1 jul 2019

Los espacios profundos

Tomado de: Silo y la Ascesis:
...
Otro punto muy importante es el descubrimiento de esa realidad psicológica en la que las situaciones y objetos están referidos verbalmente, conversacionalmente, mientras que las imágenes visuales, aunque existiendo, están más amortiguadas que las auditivas y suavemente kinestésicas de lo conversacional. Desde aquí se puede entender cómo el "trance", la entrada en ciertos ámbitos o espacios profundos no se efectúa por medio de  las imágenes "trazadoras" correspondientes a los cinco sentidos externos, sino a imágenes profundas que usando las trazadoras "externas" mueven al intracuerpo hacia los espacios profundos. Esto puede ilustrar lo que ocurre con la fijación hacia la "interioridad" de un yantra geométrico que va cada vez más a lo "interior de lo interior" de la figura (trazadora visual aparentemente estática pero que va imprimiendo un movimiento cada vez más interno a la visualización). En la fijación hacia la interioridad de un mantra la trazadora auditiva no es suficiente; se requiere que la interioridad de la verbalización se mueva (por repetición) hacia espacios cada vez más internos que va siguiendo el propio cuerpo gracias a la kinestesia del aparato de fonación. En suma, en cualquier trabajo hacia los espacios internos (y más que en cualquier otro caso, en trabajos para entrar en los espacios sagrados), hay un "trance", una desestructuración del "yo" cotidiano, que constituye la puerta de entrada a esos espacios tan profundos. Y, para poner ese "trance", un mecanismo como el de la verbalización es imprescindible. Por todo lo anterior, ejercicios simples como los de oraciones y contemplaciones de imágenes, son propedéuticos, introductorios a procesos más complejos que habilitan la "entrada". Todo esto debe ser reflexionado porque el camino de toda ascesis pasa por el perfeccionamiento de los mecanismos comentados.

Estamos en un punto sumamente importante: el de la entrada a los espacios internos en una forma comprendida y dirigida (que es imprescindible en toda ascesis). Desde luego que “entradas” hay en todo trance acompañado de desestructuración del “yo”, pero por cierto en todo trance se suele desconocer qué está pasando y, sobre todo, en qué dirección va. Sin duda que ese punto importante inspiró la Proyección y creo que debe quedar como una referencia que tomaremos en su momento para seguir avanzando. Creo que eso servirá también para acercar esos fenómenos a la comprensión en una “Psicología cuatro” que contiene varios de los elementos que ahora nos preocupan; es algo a lo que llamaríamos “Psicología trascendental” o “Psicología de las entradas a los espacios sagrados”. En la Proyección había varias “instrucciones” acerca de los movimientos internos y las imágenes correspondientes que eran sobre todo kinestésicas (de ojos y aparato de fonación: palabras, etc.). Por ello se habla como ejemplo de los yantras y mantras, pero no hay números o imágenes visuales decisivas que, sin embargo, aparecían en ciertas representaciones como traducciones de aquello.

Entrada
Es necesario ubicarse en los espacios profundos.
Una forma de entrar en estos espacios es la siguiente:
Se comienza relajadamente y con los ojos cerrados. Se miran los párpados desde adentro. Cuando los ojos se aquietan (lo cual significa que no hay imágenes o ruidos mentales) la sensación de los párpados comienza a desplazarse hacia adentro, empujando la mirada hacia el interior hasta llegar a un espacio muy profundo. (Esto podría tener una concomitancia kinestésica: el movimiento de la cabeza hacia atrás.)
Es en ese espacio profundo donde vamos a trabajar los pasos de la disciplina que hemos decidido previamente.
Este movimiento hacia la interioridad se hace llevando el espacio de representación hacia adentro.
Ejemplos de esto los tenemos en el uso de yantras, mantras, etc. También en la oración de Nicéforo y en diferentes ascesis. Todo esto sirve para entender las diferentes experiencias místicas.
En ese espacio profundo uno podría permanecer sin hacer nada, esperando que algo se manifieste en el silencio (Nirvana). De esta manera Buda llegó a la iluminación.
También podrían aparecer imágenes inspiradoras de todo tipo. A estas imágenes las llamamos conversiones.

4 jun 2019

Cómo cocinar una revolución no violenta

Fuente: Pressenza Atenas. 04.06.2019.

Estas notas son el resultado de un esfuerzo por presentar una síntesis de los puntos en común de los diferentes movimientos globales, que se produjeron en varias regiones del mundo entre 2011 y hoy.
Fueron escritos con la ayuda de miembros del 15M, Occupy Wall Street, Occupy, Indignados y Yosoy132.
Es una presentación de las ideas y valores comunes que se han expresado de manera independiente, desde diferentes condiciones políticas y sociales donde han surgido los movimientos mencionados.
Reconocemos, por lo tanto, que puede ser una proposición incompleta, parcial y quizás no representativa. Pero esperamos que sea útil para todos y que se dé un debate, un intercambio y una reflexión para pasar rápidamente de la teoría a la acción.

Punto 1. Conciencia: "Estábamos dormidos ... pero nos despertamos ..." Entendimos nuestra fuerza. No es un sueño, es todo lo contrario. "Es la revolución de la conciencia" que se desarrolla y revela nuevas posibilidades.

Punto 2. Libertad: no elegimos el país, el lugar ni el momento en que aparecimos como seres humanos.
Punto 2.1. El camino hacia la libertad se llama liberación. Significa que nosotros nos liberamos paso a paso, es un movimiento y es un proceso.
Punto 2.2. "No tenemos miedo". La liberación se produce cuando superamos el miedo.
Punto 2.3. Comenzamos con la falta de libertad para obtener la libertad que compartimos con los demás. La verdadera liberación tiene lugar con los demás y para los demás.
Punto 2.4. La evolución del ser humano se dirige hacia una mayor libertad social y hacia su propia liberación personal.

Punto 3. Historicidad - Acumular la historia. 
Utilizamos el conocimiento y la experiencia de los hombres y mujeres que han liderado el camino que tenemos ante nosotros.
Aprendemos del entorno social donde vivimos y evolucionamos.
Utilizamos todas las herramientas, objetos y estructuras creadas y mejoradas con el tiempo.

