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4 jun 2019

Cómo cocinar una revolución no violenta

Fuente: Pressenza Atenas. 04.06.2019.

Estas notas son el resultado de un esfuerzo por presentar una síntesis de los puntos en común de los diferentes movimientos globales, que se produjeron en varias regiones del mundo entre 2011 y hoy.
Fueron escritos con la ayuda de miembros del 15M, Occupy Wall Street, Occupy, Indignados y Yosoy132.
Es una presentación de las ideas y valores comunes que se han expresado de manera independiente, desde diferentes condiciones políticas y sociales donde han surgido los movimientos mencionados.
Reconocemos, por lo tanto, que puede ser una proposición incompleta, parcial y quizás no representativa. Pero esperamos que sea útil para todos y que se dé un debate, un intercambio y una reflexión para pasar rápidamente de la teoría a la acción.

Punto 1. Conciencia: "Estábamos dormidos ... pero nos despertamos ..." Entendimos nuestra fuerza. No es un sueño, es todo lo contrario. "Es la revolución de la conciencia" que se desarrolla y revela nuevas posibilidades.

Punto 2. Libertad: no elegimos el país, el lugar ni el momento en que aparecimos como seres humanos.
Punto 2.1. El camino hacia la libertad se llama liberación. Significa que nosotros nos liberamos paso a paso, es un movimiento y es un proceso.
Punto 2.2. "No tenemos miedo". La liberación se produce cuando superamos el miedo.
Punto 2.3. Comenzamos con la falta de libertad para obtener la libertad que compartimos con los demás. La verdadera liberación tiene lugar con los demás y para los demás.
Punto 2.4. La evolución del ser humano se dirige hacia una mayor libertad social y hacia su propia liberación personal.

Punto 3. Historicidad - Acumular la historia. 
Utilizamos el conocimiento y la experiencia de los hombres y mujeres que han liderado el camino que tenemos ante nosotros.
Aprendemos del entorno social donde vivimos y evolucionamos.
Utilizamos todas las herramientas, objetos y estructuras creadas y mejoradas con el tiempo.

Punto 4. Aprendizaje
Punto 4.1. Aprendimos sobre los factores que contribuyen al progreso humano:
- Aumentar la participación de los ciudadanos en todos los ámbitos sociales y políticos.
- Mejorar la calidad de vida.
- Mejorar la educación, la salud, la vivienda y la alimentación.
- La economía debe servir a los intereses de las personas y no al revés, las personas sirviendo a la
   economía,
- Reducir el costo del equipo militar,
- Reforzar el diálogo y minimizar la violencia institucional en todas sus formas.
- Asegurar la inclusión social y la resolución consensual de las diferencias entre individuos, grupos o pueblos.
Punto 4.2. Aprendimos cómo detener el progreso humano:
- Al bloquear la participación de los ciudadanos en los derechos y libertades sociales, - Al darle a la economía una dirección particular, la concentración de la riqueza en manos de un pequeño número a expensas de la mayoría,
- Al imponer condiciones de vida degradantes a los ciudadanos. Al principio, esclavos, luego proletarios y ahora consumidores,
- Al poner el dinero por encima de las personas y crear exclusión, enfermedad y muerte,
- Creando ejércitos con más y más habilidad destructiva. Financiación de la investigación y producción de armas de destrucción masiva.
- Apoyando los métodos políticos de los países que subordinan a, invaden o intervienen en otros países,
- Mediante el uso de diferentes formas de violencia: física, económica, racial, religiosa, sexual, moral o psicológica.

Punto  5. Igualdad. Todos somos iguales en derechos y oportunidades. No teóricamente sino en la práctica.
Punto 6. Organización horizontal. Aplicamos, explicamos y desarrollamos la organización horizontal en todas las áreas.
Punto 6.1. Organización horizontal en las relaciones colegiales, la cooperación y el intercambio. Terminamos con los representantes y los líderes. Nadie ordena.
Punto 6.2. Apoyamos la creación de funciones para problemas colectivos y según sea necesario. Funciones que cambian y son responsables ante el conjunto.
Punto 6.3. Estamos en contra de la competencia, el individualismo extremo y devastador de este sistema. Así, expresamos la sensibilidad del no protagonismo, del anonimato y del conjunto.

Punto 7. Diversidad: todos somos diferentes, con diferentes ideologías, aspiraciones y creencias, por lo que destacamos toda la diversidad de esta riqueza.
Punto 7.1. Esta diversidad crece porque somos más, cambiamos y evolucionamos constantemente.

