2 ene 2013

Los parques de estudio y reflexion

Ver pdf sobre Los parques de estudio y reflexion del Siloismo

Si verdaderamente odias a tu enemigo, deberás reconciliarte con él

Una perspectiva de la no violencia basada en la propia necesidad de supervivencia mental, emocional y física.  Una somera descripción desde la Psicología del Nuevo Humanismo que insinúa su extensión al campo psicosocial. 

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..."Si verdaderamente odias a tu enemigo, deberás reconciliarte con él. Lo harás porque él te daña y te vence con esa violencia que dejas crecer en ti y te carcome. Deberás decidir quién gobierna de hecho tus acciones, y no podrás seguir termitiendo que tus enemigos dicten las condiciones en que vives. Lo harás también porque tu sentido de vida, querido con mucha más fuerza que tu odio, es incompatible con el resentimiento y la venganza. Y el primer paso para vencer a tu enemigo será hacer algo para que pierda el carácter de tal...."


Extracto de charla realizada en Parques de Estudio y Reflexión - La Reja, durante el encuentro estacional del 22 de septiembre 2012.  Organizada por La Comunidad (para el desarrollo humano).

Algunas dificultades en la espiritualidad (extracto)

Aparte de la Exposición en el III Simposio del Centro Mundial de Estudios Humanistas (CMEH), Un Humanismo para la Nueva Civilización, Sede Latinoamericana, Parques de Estudio y Reflexión  La Reja, 3 de Noviembre de 2012.


El Arq. Fernando A. García ha colaborado con el CMEH con “Occidente y los derechos humanos” (Perspectivas Humanistas, Anuario 1996, CMEH), “Humanism in India” (2009), “A una nueva civilización, una nueva espiritualidad” II Simposio CMEH, 2010), y “La imagen en la experiencia espiritual: el guía interno” (CEHBA, 2012).

http://fernandoagarcia.blogspot.com.ar/2012/11/algunas-dificultades-de-la.html

1.     La espiritualidad esporádica “en grageas”; frente a un modo espiritual integral de vivir. Las consecuencias que se derivan de una o otra posición son proporcionales al grado de compromiso vital con la espiritualidad.
2.     La espiritualidad “consumista”, que devora ávidamente “novedades” espirituales saltando de una a otra (aun dentro de una misma forma de espiritualidad), pero sin profundizar con permanencia en ninguna de ellas.
3.     La espiritualidad “privada”, como práctica estrictamente individual, sin comunicación con otros; frente a la espiritualidad como actividad también social con otros y para otros.
4.     La espiritualidad “caracol”, como fuga frente al mundo o frente a los conflictos de la propia situación existencial; frente a la que transforma el mundo y la propia vida.
5.     La espiritualidad “vieja”, que se disfraza de “nueva”, y con sus cambios de forma no cambia la sustancia de fondo; frente a una nueva espiritualidad para un nuevo mundo.
6.     La espiritualidad “conservadora” (y a veces fundamentalista), como regreso a un pasado idealizado, como repliegue y defensa ante el presente conflictivo, no como su superación y salto transformador a un futuro querido.
7.     La espiritualidad “oscurantista”, que opone la razón a la fe; opuesta a la que las reconcilia, poniéndolas al servicio de la vida.
8.     La espiritualidad “recreativa”, como forma de ocio, como actividad para el entretenimiento y la diversión; frente a la del compromiso social y personal.
9.     La espiritualidad “comercial” como un “recibir” en que todo gira alrededor del propio beneficio y termina en uno mismo; frente a la del “dar” desprendidamente en ayuda a otros.
10.  La espiritualidad “espectáculo” que se deslumbra con las vistosidades, que necesita escenarios y coreografías; frente a aquella humilde y de bajo perfil, que atiende a lo fundamental de la experiencia.
11.  La espiritualidad “diluida”, superficial y de consumo masivo; frente a la espiritualidad profunda que va a la raíz de la condición existencial humana.
12.  La espiritualidad “terapéutica”, como vano remiendo de una vida incoherente y contradictoria; frente a la espiritualidad como conversión del sentido de vida.
13.  La espiritualidad “sanadora”, como medicina alternativa para el cuerpo; frente la espiritualidad como tal.
14.  La espiritualidad “simuladora”, que disfraza otros intereses; frente a la genuina espiritualidad sin hipocresías ni dobleces.
15.  La espiritualidad “hedonista”, que se orienta según el placer que se obtiene de ella; frente al crecimiento espiritual, que no siempre y necesariamente es sinónimo de placer.
16.  La espiritualidad “turística”, que se orienta según los lugares, paisajes y escenarios en que se practica; frente a la que se practica siempre y sin importar dónde.
17.  La espiritualidad “ritual”, que deposita el valor en los ritos, observancias y actividades externas, pero sin mayores consecuencias internas; frente a la de un sentir y significado profundos que ponen al rito y la formalidad como secundarios.
18.  La espiritualidad “mágica”, como “fetiche” o “talismán” mágico, para obtener lo que se quiere sin hacer por ello y sin cuestionar los propios deseos; frente a la que no rehúye de la acción en el mundo y eleva el deseo.
19.  La espiritualidad “cosmética”, para embellecer y decorar la propia vida con un toque de espiritualidad (sobre todo si es exótica y de moda); frente a la espiritualidad de fondo que no se mira al espejo de la vanidad.
20.  La espiritualidad “de lo secundario”, que pone un énfasis desproporcionado en aspectos menores e irrelevantes; frente a la espiritualidad que atiende a lo primario, esencial y sustantivo.
21.  La espiritualidad “declamativa”, que se complace en hablar de dioses y divinidades, pero que no practica proporcionalmente para acercarse a aquello que declama.
22.  La espiritualidad “dialéctica”, que se usa como arma arrojadiza para agredir y discriminar a otros, y así autoafirmarse por contraste con ellos; frente a la que crea puentes de unión y reconciliación.
23.  La espiritualidad “encapsulada”, encerrada en sí misma y sus asuntos, mientras permanece indiferente al sufrimiento de quienes no comulgan con la misma; frente a la que se abre al mundo y abraza compasivamente a todos.
24.  La espiritualidad “supernova”, que agranda su propio “yo” (brillando mientras colapsa); frente a la espiritualidad que trasciende la propia personalidad. 