Punto 4. Aprendizaje
Punto 4.1. Aprendimos sobre los factores que contribuyen al progreso humano:
- Aumentar la participación de los ciudadanos en todos los ámbitos sociales y políticos.
- Mejorar la calidad de vida.
- Mejorar la educación, la salud, la vivienda y la alimentación.
- La economía debe servir a los intereses de las personas y no al revés, las personas sirviendo a la
   economía,
- Reducir el costo del equipo militar,
- Reforzar el diálogo y minimizar la violencia institucional en todas sus formas.
- Asegurar la inclusión social y la resolución consensual de las diferencias entre individuos, grupos o pueblos.
Punto 4.2. Aprendimos cómo detener el progreso humano:
- Al bloquear la participación de los ciudadanos en los derechos y libertades sociales, - Al darle a la economía una dirección particular, la concentración de la riqueza en manos de un pequeño número a expensas de la mayoría,
- Al imponer condiciones de vida degradantes a los ciudadanos. Al principio, esclavos, luego proletarios y ahora consumidores,
- Al poner el dinero por encima de las personas y crear exclusión, enfermedad y muerte,
- Creando ejércitos con más y más habilidad destructiva. Financiación de la investigación y producción de armas de destrucción masiva.
- Apoyando los métodos políticos de los países que subordinan a, invaden o intervienen en otros países,
- Mediante el uso de diferentes formas de violencia: física, económica, racial, religiosa, sexual, moral o psicológica.

Punto  5. Igualdad. Todos somos iguales en derechos y oportunidades. No teóricamente sino en la práctica.
Punto 6. Organización horizontal. Aplicamos, explicamos y desarrollamos la organización horizontal en todas las áreas.
Punto 6.1. Organización horizontal en las relaciones colegiales, la cooperación y el intercambio. Terminamos con los representantes y los líderes. Nadie ordena.
Punto 6.2. Apoyamos la creación de funciones para problemas colectivos y según sea necesario. Funciones que cambian y son responsables ante el conjunto.
Punto 6.3. Estamos en contra de la competencia, el individualismo extremo y devastador de este sistema. Así, expresamos la sensibilidad del no protagonismo, del anonimato y del conjunto.

Punto 7. Diversidad: todos somos diferentes, con diferentes ideologías, aspiraciones y creencias, por lo que destacamos toda la diversidad de esta riqueza.
Punto 7.1. Esta diversidad crece porque somos más, cambiamos y evolucionamos constantemente.

Punto 8. El Enfoque - Vamos más lejos al incluir, acercarnos y crear vínculos.
Punto 8.1. "Realmente escuchamos" Entendemos lo que es diferente y es abrir nuevas formas de comprensión y comunicación.
Punto 8.2. Queremos acercarnos a cualquier persona violenta, porque creemos que dejará de ser violenta cuando se dé cuenta del error en la práctica y el comportamiento.

Punto 9. Sociabilidad - "Juntos podemos" resolver conflictos. Aunque se nos presentan como problemas individuales, los conflictos son conflictos sociales. Al hacer visible el conflicto y conectarlo a toda la sociedad, creamos condiciones para resolver problemas que nunca podríamos resolver individualmente.

Punto 10. Inteligencia colectiva - Estamos en red. El resultado de trabajar respetuosamente y en red con otros en busca de inteligencia colectiva no es lo mismo que la suma de ideas individuales. Multiplicamos las respuestas y encontramos mejores soluciones. La inteligencia colectiva eleva el nivel de nuestra acción común.

Punto 11. Por la paz: el ser humano avanza más rápido cuando no desperdicia su tiempo y energía en enfrentamientos violentos. Creamos relaciones de colaboración que promuevan el progreso social.

Punto 12. Por la no violencia: "No necesitamos la violencia, tenemos razón. "
Punto 12.1. Apoyamos la no violencia como una posición eminentemente valiente.
Punto 12.2. Convivimos diariamente con la violencia y nuestro trabajo es neutralizarla.

Punto 13. Acción voluntaria: nuestras acciones no tienen recompensa económica. Trabajamos con y para todos. "También ponemos unas gotas de agua en el gran río de la especie humana. "

Punto 14. La coherencia: nuestra acción se basa en nuestros principios. Tratamos de igualar nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. "Cuando decimos algo, nos comprometemos y lo hacemos. "

Punto 15. El conjunto- Me descubro a través del Nosotros.
Punto 15.1. Comenzando con el Nosotros, podemos buscar nuestra liberación personal.
Punto 15.2. La mejor parte de cada uno de nosotros se expresa en el todo.
Punto 15.3. Es en el conjunto que encontramos lo humano en nosotros y lo humano en el otro.

Punto 16. Respeto: queremos que todos se expresen libremente y sin la sensación de ser juzgados. La única condición es que nadie pretenda imponerse a los demás. Punto 16.1. Respetamos a los demás y a nosotros mismos. Así es como crece nuestra dignidad.
Punto 16.2. Nos respetamos al otro, incluso si tiene una ideología, una creencia o un comportamiento diferente al nuestro.
Punto 16.3. Nos respetamos mutuamente cuando somos coherentes en nuestras vidas.

Punto 17. Espiritualidad.
Punto 17.1. Estamos presenciando el nacimiento de una religiosidad sin Dios.
Punto 17.2. Hay una búsqueda de espiritualidad sin dioses ni templos.
Punto 17.3. No somos ni mejores ni peores porque seamos ateos o creyentes.
Punto 17.4. Las religiones han desempeñado un papel ambiguo en la evolución humana: algunas veces ayudando, otras frenando y otras causando inmenso sufrimiento.

Punto 18. Inspiración: experimentamos la "conexión" entre nosotros, al estar en la misma longitud de onda, compartiendo las mismas cosas. Hemos logrado crear una atmósfera que llenará las calles con libertad, oportunidad, interacción entre personas en una lucha común. Cuando eso sucede, todo parece posible, no hay límites. Esta acción es parte de nuestra inspiración ...

