qué quedaba para el hombre común y corriente que vivía sumergido en su vida cotidiana? Todas trataron de trasmitir herramientas que permitieran al ser humano avanzar en su evolución:
-  Códigos morales que orienten la conducta hacia el Bien y la coherencia;
- Procedimientos que llevaran a la profundización del espacio de representación produciendo el acceso a zonas del espacio donde se registran las experiencias de unidad, comunión y sentido.

La oración y meditación fueron mecanismos fundamentales. Los dioses, como representaciones lejanas, en lo alto del espacio de representación, permiten dirigir la atención a regiones más altas y profundas del espacio interno.

Con el correr del tiempo, los códigos morales externos se vaciaron de sentido y los dioses externalizados se “alejaron y enmudecieron”. Dicho de otro modo, las experiencias de suspensión o supresión del yo y la entrada a lo Profundo son muy difíciles. Estaban reservadas a los místicos y “especialistas” que se dedicaban a ese camino como iniciados en alguna escuela u orden.

Para la gente común las religiones propiciaron experiencias de contacto con otras profundidades del espacio de representación. Por ello pusieron dioses e intermediarios en las alturas como imágenes apoyo para acceder a los límites del espacio de representación y sus registros.


LA EXTERNALIZACIÓN DE LAS RELIGIONES

Silo distingue entre una religión externa y una interna:

“10.- Llamo “religión externa” a toda religión que pretende decir sobre Dios y la voluntad de Dios en lugar de decir sobre lo religioso y sobre el íntimo registro del ser humano. Y aún el apoyo en un culto externalizado tendría sentido, si con tales prácticas los creyentes despertaran en sí mismos (mostraran) la presencia de Dios.”

“11.- Pero el hecho de que las religiones hayan sido hasta hoy externas corresponde al paisaje humano en que nacieron y se desarrollaron. Es posible el nacimiento de una religión interna o la conversión de las religiones a una religiosidad interna si es que aquellas van a sobrevivir. Pero eso ocurrirá en la medida en que el paisaje interno esté en condiciones de aceptar una nueva revelación. Esto, a su vez comienza a vislumbrarse en aquellas sociedades en que el paisaje humano está experimentando cambios tan severos que la necesidad de referencias internas se hace cada vez más imperiosa.”31

Las diferentes religiones y místicas plasmaron un horizonte espiritual que daba dirección a la vida y conducta de sus creyentes abriendo el futuro más allá de la muerte, función importante sabiendo las consecuencias negativas y las alteraciones que produce la cerrazón de futuro para la conciencia cuya  característica fundamental es la de estar abierta y lanzada a futuro.

También todas ellas dieron pautas y orientación al comportamiento del ser humano y en el afán de ser coherentes con su sistema de creencias contribuyeron a la humanización de las sociedades humanas.

Además de abrir el futuro para la conciencia más allá de la muerte física colocando en el paisaje un horizonte prometedor y dando pautas de conducta que orientaron al ser humano en su vida cotidiana hacia la coherencia y la unidad interna, en las religiones del libro se puso especial énfasis en la alegoría de dios como imagen- apoyo para acceder a los espacios altos del espacio de representación a través del mecanismo de la oración.

Ese paisaje sin embargo se externalizó y los cielos e infiernos dejaron de ser alegorías de direcciones y estados internos y los dioses de traducciones alegóricas de la profundidad del ser humano para convertirse en jueces temidos. Las pautas de conducta dejaron de ser orientadores en la vida cotidiana para convertirse en normas rígidas e inflexibles que supuestamente eran la voluntad de esos dioses y que había que cumplir para agradarles.

Esta externalización produjo numerosos atropellos y violencia contra el ser humano como las guerras “santas” justificadas como queridas y en defensa de un dios o el brutal asesinato de seres humanos por “atentar contra la voluntad y las normas de dios”.
En el cristianismo, de Dios dependía la “gracia”, él enviaba el espíritu, lo daba. No dependía de un proceso que uno realizaba para su desarrollo, sino de ser “escogido”. La alegoría cobró vida propia y era temida y anhelada al mismo tiempo. La vida cotidiana era tan difícil, tan llena de zozobras e injusticias que el Propósito de unión con la divinidad fue desplazado para el “más allá”, y el “más acá” se convirtió en el valle de lágrimas, la cruz que había que cargar para pasar las pruebas y ser merecedor del cielo.

