16 nov 2016

4 puntos a considerar en el momento actual*



 1.      La crisis actual es la crisis de Occidente

Hace un par de décadas, muchos se sorprendieron por un hecho impensable: la caída de la ex Unión Soviética. De pronto el mundo ya no era dual, decían los bien pensantes del momento: Occidente, con su sistema capitalista, de libre mercado e individualista, había ganado la carrera y al parecer se erguía como única opción del orden social. Algunos, más atrevidos y con menos visión de proceso, clamaban “el fin de la historia”. Este sistema era adoptado por sociedades muy dispares, como China e India, avanzando éstos en sus propios proyectos regionalistas, pero adoptando el signo del monetarismo despiadado, intentando levantar su producción e influencia a nivel mundial.

Cada vez que en las filas humanistas se mencionaba: “ahora falta que se caiga la otra mitad del mundo”, se nos miraba de reojo, como ingenuos y, en el mejor de los casos, mal informados. Estas fueron las palabras de Silo (2005) en El Parque la Reja:
“Cuando hace muchos años anunciábamos la caída de un sistema, muchos se burlaban de lo que para ellos era imposible. Medio mundo, medio sistema supuestamente monolítico, se derrumbó.
Pero aquel mundo que cayó lo hizo sin violencia y mostró las cosas buenas que existían en la gente. Es más, antes de desaparecer, desde aquel mundo se propició el desarme y se comenzó a trabajar seriamente por la paz. Y no hubo ningún Apocalipsis. En medio planeta se derrumbó el sistema y aparte de las penurias económicas y la reorganización de las estructuras que padecieron las poblaciones, no hubo tragedias, ni persecuciones, ni genocidios. ¿Cómo ocurrirá la caída en la otra mitad del mundo? Que la respuesta al clamor de los pueblos sea traducida con bondad, sea traducida en la dirección de superar el dolor y el sufrimiento.”1
Así que el tema planteado no era si Occidente se cae o no, sino ¿cómo va a caer? ¿Será sin violencia, integrando la voluntad de los pueblos a vivir en paz y dignidad? ¿O será de forma violenta, lanzando a la humanidad en un oscuro capítulo tal como ha sucedido con otras caídas hace ya un par de milenios?

Observamos la acelerada descomposición de los estamentos sociales, políticos y económicos de USA y Europa, vagando de crisis en crisis, parchando situaciones que no tienen forma de arreglarse, tratando de operar a ciegas, desconociendo los procesos psicosociales que están en marcha, desconociendo las culturas, las etnias, las generaciones, a espaldas de la gente, tratando de que el costo de sus desquiciadas operaciones financieras sean absorbidas por capas poblacionales cada vez más desamparadas y empobrecidas.




1 Inauguración del Parque Latinoamericano. La Reja, 7 de mayo de 2005. http://www.silo.net/LaReja2005-­‐ 05-­‐07es.php.

No consideramos necesario ahondar en el análisis de esta crisis, conocida por todos. Sí quisiéramos hablar de otro fracaso, un fracaso más profundo y por eso más interesante, ya que de asumirse, podría sentar las bases de esa otra forma de producir los cambios necesarios para este momento. Hablamos de la crisis “psicosocial”, de eso que está en la base de la sociedad, que hoy muy bien se puede resumir en la total pérdida de creencias en el sistema operante, en sus representantes y sus esquemas inhumanos. La gente, lanzada a este vacío social, está buscando nuevos paradigmas, formulando y acordando la noción de lo que no se quiere, antes de plantear soluciones y nuevas formas.

Allí en el fondo de la conciencia colectiva se debate el ser humano entre la violencia y la necesidad de la no-­‐violencia, entre el individualismo y la necesidad de un nuevo tejido social, entre el bienestar de unos pocos a costa de la mayoría y la necesidad de una sociedad solidaria y justa, entre la destrucción de nuestro medio ambiente y la necesidad de un sistema sustentable basado en la conciencia ecológica que fuertemente se abre paso en las nuevas generaciones. Es un debate profundo, sincero y dirigido al fondo de nuestras creencias y formas sociales básicas. Se está formando la conciencia de la no-­‐violencia. ¿Será esto suficiente para contrarrestar el afán de violencia enloquecido sustentado por los grandes poderes y el capital financiero?