Punto 19. Por la universalidad: Conocemos la importancia de la acción local, pero también sabemos que esta no resuelve los problemas globales por sí sola. El mundo está en proceso de globalización y hoy debemos brindar soluciones a esta escala. Por ejemplo:
Punto 19.1. La prioridad es resolver el problema del hambre en todo el mundo.
Punto 19.2. Orientar los dineros gastadas en ejércitos y armamentos en las necesidades sociales para que no bloqueen más el progreso humano.
Punto 19.3. Profundizar la democracia haciéndola más participativa y avanzando en temas de justicia, transparencia e igualdad sin exclusión social.
Punto 19.4. Dar prioridad a la salud, educación y vivienda para todos.
Punto 19.5. Estas propuestas no son utópicas o poco realistas, sino metas realistas y alcanzables. Existen las condiciones tecnológicas y los recursos para que estas propuestas se conviertan en realidad. El 99% de la población mundial comparte este deseo. Ya existe un sentimiento común entre los pueblos de la tierra de que esto se convertirá en una realidad. Los nuevos movimientos son un síntoma. Nuestro objetivo es una red global ... "Nuestros sueños no caben en sus urnas".

Punto 20. Evolución / Revolución: en el siglo XXI, podemos y debemos redefinir la acción social y el tipo de sociedad que queremos.
Punto 20.1. Esta Evolución / Revolución es no violenta. Y este es el siguiente paso para nosotros.
Punto 20.2. Las formas de lucha social basadas en la violencia refuerzan el antiguo sistema violento y patriarcal.
Punto 20.3. Una forma de lucha es la no cooperación con leyes injustas, la desobediencia civil.
Punto 20.4. La mejor forma de luchar es proponer alternativas a lo que no funciona. La demostración de lo nuevo que queremos.

Punto 21. El despertar de una generación planetaria.
Punto 21.1. Estamos ante el nacimiento de una generación global, expresada en nuevos movimientos sociales.
Punto 21.2. Una generación que busca el apoyo y el estímulo del pasado sin enfrentarse contra él.
Punto 21.3. El uso masivo de tecnologías de comunicación directa a nivel global crea las condiciones para un mayor trabajo en red y, por lo tanto, una nueva fase en la evolución humana.

Punto 22. El nuevo ejemplo: estas posiciones son un nuevo ejemplo de civilización que puede producir cambios profundos en el nivel social, cultural y existencial.

Punto 23. El nuevo ejemplo ya existe. Como se indica en el Punto 2. Libertad, estas posiciones pueden discutirse libremente, rechazarse, cuestionarse, implementarse, ignorarse, ser parte de nuestras vidas o no. Dependiendo de las opciones, el futuro será cerrado o abierto. Todo esto ciertamente no puede ser borrado, olvidado o impedido de evolucionar porque ya está en la mente de muchas personas, y en la tuya. Está aquí para quedarse. "Ya estamos en tu conciencia. Si ellos no nos dejan soñar, no los dejaremos dormir ".

Punto 24. El nuevo ejemplo se ha multiplicado. En toda la sociedad, hay muchas manifestaciones de cambio.
Punto 24.1. Nuestro objetivo es encontrar lo que es realmente útil para mejorar y, especialmente, para crear lo nuevo. No tenemos que luchar contra lo viejo porque eso se colapsa solo.
Punto 24.2. En un momento que no podemos determinar, este nuevo ejemplo entrará en una fase de reproducción geométrica.

Estáis preparados ? Estas listo?

¡Vayamos despacio, porque vamos lejos!

Ver original en griego:

13 mar 2019

El tema de Dios

Intervención de Silo en el
ENCUENTRO PARA EL DIALOGO FILOSÓFICO RELIGIOSO.
Buenos Aires 28 y 29 de Octubre de 1995.
Publicado en Habla Silo


Trataré, en los veinte minutos que se me han otorgado, de exponer mi punto de vista sobre el primero de los tópicos fijados por los organizadores de este evento, me refiero al “tema de Dios”.

El tema de Dios puede plantearse de distintas formas. Yo elegiré el ámbito histórico- cultural  emplazándose aquí no por afinidad personal sino en atención al enmarque implícito establecido para este encuentro. Dicho enmarque incluye otros puntos tales como “la religiosidad en el mundo contemporáneo” y “la superación de la violencia personal y social”. El objeto de esta exposición será, por consiguiente, “el tema de Dios” y no,  “Dios”.

Por qué habríamos de ocuparnos del tema de Dios? Qué puede tener de interesante para nosotros, gente ya del siglo XXI, semejante asunto? No se lo había dado por concluído luego de la afirmación de Nietzsche: “Dios ha muerto”? Al parecer, esta cuestión no ha sido cancelada por simple decreto filosófico. Y no ha podido ser cancelada por dos importantes motivos: en primer término porque no se ha comprendido cabalmente el significado de semejante tema; en segundo lugar, porque puestos en perspectiva histórica comprobamos que lo que hasta hace poco tiempo era considerado “extemporáneo” hoy anima nuevas preguntas. Y este preguntar resuena no en las torres de marfil de los pensadores o los especialistas, sino en la calle y en la misma entraña de la gente sencilla. Se podrá decir que lo que hoy se observa es un simple crecimiento de la superstición, o un rasgo cultural de pueblos que al defender su identidad vuelven con fanatismo a sus libros sagrados y a sus liderazgos espirituales. Se podrá decir, en sentido pesimista y de acuerdo a ciertas interpretaciones históricas, que todo ello significa un regreso a oscuras edades. Como cada cual prefiera, pero el asunto permanece y eso es lo que cuenta.

Yo creo que la afirmación de Nietzsche: “Dios ha muerto!”, marca un momento decisivo en la larga historia del tema de Dios, por lo menos desde el punto de vista de una teología negativa o “radical”, como quisieran llamarla algunos de los defensores de esa postura.

Está claro que Nietzsche no se ubicó en los espacios de duelo que fijan habitualmente para sus discusiónes los teístas y los ateos, los espiritualistas y los materialistas.  Más bien se preguntó: Es que todavía se cree en Dios o es que está en marcha un proceso que acabará con la creencia en Dios?  En su Zaratustra dice: “... Y así se separaron el anciano y el hombre, riendo como ríen los niños... Más cuando Zaratustra estuvo solo, habló así a su corazón: ‘Será posible! Este viejo santo en su bosque no ha oído todavía nada de que Dios ha muerto!?’. En la IV parte de la misma obra, pregunta Zaratustra: “Qué sabe hoy todo el mundo? Acaso que no vive ya el viejo Dios en quien todos creyeron en otro tiempo?”  “- Tú lo has dicho - respondió el anciano contristado- Y yo he servido a ese Dios hasta su última hora”. Por otra parte, en su Gaya Ciencia, aparece la parábola del demente que buscaba a Dios en la plaza pública. “Os diré dónde está Dios... Dios ha muerto! Dios sigue muerto! “ Pero como sus oyentes no entendían, el demente les explicó que había llegado prematuramente, que la muerte de Dios todavía estaba ocurriendo.