El ser humano que había surgido desprotegido e indefenso frente a los peligros que lo rodeaban y sometido a las vicisitudes de la naturaleza se volcó a avanzar en el mundo para poder comprenderlo y dominarlo. Es decir, desplego su vigilia con sus mecanismos hasta llegar a sus límites. En esa larga etapa, por necesidad estaba volcado hacia el mundo externo, y así las religiones que creó. El impulso a avanzar, crecer, comprender, lo llevó a desarrollar la ciencia que le permitió explicarse y manejar una cantidad de fenómenos que antes se atribuían a la acción de los dioses, ya sea como premio o castigo y las normas fijas y rígidas perdieron vigencia y credibilidad en un mundo interconectado entre diferentes culturas con normas distintas y también en un mundo de cambios cada vez más veloces.

En ese proceso el ser humano desplegó su vigilia con todos sus mecanismos hasta llegar a sus límites. Hoy en un mundo globalizado, habiendo construido las sociedades actuales desplegando su intención y su vigilia hacia sus límites de expansión y enfrentando la crisis que implica su implosión como momento de síntesis, necesitará acceder a un nuevo nivel de conciencia volviendo la mirada interna hacia su propia interioridad para dar un salto y abrirse al mundo en una nueva escala.

Cuando se habló de las ciudades de los dioses, adonde quisieron arribar numerosos héroes de distintos pueblos; cuando se habló de paraísos, en que dioses y hombres convivían en original naturaleza transfigurada; cuando se habló de caídas y diluvios, se dijo gran verdad interior.”
“Luego los redentores trajeron la Palabra y llegaron a nosotros en doble naturaleza, para establecer aquella nostálgica unidad perdida. También entonces, se dijo gran verdad interior.”
“Sin embargo, cuando se dijo todo aquello, colocándolo fuera de la mente, se erró o se mintió.”
“Inversamente, el mundo externo confundido con la interna mirada, obliga a ésta a recorrer nuevos caminos.”
“Así, hoy vuela hacia las estrellas el héroe de esta edad. Vuela a través de regiones antes ignoradas.”
“Vuela hacia afuera de su mundo y, sin saberlo, va impulsado hasta el interno y luminoso centro.”32

...

CONCLUSION

Desde sus inicios el ser humano ha buscado una respuesta a la finitud del cuerpo y ha buscado tomar contacto con lo numinoso para encontrar las experiencias de Sentido y trascendencia. Estas experiencias han sido el fundamento de las religiones y las místicas. A partir de estas experiencias se desarrollaron diversos y disímiles procedimientos para acceder a esas experiencias de contacto con otras realidades y se dieron pautas de conducta que debían respetarse, ya que la vida postmortem dependía de las acciones realizadas en vida.

Sin embargo, el ser humano que se había erguido vulnerable e indefenso en un mundo amenazante se lanzó a desplegar y desarrollar el nivel de vigilia que le era propio, dominando la naturaleza, conquistando los mares, los cielos y la tierra asumiéndose cada vez más como un protagonista y transformador del mundo. Lanzado al mundo externo, también externalizó su religiosidad y mundo interno. Las experiencias de contacto con lo sagrado quedo reducida a “especialistas” y a las místicas de las distintas religiones. Llevando el despliegue de su nivel de vigilia hasta sus límites, el ser humano se encuentra hoy en un mundo que él mismo creó en crisis y requiere de nuevas respuestas.

En ese contexto, las enseñanzas de Silo abren un nuevo horizonte espiritual: el ser humano puede aprender a manejar y dirigir su energía y llevando la mirada hacia su propia interioridad puede conducirla hacia nuevas regiones de su espacio interno. Esto le permitirá el acceso a las experiencias de Sentido y Plenitud y además cambiará su mirada y relación consigo mismo, los otros y la vida.

Gracias a su acción válida y unitiva ayudando a superar el dolor y el sufrimiento en otros, al esfuerzo por lograr un nivel de conciencia más lúcido y de disposición a comprender y a un Propósito trascendente que sostenga este esfuerzo, el ser humano puede ir ganando un nuevo nivel de conciencia de sí, un centro de gravedad interno que lo vaya independizando cada vez más de las limitaciones espacio-temporales que pone su cuerpo y las condiciones externas. En suma, puede ir creando algo nuevo en su interior, el espíritu, que le da la experiencia y certeza de la trascendencia y la inmortalidad.