Ojala no sea demasiado tarde. Lo que está claro es que es demasiado tarde para emprender soluciones parciales y cosméticas, la situación actual no tiene solución, es necesario un cambio profundo en la conciencia humana para pasar a otro momento histórico.2


2.  La interacción cultural


Querámoslo o no, esta ola de protesta popular, este movimiento social que ha ido tomando fuerza en toda latitud y cultura, comenzó en el norte de África, en las repúblicas del nacionalismo pan-­‐ árabe. Tunes y Egipto se vieron sorprendidos por un gran movimiento ciudadano pidiendo cambios totales y, por sobre todo, la renuncia de los líderes políticos anquilosados en décadas de poder y corrupción, actuando a espaldas del pueblo y en favor de los intereses del paraestado que se estaba formando. Estas protestas tuvieron un signo muy positivo, sobre todo por la búsqueda de acciones no violentas que tuvieran la fuerza suficiente para lograr el objetivo planteado: cambiarlo todo. Este lema es muy conocido a los que vivieron las jornadas de mayo del 68 en Roma, París, y posteriormente en USA.

Pero hay que también reconocer allí que esas jornadas comenzaron no en Europa o América, sino en la Universidad del Cairo, allá a finales de la década del 60. Esta ola ha ido tomando fuerza y se ha diversificado en muchos puntos del planeta, utilizando conflictos muy variados: a veces el descontento económico, a veces la represión cultural y la discriminación, a veces la educación,



2Ver Anexo I, Documento del Movimiento Humanista, Sexta Carta, en Cartas a mis Amigos: Silo, Obras Completas Volumen I. Buenos Aires, Plaza y Valdés, 2004.

siempre con un leitmotiv de cambio total, de vacío al poder y de búsqueda de nuevas formas de democracia directa y participativa. Ha sido por otro lado notable en algunos de estos países la “buena” actuación del poder militar, virando ya no a favor de los intereses del poder establecido o del poder económico, sino más bien en franca protección del movimiento social y de la población.3


3.  El rechazo a la manipulación como elemento clave de la protesta


Sean quien sean los que se están debatiendo, sean los indignados, o los estudiantes planteando sus justos anhelos, o la población frente a un gobierno que se perpetúa año tras año, hay un mensaje de fondo que se va expresando con cada vez más fuerza: no más manipulación, sea de los gobiernos, o los medios de prensa, o del sistema financiero mentiroso con sus cifras y tasas, o de los políticos de turno que prometen y nunca cumplen con eso que dicen. La población va tomando conciencia de la encerrona a la que se los está llevando, haciéndoles pagar los costos de políticas mal intencionadas e inhumanas, ya sean los costos económicos de la irresponsabilidad de unos pocos, o sean los costos en vida del afán de ganar influencia y materias primas en territorios distantes, o sean los costos de los fundamentalismos religiosos tanto de occidente como de oriente que algunos están azuzando.

No más manipulación, sino democracia directa y participativa. No más mentiras en las iglesias y congregaciones; no más mentiras en la familia, en la pareja, en el trabajo, en la empresa y en la sociedad. Poco a poco se va comprendiendo que este sistema violento e inhumano se sustenta en la mentira, mentira que está justificada por el deseo de los falsos triunfadores en un sistema en crisis y decadente.

Violencia, deseo y mentiras… ¡no más de eso!… grita con un fuerte clamor la población y las distintas culturas y generaciones unidos en este movimiento social mundial.


4.  Una nueva espiritualidad se abre paso


No podemos dejar de hablar, aunque no termine de quedar claro en este momento, de una Nueva Espiritualidad que se está abriendo paso. La espiritualidad es un gran tema, tiene mucha fuerza, y cuando se pone en marcha lo hace al comienzo muy lentamente, de forma casi imperceptible.

Pero si callamos nuestra mente, si escuchamos al sentir de nuestro corazón, veremos que de forma difusa y vaporosa hay allí también un gran clamor, una búsqueda que por ahora se expresa por el rechazo a las viejas formas espirituales, al rechazo a los dogmas, a las imposiciones, a los ritos vacíos de significado y sentimientos.




3 Ver Anexo II, Octava Carta, en Cartas a mis Amigos: Silo, Obras Completas Volumen I. Buenos Aires, Plaza y Valdés, 2004.

Esta espiritualidad está en el fondo de nuestro corazón, y seguramente el tema de lo divino, buscará su expresión desde el fondo de la conciencia y de la mente.
Esta nueva espiritualidad clama el principio de tratar a los demás como se quiere ser tratado y el derecho a la experiencia de lo sagrado y de lo profundo.

Pidamos desde el fondo de nuestro ser para que los cambios que se anticipan sean acompañados de bondad y sabiduría.
---------
*Bruno Pezzuto, Maru Mansilla, Gloria Morrison, Marcos Aviñó, Suzanne Gepp, Adolfo Carpio Centro de Estudios, Parque de Estudio y Reflexión Arica
Arica, Chile, 20 de julio de 2011

5 nov 2016

El Auto Psicoanalisis




Ahora usted ya sabe cómo relajarse, ha aprendido a crear imágenes visuales para comunicarse con su cuerpo y conoce muchas cosas acerca del posible tratamiento físico y energético del cáncer. Tal vez haya descubierto en sí mismo alguno de los factores psicológicos que hemos subrayado y se habrá propuesto deshacer esos hábitos perjudiciales.