Las mencionadas y otras más no se refieren a las formas de espiritualidad existentes, sino a las actitudes con que cualquiera de ellas se experimenta y practica.

1 ene 2013

Creencias y mitos en épocas de derrumbe social


Publicado el 13/12/2012 en TV Parque Aldana
Conferencia dada por Juan Espinosa sobre "Creencias y mitos en epocas de derrumbe social" en el 3° Simposio Internacional "Un Nuevo Humanismo para una Nueva Civilizacion" organizado per el Centro Mundial de Estudios Humanistas entre el 2 y el 4 de noviembre de 2012 en el Parque de Estudio y Reflexion de Attigliano

29 dic 2012

Donde está tu mente, ahi está tu energía

Charla acerca de la R.I., tocando los siguientes temas: Los Principios, Contradiccion es diferente de inconveniente, Trabajo con la energía y la Fuerza, Objetivo e indicadores del trabajo con la Fuerza, Imposición de manos, El pedido y La atención.

"Nosotros notamos en el cuerpo humano, diferentes concentraciones materiales. Estas concentraciones, a las cuales nosotros llamamos centros, son muy ricas en energía. Estos centros controlan las actividades del cuerpo humano.  Cuando un centro trabaja con más energía que otros, en los otros escasea la energía. Algunas veces, un centro trabaja en una dirección opuesta que la de otro. Demos un ejemplo: a mí me gustaría ahora correr; pero por otro lado, encuentro muy interesante el caminar contigo. Dentro de mí, se han creado direcciones opuestas, porque estoy lanzado hacia diferentes objetos. Los movimientos de estos centros tienen que ver con la movilización energética. Yo no experimento unidad interna, sino que experimento división interna.

Supongamos que yo puedo hacer desaparecer mi cuerpo quedando solo un conglomerado de energía. Entonces una parte de la energía se irá a la calle y la otra parte se irá en otra dirección. Supongamos que nosotros llamamos alma a esta energía, y que esta alma mía está llena de trenes en direcciones opuestas. Entonces, si yo quiero, esa energía se dispara en diferentes direcciones, de tal manera que nosotros no podemos hablar de inmortalidad o cosa similar. A la disolución del cuerpo le correspondería la disolución de la energía. Mientras mi cuerpo sirve como centro de gravedad a esa energía, esa energía permanece unida. Pero si yo quito el cuerpo, esa energía se disipará. Cuando nosotros hablamos del centro de gravedad, nosotros hablamos de cierta forma que nos permite armonizar esa energía y hacerla ir hacia una dirección central, no hacia fuera. Si yo fuera un hombre practicante de una religión externa, todas mis tendencias se dirigirán hacia Dios, el cielo y cosas externas. Si quito mi cuerpo, la energía también se irá en esas direcciones; Nosotros no tenemos unidad interna, nosotros no tenemos un centro de gravedad.