Punto 8. El Enfoque - Vamos más lejos al incluir, acercarnos y crear vínculos.
Punto 8.1. "Realmente escuchamos" Entendemos lo que es diferente y es abrir nuevas formas de comprensión y comunicación.
Punto 8.2. Queremos acercarnos a cualquier persona violenta, porque creemos que dejará de ser violenta cuando se dé cuenta del error en la práctica y el comportamiento.

Punto 9. Sociabilidad - "Juntos podemos" resolver conflictos. Aunque se nos presentan como problemas individuales, los conflictos son conflictos sociales. Al hacer visible el conflicto y conectarlo a toda la sociedad, creamos condiciones para resolver problemas que nunca podríamos resolver individualmente.

Punto 10. Inteligencia colectiva - Estamos en red. El resultado de trabajar respetuosamente y en red con otros en busca de inteligencia colectiva no es lo mismo que la suma de ideas individuales. Multiplicamos las respuestas y encontramos mejores soluciones. La inteligencia colectiva eleva el nivel de nuestra acción común.

Punto 11. Por la paz: el ser humano avanza más rápido cuando no desperdicia su tiempo y energía en enfrentamientos violentos. Creamos relaciones de colaboración que promuevan el progreso social.

Punto 12. Por la no violencia: "No necesitamos la violencia, tenemos razón. "
Punto 12.1. Apoyamos la no violencia como una posición eminentemente valiente.
Punto 12.2. Convivimos diariamente con la violencia y nuestro trabajo es neutralizarla.

Punto 13. Acción voluntaria: nuestras acciones no tienen recompensa económica. Trabajamos con y para todos. "También ponemos unas gotas de agua en el gran río de la especie humana. "

Punto 14. La coherencia: nuestra acción se basa en nuestros principios. Tratamos de igualar nuestros pensamientos, sentimientos y acciones. "Cuando decimos algo, nos comprometemos y lo hacemos. "

Punto 15. El conjunto- Me descubro a través del Nosotros.
Punto 15.1. Comenzando con el Nosotros, podemos buscar nuestra liberación personal.
Punto 15.2. La mejor parte de cada uno de nosotros se expresa en el todo.
Punto 15.3. Es en el conjunto que encontramos lo humano en nosotros y lo humano en el otro.

Punto 16. Respeto: queremos que todos se expresen libremente y sin la sensación de ser juzgados. La única condición es que nadie pretenda imponerse a los demás. Punto 16.1. Respetamos a los demás y a nosotros mismos. Así es como crece nuestra dignidad.
Punto 16.2. Nos respetamos al otro, incluso si tiene una ideología, una creencia o un comportamiento diferente al nuestro.
Punto 16.3. Nos respetamos mutuamente cuando somos coherentes en nuestras vidas.

Punto 17. Espiritualidad.
Punto 17.1. Estamos presenciando el nacimiento de una religiosidad sin Dios.
Punto 17.2. Hay una búsqueda de espiritualidad sin dioses ni templos.
Punto 17.3. No somos ni mejores ni peores porque seamos ateos o creyentes.
Punto 17.4. Las religiones han desempeñado un papel ambiguo en la evolución humana: algunas veces ayudando, otras frenando y otras causando inmenso sufrimiento.

Punto 18. Inspiración: experimentamos la "conexión" entre nosotros, al estar en la misma longitud de onda, compartiendo las mismas cosas. Hemos logrado crear una atmósfera que llenará las calles con libertad, oportunidad, interacción entre personas en una lucha común. Cuando eso sucede, todo parece posible, no hay límites. Esta acción es parte de nuestra inspiración ...

Punto 19. Por la universalidad: Conocemos la importancia de la acción local, pero también sabemos que esta no resuelve los problemas globales por sí sola. El mundo está en proceso de globalización y hoy debemos brindar soluciones a esta escala. Por ejemplo:
Punto 19.1. La prioridad es resolver el problema del hambre en todo el mundo.
Punto 19.2. Orientar los dineros gastadas en ejércitos y armamentos en las necesidades sociales para que no bloqueen más el progreso humano.
Punto 19.3. Profundizar la democracia haciéndola más participativa y avanzando en temas de justicia, transparencia e igualdad sin exclusión social.
Punto 19.4. Dar prioridad a la salud, educación y vivienda para todos.
Punto 19.5. Estas propuestas no son utópicas o poco realistas, sino metas realistas y alcanzables. Existen las condiciones tecnológicas y los recursos para que estas propuestas se conviertan en realidad. El 99% de la población mundial comparte este deseo. Ya existe un sentimiento común entre los pueblos de la tierra de que esto se convertirá en una realidad. Los nuevos movimientos son un síntoma. Nuestro objetivo es una red global ... "Nuestros sueños no caben en sus urnas".