Por último, le voy a explicar un sencillo método de autopsicoanálisis. Es muy elemental pero de enorme alcance para cualquiera que desee adentrarse en el autoconocimiento. Puede practicarlo independientemente de que esté pasando por un proceso patológico o no. Es una manera de vivir una existencia más profunda y más equilibrada. En suma, le será muy útil y por eso se lo enseño.

Un nuevo estado de conciencia. A partir de ahora su vida será para usted mucho más que existir. A partir de estos momentos descubrirá la posibilidad de un nuevo estado más lúcido, más brillante, más consciente y más gratificante que el que ha formado parte de su vida hasta hoy. Es tan fácil como darse cuenta que usted está aquí, ahora. Si, usted está aquí, en estos precisos instantes, leyendo esta página web. ¿Puede sentirse a sí mismo leyendo?. Este nuevo estado de conciencia es un darse cuenta de que está aquí, que está usted vivo, que maneja su cuerpo y su vida. ¿Lo ha captado?. Detenga el curso de sus pensamientos y obsérvese a sí mismo. Usted está aquí. Cuando lea, siéntase a usted mismo leyendo. Cuando camine o hable, siéntase y obsérvese a sí mismo en escena. En todas las situaciones de su vida, serias o cómicas, movidas o tranquilas, siempre obsérvese y siéntase a usted mismo. Debe sentir intensamente que está aquí y lo que está haciendo. No se trata de pensar, sino de darse cuenta, ser consciente, tener la sensación viva y clara de uno mismo haciendo lo que esté haciendo. ¿Ahora si lo ha comprendido?. Observe que éste es un estado nuevo, más limpio, claro, feliz, silencioso y armónico. Usted existe, vive y se da cuenta de ello. Si no ha captado todavía lo que quiero decir, no se preocupe, relájese, no se esfuerce más. En otro momento lo descubrirá. Si se ha dado cuenta de ello y lo acaba de experimentar también sabrá que acaba de hacer un descubrimiento sorprendente. Verá que no puede mantener ese estado de serena lucidez mucho tiempo. No importa. Pero puede volver a situarse en él muchas veces más, cuando lo recuerde. Cuantas más veces, mejor.

Este es el estado psicológico inicial que deberá tener al realizar la práctica elemental del auto-psicoanálisis. Para decirlo de otra forma: ordinariamente capta usted el mundo exterior a través de los sentidos y también algo de su mundo interior. En el nuevo estado de lucidez que le he sugerido también capta usted el mundo exterior e interior, pero al mismo tiempo se sientes a usted mismo, presente y vivo en el lugar donde esté.

El auto-psicoanálisis sirve para conocerse mejor, para arrojar luz sobre nuestro casi infinito mundo interior y para posibilitar la resolución de conflictos que, incluso, pueden ser la base de una dolencia física.

COMENZAMOS...

Como ya sabrá relajar su cuerpo, se sentará cómodamente en un sillón y experimentará voluntariamente ese estado de conciencia lúcida que acabo de describir. Con los ojos cerrados se convertirá en un observador de su propia mente.

Al estar tranquilo se dará cuenta que en su mente hay una gran actividad. Pero ahora la está usted viendo como si de una película se tratase. Se dará cuenta que nuestros pensamientos siguen su curso por sí mismos. A veces hasta nos parece pretencioso suponer que los seres humanos pensamos voluntariamente. ¿Le parece una barbaridad?. Excepto en los pocos caso en que dirigimos el pensamiento en alguna dirección muy definida, más bien somos pensados. El pensamiento es una radio-televisión que nunca podemos apagar. Lo experimentamos desagradablemente cuando estamos preocupados y nos angustiamos tratando de encontrar el botón que desconecte el aparato. Queremos dormir y nuestros pensamientos no nos dejan.

Observe un hecho curioso. Cuando a nuestra mente llega un pensamiento agradable nos expresamos así: "... estoy pensando que...". Ahora bien, si aparece un pensamiento desagradable ya no nos lo atribuimos; más bien decimos: "...¡que cosas me vienen a la cabeza!...". ¿Qué curioso, verdad?.

Y ahora usted, tranquilamente relajado, se ha convertido en un espectador, mirando curioso la pantalla de su mente. Sus pensamientos pasan en procesión, uno detrás de otro, encadenándose, asociándose, atrayéndose unos a otros en una casi surrealista película continua.

Lo importante es que se dé plena cuenta que usted puede observar su mente. Que puede convertirte en un espectador imparcial porque usted y sus pensamientos son dos cosas bien diferentes.