Es evidente, en los párrafos citados, que se está haciendo alusión a un proceso cultural, al desplazamiento de una creencia, dejando de lado la determinación exacta de la existencia o inexistencia en sí de Dios. La implicación que tiene el desplazamiento de tal creencia es de consecuencias enormes porque arrastra tras de si a todo un sistema de valores, por lo menos en el Occidente y en la época en que escribe Nietzsche. Por otra parte, esa “pleamar del nihilismo” que este autor predice para los tiempos venideros, tiene como trasfondo su anunciada muerte de Dios.

Dentro de esa concepción, puede pensarse que si los valores de una época están fundamentados en Dios y éste desaparece, tendrá que sobrevenir un nuevo sistema de ideas que de cuenta de la totalidad de la existencia y que justifique una nueva moral. Ese sistema de ideas debe dar cuenta del mundo, de la historia, del ser humano y su significado, de la sociedad y de la convivencia, de lo bueno y lo malo, de lo que se debe hacer y de lo que no se debe hacer. Ahora bien, ideas de ese tipo habían comenzado a aparecer desde hacía mucho tiempo hasta desembocar, finalmente, en las grandes construcciones del idealismo crítico y del idealismo absoluto. Para el caso daba igual que un sistema de pensamiento se aplicara en dirección idealista o materialista porque su  entramado, su metodología de conocimiento y acción era estrictamente racional y, en todo caso,  no daba cuenta de la totalidad de la vida. Las cosas, para la interpretación nietzscheana, ocurrían exactamente al revés: surgían las ideologías desde la vida para dar razón y justificación de ella misma. Recuérdese que Nietzsche y  Kierkegaard, ambos en lucha con el racionalismo e idealismo de la época, pasan por ser los antecesores de las filosofías de la existencia. Sin embargo, en el horizonte filosófico de estos autores no aparecía todavía la descripción y comprensión de la estructura de la vida humana, situación a la que se arriba en tiempos posteriores. Era como si de trasfondo todavía actuara la definición del hombre como “animal racional”, como naturaleza dotada de razón y esta “razón” pudiese comprenderse en términos evolutivos animales, o en términos de “reflejo”, etc. En esa época todavía podía pensarse con legitimidad que la “razón” era lo más importante, o a la inversa, que los instintos y las fuerzas oscuras de la vida orientaban a la razón. Este segundo era el caso de Nietzsche y de los vitalistas en general. Pero luego del “descubrimiento” de la “vida humana” las cosas han cambiado... Y aquí debo disculparme por no desarrollar este punto, en razón de las limitaciones existentes para esta exposición. Sin embargo quisiera mejorar un poco la sensación de extrañeza que se experimenta cuando se afirma que “la vida humana” es de reciente descubrimiento y comprensión. En dos palabras: desde los primeros hombres hasta hoy todos hemos sabido que vivimos y que somos humanos, todos hemos experimentado nuestra vida, sin embargo es muy reciente en el campo de las ideas la comprensión de la vida humana con su estructura típica y sus características propias. Es como decir: los humanos siempre hemos vivido con códigos de ADN y ARN en nuestras células, pero hace muy poco tiempo que han sido descubiertos y comprendidos en su funcionamiento. Así las cosas, conceptos como intencionalidad, apertura, historicidad de la conciencia, intersubjetividad, horizonte, etc. son de reciente precisión en el campo de las ideas, y con ellos se ha dado cuenta de la estructura no de la vida en general, sino de la  “vida humana”, resultando de todo esto una definición radicalmente diferente a la del “animal racional”. De este modo, por ejemplo, la vida animal, la vida natural, comienza en el momento de la concepción, pero cuándo comienza la vida humana si es por definición “ser- en - el - mundo” y éste es apertura y medio social? O bien: la conciencia es reflejo de condiciones naturales y “objetivas” o es intencionalidad que configura y modifica a las condiciones dadas? O esto otro: el ser humano está definitivamente terminado o es un ser capaz de modificarse y construírse a sí mismo no solamente en sentido histórico y social, sino en sentido biológico? Así, con ejemplos interminables de nuevos problemas que plantea el descubrimiento de la estructura de la vida humana, podríamos llegar a rebasar el ámbito de las preguntas que se plantearon en la época del “Dios ha muerto!”, dentro del horizonte histórico en el que todavía estaba vigente la definición del ser humano como “animal racional”.

Volviendo a nuestro tema.

Si a la muerte de Dios, no ocurría una sustitución que fundamentara al mundo y al quehacer humano, o bien, si se impusiera forzadamente un sistema racional en el que escapaba lo fundamental (la vida ), el caos y el derrumbe de los valores habría de sobrevenir arrastrando tras de sí a toda la civilización. A eso llamó Nietzsche, “la pleamar del Nihilismo” y, en ocasiones, “el Abismo”. Está claro que no alcanzaron sus estudios sobre la “Genealogía de la Moral” ni sus ideas del “Más allá del Bien y del Mal” para producir la “Transmutación de los valores” que buscaba afanosamente. Más bien, buscando algo que pudiera superar a su “último hombre” del siglo XIX construyó un Superhombre que, como en las más recientes leyendas del Golem, hechó a andar sin control destruyendo todo a su paso. Se puso en pié el irracionalismo y la “Voluntad de Poderío” como máximo valor, constituyendo el trasfondo ideológico de una de las mayores monstruosidades que recuerda la historia.

El  “Dios ha muerto” no pudo ser resuelto o superado por una nueva y positiva fundamentación de los valores. Y las grandes construcciones del pensamiento quedaron ya clausurados en la primera parte de este siglo sin lograr ese cometido. Actualmente, nos encontramos inmovilizados frente a estas preguntas: por qué deberíamos ser solidarios? por qué causa habríamos de arriesgar nuestro futuro? por qué deberíamos luchar contra toda injusticia? Simplemente por necesidad, o por una razón histórica, o por un orden natural? La vieja moral basada en Dios, pero sin Dios, es acaso sentida como una necesidad? Nada de esto es suficiente!