Punto 20. Evolución / Revolución: en el siglo XXI, podemos y debemos redefinir la acción social y el tipo de sociedad que queremos.
Punto 20.1. Esta Evolución / Revolución es no violenta. Y este es el siguiente paso para nosotros.
Punto 20.2. Las formas de lucha social basadas en la violencia refuerzan el antiguo sistema violento y patriarcal.
Punto 20.3. Una forma de lucha es la no cooperación con leyes injustas, la desobediencia civil.
Punto 20.4. La mejor forma de luchar es proponer alternativas a lo que no funciona. La demostración de lo nuevo que queremos.

Punto 21. El despertar de una generación planetaria.
Punto 21.1. Estamos ante el nacimiento de una generación global, expresada en nuevos movimientos sociales.
Punto 21.2. Una generación que busca el apoyo y el estímulo del pasado sin enfrentarse contra él.
Punto 21.3. El uso masivo de tecnologías de comunicación directa a nivel global crea las condiciones para un mayor trabajo en red y, por lo tanto, una nueva fase en la evolución humana.

Punto 22. El nuevo ejemplo: estas posiciones son un nuevo ejemplo de civilización que puede producir cambios profundos en el nivel social, cultural y existencial.

Punto 23. El nuevo ejemplo ya existe. Como se indica en el Punto 2. Libertad, estas posiciones pueden discutirse libremente, rechazarse, cuestionarse, implementarse, ignorarse, ser parte de nuestras vidas o no. Dependiendo de las opciones, el futuro será cerrado o abierto. Todo esto ciertamente no puede ser borrado, olvidado o impedido de evolucionar porque ya está en la mente de muchas personas, y en la tuya. Está aquí para quedarse. "Ya estamos en tu conciencia. Si ellos no nos dejan soñar, no los dejaremos dormir ".

Punto 24. El nuevo ejemplo se ha multiplicado. En toda la sociedad, hay muchas manifestaciones de cambio.
Punto 24.1. Nuestro objetivo es encontrar lo que es realmente útil para mejorar y, especialmente, para crear lo nuevo. No tenemos que luchar contra lo viejo porque eso se colapsa solo.
Punto 24.2. En un momento que no podemos determinar, este nuevo ejemplo entrará en una fase de reproducción geométrica.

Estáis preparados ? Estas listo?

¡Vayamos despacio, porque vamos lejos!

Ver original en griego:

11 ago 2016

La revolución humana necesaria

V Simposio Internacional del Centro Mundial de Estudios Humanistas
En el transcurso de la historia, el Ser Humano ha protagonizado múltiples revoluciones en numerosos campos. Estos saltos no lineales se han producido en momentos en los cuales la organización social y los valores vigentes ya no dan respuesta a las necesidades de conjuntos humanos en crecimiento. Esa es la situación en el momento actual a nivel mundial. El tema de la Revolución adquiere entonces una relevancia central. Así es que, en todas las latitudes, se levanta el clamor por transformaciones profundas, al tiempo que surgen experiencias novedosas que anuncian futuros posibles.
De este modo, mientras la violencia en sus distintas expresiones física, económica, racial, religiosa, sexual, psicológica o moral continúa derramando dolor y sufrimiento, también emerge una nueva sensibilidad que afirma la compasión, la libertad, la diversidad, la creatividad, la convergencia, la conciencia ambiental, tomando el bienestar y la evolución del ser humano como eje central y a la noviolencia como metodología de acción y estilo de vida.
Estamos situados ante opciones claras: podemos dejarnos llevar por el transcurso mecánico de los acontecimientos, con la perspectiva probable de que crezca el absurdo y la destrucción, o podemos buscar darle un nuevo sentido intencional a los eventos, afirmando la posibilidad de construir un entorno social e interpersonal no violento. En esta elección intervendrá necesariamente la reflexión sobre las características de la conciencia activa e intencional del Ser Humano, para decidir entre determinismo y libertad, entre venganza o reconciliación, entre deshumanización o humanización crecientes, entre conservación o revolución.
Ante la manipulación y la censura que hoy aparecen ligadas a este término por parte de los formadores de opinión al servicio del poder, sostenemos la necesidad de una revolución social que modifique sustancialmente las condiciones de vida de los pueblos, una revolución política que transforme la estructura de poder vigente, una revolución cultural que valore las diversidades y afirme su convergencia entorno a una nueva escala de valores en la que el ser humano sea el valor central, una revolución interpersonal que permita un nuevo modo de relacionarse entre los seres humanos y una revolución espiritual que abra el horizonte de una renovada reflexión y experiencia sobre el sentido de la vida.
Esta revolución mundializada, noviolenta, inclusiva y abierta, donde lo diverso converge buscando lo común, parece hoy ya estar en marcha en el corazón, la imaginación y la acción de muchas personas y colectivos. Sus protagonistas somos los seres humanos, quienes transformando también nos transformamos.
El V Simposio del Centro Mundial de Estudios Humanistas nos convoca a reflexionar, a intercambiar visiones, a compartir experiencias sobre esta revolución necesaria y urgente.
Una revolución que, por propósito, por actor y a la vez por destinatario, podemos llamar “LA REVOLUCIÓN HUMANA NECESARIA”.