La táctica principal del auto-psicoanálisis estriba en ver sin juzgar. No importa cuan extraños, feos o bonitos sean sus pensamientos. No debe rechazarlos, ni aceptarlos, ni juzgarlos. Sólo observarlos. No es esencialmente difícil, a pesar del hábito contrario. Normalmente estamos acostumbrados a irnos detrás de ciertos pensamientos que captan nuestra atención. Si descubre usted que su atención se ha ido con un pensamiento, vuelva a separarse de él y deje que siga su curso. Detrás de ese vendrá otro y otro y otro. Le sorprenderá la cantidad de ideas "geniales" o de cosas "importantes" para hacer que le vienen a la mente durante esta práctica. ¡No caiga en la trampa!. No les haga caso. Deje que sigan su curso sin que su atención se meta dentro de ellos.

Así que la práctica básica del Auto-Psicoanálisis consiste únicamente en observar su propia mente, pero separado de ella. ¿Curioso, no?. Dirá: ¿y qué se espera conseguir con esto aparte de pasar el rato?. Algo muy simple y a la vez extraordinario. Con la práctica diaria (le sugeiero dedicar a esto al menos 15 minutos, que no es mucho) multitud de pensamientos e ideas relacionadas con sus conflictos íntimos (temores, situaciones mal digeridas, rencores y un largo etcétera) pasarán por la pantalla de su mente. Tendrá usted tendencia a rechazarlos, a no querer verlos... pero ahora es usted un espectador imparcial.

Se encuentra en un estado psicológico nuevo y diferente. Areas de su propio cerebro que nunca había utilizado están activas, nuevas conexiones neuronales entran en actividad. Si no trata de usar su pensamiento ordinario, si no juzga, no se involucra o no trata de huir de los pensamientos y escenas que su mente evoca, una parte hasta ahora desconocida de usted mismo se encargará de deshacer esos nudos que tanto daño pueden hacerle al condicionar toda su vida. Basta que observe y confíe.

No me invento nada, no son elucubraciones filosóficas o teóricas. Carl Gustav Jung, uno de los más insignes exploradores del mundo psíquico, observó que existían ciertas "partes superiores de la psiquis" que constantemente tratan de organizar, armonizar y transmitir información útil a las "partes inferiores", incluido el cuerpo. Tienen cierta oportunidad de hacerlo en los sueños, a los que prestamos, generalmente, una ínfima atención. Las posibilidades mejoran cuando aprendemos a relajar el cuerpo y la mente. Las expectativas son magníficas cuando iniciamos la práctica del Auto-Psicoanálisis.

¿Quiere intentarlo?. Entonces propóngase realizar este sencillo ejercicio todos los días, un mínimo de 15 minutos.
Esta práctica simple de Auto-Psicoanálisis consiste en:

1) Relajar el cuerpo.
2) Adquirir un estado psicológico lúcido.
3) Convertirse en espectador de la propia actividad mental. Observar todos los pensamientos, recuerdos, ideas, imágenes... conforme van surgiendo en la pantalla de la mente.
4) En ningún caso juzgar, rechazar, huir o implicarse en ninguno de esos pensamientos que van apareciendo. Mantener la actitud de observar.
5) La comprensión de esas escenas va apareciendo por sí misma. Los nudos se van deshaciendo. El equilibrio físico y psíquico es cada vez más profundo. No hay que pensar, sólo observar (ese observador es la parte más real de nosotros).

Ahora ya sabe todo lo que necesita.

Y recuerde: Si NO LO TIENE CLARO, NO LO HAGA. Si lo entiende, adelante. En esta aventura de su vida: PONGA EN PRACTICA SOLO AQUELLO QUE SIENTA Y NO SE PREOCUPES POR NADA. En cuanto a la curación del cuerpo es verdad que por diferentes caminos se puede llegar a Roma.

Tomado de:

http://cancer-apuestaporlavida.blogspot.ca/2008/02/el-auto-psicoanalisis.html

10 sept 2016

Cuando pongo a mi conciencia mecánica en silencio

Cuando nosotros hablamos de trascendencia hablamos de aquello que continúa aún cuando, estos fenómenos de percepción y de conciencia mecánica desaparezcan, ¿es posible que la conciencia mecánica quede en silencio y sin embargo algo del ser humano continúe?, eso es lo que creemos muchos de nosotros, otros no lo creen, algunos tendrán experiencia y esa experiencia no será fácil de trasmitir, será fácil de trasmitir algunas técnicas menores que le permitan a uno comprender como cuando deja en silencio su conciencia mecánica, muy en silencio, cuando se apaga la conciencia mecánica, uno experimenta el surgimiento de una entidad distinta, diferente, otra entidad que no es esta que piensa, que recuerda, que imagina, que percibe…Si, hay técnicas menores que nos permiten aquietar la conciencia y experimentar un llamado interno diferente al que hace nuestra conciencia mecánica con sus ruidos, sus temores, sus proyectos, sus percepciones, sus recuerdos, diferente si, esto es posible. Es posible escuchar una entidad interna, de más fuerza, de más voz, de más llamado, cuando pongo a mi conciencia mecánica en silencio.