Y si hoy nos encontramos con la imposibilidad histórica de que surjan nuevos sistemas totales y fundamentantes, la situación parece complicarse. Recordemos que la última gran visión de la Filosofía aparece en las “Investigaciones Lógicas” de Husserl en 1900, al igual que la visión completa del siquismo humano que propone Freud en “La Interpretación de los Sueños”. La cosmovisión de la Física se plasma en 1905 y en 1915 en la relatividad de Einstein; la sistematización de la lógica en los “Principia Mathematica” de Russel y Whitehead en 1910 y en el “Tratado Lógico- Filosófico” de Wittgenstein en 1921. Ya con  “El Ser y el Tiempo” de Heidegger en 1927, obra inconclusa que pretendió fundamentar la nueva ontología fenomenológica, se marca la época de ruptura de los grandes sistemas de pensamiento.

Aquí, es necesario recalcarlo, no se está hablando de una interrupción del pensar sino de la imposibilidad de continuar con la elaboración de los grandes sistemas capaces de fundamentarlo todo. El mismo impulso de esas épocas pasa también por la grandiosidad en el campo de la estética: allí están Sytravisnky, Bartok y Sibelius,  Picasso, los muralistas Rivera, Orozco y Siqueiros; los escritores de largo aliento como Joyce; los épicos del cine como Einsenstein, los constructores del Bauhaus con Gropius a la cabeza; los urbanistas, los espectaculares arquitectos: Wright y Le Corbusier. Y, acaso, se ha detenido la producción artística en los años posteriores o en el momento actual? No lo creo, pero tiene otro signo: se modula, se deconstruye;se adapta a los medios; se realiza merced a equipos y especialistas, se tecnifica al límite.

Los regímenes políticos sin alma que se imponen en aquellas épocas y que, en su momento, dan la ilusión de monolitismo y completitud, bien pueden entenderse como retrasos fácticos de romanticismos delirantes, como titanismos de la transformación del mundo a cualquier precio. Ellos inauguran la etapa de la barbarie tecnificada: de la supresión de millones de seres humanos; del terror atómico; de las bombas biológicas; de la contaminación y destrucción en gran escala. Esta es la pleamar del nihilismo que anunciaba la destrucción de todos los valores y la muerte de Dios de Zaratustra! En qué cree ya el ser humano? Acaso en nuevas alternativas de vida? O se deja llevar en una corriente que le parece irresistible y que no depende para nada de su intención?

Y se instala firmemente  el predominio de la técnica sobre la ciencia; la visión analítica del mundo; la dictadura del dinero abstracto sobre las realidades productivas. En ese magma se reavivan las diferencias étnicas y culturales que se suponía habían sido superadas por el proceso histórico; los sistemas son rechazados por el deconstructivismo, el postmodernismo y las corrientes estructuralistas. La frustración del pensamiento se hace lugar común en los filósofos de la inteligencia débil. La mezcolanza de estilos que se suplantan entre sí, la desestructuración de las relaciones humanas y la propagación de todo tipo de superchería, recuerdan las épocas de la expansión imperial tanto en la vieja Persia, como en el proceso helenístico y durante el cesarismo romano...

No pretendo, con lo anterior, presentar un tipo de morfología histórica, un modelo espiralado de proceso que se alimenta de analogías. En todo caso, trato de destacar aspectos que para nada nos sorprenden o nos parecen increíbles porque ya en otros tiempos afloraron, aunque en diferente contexto de mundialización y de progreso material. Tampoco quiero transmitir la atmósfera de inexorabilidad de una secuencia mecánica en la que para nada cuenta la intención humana. Más bien pienso lo contrario, creo que gracias a las reflexiones que suscita la experiencia histórica de la humanidad se está hoy en condiciones de iniciar una nueva civilización, la primera civilización planetaria. Pero las condiciones para ese salto son en extremo difíciles. Piénsese en cómo se agranda la brecha entre las sociedades postindustriales y de la información, y las sociedades hambrientas; en el crecimiento de la marginación y la pobreza en el interior de las sociedades opulentas; en el abismo generacional que parece detener la marcha de la superación histórica; en la peligrosa concentración del capital financiero internacional; en el terrorismo de masas; en las secesiones abruptas; en los choques étnico - culturales; en los desequilibrios ecológicos; en la explosión demográfica y en las megalópolis al borde del colapso... Piénsese en todo eso y, sin entrar en la variante apocalíptica, habrá de convenirse en las dificultades que presenta el escenario actual.

El problema está, a mi ver, en esta difícil transición entre el mundo que hemos conocido y el mundo que viene. Y, como al final de toda civilización y al  comienzo de otra, habrá que atender a un posible colapso económico, a una posible desestructuración administrativa, a un posible reemplazo de los estados por paraestados y por bandas, a la injusticia reinante, al desaliento, al empequeñecimiento humano, a la disolución de los vínculos, a la soledad, a la violencia en crecimiento y al irracionalismo emergente, en un medio cada vez más acelerado y cada vez más global. Por sobre todo, habrá que considerar qué nueva imágen del mundo habrá de proponerse? Qué tipo de sociedad, qué tipo de economía, qué valores, qué tipo de relaciones interpersonales, qué tipo de diálogo entre cada ser humano y su prójimo, entre cada ser humano y su alma?

Sin embargo, para toda nueva propuesta hay por lo menos dos imposibilidades que paso a enunciar: 1.- Ningún sistema completo de pensamiento podrá hacer pié en una época de desestructuración; 2.- Ninguna articulación racional del discurso podrá sostenerse más allá del inmediatismo de la vida práctica, o más allá de la tecnología. Estas dos dificultadas embretan a la posibilidad de fundamentar nuevos valores de largo alcance.

Si es que Dios no ha muerto, entonces las religiones tiene responsabilidades que cumplir para con la humanidad. Hoy tienen el deber de crear una nueva atmósfera sicososial, de dirigirse a sus fieles en actitud docente y erradicar todo resto de fanatismo y fundamentalismo. No pueden quedar indiferentes frente al hambre, la ignorancia, la mala fe y la violencia. Deben contribuír fuertemente a la tolerancia y propender al diálogo con otras confesiones y con todo aquel que se sienta responsable por el destino de la humanidad.  Deben abrirse, y ruego que no se tome esto como una irreverencia, a las manifestaciones de Dios en las diferentes culturas. Estamos esperando de ellas esta contribución a la causa común en un momento por demás difícil.