Silo nos invita a descubrir lo numinoso en nuestra profundidad y coherentemente con ello avanzar en el proceso de humanización de la Tierra con alegría y esperanza.

Notas:
26 EL ZOHAR, El libro del Esplendor. Ediciones Obelisco, 6ª edición. 2011..
27 Algunos ejemplos de experiencias renovadas de contacto con lo numinoso las podemos encontrar en las siguientes monografías: La vía devocional del sufismo en Irak del siglo VIII al IX, Alain Ducq, Parque de Estudio y Reflexión La Belle Idée, julio 2011; La mística femenina en la región Renanoflamenca (Siglos XII y XIII), Claudia Salé, Parque de Estudio y Reflexión La Belle Idée, enero 2013; Estudio sobre ´La oración del corazón´, José Gabriel Feres, Parque de Estudio y Reflexión Punta de Vacas, agosto 2010; La entrada a lo Profundo en Juan de la Cruz, Juan Espinosa, Parque de Estudio y Reflexión Toledo, septiembre 2011.
31 SILO. Humanizar la Tierra, El Paisaje Humano. Santiago. Virtual Ediciones. P. 84.
32SILO. El Mensaje de Silo, La Mirada Interna. Lima. Editorial Cuásar. PP. 85-86.

31 dic 2015

Silo sobre el sentido de la vida. Brasil, octubre de 1980

"Cuando nosotros hablamos de trascendencia hablamos de aquello que continúa aún cuando, estos fenómenos de percepción y de conciencia mecánica desaparezcan, ¿es posible que la conciencia mecánica quede en silencio y sin embargo algo del ser humano continúe?, eso es lo que creemos muchos de nosotros, otros no lo creen, algunos tendrán experiencia y esa experiencia no será fácil de trasmitir, será fácil de trasmitir algunas técnicas menores que le permitan a uno comprender como cuando deja en silencio su conciencia mecánica, muy en silencio, cuando se apaga la conciencia mecánica, uno experimenta el surgimiento de una entidad distinta, diferente, otra entidad que no es esta que piensa, que recuerda, que imagina, que percibe"
...
… un registro de una naturaleza diferente, tal vez les haya sucedido, mucha gente dice que le ha sucedido y no tengo por qué no creerles, mucha gente lo describe a su modo y esta gente que describe esos fenómenos cree mucho, por el registro fuerte que ha tenido, cree mucho que esos fenómenos no son iguales que los fenómenos de conciencia.
...
Yo se que es horrible cuando uno muere perder la noción del yo, pero también debería ser horrible perder la noción del yo en la vida diaria y no lo sentimos como horrible. Hay algo que permanece, aunque estemos distraídos del yo. Sabemos que en cualquier momento podemos retomarlo. Tal vez cuando un ser humano muera, pierda la memoria fisiológica, pierda las grabaciones, pierda los datos sensoriales, pero tal vez se reconozca por primera vez en lo mas auténtico de él mismo… en ese yo profundo al cual apela muy pocas veces en su vida. Uno trabaja con el yo mecánico, periférico… pero ese yo profundo muy pocas veces sale. Las pocas veces que sale es cuando uno experimenta esa fuerza y cuando uno se reconoce como tal, pero si no, siempre está olvidado de sí mismo, siempre está alejado de sí mismo… no existe el tal yo a menos que me lo pregunte.
...
Pero esto de poner como una evidencia lo que para uno es registro… ponerlo como evidencia, esto no parece positivo. Yo se lo positivo que seria para la gente que todos tuvieran fe, supongamos en la trascendencia. Pero esto de ponerlo como dogma no va a ayudar, va a crear contradicción. Mucho mas interesante es que la gente considere en que posición se encuentra frente a ello. Es mucho mas útil que la gente se ubique… es mucho mas útil que tratar de encajar en algo que para nosotros es evidente… ¿pero para los demás?