(Extracto de :Silo: EL SENTIDO DE LA VIDA Y LA TRASCENDENCIA. 1980)

6 sept 2016

El Camino

“Si crees que tu vida termina con la muerte, lo que piensas, sientes y haces no tiene sentido. Todo concluye en la incoherencia, en la desintegración”.
   
“Si crees que tu vida no termina con la muerte, debe coincidir lo que piensas con lo que sientes y con lo que haces. Todo debe avanzar hacia la coherencia, hacia la unidad”.
  
  “Si eres indiferente al dolor y el sufrimiento de los demás, toda ayuda que pidas no encontrará justificación”.
    
  “Si no eres indiferente al dolor y sufrimiento de los demás, debes hacer que coincida lo que sientas con lo que pienses y hagas para ayudar a otros”.
    
“Aprende a tratar a los demás, del modo en que quieres ser tratado”.
   
 “Aprende a superar el dolor y el sufrimiento en ti, en tu prójimo y en la sociedad humana”.
    
  “Aprende a resistir la violencia que hay en ti y fuera de ti”.
    
  “Aprende a reconocer los signos de lo Sagrado en ti y fuera de ti”.
   
  “No dejes pasar tu vida sin preguntarte: ´¿quién soy?´”

  “No dejes pasar tu vida sin preguntarte: ‘¿hacia dónde voy?’”
  “No dejes pasar un día sin responderte quién eres”.
  “No dejes pasar un día sin responderte hacia dónde vas”.
  “No dejes pasar una gran alegría sin agradecer en tu interior”.
  “No dejes pasar una gran tristeza sin reclamar en tu interior aquella alegría que quedó ´guardada´”.
  “No imagines que estás solo en tu pueblo, en tu ciudad, en la Tierra y en los infinitos mundos”.
“No imagines que estás encadenado a este tiempo y a este espacio”.
“No imagines que en tu muerte se eterniza la soledad”.
Tomado de: El Mensaje de Silo

La Experiencia


Oficio
Se realiza a pedido de un conjunto de personas.

Oficiante: Mi mente está inquieta.
Conjunto: Mi mente está inquieta.
Oficiante: Mi corazón sobresaltado.
Conjunto: Mi corazón sobresaltado.
Oficiante: Mi cuerpo tenso.
Conjunto: Mi cuerpo tenso.
Oficiante: Aflojo mi cuerpo, mi corazón y mi mente.
Conjunto: Aflojo mi cuerpo, mi corazón y mi mente.
En lo posible, los concurrentes están sentados. El Auxiliar se para y cita un Principio o pensamiento de La Mirada Interna de acuerdo a las circunstancias, invitando a la meditación sobre el mismo. Pasan unos minutos y finalmente el Oficiante de pie, lee lentamente las frases siguientes, deteniéndose en cada una de ellas.
Oficiante: Relaja plenamente tu cuerpo y aquieta la mente...
Entonces, imagina una esfera transparente y luminosa que bajando hasta ti, termina por alojarse en tu corazón...
Reconocerás que la esfera comienza a transformarse en una sensación expansiva dentro de tu pecho...
La sensación de la esfera se expande desde tu corazón hacia afuera del cuerpo, mientras amplías tu respiración...
En tus manos y el resto del cuerpo tendrás nuevas sensaciones. ..
Percibirás ondulaciones progresivas y brotarán emociones y recuerdos positivos...
Deja que se produzca el pasaje de la Fuerza libremente. Esa Fuerza que da energía a tu cuerpo y mente...
Deja que la Fuerza se manifieste en ti...
Trata de ver su luz adentro de tus ojos y no impidas que ella obre por sí sola...
Siente la Fuerza y su luminosidad interna...
Deja que se manifieste libremente...
Auxiliar: Con esta Fuerza que hemos recibido, concentremos la mente en el cumplimiento de aquello que necesitamos realmente...
Invita a todos a ponerse de pie para que efectúen el Pedido. Luego transcurre un tiempo.
Oficiante: ¡Paz, Fuerza y Alegría!
Conjunto: También para ti, Paz, Fuerza y Alegría.
Imposición
Se realiza a pedido de una o varias personas. Oficiante y Auxiliar están de pie.
Oficiante: Mi mente está inquieta.
Conjunto: Mi mente está inquieta.
Oficiante: Mi corazón sobresaltado.
Conjunto: Mi corazón sobresaltado.
Oficiante: Mi cuerpo tenso.
Conjunto: Mi cuerpo tenso.
Oficiante: Aflojo mi cuerpo, mi corazón y mi mente.
Conjunto: Aflojo mi cuerpo, mi corazón y mi mente.
Oficiante y Auxiliar se sientan, dejando transcurrir un tiempo. El Oficiante se pone de pie.
Oficiante: Si quieres recibir la Fuerza debes comprender que en el momento de la Imposición comenzarás a experimentar nuevas sensaciones. Percibirás ondulaciones progresivas y brotarán emociones y recuerdos positivos. Cuando eso ocurra, deja que se produzca el pasaje de la Fuerza libremente...
Deja que la Fuerza se manifieste en ti y no impidas que ella obre por sí sola...
Siente la Fuerza y su luminosidad interna...
Deja que se manifieste libremente...
Pasado un tiempo, el Auxiliar se pone de pie.
Auxiliar: Quien desee recibir la Fuerza, se puede poner de pie.
El Auxiliar invita, de acuerdo al número de los concurrentes a permanecer de pie al lado de los asientos o a formar un círculo alrededor del Oficiante. Pasado un momento, el Oficiante comienza la imposición. El Auxiliar, si es el caso, facilita los desplazamientos de los partícipes y, ocasionalmente, acompaña a algunos hasta sus asientos. Terminada la Imposición, se da un tiempo de asimilación de la experiencia.
Auxiliar: Con esta Fuerza que hemos recibido, concentremos la mente en el cumplimiento de aquello que necesitamos realmente, o bien concentremos la mente en aquello que alguien muy querido, necesita realmente.
Invita a todos a ponerse de pie para que efectúen silenciosamente sus pedidos. En ocasiones, alguno de los concurrentes formula un Pedido para alguien presente o ausente.
Transcurre un tiempo.
Oficiante: ¡Paz, Fuerza y Alegría!
Conjunto: También para ti, Paz, Fuerza y Alegría.
Bienestar
Se realiza a pedido de un conjunto de personas. Los partícipes, en lo posible, están sentados. Oficiante y auxiliar de pie.

