1 feb. 2011

Que sucede con el Islam?

¿Qué sucede con el Islam?

El Islam es la única fuerza religiosa en crecimiento. No hay que confundir islamismo con arabismo: India, Pakistán e Irán no son países árabes pero han desarrollado el Islam. Hay ex-repúblicas soviéticas que son islámicas y es esta fase de regionalización y de alineamiento es muy posible que no se alineen con la CEI sino que quieran formar parte del bloque islámico. Es posible que países como la India se ubiquen en el área económica de la CEI.
El planteo del Islam no es étnico es jurídico-social. El Islam forma una área religioso-cultural y no una región económica. El Islam es una religión que hace un planteo jurídico, un planteo social y una organización humana. El Islam es diferente a Occidente y a Asia. Los occidentales no entienden al Islam (nunca cayeron en cuenta que el Islam era una fuerza importante en Yugoslavia, por ejemplo).
Para el Islam los gobiernos del mundo árabe son muy débiles, los ven como califatos negociadores que hacen transacciones con los colonialistas enemigos del Islam; Arabia Saudita podrá tener riqueza, armamento, ejército y apoyo de USA pero es la tierra del profeta. A Faisal, que permitió la entrada de tropas occidentales a la tierra del profeta no se le puede considerar como el Guardián del Islam; en el mundo islámico se le considera como un negociador corrupto que no tiene apoyo social y no goza del afecto de la base popular. La base popular simpatiza con otras posturas mucho más radicales.
El fundamentalismo es la expresión del irracionalismo de la época en el seno del espacio islámico. No es el Islam. Así como en otros espacios culturales se manifiesta el neoirracionalismo con fuerza, en el Islam se manifiesta como fundamentalismo. Los fundamentalistas, quieren el centro de poder del Islam, quieren la Meca; de tomársela producirían el efecto demostración necesario para unificar todos los países islámicos en un sólo bloque religioso-social y económico.
Los hombres de negocios de Occidente no entienden aquello que no responde a intereses económicos, por eso no entienden el mundo islámico y en general no entienden los fenómenos culturales, étnicos, religiosos y generacionales; por eso ahora observan impotentes las luchas y guerras culturales, étnicas, religiosas que en su enorme estupidez han ayudado a producir. No entienden nada y como no entienden nada no pueden tomar decisiones acertadas.
La situación en Argelia, sur de Egipto y Libia se torna cada vez más difícil por la fuerza que va tomando allí el fundamentalismo Islámico. En Libia, Gadaffi no es fundamentalista, no goza de la simpatía de occidente y tiene problemas con el fundamentalismo. Saddam tampoco es fundamentalista, su partido es laico y perseguidor de los líderes religiosos a quienes ha llevado a prisión repetidas veces. Durante la guerra del Golfo cuando Saddam habló de “guerra santa” los seguidores del Islam no creyeron nada y Saddam tuvo que cambiar su argumentación. En el desarrollo de la guerra del Golfo el fundamentalismo aprovechó y se hizo más fuerte, tanto que USA tuvo que declarar zonas de control para detener el avance fundamentalista y detuvo su avance hacia Bagdad para dejar a Saddam en el poder con el fin de evitar el avance fundamentalista.
Indudablemente los países islámicos tienden a formar una región, un bloque continuo; en donde el neoirracionalismo en forma de fundamentalismo avanza peligrosamente. Esto se ve claramente y asusta a Occidente que no lo entiende y no acierta a hacer algo adecuado.

de Charla de Enrique N. con Silo en Mendoza - Octubre 1994

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