28 dic 2015

Consecuencias del Dios externo y necesidad de un nuevo mito

"Hay un Dios, que es el modelo a imitar. Es un Dios externo, que está en lo alto, por encima de nosotros. Este modelo da lugar a un modelo social vertical que afecta a todos los campos del quehacer humano. Desde aquí se justifica que algunos, pocos como Dios sólo hay uno, estén arriba y tengan más poder o poder sobre los otros que están abajo. Desde aquí se puede comprender también cómo tiene gran valor internamente en uno todo aquello que está en lo alto, personajes de distintos campos que están en lo alto de la pirámide social, que tratamos de imitar y que sentimos que tienen más valor que nosotros, incluidos nuestros ámbitos.

El que sea externo tiene otras consecuencias. Entre ellas, que lo que valoramos es externo también. Y en este sistema tiene valor quien más bienes tiene, quien sobresale sobre el otro en lo tangible o quien tiene más prestigio... Además supone también que la moral implantada sea externa, con reglas externas que afectan a lo personal y también a cualquier actividad social.

Este Dios es juez y castigador, y se resiente cuando los humanos, a los que él ha creado, tratan de ser como él comiendo el fruto del Árbol de la Vida, buscando convertirse en dioses. Como respuesta, como venganza, como castigo los echa del Paraíso, perdiendo aquellos la “unidad perdida”. Serán culpables siempre de aquel “pecado”, de aquello que hicieron, serán culpables por lo que piensen, digan, hagan o dejen de hacer, serán además culpables todos sus descendientes... y serán salvados por alguien, el hijo de Dios, que sacrificará su vida por ellos... y aquí aparece otro valor: el sacrificio, que justifica “vivir en este valle de lágrimas”; en síntesis, justifica el dolor y el sufrimiento, como vías de liberación.

Los castiga también esclavizándolos cuando dice “ganarás el pan con el sudor de tu frente”. Y esto también lo tenemos profundamente incorporado. Si no ¿Cómo es posible que miles de millones de seres humanos trabajen por salarios miserables para sobrevivir a duras penas y no se rebelen? ¿Cómo es posible que las poblaciones “occidentales” miren hacia otro lado, consumiendo sin cuestionarse que lo que consumen es producto de la esclavitud? Y ahora mismo, cuando ciertos colectivos defienden una renta básica universal (38) para todo ser humano por el hecho de haber nacido tal, que le permita cubrir sus necesidades básicas ¿Cómo es que nos resistimos a defender abiertamente tal propuesta, que sería absolutamente liberadora? ¿No será que esta venganza bíblica –con sutiles justificaciones- nos tiene atrapados el pensamiento, el corazón y la acción?.

Ese Dios, apoyándose en ciertos mandamientos, dice lo que es bueno y malo y nada ni nadie queda libre de esa mirada y de ese juicio y, como consecuencia, del castigo que corresponda, castigo que ha de ser público para escarmiento de todos.

Ese juicio permanente lo llevamos en nuestras conciencias. Nuestro mundo interno está teñido por ese juicio sistemático de lo que está bien y lo que está mal en uno mismo y en los otros, y actuamos –aunque a veces sea muy sutilmente- vengándonos, castigando... para “poner las cosas en su sitio”. 44

Desde este modelo vertical, acepto que me “castiguen” o “castigar”, según si estoy arriba o abajo. El mismo mecanismo que me puede permitir también ver cómo si alguien “cae” internamente para mí, no valoro o no me importa su castigo.

Todo y todos quedan teñidos por esa división, por esos bandos de buenos y malos. Queda dividido, teñido nuestro mundo interno y queda teñido el mundo externo, todo el tejido social. Los bandos están instalados y, por tanto, la “guerra”, la violencia, la imposición de unos sobre otros... y la justificación de todo ello para que el mito siga vivo.

Pero este mito que opera en nuestras vidas va cayendo y en esa caída se ha ido externalizando aún más. El racionalismo y el individualismo a ultranza corresponden con las últimas etapas de este mito y son la expresión de la desconexión con lo Sagrado que hay en cada uno.

¿Cómo no sufrir y generar sufrimiento en un medio, en el que está rota la relación con los otros, en el que para tener éxito y ascender en la escala social has de aislarte del otro o aislarlo, en el que se justifica cualquier acción para conseguir ese objetivo: en quedar “por encima” del otro como sea?. ¡Qué desconexión de la experiencia de lo humano en uno mismo y en los otros!.