17 oct 2015

"Nuestra actividad en el mundo"

Dentro del campo de la ciencia, dentro del campo de la política, hay gente inteligente y bien intencionada, preocupada por parar una catástrofe. Tal cosa a nosotros no nos importa, porque estas gentes bien intencionadas hoy piensan de un modo y mañana piensan de otro. Es cierto que los grandes conjuntos humanos están un poco a expensas de la buena voluntad o no de estas minorías, de estas gentes que a veces resultan bien intencionadas. Los grandes grupos humanos dependen en gran medida de lo que pase en esas cortezas o subcortezas cerebrales.
Pero sucede que a nosotros no nos interesa movernos como los grandes conjuntos humanos. A nosotros nos importa decidir en cuanto a procesos. No nos importa estar en el torbellino del proceso. Se dice por ahí, muy livianamente, que hay que definir posturas. Y, ¿quién dice que hay que definir posturas? Aquel que no inventó ninguna postura. Aquel que nació en un medio en que las posturas ya estaban tomadas. Resulta que hay señores que están siguiendo una postura que nació posiblemente miles de años antes de que él naciera. De manera que hay que decidir por una postura. Ellos no han decidido ni siquiera nacer. Ellos se han encontrado con un medio en el que las cosas ya están decididas de antemano. A eso le llaman libertad, elegir entre dos posturas. El émbolo, el pistón de un motor. Tiene opciones para ir hacia delante o hacia atrás, accionar o reaccionar. De tal manera que puede asumir dos posturas, solo dos posturas posibles, para eso está armado, para eso está condicionado.
Y bien, hoy en distintas latitudes nos encontramos con gente en conversaciones muy informales, claro está. Claro, al dialogar con estas gentes nos hablan de cosas como el compromiso social, por ejemplo. Por cierto que ellos no asumen ningún compromiso social, ellos hablan de un compromiso social. Incluso hay unos pocos, esos sí que se comprometen socialmente, que se arriesgan de algún modo. Pero qué curioso, son esos que se arriesgan los que no nos hacen esos planteos a nosotros. Son justamente los que no se arriesgan los que nos hacen esos planteos. Porque los pocos que se arriesgan son los que van a las cárceles y en las cárceles encuentran a los nuestros. Y qué cosa tan extraordinaria esta, que aquellos que se arriesgan por lo menos van a las cárceles porque se han dado el gusto de hacer alguna cosa. Pero sucede que los nuestros van a las cárceles sin haber hecho siquiera ninguna cosa. Eso es mucho más extraordinario todavía. Es mucho más comprometido todavía. Es extraordinariamente comprometido que asesinen a nuestros amigos y que los encarcelen, cuando ellos no toman postura en ningún bando de salvajes.
Nosotros no tenemos ningún interés en tomar bandos por esta guerra que se sucede entre ‘pigmeos y watusis’. Nosotros hemos caído en paracaídas en medio de este problema y de pronto un pigmeo nos exige que nos definamos por una u otra posición. Nosotros estamos absolutamente definidos por una posición totalmente diferente a la de ellos. Nos da la impresión que la cosa es al revés. Nos da la impresión de que ellos deben definirse con claridad en cuanto a la postura que toman con nosotros. Esto hoy suena insólito, pero a medida que pase el tiempo va a sonar cada vez más razonable y ellos van a tener que definirse en torno a si está con nosotros o están contra nosotros. No somos nosotros los que tenemos que definirnos en torno al problema de los ‘watusis o de los pigmeos’. Son ellos los que van a tener que definir su postura en torno a la violencia o en contra de la violencia.
Nosotros tenemos posturas muy definidas en torno al problema de la violencia. Ellos no lo tienen muy claro todavía. A veces son violentos y a veces no. Ellos son demasiado elásticos en esto de la violencia. No son definidos, salvo algunas minorías, que hoy discuten con nosotros porque precisamente se encuentran en las cárceles con nosotros. Esto, por cierto, sucede de modo desigual en este planetoide.
Es lógico que esto suceda con más virulencia allí donde nosotros somos más antiguos. Por allá, lejos, en el cono sur de América somos más antiguos que en el Asia. Entonces, es claro, allí es donde nos dan de tiros y de cárceles. Pero claro, con el tiempo eso va a pasar en distintas latitudes hasta que todos ellos se derrumben. Entre tanto va a haber problemas, problemas crecientes.
