Transcripcion del capitulo VI de la monografia ESTUDIO SOBRE “LA ORACIÓN DEL CORAZÓN”
UN PROCEDIMIENTO DE ACCESO A LO PROFUNDO, de José Gabriel Feres. Centro de Estudios Parque Punta de Vacas. Agosto de 2010. https://www.parquepuntadevacas.net/Producciones/Pepe_Feres/Oracion_del_Corazon_Estudio.pdf
En este capitulo, en cinco puntos (la condición; el Propósito; la carga afectiva; la práctica y los registros), ordenamos algunos elementos que consideramos útiles para avanzar en el trabajo con la oración del corazón. Por una parte tomamos textos extraídos de La Filocalia; por otra comentarios de Silo sobre esta práctica55 y también, comentarios personales y de otros que han practicado con este procedimiento.

55 Estos comentarios de Silo los hemos extraído de actas y apuntes de reuniones en las que él se ha referido a este tema. La gran mayoría de ellos son de utilidad para todo trabajo de ascesis.
La Filocalia:
No atiendas las exigencias de tu cuerpo durante el ejercicio de la oración; no dejes que una mordedura de piojo, pulga, mosquito o mosca, te impida adelantar en la oración.
Siéntate luego en una celda tranquila, en un rincón apartado, y dedícate a lo siguiente: cierra la puerta y eleva el espíritu...
Por la mañana siéntate en un lugar bajo, retén el espíritu en tu corazón y mantenlo allí.
A la caída del sol, después de haber solicitado la ayuda del Señor Jesucristo, soberanamente bueno y poderoso, Siéntate en tu escabel, en una celda tranquila y oscura, reúne tu espíritu aparatándolo de su habitual distracción y de su vagabundeo
Silo:
Otros comentarios:
La Filocalia:
Silo:

56 Lumen (Ed.), op. cit., Pág. 137 – Nicéforo el solitario.
esta copresentemente trabajando. Es necesario que ese Propósito tenga una tal carga para que eso pase. Si eso está y se ha arraigado, está operando, aunque no estés atento. Para nosotros ciertos fenómenos atencionales siguen trabajando, siguen moviéndose. Un ejemplo: tienes que llegar a donde tu amigo Antonio, sabes que queda en ciertos lugares y después de una o dos veces de ir, lo desatiendes, está dirigido. Has puesto en marcha una dirección, el piloto automático, es muy extraordinario.
Otros comentarios:
La Filocalia:
Invoca al Señor Jesús con un deseo ferviente y en una paciente expectativa, abandona todo pensamiento.
Pero esto no basta. Debéis además poner en movimiento la potencia volitiva de vuestra alma, en otros términos, decir esta oración con toda vuestra voluntad, con toda vuestra potencia, con todo vuestro amor. Mas claramente, que vuestro verbo interior aplique su atención, tanto con su vista mental como con su oído mental, a esas únicas palabras, y mejor aún, al sentido de las palabras.
Silo:
Eso que pretende ¿cuando lo hace?, en los ratos libres ¿o es usted un persistente envenenado? Estamos hablando de la potencia afectiva, la afectividad puesta en marcha. Antes que pretender fijar la atención hay que ver si la pretensión de uno tiene carga afectiva. Pero no es sólo la técnica la que me llevará, es la afectividad. Nadie puede meterse en ese trabajo si no tiene algo o potencia afectiva, a las dos horas te aburres. Fuerza, brillo y permanencia en una imagen tiene que ver con la carga afectiva. Vea la intensidad afectiva de ese Propósito. ¿Es que su Propósito tiene reemplazo, o es algo irreemplazable, casi obsesivo? ¿Lo experimenta como necesario o es solo un deseo o algo interesante?
Entonces, si yo tengo un Propósito y tengo un conjunto de técnicas, debería examinar, comprender con que fuerza o intensidad afectiva va todo eso. Esa es la medida. No se trata de cuanto practiques, si no, si lo estás movilizando adecuadamente, cómo me emplazo yo.
Cuando hablamos de arraigar el Propósito ¿cómo lo arraigas?: con una carga afectiva. Con una carga sexual no basta. Tiene que ser con una carga afectiva. En los místicos, se ve la necesidad de fusionarse con la Divinidad. Es muy fuerte y obsesiva su carga afectiva. Es medio pariente de cuando te has enamorado fuertemente y sientes la necesidad de verla a ella o a él.
Si estamos hablando de esa vía afectiva, necesitamos una potencia que te da la cosa afectiva, si la tienes. Para producir el chispazo y romper la tapa conectando con otro nivel de conciencia, tendrás que hacer funcionar fuertemente una fuerza afectiva del corazón.
Otros comentarios:
La Filocalia:
Las palabras de la fórmula pueden variar, pero se recomienda aplicarse a una fórmula breve y fija. Esto tomará el nombre de «oración monológica».