20 dic 2012

Acerca del poder energético del acto moral

Si la unidad interna es necesaria para dirigir La Fuerza hacia otros estados mentales, se hecho justifica el esfuerzo por superar la contradicción y sería un fundamento de la acción, lejándonos de la justificación de la acción desde una moral o una mirada externa.
Efectivamente y ese es el tema más importante. Ese hecho justifica el esfuerzo para superar la contradicción interna. Si a esto se lo entiende cabalmente, acompañando la vida con ese sistema de registro, ya no es necesario apelar a una “moral lejana” sino al crecimiento de la dirección de la Fuerza. Y esto no queda ahí, porque tal postura mental en pensamientos, afectos y acciones, sale de uno y llega a los demás en la búsqueda de un “mundo” que supere las contradicciones
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15 dic 2012

Recopilaciones sobre el alma, el doble. el centro de gravidad y el espiritu


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La violencia más sutil,  que genera la muerte del espíritu, es la que no necesita utilizar ni cercos ni guardianes, es aquella que induce al oprimido a  creer en la lisonja y en las bellas falsedades del  opresor, y  a hacerse su cómplice…
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Los "centros" en el hombre, han sido explicados como áreas del sistema nervioso en donde se localizan funciones. Cada centro, además de su localización nerviosa, tiene relación con distintas glándulas. Las partes y subpartes de los centros, han sido presentados como localizaciones más precisas y como niveles distintos de energía nerviosa.

Por otra parte, se ha visto que la acción de los centros se manifiesta en los plexos nerviosos, de una manera que puede experimentarse sin mayores dificultades. Los centros han sido observados como recolectores, transformado­res y distribuidores del tipo de energía definida en general, como "energía psicobiológica " o más simplemente " energía vital ".
Pese a la simplicidad de todas esas explicaciones, ellas han tenido eficacia al sintetizar en un cuadro general el complejísimo trabajo de la energía en el ser humano, que al recorrerlo, va produciendo manifestaciones tan alejadas entre sí como puede ser el acto del reflejo y la sensación de comprensión intelectual.
Interesa ahora completar el esquema, dándole mayor extensión, no mayor precisión de detalle.

Conocemos (y podemos determinar experimentalmente), la existen­cia de un campo de energía que rodea a todo ser vivo y que circu­la en torno a él como si el cuerpo con respecto al campo, fuera su "centro de gravedad”. La amplitud del campo es variable y puede de­tectarse su acción a varios centímetros de distancia de la piel.
El campo posee características electromagnéticas débiles pero ello no permite inferir que su naturaleza sea electromagnética. Tampoco puede confundirse a este campo con la radiación infrarroja producto del metabolismo de la acción calórica del ser vivo.
Cada célula está rodeada, del mismo modo, por su campo. Ciertas agrupaciones de tejidos multiplican el efecto del campo tal es el caso de los plexos nerviosos entorno a los cuales se organizan vórti­ces de energía. Existen, por lo menos, dos tipos de pasaje de energía en un cuerpo organizado: la circulación externa a él y la que se desplaza de vórtice en vórtice. Cada plexo, ya en particular, reproduce el esquema por cuanto la energía se desplaza en torno a él y porque también se desplaza internamente. Y así, en el caso de la célula, aparece el mismo sistema.

Las acciones entre cuerpo y campo son reciprocas y cualquier modificación en uno provoca una alteración concomitante en el otro. La energía de campo puede sobrecargar o eludir plexos. En tales casos, se producen disfunciones corporales.
Puede restablecerse la circulación normal, por acción en cualquie­ra de los términos, pero según se elija uno u otro se dará lugar a dos tipos distintos de "medicina " . Comentaremos como digresión que la Acupuntura, por ejemplo, es un tipo de " medicina " superficialmente corporal, pero que su acción es de campo y que la an­tigua taumaturgia fue " medicina " estrictamente de campo.
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tomado de: http://misticasiloista.blogspot.ca/p/recopilacion-sobre-alma-doble-centro-de.html