Si en cambio, Dios ha muerto en el corazón de las religiones podemos estar seguros que ha de revivir en una nueva morada como nos enseña la historia de los orígenes de toda civilización, y esa nueva morada estará en el corazón del ser humano muy lejos de toda institución y de todo poder.





Nada más, muchas gracias

28 ene 2019

Los Culpables

Madrid, 24 de febrero de 1993
Este trabajo ha sido realizado por el Consejo Gamma en base a los apuntes tomados de una charla con el Coordinador General en Buenos Aires.

No hay mayores enemigos del pueblo que los banqueros; especuladores y usureros fanáticos de la “religión del dinero”. El valor del dinero es lo prioritario, hasta tal punto que estamos frente a una verdadera idolatría al dinero que va generando una suerte de religión monetarista. Como consecuencia todos los valores humanos se trastocan; nadie confía en nadie; Ninguno vale por lo que es sino por lo que posee, mejor dicho: por lo que puede poseer en un corto plazo de tiempo. Se traicionan todas las relaciones mientras se crea otro extremo social con todas las lacras de pobreza extrema, alcoholismo, drogadicción, delincuencia, crimen y narcotráfico (con lo cual no sólo aumenta la droga sino también una economía violenta en base a capitales ilícitos).

Estos fanáticos del dinero no respetan nada, ni siquiera la industria (que da progreso y puestos de trabajo), de modo que pueden despedir centenares de personas sin pestañear, en la ávida búsqueda de un rédito inmediato. De modo que los financieros usureros de la banca internacional y sus acólitos son los responsables de la violencia económica que genera los demás tipos de violencia social.

La “idolatría del dinero” en la que se basan es la máxima deshumanización ya que las personas no importan sino la cuenta bancaria, las tarjetas de crédito, etc., créditos usureros que se basan en el “compre ahora y pague después”, apoyándose en el aparente registro de ilusorio alivio que da el poder disponer de un dinero que se podrá pagar más adelante cómodamente.

Evidentemente esto no es así, pues los intereses y las subidas correspondientes (máximo recurso de violencia económica) hacen onerosa su devolución y esclaviza al deudor. Este esquema se ejercita tanto con las personas como con grupos, empresas y países. Al estar detrás una mentalidad analítica, que es de mucha utilidad para lo ocasional y coyuntural pero nula cuando se trata de atender a procesos o relaciones, no se ven las consecuencias del procedimiento, las derivaciones, la irritación social que produce esa acción. No pueden percibir los procesos y mucho menos las consecuencias sociales, solamente los éxitos parciales y ocasionales que, en rigor, no son sino estafas históricas.

De los éxitos particulares no se desprende un éxito global, pero de la suma de esas parcialidades sí puede derivar una crisis generalizada como la actual.

No ven el malestar general causado, y ésto es así no por falta de capacidad sino, simplemente porque no les conviene a sus intereses. Por otro lado, consiguen enredar todo con el muy conocido bandolerismo semántico a través del cual dicen una cosa pero sucede otra muy distinta, como la “sociedad libre”, el “libre mercado”, “libre competencia”, etc… y la libertad no se ve por ningún lado.

Nosotros nos oponemos terminantemente a ésto, y para implementar las denuncias y soluciones del caso es por lo que estamos accionando para organizar frentes que presionen en su contra.

El neoliberalismo pragmático se mueve como pez en el agua en un contexto mentiroso en donde todas la propuestas son una suerte de “variaciones sobre la mentira” y, aunque la gente se da cuenta no se atreve a reconocerlo porque no sabe qué hacer.

Solamente por los canales que nosotros marcamos hay soluciones válidas. Porque todo está montado para las cúpulas, para las dirigencias, para los privilegiados, para un mísero 1% de la sociedad en el mundo. Creemos que es imperioso darle la vuelta a esto para que todo esté al servicio del pueblo, de la totalidad de la gente.

Esta actitud mentirosa que estamos considerando, ha generado en los pueblos desilusión y cansancio, no quieren saber nada con nada, están hartos y no le creen a nadie.

Estas políticas socioeconómicas insensibles han producido y producirán más fuertemente desbordes sociales, expresiones catárticas que no sirven para nada ni son útiles a nadie. Tiende a acrecentarse el conflicto pudiéndose llegar a una situación muy crítica que, por cierto, no se va a poder resolver simplemente con represión. Estos desbordes son un caso extremo (inconducente) del proceso de liberación de fuerzas sociales que está en marcha, y que en estos momentos se observa más fácilmente en Latinoamérica y en el Este de Europa.

Indiscutiblemente desde nuestro punto de vista, se requieren otras formas de acción y de trabajo que las dirigencias políticas no practican porque tendrían que escuchar al pueblo.

Nosotros pensamos que esta crisis que está padeciendo es sistema es importante y la enfocamos desde el punto de vista de su aprovechamiento. Para ello deberíamos tener en cuenta la imagen que se tiene del sistema; si tenemos la imagen de una cárcel (que se está cayendo a pedazos), si es cárcel hemos de querer salir y cuanto antes se caigan las paredes más pronto podremos liberarnos. Si, en cambio, se tiene una imagen de dependencia absoluta, entonces uno se imagina que junto a la caída del sistema se cae también. Nada más equivocado, con el sistema se caen quienes están atornillados a él, que es el caso del espectro total de la clase política y adláteres en el poder, desde la derecha explotadora hasta la izquierda mentirosa. Se caen todos, porque todos están enchufados succionando del sistema, sus viditas dependen de la relación con el sistema y están inquietos porque, con instinto animal, sienten en su interior el derrumbe del sistema. Así, cada propuesta que hacen está teñida por ese derrumbe interno.

Esto hay que tenerlo muy en claro y por ello es imprescindible que podamos avanzar en nuestra lucha para ahorrar dolor y violencia y es importante el entender que nosotros estamos levantando el mundo que viene, lo que sigue a la caída del sistema, y que por ende somos optimistas respecto de la construcción del futuro y no estamos caídos como los hombres del sistema ni vencidos como los vapuleados por estos.