Adecuando la oración al ritmo respiratorio, el espíritu se calma, encuentra el “reposo”...
Reteniendo la respiración, en la medida de lo posible, para no respirar demasiado a menudo...
Siéntate, recoge tu espíritu e introducele –me refiero a tu espíritu– en tus narices; es el camino que toma el soplo para ir al corazón. Empújalo, fuerzalo a descender en tu corazón al mismo tiempo que el aire inspirado.
Hermano mío, acostumbra entonces a tu espíritu a no apresurarse a salir. En los comienzos le faltará celo, es lo menos que se puede decir, para esta reclusión y este encierro interiores. Pero una vez que haya contraído el hábito, no experimentará ya ningún placer en los circuitos exteriores.
La oración, es decir, el recuerdo del Señor Jesucristo introducido sin interrupción, a través de la nariz, en el corazón, lentamente y enseguida espirado, con los labios cerrados, sin ningún otro pensamiento ni imaginación.
El espíritu, una vez en el corazón, no se detenga solamente en la contemplación, sin hacer nada mas. Allí encontrará la razón, el verbo interior gracias al cual razonamos y componemos obras, juzgamos, examinamos y leemos libros íntegros en silencio, sin que nuestra boca profiera una palabra. Que vuestro espíritu entonces, habiendo encontrado el verbo interior, sólo le permita pronunciar la corta oración llamada monológica: “¡Señor Jesucristo, Hijo de Dios, tened piedad de mí!”
Silo:
hablamos que es por la inspiración, que esta es la que nos interesa, que no sea cómoda. Y nadie se muere, ya que si se te pasa la mano a lo más te desmayas.
La respiración es muy importante, sales porque la respiración no se ha educado. Hincho los pulmones y dejo salir despacito, o tantas inspiraciones y tantas expiraciones. Es un automatismo de aspirar bien, sostener un poquito y dejarlo salir suavemente. Eso para que se convierta en automatismo hay que practicarlo bastante.
La entrada es por el registro cenestésico. Si por ejemplo utilizo la palabra (cargada) “Señor” (copresencia compleja, con significancia): me la llevo hacia adentro, que conecte la cenestesia del “corazón”, hacia adentro de mi espacio de representación. Se afecta por las emociones: el corazón, la respiración, que corresponden a las emociones; concomitancias, respiración y cardiaco. Se hace central: “Señor” (eliminar toda distracción, que no entren elementos externos, y en un momento pasas a otro espacio-tiempo interno). Pillarle el ritmo para estar en eso. Estamos en la tecnología de entrada y la repetición actúa para poder pasar esa puerta a otro espacio-tiempo. Tenemos que encontrar el ritmo del metrónomo, en algunos casos puede ser la respiración. El tema es que no entre otra cosa de este mundo...
Otros comentarios:
La Filocalia:
Bienaventurada la inteligencia que, en el momento de la oración, se hace inmaterial y totalmente desnuda.
No imagines la divinidad en ti cuando oras ni dejes que tu inteligencia acepte la impresión de una forma cualquiera; mantente inmaterial y tu comprenderás.
Si queremos descubrir y conocer la verdad sin riesgo de error, busquemos solo la operación del corazón, sin imagen ni figura; sin reflejar en nuestra imaginación ni forma ni impresión de las cosas consideradas santas; sin contemplar ninguna luz, pues el error, sobre todo al principio, tiene la costumbre de burlar el espíritu de los menos experimentados mediante esos fantasmas engañosos.
El espíritu se libera de la agitación del mundo exterior, abandona la multiplicidad y la dispersión, se purifica del movimiento desordenado de los pensamientos, de las imágenes, de las representaciones, de las ideas. Se interioriza y se unifica al mismo tiempo que ora con el cuerpo y se encarna. En la profundidad del corazón, el espíritu y el cuerpo reencuentran su unidad original, el ser humano recobra su “simplicidad”.
Así, permaneciendo sin imágenes ni figuras, sin imaginar ni pensar ninguna otra cosa, sensible o intelectual, exterior o interior, se producirá algo bueno. Pues Dios está mas allá de todo lo sensible y lo inteligible. Por lo tanto, el espíritu que quiere unirse a Dios por la oración debe salir de lo sensible y lo inteligible y trascenderlo para obtener la unión divina.
Silo:
las imágenes tienden a desaparecer para ir a “otro” lado, quedas en el “vacío” con su propia dinámica. Registros cenestésicos sin traducción (vacío dinámico).
Epogé fenomenológica, quedarse en suspensión es el punto, no tanto la interpretación. Quedarse suspendido el “yo”, teniendo un registro. Ataraxia57 o impavidez frente al paisaje, neutralidad afectiva, no das pelota a las traducciones, a lo ilusorio. Uno apunta a un Propósito, a una dirección. ¡Nos guía el Propósito!