Auxiliar. Aquí estamos reunidos para recordar a nuestros seres queridos. Algunos de ellos tienen dificultades en su vida afectiva, en su vida de relación, o en su salud. Hacia ellos dirigimos nuestros pensamientos y nuestros mejores deseos.
Oficiante. Confiamos en que llegue hasta ellos nuestro pedido de bienestar. Pensamos en nuestros seres queridos; sentimos la presencia de nuestros seres queridos y experimentamos el contacto con nuestros seres queridos.
Auxiliar. Tomaremos un corto tiempo para meditar en las dificultades que padecen esas personas...
Se da unos pocos minutos para que los concurrentes puedan meditar.
Oficiante. Quisiéramos ahora hacer sentir a aquellas personas, nuestros mejores deseos. Una oleada de alivio y bienestar debe llegar hasta ellas...
Auxiliar. Tomaremos un corto tiempo para ubicar mentalmente la situación de bienestar que deseamos a nuestros seres queridos.
Se da unos pocos minutos para que los concurrentes puedan concentrar su mente.
Oficiante. Concluiremos esta ceremonia dando la oportunidad, a quienes así lo deseen, de sentir la presencia de aquellos seres muy queridos que, aunque no están aquí en nuestro tiempo y en nuestro espacio, se relacionan con nosotros en la experiencia del amor, la paz y la cálida alegría...
Se da un corto tiempo.
Oficiante. Esto ha sido bueno para otros, reconfortante para nosotros e inspirador para nuestras vidas. Saludamos a todos inmersos en esta correntada de bienestar, reforzada por los buenos deseos de los aquí presentes.
Protección
Ceremonia de participación individual o colectiva. Todos de pie. Oficiante y Auxiliar frente a los niños y éstos, rodeados por los concurrentes.

Auxiliar: Esta ceremonia tiene por objeto dar participación a los niños en nuestra comunidad.
Desde antiguo, los niños han sido objeto de ceremonias tales como bautismos, imposiciones de nombre, etc. Mediante ellas se ha reconocido el cambio de situación, el cambio de etapa en el ser humano.
Existieron y existen ciertas formalidades civiles mediante las cuales se hace constar el nacimiento, el lugar en que el hecho se produjo, etc. Pero la trascendencia espiritual que acompaña a una ceremonia de este tipo, nada tiene que ver con la frialdad de las constancias escritas sino que está ligada al júbilo de los padres y de la comunidad, al ser presentados los niños públicamente.
Esta es una ceremonia mediante la cual el estado de los niños cambia al convertirse en partícipes de una comunidad que se compromete a hacerse cargo de ellos en caso que desafortunadas circunstancias los dejaran desvalidos.
En esta ceremonia se pide protección para los niños y la comunidad los acoge como a nuevos hijos.
Pasado un tiempo, el Oficiante se dirige amablemente a los presentes.
Oficiante: Pedimos protección para estos niños.
Auxiliar: Los acogemos con júbilo y nos comprometemos a darles protección.
Oficiante: Elevemos ahora nuestros mejores deseos... ¡Paz y alegría para todos!
Impone amablemente una mano sobre la cabeza de cada niño y lo besa en la frente.
Matrimonio
Todos de pie. Una o varias parejas. Oficiante y Auxiliar de frente a las parejas.