Según las variables que venimos mencionando, se extrae que en el futuro inmediato hay líos seguros.

Básicamente los factores que llevan a acentuar la tendencia del desastre son:

1) La tendencia cupular, la concentración del poder en manos de un pequeño porcentaje del todo social.

2) Las dirigencias políticas arrogantes e insensibles que no escuchan al pueblo y, por lo tanto, se les escapa el qué hay que hacer.

3) Las deudas externas impagables por los países que deterioran el cuerpo social (al tiempo que degradan el medio ambiente en los países “subdesarrollados”).

4) La cortedad del tipo de pensamiento analítico-compositivo incapaz de captar relaciones, consecuencias, concomitancias y, mucho menos, procesos.

5) La aceleración y el enlentecimiento o estancamiento que se está produciendo en las distintas sociedades.

6) Las características sicológicas indignas como la arrogancia y la mentira que llevan a la cosificación y que configuran un estilo de vida al cual nos oponemos.

Estos factores reunidos llevan directamente al desastre. Es importante, entonces, estar en condiciones de ser referencia en esos momentos caóticos que ya tenemos encima.

Necesitamos construir una estructura de base humana amplia. No hay otra forma. Si nos dedicáramos a juntar recursos económicos resultaría que donde ponemos 100 el sistemas pondría 1000. Pero ellos no pueden poner 100 personas agrupadas y esclarecidas tan fácilmente. Ese es nuestro terreno. Esto hemos de entenderlo muy bien.

Además, para el sistema los fenómenos de base humana no existen, siendo etiquetados en cualquier otra cosa. Para los sociólogos de turno quizá 10 personas reunidas cupularmente son un fenómeno social, pero 10000 religiosos reunidos no es un fenómeno de base humana sino que es un “fenómeno religioso” (?) que para ellos no existe o no interesa.

Nosotros intencionamos la formación de bases humanas y observamos que los partidos políticos, que pareciera que trabajaran con gente, en realidad se basan en inversiones financieras (tanta inversión en publicidad, tantos préstamos bancarios, tantos parlamentarios), habiendo un acuerdo tácito entre los partidos para eliminar la militancia activa y real, porque es incómoda ya puede presionar y puede exigir. Ahora es fácil reemplazar militancia por profesionales, dirigentes por ejecutivos, todo al gusto de las compañías liberales del sistema que tienen en su manos los medios masivos de comunicación. En suma que manipulando la información, manejando los recursos, fabricando imágenes publicitarias tienden a perpetuarse en el poder, reconvirtiendo esquemas y representantes.

Nosotros hemos de tener ésto muy en claro: para competir con el sistema necesitamos lo que él va perdiendo en su proceso, la base humana.

A ésto estamos abocados: a ampliar la base humana participante por medio de organismos, comisiones, aparatos y centros de comunicación, sabiendo que el Movimiento no crece directamente con estas actividades, sino con la atmósfera que se genera cuando los nuestros actúan y esas actividades resultan de interés para otros.

El Movimiento, nuestros procedimientos, nuestra conducta en el mundo va formalizando una cultura sicológica, formas de pensar, de sentir y de actuar que son básicamente intencionales y no reactivas o especulativas; ahora tendremos que enfatizar en facilitar la permeabilidad.

Los organismos, aparatos, comisiones y centros de comunicación son los instrumentos del Movimiento en su conexión con el mundo buscando la difusión y la convocatoria, mientras cuidamos que nuestras actitudes no sean similares a las del sistema: nuestras actitudes de sinceridad, siempre la verdad por delante, de saber escuchar, de reconocer y asumir errores, etc., son actitudes inteligentes y son las necesarias para dar una referencia distinta.

Esto de las actitudes es interesante considerarlo, por ejemplo, al analizar el principal problema de los políticos del momento, es decir: la soberbia. Más que problemas de ideas o de intereses, fundamentalmente el problema es la soberbia injustificada e infundada que tienen los políticos y que les lleva a tener anestesiada la capacidad para escuchar a la gente. Hasta que esa actitud no cambie, hasta que no mejore esa total incapacidad para escuchar, tendremos serios problemas de dirección, de eficacia, etc. Lo más sorprendente es que no intentan cambiar sus conductas a pesar de las deudas, el déficit, los desempleados, la corrupción, el narcotráfico, etc., etc.

EL PENSAMIENTO INTENCIONAL

Lo que estamos observando acerca de los políticos, merece una digresión: sería un error aplicar actitudes “de político” en el Movimiento. Cuando a los nuestros no les gusta algo, no son dialécticos sino que son intencionales y tienen una sensibilidad muy elaborada, un mundo interno más amplio y, como se preocupan de las intenciones en todo, (no sólo las de detrás, sino también las de adelante) resultan “subjetivos” para una mentalidad del sistema. Los nuestros captan la dirección de las acciones. A veces, alguno de los nuestros tiene que desempeñar un rol de político y eso les gusta mucho a todos, pero si se empieza a hacer política hacia adentro, hacia el Movimiento se comete un error grave.

Todo lo que sea cálculo sobre el otro, produce líos entre los nuestros. Si en la relación no se perciben segundas intenciones, todo va bien; en el caso contrario se colapsa la relación. Entre los nuestros la cosa es fácil: se explica el proyecto, se converge en intenciones y adelante.

El Movimiento pone enmarques, referencias para dar una dirección mental y hay quienes pueden seguir esa dirección con facilidad, mientras que otros lo hacen con dificultad, dándose encontronazos a cada paso. También proponemos el tema del centro de gravedad interno o, presentado con otro leguaje, hablamos de sentido de la vida, de humanizar. Esto aparentemente no tiene mucha gracia, no aparece chispeante ni atractivo y la gente tiende a lanzarse a otras cosas más llamativas, dejándose atrapar sicológicamente.

El problema es que al des-centrarse, al salirse de enmarque, se produce sufrimiento en uno y en los demás.

Cuando vemos (cada vez menos) a la gente encantada con cosas del sistema, están fuera de sí, alteradas y no pueden oír, de modo que no nos queda otra posibilidad que esperar a que se desencanten, se des-ilusionen para poder escuchar nuestro punto de vista.

Contar con centro de gravedad propio, no parece tener atractivo y es algo que se aprende y se construye, no es algo que se da por sí sólo.

