21 ago. 2011

EL MITO DEL TECNOLOGISMO

“Consiste en afirmar que el desarrollo humano y el progreso sólo puede potenciarse con el avance de la ciencia y de la técnica.”

Dicho mito va acompañado de componentes cognitivos, emotivos, actitudinales y culturales
Se piensa que con excelentes aparatos se resuelve el problema…Pero si el agente humano no tiene el conocimiento, la experiencia y la motivación adecuadas, el aparato por costoso que sea no resuelve o mejora la situación. Ejemplo: los tableros electrónicos no elevan la calidad de la enseñanza si los docentes no poseen el saber, la pedagogía y la motivación necesarias para generar en los estudiantes buenas condiciones de aprendizaje. Es frecuente que el costoso tablero sea usado para lo mismo que la pizarra de madera o cemento: para llenarlo de palabras con poca estructuración pedagógica! (cuando no es que termina en el desván del colegio porque no hay quien lo repara o el dinero para repararlo!)

A nivel emocional, el mito del tecnologismo se vive por gruesas capas de la población como el “culto a la tecnología”: afiches de aviones de guerra en las paredes de los cuartos de los muchachos (alguna vez el docente ha aprovechado esa situación para generar una conversa colectiva con sus estudiantes sobre cuantas escuelas vale dicho avión, cuánto cuesta su mantenimiento, y para qué se usan?)

Otro indicador es el amor “gasolinero”, es decir, el sexapeal que despierta en los jóvenes el ver a otro del sexo opuesto (o del mismo) “montado” en una moto de alto cilindraje, o en un vehículo bien “engallado”). Tener aparatos modernos da status!

A nivel comportamental, el mito del tecnologismo se expresa en conductas tales como:
-       el cambio anual o bimensual de carro (para estar a la moda y a tono con la publicidad)
-       la elección de carreras ligadas a tecnologías avanzadas (ahora la mecatronica está de moda);  
-       El comprar, dar en regalo, y acumular electrodomésticos y dispositivos eléctricos y electrónicos para la cocina o el hogar, aunque solo sea para llenar los anaqueles o mostrarle a las visitas.
-       Los niños y adolescentes que exigen a sus padres costosos jugueticos electrónicos. Algunos de ellos reducen al sujeto a siimple presionador de botones y observación pasiva del funcionamiento del aparato. El juguetico tecnológico por excelencia es hoy en día el celular, usado por muchos jóvenes para todo menos para hablar por teléfono en caso de necesidad.

A nivel cultural, el mito del tecnologismo se observa en la creciente cantidad de dibujos animados, programas y películas en las que los robots, frecuentemente de apariencia bizarra, antropomorfa y amenazante, actúan como humanos e incluso reemplazan a los humanos, lo esclavizan o los salvan.

(cuando fui a ver “Cars” con mi hijo, salí hastiado de tanta estridencia de motores: pareciera mas una película para exacerbar los sentidos que para relajarse y disfrutar)

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