Auxiliar: Desde tiempos remotos, los casamientos han sido ceremonias de cambio de estado de las personas.
Cuando alguien termina o comienza una nueva etapa de la vida, suele acompañar a esa situación con un determinado ritual. Nuestra vida personal y social está ligada a rituales más o menos aceptados por las costumbres. Decimos nuestros saludos a la mañana, distintos que a la noche; estrechamos la mano a un conocido; festejamos un cumpleaños, una culminación de estudios o un cambio de trabajo. Nuestros deportes están acompañados de ritual y nuestras ceremonias religiosas, partidarias y cívicas nos colocan en la situación adecuada según sea el caso.
El matrimonio es un cambio importante en el estado de las personas y en todas las naciones tal hecho exige ciertas formalidades legales. Es decir que la relación conyugal ubica a los consortes en una nueva situación con respecto a la comunidad y al Estado. Pero cuando una pareja establece vínculos conyugales lo hace pensando en un nuevo estilo de vida, lo hace con sentimiento profundo y no con espíritu formal.
Hay por consiguiente, en esta ceremonia de cambio de estado, la intención de establecer un vínculo nuevo y en lo posible duradero con otra persona. Hay el deseo de recibir del otro lo mejor y dar al otro lo mejor. Hay la intención de llevar el vínculo más lejos, trayendo al mundo o adoptando niños.
Viendo así el casamiento, concedemos importancia a la legalidad del vínculo, pero en cuanto al sentido espiritual y emocional decimos que únicamente los cónyuges dan significado a esta ceremonia.
En otras palabras. Esta ceremonia pone a dos seres humanos en situación de emprender una vida nueva y es en esta ceremonia en donde los contrayentes realizan esa profunda unión de acuerdo a su propio sentir.
Nosotros no casamos sino que ellos se casan delante de nuestra comunidad.
Oficiante: Y para que esta ceremonia sea propia y verdadera, preguntamos: (dirigiéndose a un miembro de la pareja) ¿Qué es para ti este matrimonio?
Quien es demandado explica en voz alta…
Oficiante: (Dirigiéndose al otro miembro). ¿Qué es para ti este matrimonio?
Quien es demandado explica en voz alta...
Oficiante: Por consiguiente, este matrimonio será de acuerdo a los deseos expresados y a las intenciones más profundas. (Saluda afectuosamente a la/s pareja/s).
Asistencia
Esta es una ceremonia de mucho afecto y exige que quien la realiza dé lo mejor de sí.
La ceremonia puede ser repetida a pedido del interesado o de aquellos que cuidan de él.
El Oficiante a solas con el moribundo.
Cualquiera sea el aparente estado de lucidez o inconsciencia del moribundo, el Oficiante se aproxima a él hablando con voz suave, clara y pausada.