En efecto, al estar descentrado se produce sufrimiento y uno siente que “todo le pasa” y no sabe bien por qué. En cambio, cuando se cuenta con centro de gravedad uno está libre y eso es extraordinario. Esa libertad interna es lo importante aunque no tenga tanto atractivo en apariencia. Ese centro de gravedad y esa libertad interna no acarrean sufrimiento ni a uno mismo ni a los demás. La libertad interna es el indicador del centro de gravedad y la conducta válida hacia los demás es su correlato humano.

Esto nos lleva a ver el concepto de la existencia “en sí” y la existencia “para otros”. Hay quienes, al no disponer de centro de gravedad, siempre están dependiendo de los demás, de los valores externos, resultando huecos por dentro, llevados por el oleaje externo permanentemente, siendo arrastrados como hojas por el viento y moviéndose siempre con una mirada externa en donde todo se ve plano, movido por hilos externos y sin profundidad.

Con la mirada interna todo se dimensiona.

Es importante comprender los mecanismos de la fascinación que producen la pérdida del centro de gravedad.

Uno puede fascinarse por poca cosa, por una hormiga, una piedra, y mucho más por las personas, equivocándose y produciendo sufrimiento.

Así llegamos a ver que el problema es que el ser humano sufre por pequeñeces, no por grandes acciones, y se frena todo. Además, al no poder sustentarse ese sufrimiento por nimiedades, mecánicamente de inventan “grandes problemas”, “enormes sacrificios”, “traumas dramáticos”, “tremendos inconvenientes”, etc. Todo inconsistente. No es poca cosa el poder superar las fascinaciones y ver claro. Este sufrimiento por pequeñeces confunde mucho a la gente a la hora de hacer lo que realmente quiere y todo se frustra.

Uno ha de aclararse respecto de lo que realmente quiere y hacerlo coherentemente, sólo hay una condición: no perjudicar a nadie. Por eso distinguimos entre un sufrimiento padecido por las contradicciones internas y aquél provocado por quienes siguen los valores del sistema y quieren hacer sus caprichos a toda costa, sin tener en cuenta a los demás, sufriendo y haciendo sufrir por eso. A escala social, los trepadores del sistema hacen eso: sufren y hacen sufrir a todos con sus “tropismos”.

Unas de las pequeñeces frecuentes son los temores infundados, siendo el temor a la muerte el mayor, el mayor de ellos junto con el temor a la enfermedad y a la vejez. Sucede que, de todos modos, se envejece y se muere, para qué desaprovechar el corto período vital con fantasmas, si por el contrario, se debería aprovechar al máximo. Es curioso cómo los temores oscurecen y alteran con ilusiones, con algo que no pasa en realidad.

La soltura interna, sicológica, se logra aprendiendo a circular por los tiempos de conciencia sin cargas, sin pesos ni zonas oscuras, es decir con libertad y sin sufrimiento y, también, con el diálogo a cierto nivel con otros que pueden ayudar a despejar problemas e ir aprendiendo respecto de aciertos y errores. No hay que temerle a los cientos de errores que se pueden cometer porque son errores pequeños y, si están en buena dirección, son “inversión de aprendizaje”. Ojalá uno pudiera cometer un error tremendo y aprender de golpe, pero, en general, se comenten errores pequeños, subsanables. El punto está en la carga mental que se le ponga a todo, en donde se oscila entre el dramatismo gravísimo a la sin importancia cínica.

Respecto de los procesos estructurales, es importante señalar que antes de ocuparse con técnicas organizativas, hemos de ver la condición de ese proceso, es decir el interés por las personas. Sin esa condición inicial, sin un interés real por la gente, las estructuras no progresan y, eventualmente, se caen. La acción tiene que terminar en otros, y lo importante es llegar a muchos.

Por otra parte, el concepto de línea, equipo, funciones, etc., tiene que ver con la idea de la distribución del trabajo. Todo lo que hay que hacer no lo pueden llevar adelante una o dos personas.

El pensamiento intencional es algo a lo que aspiramos y se opone a lo reactivo o a lo compensatorio, y siendo esa la esencia de nuestro pensamiento, resulta imperioso comprender tal cosa a fondo. El pensamiento intencional se dirige a lo fundamental dejando de lado lo secundario, lo accidental, lo contingente, lo no-significativo, para dar lugar a lo realmente importante, lo prioritario, lo que queremos hacer. Ese es el carácter de todas nuestras actividades y por ello conviene discernir entre lo casual y lo accidental de lo intencional, empujando para que sea la intención lo que siempre prevalezca.

24 ene 2019

El espejo en el espejo, Michael Ende: serás libre o no existirás

"El pintor Edgar Ende (1901-1965) creó una obra que rompió esta impostura de la racionalidad, ahondó en introspecciones para pescar las imágenes y visiones más puras e incorruptibles para los procesos conscientes. Aunque se le tildó de pintor surrealista, nunca pretendió reflejar el mundo de las ideas con símbolos oníricos. Cada pintura era el resultado de una metodología visionaria única: el artista se encerraba en su estudio, donde se concentraba en alejarse de todo pensamiento. Apartando de sí toda intención, toda emoción previa, la mente terminaba mostrando imágenes cuyo significado era inexpresable y que le sorprendían a él mismo. Estas visiones se convirtieron en la materia prima de sus obras, mostrando sus deliberados paseos por el inconsciente."


Edgar y un jovencísimo Michael Ende
Su hijo, el escritor Michael Ende, representó este proceso de recuperación creativa en La historia interminable (1979)


"No resulta difícil imaginar a los extraños pobladores de estos relatos como los habitantes de ese laberinto de desdicha, vagando entre las explosiones y las ruinas, buscando un paraíso cuya existencia han olvidado. Sus visiones nos muestran el devenir del tiempo, la muerte, la angustia, la búsqueda de identidad y la falta de libertad e imaginación en nuestra sociedad. Sólo la lectura puede servirnos como arma contra esta Tercera Guerra Mundial que, según Ende, libramos contra las generaciones futuras. Considerar a la Ilustración científica como la única salvadora posible llevará a extender el desierto de la cultura y a devastar la sociedad. Por ello escribió para enseñar a la humanidad a no caer en los mismos errores una y otra vez"

Tomado de: 
https://www.fabulantes.com/2016/02/espejo-en-espejo-michael-ende/