Esta forma gobierna nuestras conciencias y nuestro mundo de relaciones, decíamos. Es el sistema, es la cultura en la que vivimos, esta cultura occidental que ha invadido el planeta entero, a la que aludiera tan claramente Silo en Grotte39. Nos guste o no, es así. Tan es así que la hemos incorporado a nuestros proyectos más queridos, a los que sin darnos cuenta hemos llevado los bandos, los juicios y los castigos.

Y mientras no fracasemos a esta forma mental, a este modelo, difícilmente podremos incorporar en nosotros otro paisaje interno que se manifieste afuera. Es desde aquí que, para mí, toma otra profundidad aquella frase de Silo cuando dice que “mi Mensaje es para los que llevan el fracaso en su corazón40.

Aceptar en profundidad que hemos fracasado y comprender que no hay culpables, nos puede permitir que internamente se desmonte este armado, y se incorpore en nosotros otra forma mental, otro Mito que ya está presente, que se está desplegando y del que, por tanto, no podremos observar todo su vuelo.

De este nuevo mito, rescatamos algunas pinceladas. Es un Mito que habla de un ser humano que pone la referencia adentro, en el registro, en una dirección que le lleva hacia una creciente unidad interna buscando la trascendencia inmortal, sabiendo que lo mortal y lo inmortal son manifestaciones de lo mismo. Un ser humano que busca no oponerse a la evolución de las cosas, no forzar ni oponerse a una gran fuerza, comprender que todo está bien cuando marcha en conjunto (los distintos aspectos de su vida pero también cuando va bien la vida de quienes le rodean, cuando toda la humanidad vaya bien); un ser humano para el que todos los momentos y situaciones que le tocan vivir –y que no elige tantas veces- son positivos, le enseñan algo; que no niega el placer cuando a nadie perjudica; que disfruta de cada momento cuando hace algo que siente que ha de hacer pero sin esperar resultados; que va a la raíz de los problemas; que busca hacer desde la libertad interna, que pone como máximo valor tratar al otro como quiere ser tratado, que comprende que aquellos bandos en los que le toca vivir no los ha elegido, como no los han elegido quienes están en bandos opuestos... que considera que sus acciones válidas van acumulándose poniendo la base para la trascendencia.

Este mito explica que la forma mejor para liberarnos es ayudar a otros a eliminar la contradicción, el dolor y el sufrimiento en el que viven.

Es un mito que habla de no imponer a otros nuestro modo de ver las cosas porque esto es violentarlos y violentarnos, y de no aislar al otro, entonces.

Es un mito que habla de que no hay culpables, por tanto nos libra de estar juzgando y castigando, si fuera el caso, los comportamientos o expresiones de los otros y de nosotros mismos.

Es un mito que propone un sistema social horizontal, que corresponde con una forma mental que se agranda hacia adentro de la conciencia con el mismo volumen con el que se expande afuera, construyendo un mundo interno y externo en el que se experimenta esa máxima Siloista de “nada por encima del ser humano y ningún ser humano por encima de otro”.

Un modelo que ve al hombre y su relación con el mundo en estructura. Es un modelo que une, inclusivo y no violento, en el que todos sus miembros son necesarios para el Todo. Cada cual desarrollando su función, ni mejor ni peor unas u otras si van en una dirección humanizadora, sino todas aportando su nota a la gran obra de la Vida, proponiéndonos que nos pongamos en disponibilidad para que el “otro” desarrolle al máximo y del mejor modo posible su “Propósito” y cada cual el suyo." 

Notas:

37 El judaísmo, cristianismo e Islam comparten mito y hunden sus raíces en Hammurabi. Para más información al respecto, recomendamos ver la charla de SILO en Grotte: https://www.youtube.com/watch?v=VzbAA3xco6w y la lectura de la monografía sobre Venganza, Violencia y Reconciliación de LUZ JAHNEN. Parque Schlamau. 2014.
38 www.redrentabasica.org/
39 SILO hablando con amigos en Grotte (Italia) 8/05/2008. Enlace: https://youtu.be/VzbAA3xco6w
40 SILO. Charla sobre “El espíritu y la opresión”. Valparaíso (Chile). 22 de Enero de 1969.

Tomado de: 
Juana Pérez Montero:  juanaperezmontero@gmail.com 
Centro de Estudios Parques de Estudio y Reflexión Toledo 
Septiembre 2015