La ubicación mental es no dar pelota a la cosa fenoménica (mara58), tu sigues, sino te quedas en la memoria o en la representación, en el nivel intermedio, pero no logras eludir los mecanismos del "yo", ese es el gran punto. Los paisajes son traducciones, la primera regla es no poner allí la atención y la segunda regla es no ponerse a reconocer lo que está pasando, no puedes reflexionar de ese modo. ¡Sigue entrando en el No-pasa-nada! Interesa entrar a ese silencio, a esa nadidad. No lo vas a hacer por mecanismos sino que será por instantes.
Llega un momento en que sientes como un impacto y entras a la “nada”. No sabes si paso o no paso. La sensación de haber rozado algo o haber alcanzado una inspiración especial y las traducciones que han aparecido en algunos casos, no va por ahí, por el lado de las traducciones.
Queda muy poca memoria para rescatar lo ocurrido, así que es muy conveniente inmediatamente de terminada la experiencia anotar las representaciones que sean que surjan.
Otros comentarios:
Como referencia y punto de vista para nuestro estudio, tomamos de Silo los últimos capítulos de “Psicología IV” en su libro de “Apuntes de psicología” referidos al desplazamiento del yo, suspensión del yo y al acceso a los niveles profundos.
Describe allí los estados de trance que ocurren a partir de una interiorización del yo y su posterior desplazamiento y sustitución por otras entidades, señalando como estos pueden ser verificados en varios cultos como, el vudú; la macumba; técnicas indias como las de los yantras y mantrams; corrientes espiritas y el trance hipnótico.
Silo explica después que, es posible superar los desplazamientos o sustituciones del yo para llegar a producir una suspensión de la actividad del yo y posteriormente describe cómo históricamente encontramos procedimientos para buscar la suspensión del yo y el acceso a los niveles profundos, haciendo referencia a ciertas prácticas avanzadas del yoga y a la Oración del Corazón.
Refiriéndose ya al acceso a los niveles profundos, dice: “... es posible llegar a la situación mental de supresión del yo, no en la vida cotidiana, pero si en determinadas condiciones que parten de la suspensión del yo...”, aclarando mas adelante sobre este estado de supresión del yo: “...Continuar en la profundización de la suspensión hasta lograr el registro de «vacío», significa que nada debe aparecer como representación, ni como registro de sensaciones internas. No puede, ni debe, haber registro de esa situación mental.”59
Silo pone de relieve la importancia de una adecuada definición del Propósito como condición previa de la experiencia, al igual que contar con la energía necesaria que permita el desarrollo de la práctica de manera continua y sin interrupciones. Considera al Propósito como la dirección de todo el proceso, operando este copresentemente.
Es en este contexto que estudiamos los antecedentes de la Oración del Corazón en los textos que relatan los trabajos y experiencias de los Padres del Desierto y los monjes del Monte Athos, al igual

57 Ataraxia (del griego ἀταραξία, "ausencia de turbación"): tranquilidad, serenidad e imperturbabilidad y en el lenguaje común, también la sensación de indiferencia.
58 Se le llama “Mara” a la presencia oscura que intentó evitar que Siddharta Gautama alcanzara la iluminación.
59 Silo, Apuntes de psicología, op.cit., Pág. 301 ss.
que buscamos similitudes en otras prácticas como el Dhikr en el Islam, el Nembutsu en el Budismo Zen y el Japa en el Yoga.
En la revisión de “La Filocalia, de la oración de Jesús” encontramos que varios de los monjes dan cuenta de importantes experiencias que denotan su acceso a lo que Silo denomina como “niveles profundos”, describiendo con detalle condiciones, mecanismos y registros.
Por su parte, Silo en sus explicaciones de “el pedido” da claras indicaciones de un trabajo en la misma dirección, habilitando la posibilidad de una simple práctica cotidiana que pueda progresivamente ir ganando en profundidad.
En la parte final recogemos de diversas fuentes (La Filocalia, comentarios de Silo y experiencias personales), pautas que ayuden a trabajar y profundizar en esta práctica.
Así, fruto de lo visto, nos parece que la “Oración del Corazón” sí es un posible procedimiento de entrada en la búsqueda de contacto con lo Profundo, sobre todo para aquellos que reconozcan una componente “devocional” en su forma de acercamiento a esos espacios de la mente, atendiendo a su vez a la recomendación que Silo da en “El Pedido”: “....pero ¿a quién se pide? Según lo que creas será a tu dios interno, o a tu guía o a una imagen inspiradora y reconfortante”.
Por último, nos parece importante destacar que son en definitiva, el arraigo del Propósito y la afectividad comprometida en la búsqueda, las condiciones que, mas allá de procedimientos y prácticas, nos llevan a ese “contacto con lo Profundo de la mente humana, una profundidad insondable, en que el espacio es infinito y el tiempo eterno”.