Parece que algo estuviera pasando en sus mentes. Parece que no se dieran cuenta de lo que está pasando en sus mentes. Con las enfermedades físicas la cosa es más fácil. Hay ciertos síntomas físicos fáciles de apreciar. Hubo una época en que la mita de la población, de Europa por ejemplo, quedaba barrida por una peste. Eso sí que se veía. La cosa era grave y hubo grandes benefactores de la humanidad que trabajaron por lograr vacunas o lograr formas de impedir estos estragos. Claro, muchas de estas enfermedades fueron arrinconadas porque se veían sus efectos externamente, porque la gente que sentía estas enfermedades pensaba que estaba enferma. Veía a otros y se daba cuenta de que los otros también estaban enfermos. Y ¿qué pasa cuando no es el cuerpo el que se enferma? ¿Qué pasa cuando el que se da cuenta de la enfermedad tiene la enfermedad precisamente en el darse cuenta, en la mente? ¿Cómo hace el que está enfermo mentalmente para darse cuenta que lo está? Las enfermedades físicas por sus manifestaciones, son fáciles de detectar. Pero ¿qué pasa cuando la mente está enferma, cuando no se da cuenta uno que está enfermo? ¿Cuando, además, forma parte del consenso general esta plaga psíquica? Cuando todos están muy de acuerdo que están muy sanos y discuten simplemente en materia de posturas ideológicas. Ellos no creen que padecen la misma enfermedad. Ellos creen que se matan por razones ideológicas. Algunos otros pueden decir, por intereses o por cualquier otro tipo de ilusión que salga al paso.
Antes lo hacían por un sepulcro, en otros momentos lo hicieron por otros tipo de prestigio. Ahora lo hacen por algo más sólido, nos parece a nosotros. A nosotros nos parece ahora que es más sólido el petróleo. Es mucho más sólido este problema que el de una Cruzada, por ejemplo. En la época de las Cruzadas creían que era un sólido motivo, y así siguiendo.
Así que nuestros amigos ahora parece que no estuvieran en muy buenas condiciones ya que lo que está fallando es el darse cuenta de lo que sucede. Bien, y ¿qué vacunas hay contra eso? Parece que tampoco hubiera vacunas adecuadas. Es una curiosa situación.
Bueno pues, parece que ellos deciden. No nos interesa estar dentro del área de sus decisiones. Eso y otros motivos nos hacen pensar que debemos pensar por cuenta propia y no por cuenta de ellos. La mente ya ha crecido en el planeta, está haciendo nuevos planteos, quiere pensar por cuenta propia. Ya se ha alargado un poco en su cuerpo. Ha tenido que cambiar de ropa. Ha cambiado de voz, también la mente. Está entrando en otra etapa. Quiere comenzar a pensar sin tutela. Pues bien, eso estamos haciendo nosotros. No nos interesan ya las posturas grabadas, hace miles de años, o las aparentes posturas recientes, que en realidad son herederas de posturas de hace miles de años. De manera que aquí estamos nosotros planteándonos estas cuestiones.
Vemos que algo no funciona bien en la mente colectiva y algo no funciona bien en la mente de las minorías que manejan a esas multitudes. No vamos a esperar que ellos decidan acertadamente, podrían no hacerlo. Por consiguiente, haremos las cosas como nos parece a nosotros, independiente de lo que les parezca a ellos. Es claro entonces que no les va a gustar. ¿Cómo podría gustarles? Bien, ese es el problema.
Nosotros hemos visto caer numerosos gobiernos, sobre todo en esos pequeños países de América del Sur. Es un poco insólito hablarles a los europeos, por ejemplo, o a gente de los EE.UU. o de otros puntos, acerca de estos pequeños países desconocidos de América del Sur. Países con gobernantes llenos de soberbia. Es un poco extraño todo esto que pasa. Bien, tenemos problemas ahí y vamos a tener problemas en otros lados. Hemos visto caer gobiernos ahí y vamos a ver caer gobiernos en otras partes. Gobiernos que nos persiguen ahí abajo y gobiernos que nos van a perseguir allá arriba. Seguramente vamos a ver caer muchos gobiernos. Esos gobiernos van a pasar y nosotros no vamos a pasar.
Yo recuerdo hace unos diez años o más a un pequeño salvaje. La situación era más o menos esta. Estábamos metidos en medio de la selva en uno de estos países y entonces aparecieron estos pequeños salvajes con sus juguetes belicosos. Ahí aparecieron ellos jugando entre los matorrales, y claro, comenzaron por disparar contra unas construcciones que habíamos levantado en la selva. Ellos ametrallaban esas construcciones y después de hacer esa maravilla, esa enorme demostración de poderío, decidieron, es decir decidió este pequeño salvaje, que después de esto habíamos desaparecido. Él decretó nuestra desaparición. Desde luego él ahora ha desaparecido.
Hubo también una especie de gobernadora, alguien femenino que dirigía uno de esos países del sur, que decidió con su firma, decidió que el centro de Religión Interior había desaparecido. Por un original procedimiento, con su firma, decidió que habíamos desaparecido. Es probable que haya desaparecido esta gobernadora antes de que estas cintas grabadas lleguen por esos países. Y así seguirá pasando, claro. Pasan cosa extrañas, pero nosotros no pasamos.