Oficiante: Los recuerdos de tu vida son el juicio de tus acciones. Puedes, en poco tiempo, recordar mucho de lo mejor que hay en ti. Recuerda entonces, pero sin sobresalto y purifica tu memoria. Recuerda suavemente y tranquiliza tu mente...
Hace silencio por unos minutos, retomando luego la palabra con el mismo tono e intensidad.
Rechaza ahora el sobresalto y el descorazonamiento...
Rechaza ahora el deseo de huir hacia regiones obscuras...
Rechaza ahora el apego a los recuerdos...
Queda ahora en libertad interior, con indiferencia hacia el ensueño del paisaje...
……………………………………………….
Toma ahora la resolución del ascenso...
La Luz pura clarea en las cumbres de las altas cadenas montañosas y las aguas de los-mil-colores bajan entre melodías irreconocibles hacia mesetas y praderas cristalinas...
No temas la presión de la Luz que te aleja de su centro cada vez más fuertemente. Absórbela como si fuera un líquido o un viento porque en ella, ciertamente, está la vida...
Cuando en la gran cadena montañosa encuentres la ciudad escondida debes conocer la entrada. Pero esto lo sabrás en el momento en que tu vida sea transformada. Sus enormes murallas están escritas en figuras, están escritas en colores, están “sentidas”. En esta ciudad se guarda lo hecho y lo por hacer...
Hace un breve silencio, retomando luego la palabra con el mismo tono e intensidad.
Estás reconciliado...
Estás purificado...
Prepárate a entrar en la más hermosa Ciudad de la Luz, en esta ciudad jamás percibida por el ojo, nunca escuchada en su canto por el oído humano...
Ven, prepárate a entrar en la más hermosa Luz...
Muerte
Oficiante: La vida ha cesado en este cuerpo. Debemos hacer un esfuerzo para separar en nuestra mente la imagen de este cuerpo y la imagen de quien ahora recordamos...
Este cuerpo no nos escucha. Este cuerpo no es quien nosotros recordamos...
Aquel que no siente la presencia de otra vida separada del cuerpo, considere que aunque la muerte haya paralizado al cuerpo, las acciones realizadas siguen actuando y su influencia no se detendrá jamás. Esta cadena de acciones desatadas en vida no puede ser detenida por la muerte. ¡Qué profunda es la meditación en torno a esta verdad, aunque no se comprenda totalmente la transformación de una acción en otra!
Y aquel que siente la presencia de otra vida separada, considere igualmente que la muerte solo ha paralizado al cuerpo; que la mente una vez más se ha liberado triunfalmente y se abre paso hacia la Luz...
Sea cual fuere nuestro parecer, no lloremos los cuerpos. Meditemos más bien en la raíz de nuestras creencias y una suave y silenciosa alegría llegará hasta nosotros...
¡Paz en el corazón, luz en el entendimiento!
Reconocimiento
El Reconocimiento es una ceremonia de inclusión en la Comunidad. Inclusión por experiencias comunes, por ideales, actitudes y procedimientos compartidos.
Se realiza a pedido de un conjunto de personas y luego de un Oficio. Quienes van a participar deben contar con el texto escrito.
Oficiante y Auxiliar de pie.

Auxiliar: La realización de esta ceremonia ha sido pedida por aquellas personas que desean incluirse activamente en nuestra Comunidad. Aquí se expresará un compromiso personal y conjunto para trabajar por el mejoramiento de la vida de cada uno y por el mejoramiento de la vida de nuestro prójimo.
El auxiliar invita a quienes desean dar testimonio a ponerse de pie.
Oficiante: El dolor y el sufrimiento que experimentamos los seres humanos retrocederán si avanza el buen conocimiento, no el conocimiento al servicio del egoísmo y la opresión.
El buen conocimiento lleva a la justicia.
El buen conocimiento lleva a la reconciliación.
El buen conocimiento lleva, también, a descifrar lo sagrado en la profundidad de la conciencia.
Auxiliar (y conjunto de quienes testimonian, leyendo):
Consideramos al ser humano como máximo valor por encima del dinero, del Estado, de la religión, de los modelos y de los sistemas sociales.
Impulsamos la libertad de pensamiento.
Propiciamos la igualdad de derechos y la igualdad de oportunidades para todos los seres humanos.
Reconocemos y alentamos la diversidad de costumbres y culturas.
Nos oponemos a toda discriminación.
Consagramos la resistencia justa contra toda forma de violencia física, económica, racial, religiosa, sexual, psicológica y moral.
Oficiante: Por otra parte, así como nadie tiene derecho a discriminar a otros por su religión o su irreligiosidad, reclamamos para nosotros el derecho a proclamar nuestra espiritualidad y creencia en la inmortalidad y en lo sagrado.
Nuestra espiritualidad no es la espiritualidad de la superstición, no es la espiritualidad de la intolerancia, no es la espiritualidad del dogma, no es la espiritualidad de la violencia religiosa; es la espiritualidad que ha despertado de su profundo sueño para nutrir a los seres humanos en sus mejores aspiraciones.
Auxiliar (y conjunto de quienes testimonian, leyendo):
Queremos dar coherencia a nuestras vidas haciendo coincidir lo que pensamos, sentimos y hacemos.
Deseamos superar la mala conciencia reconociendo nuestros fracasos.
Aspiramos a persuadir y a reconciliar.
Nos proponemos dar creciente cumplimiento a esa regla que nos recuerda “tratar a los demás como queremos ser tratados“.
Oficiante: Comenzaremos una vida nueva.
Buscaremos en nuestro interior los signos de lo sagrado y llevaremos a otros nuestro mensaje.
Auxiliar (y conjunto de quienes testimonian, leyendo):
Hoy comenzaremos la renovación de nuestra vida. Empezaremos buscando la paz mental y la Fuerza que nos dé alegría y convicción. Después, iremos hasta las personas más cercanas a compartir con ellas todo lo grande y bueno que nos ha ocurrido.
Oficiante: Para todos Paz, Fuerza y Alegría
Auxiliar (y todos los presentes):
También para ti Paz, Fuerza y Alegría.


fuente: El Mensaje de Silo. www.silo.net