2 dic 2012

Sentimiento religioso y ateismo

El Sentimiento Religioso se expresa, se manifiesta, tomando la materia prima que el ser humano encuentra en su medio; que se encuentra en su medio geográfico, y la materia prima que existe también en su medio cultural. Son diferentes en general, las expresiones religiosas de las zonas boscosas, que de las zonas montañosas, que de las zonas desérticas.
Y sobre este punto de las expresiones religiosas, han existido también numerosos prejuicios. Los mayores prejuicios, casi siempre, están del lado de aquellos que arman las teorías. Por eso es que los que han armado teorías, en general, acerca de las religiones comparadas, han colocado a las religiones alejadas a ellos, como especie de antepasados, como especie de pasos previos que da el ser humano en su balbuceo hasta llegar a ellos. Es decir: así como el hombre se considera rey de la Creación, también un armador de teorías de religiones comparadas, considera que todas las otras adolecen de un cierto grado de primitivismo, hasta que finalmente toman la buena senda y llegan a la religión a la cual nuestro amigo adhiere. Por ejemplo, los occidentales, sin preguntárselo mucho, en general admiten que el monoteísmo es una concepción mucho más desarrollada y mucho más avanzada que el politeísmo, por ejemplo. A ellos les da la impresión de que está mejor un director de empresa que varios!. Y entonces hacen ahí una cantidad de equilibrios históricos para mostrar como las más antiguas religiones parten del politeísmo. Ustedes saben que en realidad, los más primitivos balbuceos religiosos se refieren a una entidad, y según las zonas. En otros casos son varias entidades. Y así va sucediendo con muchas creencias que se tienen en torno a las expresiones religiosas.
Es cierto, el medio físico es la materia prima de que se nutre la conciencia para elaborar sus respuestas, y en ese caso toma los elementos de la naturaleza. Si el medio es de un modo o de otro, las formas que van a tomar sus dioses serán diferentes. Habrá dioses de un modo, dioses de otro, dioses pequeños, dioses grandes, habrá dioses de un lugar, dioses de todos los lugares, habrá dioses desconocidos... Y bueno, ¿qué problema tenemos con esto de las distintas formas que asumen los dioses, y qué problema tenemos con esto
de las explicaciones que se dan en torno a los dioses? Lo más interesante es el registro del Sentimiento Religioso que, tomando cualquier materia prima, la metaboliza, la transforma, y luego la convierte en una forma divina, o en otra forma.
También el ateo trata de canalizar el Sentimiento Religioso, ya que no hay otra vida, en una dirección más o menos interesante que le de todas formas, sentido a la vida. Y hay quienes le ponen a esto tal fervor y tal mística, que desde luego vuelcan gran fuerza en el mundo. Así pues, ¿qué problema hay con que una persona crea en determinadas formas de los dioses, crea en otra forma de los dioses, o por último, no crea en los dioses? Desde el punto de vista del registro importa el Sentimiento Religioso que impulsa a la vida en la búsqueda de una dirección. Por consiguiente, creer o no creer en Dios, creer o no creer en la divinidad, no quita ni pone nada en torno al registro del Sentimiento Religioso.
Las gentes suelen discutir mucho entre ellas tratando unos de imponer a otros sus paisajes, sus paisajes internos. Los dioses deben ser de un modo o deben de ser de otro modo, y la inmortalidad, hay que ver! ¿Qué tal un paraíso módico? (Risas) ¿Qué tal otro tipo de paraíso? Parece que el mío es mejor que el otro (Risas) y ahí andan unos tratando de convertir a otros, y hay otros también que quieren poner en el paraíso, por decreto, una especie de cartel que diga algo así como "Rematado" es decir, "cerrado el paraíso de ahora
en adelante" (Risas) Estas discusiones un tanto peregrinas, no tienen tanto que ver con los registros sino más bien con otro tipo de intereses, de esas pequeñeces que pasan rápido.
Ayer decretaron la muerte de Dios, Dios apareció por otro lado. Las civilizaciones primitivas, claro, eran crédulas, pero... en estas épocas, mi amigo! (Risas) Sí, claro, pero los hijos de estos señores de estas épocas, es decir, los más modernos, andan por ahí buscando otras cosas. De manera que este primitivismo evolucionista, está sufriendo ciertos problemas.
No es pertinente la discusión en torno a la unidad, la multiplicidad de Dios o de los dioses, y en torno a las formas con que los dioses se presentan. Si es pertinente en cambio, la experiencia de este sentimiento que impulsa al ser humano en una dirección de búsqueda.
El ser humano quiere eternidad. El ser humano aspira a la perfección. Lo va resolviendo a su modo, pero sin duda que está fuertemente impulsado en esa dirección. Esto nos lleva al problema de la experiencia, más que al problema de la explicación en torno a estas formas un tanto externas con que se expresa el Sentimiento Religioso
(Extractos de: Silo, Canarias 1978)