Bien, ese es el aspecto externo y profano de la situación. Porque aunque nosotros vayamos más lejos, como proceso, como anécdota, estamos viviendo en un espacio y en un tiempo anecdótico, profano. Ese tiempo que se cuenta con los calendarios. Aquí por ejemplo se dice, que estamos leyendo una comunicación del 15 de julio de 1975, de la era vulgar. Es decir, se especifica con cierta acumulación de tiempos anecdóticos, de tiempos profanos, allí donde suceden las cosas. Ese no es nuestro tiempo, tampoco es nuestro espacio. Nuestro tiempo y nuestro espacio no son tiempos y espacios profanos, son tiempos y espacios que se miden de otro modo. Son otras latitudes y longitudes, son épocas más largas, son procesos que no se miden en términos de épocas vulgares.
Pero claro, todo lo que se manifiesta, se manifiesta como anécdota. Y en el tiempo anecdótico tenemos algunos pequeños problemas, que son hasta divertidos. De manera que nuestras preocupaciones, más allá de estas pequeñeces, son preocupaciones a largo plazo. A nosotros nos preocupa el desarrollo de la conciencia, nos preocupa el desarrollo de la inteligencia. No nos preocupan los reflejos epocales. Nuestros planteos, claro, se hacen en una lengua determinada. Se usan giros lingüísticos determinados, se usa un sistema sígnico epocal. De algún modo tenemos que expresarnos en la época y así lo hacemos. Nosotros tenemos en cuenta de algún modo lo epocal, pero esta no es nuestra preocupación ni nuestra post ocupación, de ninguna manera lo es.
¿Qué preocupaciones tenemos nosotros? Nosotros tenemos preocupaciones de tipo religioso. Cuando nosotros hablamos de religión, no hablamos de conciencia emocionada. Nosotros no estamos hablando de superstición. No estamos hablando de ignorancia. No estamos hablando de alineación ni de falta de centro de gravedad. No estamos hablando de la moda epocal, de los gurúes, de los demonólogos y de cosas semejantes. Nuestra preocupación por lo religioso va bastante mas allá de la conciencia alterada, de la conciencia mágica.
Por consiguiente, para hablar de estas cosas, para hablar de lo religioso en sentido profundo es que tomamos muchos recaudos y muchas precauciones. Comenzamos, por ejemplo, a definir qué no es lo religioso, qué no es el sentimiento religioso profundo.
Claro, lo definimos y lo estudiamos, así como estudiamos las alucinaciones y estudiamos las ilusiones. Nos hacemos expertos en estos trucos de la mente y entonces vamos despejando el terreno. Eso es muy importante para nosotros como método de trabajo, despejar el terreno.
Nuestra preocupación no es psicológica. Nosotros estudiamos psicología, pero utilizamos la psicología, por lo menos en sus aspectos más primarios, en sus aspectos más elementales, en una psicología que no alcanza siquiera la categoría de trascendental.
En los niveles de psicología animal, estudiamos todos aquellos problemas que se crean en la conciencia alterada y entonces tratamos de despejar esos problemas. ¿Para qué tratamos de despejar esos problemas? Para que entonces surja lo que realmente importa.
Claro, vamos diciendo por ejemplo, ahora vamos a preocuparnos solo de normalizar la vigilia. Ahora vamos a tomarnos tiempo sólo para quitar todas estas perturbaciones, estos ruidos, estos ruidos que giran alrededor nuestro y también en nosotros, estos ruidos que van a ser cada día más intensos.
Nosotros vamos a equilibrar este desequilibrio. Debemos darnos cuenta en qué nos parecemos a nuestro medio, advertir que es muy parecido el ruido de nuestra mente al ruido de ese medio, padecemos la misma enfermedad que el medio. Comprender muy bien qué es lo que está pasando en esa mente, que es también la nuestra. Y de ese modo, comprendiendo la alucinación y el error de la mente, comprendiendo los mecanismos animales, entonces podremos ir regulando, haciendo disponible nuestra mente. Entonces podemos establecer recién diferencias entre lo que es esa anormalidad y lo que es esta normalidad de la mente equilibrada, sin tensiones, sin ruido. Esa es la condición básica de nuestro trabajo por ahora.
Estamos preocupados no por grandes maravillas ahora. Estamos preocupados por cosas muy simples. Estamos preocupados por vacunarnos frente a la enfermedad mental que nos rodea. Necesitamos un tiempo para estar inmunizados frente a la plaga psíquica. A eso le llamamos normalización de la vigilia, mente sin ruidos, sin tensiones, sin alteraciones, sin superstición, sin religión externa. Mente disponible. A eso le llamamos vacunarnos contra la plaga psíquica. Vigilia normalizada. No es más difícil que eso.
...
Está muy bien, así hacemos en el mundo. Y, ¿qué hacemos con la mente? La normalizamos. Eso ya es más interesante. ¿Cuándo? En todo momento. Mientras hacemos nuestras cosas, y no es más difícil que eso, no en momentos especiales sino en los momentos en que estamos en nuestras cosas, en estas cosas que no hemos elegido, ahí en esas cosas, ejercitamos lo que hemos elegido. Eso es mucho más interesante.

