20 jun. 2011

Testimonio de una indignada

1 comentario:

Anónimo dijo...

Qué bonitos vuestros mundos de Yuppi. No sirve de nada lo que hacéis, de nada. ¿Por qué no fundáis un partido político, proponéis un programa, negro sobre blanco, por escrito, lo defendéis en una campaña electoral y conseguís una representación parlamentaria que os permita ponerlo en práctica? Y así calibramos todos el apoyo que tenéis, porque resulta que la mayor parte de la gente de este país cree en el sistema en el que vosotros no creéis y fue a votar el 22M. La impresión que dais es la de ser unos anti-sistema, y eso no gusta. ¿Cuáles son vuestras propuestas realistas? ¿Cómo pensáis cambiar el mundo? Explicádmelo, convencedme, pero dejad de patalear. El sistema se reforma desde dentro, con un proyecto que se ofrece al electorado, con una representación en las instituciones públicas, que son de todos. Dejad de atacar con vuestras protestas a todos los que creemos en el parlamento, porque es nuestro, lo hemos elegido entre todos, aunque no nos guste que se sienten determinadas personas en él, pero aceptamos que estén ahí porque resulta que a otros sí les gusta. Sois minoría, minoría pataleta. Trabajad en un proyecto político, haced propuestas, pero no olvidéis que esto no es el magreb, esto no es Cuba, no es un emirato ni un sultanato, sino un país democrático donde cualquiera puede elaborar un proyecto político y someterlo a las urnas. Si no os gusta lo que hay, proponed algo mejor, pero dejad de patalear. Proponed una reforma constitucional en vuestro programa, detallad en qué queréis que consista la reforma, y adelante. A lo mejor os voto. O no. Y como yo, millones de votantes potenciales.