6 oct 2014

Invitacion a la lectura, por una re-evolución de la conciencia

Amigo(a) lector(a):
comparto aqui cuatro parrafos extraidos del libro Unidad en la accion, de Dario Ergas, a manera de provocacion-invitación para leer esta obra y otras del mismo autor:

En cada uno está el viento que aviva el fuego de lo trascendente. Esa fuerza interior llena de sentido eleva la conciencia, y algo que se cohesiona parece no ser afectado por la muerte. Esto está en cada uno y todos queremos vivirlo, acceder por experiencia directa a una verdad transformadora que aleje el temor y nos llene de alegría. Este acercamiento a la trascendencia es el campo de lo sagrado, algo que no quisiéramos manchar con las palabras y simplemente dejarnos bañar por su aliento de luz y silencio.

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Si es correcto que la superación del sufrimiento y del temor a la muerte es una necesidad, nuestro próximo paso será lograr la conciencia de la unidad. Pero esto ya no por evolución natural, sino, y de ahora en más, la misma humanidad se hará cargo de su destino. No sólo en cuanto a los avances científicos y técnicos que mejoran el dominio sobre la naturaleza, sino en cuanto al propio desarrollo psíquico y espiritual.
De lograrse este cambio en pequeños grupos, de seguro tratarán de influir el proceso histórico, en la ciencia, el arte, la técnica, la religión. Buscarán crear condiciones sociales equilibradas para multiplicar ese mayor grado de conciencia en los grandes conjuntos.

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Este escrito ha sido una investigación sobre las experiencias conmovedoras a las que accedemos los seres humanos y su consecuencia en la acción. Está motivado por la capacidad que tienen las experiencias de sentido para debilitar la fe en la muerte y su importancia para proponer significados que reorientan las conductas humanas. La pregunta de trasfondo ha sido si ellas pudieran colaborar a la ampliación de la conciencia, a la superación del sufrimiento y a la curación de la violencia social y personal. También me atreví a preguntar sobre la posible elaboración de nuevas ideologías y formas religiosas que privilegien al ser humano, en su universalidad y en su particularidad existencial, con el objetivo de alojar en el paisaje de las futuras generaciones que construirán la civilización mundial que se aproxima, el ideal de una nación humana universal.

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Expongo el modo que veo posible de implementar el proyecto que Silo sintetizó como “humanización del mundo”. Para elaborarlo requirió no solo una concepción ideológica de un nuevo humanismo, sino una teoría de la conciencia y la acción para descubrir qué cambios son necesarios para superar el sufrimiento y la violencia. Quizás, su aporte más importante es poner a disposición un procedimiento para el contacto con la experiencia trascendental, sin uso de sustancias, ni de apoyos que puedan distorsionarla atribuyéndola a externalidades. Además, la comprendió no solo desde una mística, sino que desde la Psicología, al desarrollar la traducción de impulsos, el espacio de representación y las estructuras de conciencia, en particular la estructura de conciencia inspirada. La libre interpretación de dicha experiencia permite su ejercicio desde creencias diversas y particulares, un modo práctico de conducir la experiencia hacia una ampliación de la conciencia y del sentido. En cuanto a la acción, comprendió la violencia que lleva implícita la moral externa y formuló principios de acción válida en base a vivencias de unidad y contradicción. En todo este texto se trasuntan sus enseñanzas y lo realizado por el conjunto que impulsa sus ideas.

5 oct 2014

¿Es posible un cambio fundamental en la conciencia individual y en la sociedad?


Superar la violencia en la vida propia y con las otras personas es un gran proyecto, difícil de creer posible, y ese es un problema. El cambio que busco no es pequeño. Supera los límites de la imaginación. Por eso ha costado comunicarlo. Creí alguna vez que por controlar las estructuras de poder se construía la sociedad soñada. Comprobé que ello no variaba la raíz de la injusticia y el dominio sobre las personas: funcionaba al principio y, luego, volvían los mismos vicios que se querían transformar. En lo personal, aun superando muchos resentimientos, la muerte y el sentido definitivo de la vida sigue acicateando mis búsquedas. Muchas veces he confundido los éxitos de coyuntura con las metas profundas de la vida. Cuando finalmente puedo afirmar la envergadura del proyecto, pierdo la discusión porque la propuesta es considerada utópica, es decir, inalcanzable en el tiempo y, por tanto, sin urgencia para efectuarla.
El cambio en las materias humanas no se puede forzar. Es decir, se puede, pero las consecuencias son nefastas y las cosas regresan a situaciones peores de las que partieron. Tiene que ser querido, íntimamente querido, con la fuerza de la necesidad. Esa necesidad es precisamente salir del sufrimiento y la violencia. Pero, en el fondo, considero que sus causas no tienen que ver conmigo, siempre hay a quién culpar por lo que me pasa, o una razón urgente que esconde el hastío de la rutina, o una justificación para la violencia que ejerzo. No parece que yo estuviera a cargo de mi vida y mucho menos siento responsabilidad por lo que acontece en la sociedad.
La importancia de las experiencias extraordinarias es que, por un instante, modifican completamente toda la estructura de la realidad, y presentan con evidencia indudable la certeza de que la vida sí tiene sentido, es. Ante esa vivencia no existe la muerte, ni siquiera es una palabra posible de pronunciar desde ese plano. El impacto es muy breve, pero muy importante; gracias a ella, la conciencia logra la referencia de una realidad distinta y sentida como “verdadera realidad. Al diluirse, queda el recuerdo de algo extraordinario hacia donde, sin duda alguna, debo, quiero y puedo ir. Esta experiencia no me cambia la vida, pero me da la oportunidad de hacerlo. Me sustrae del mundo gris y me muestra la luz del sentido. En particulares momentos esto sucede y es posible variar tímidamente el rumbo. No siempre se les da la relevancia que tienen, y pudieran pasar desapercibidas al otorgarle un valor puramente anecdótico. En ciertas ocasiones, los ensueños pierden su poder y algo emerge detrás de la desilusión. Una experiencia totalizadora arrebata a la conciencia, aumenta su caudal energético y la inspira. Recodos del tiempo en que lo humano nos conmueve y parecemos recordar el sentido olvidado. Este contacto con lo profundo revitaliza la acción y puede ser orientada hacia un gran cambio; sin apuro por alcanzar una meta, inicio una aventura hacia un inmenso futuro.
Estas experiencias son las de contacto con la profundidad o el “sí mismo”, logran el reconocimiento de la unidad de todo lo existente. Este fenómeno sucede al internalizar una mirada que se desliza hacia los espacios de silencio de la mente. Si bien algunas técnicas espirituales o procedimientos místicos facilitan aquello, es la acción válida o moral la que graba la huella del mirar interior y la comunicación con la experiencia de sentido. Es decir, el cambio no sucede por la revelación de sentido, sino gracias a las acciones que esas experiencias inspiran. Esta primacía de la acción tiene justificación teórica, ya que es gracias a la reflexión sobre sí que produce la acción, lo que graba con valor de “realidad” la huella dejada por la irrupción de la totalidad.  

El gran cambio es despertar de la pesadilla del sufrimiento y de la violencia que está en mí y alrededor mío. Es generar condiciones sociales de libertad, justicia y equidad para que todos podamos despegarnos del penoso estado actual. Es convivir con una mirada más interna al yo habitual que, mientras este actúa, permanece en contacto con un centro interno sin perderse de sí. Es reconocer esa misma posibilidad en ti y tratarte en consecuencia.