13 ene. 2015

A proposito de la masacre en Charlie hebdo : Urge un humanismo que haga frente al fanatismo

Será conveniente, para comenzar, explicitar nuestros intereses respecto a estos temas ya que de no hacerlo podría pensarse que estamos motivados simplemente por la novedad, la curiosidad histórica o por cualquier tipo de trivialidad cultural.
El humanismo tiene para nosotros el cautivante mérito de ser no sólo historia sino también proyecto de un mundo futuro y herramienta de acción actual.
Nos interesa un humanismo que contribuya al mejoramiento de la vida, que haga frente a la discriminación, al fanatismo, a la explotación y a la violencia.
En un mundo que se globaliza velozmente y que muestra los síntomas del choque entre culturas, etnias y regiones, debe existir un humanismo universalista, plural y convergente.
En un mundo en el que se desestructuran los países, las instituciones y las relaciones humanas, debe existir un humanismo capaz de impulsar la recomposición de las fuerzas sociales.
En un mundo en el que se perdió el sentido y la dirección en la vida, debe existir un humanismo apto para crear una nueva atmósfera de reflexión en la que no se opongan ya de modo irreductible lo personal a lo social ni lo social a lo personal.
Nos interesa un humanismo creativo, no un humanismo repetitivo; un nuevo humanismo que teniendo en cuenta las paradojas de la época aspire a resolverlas. (Silo, 1996: 243-244)

Es conveniente advertir que el humanismo no se comprende como propio de una cultura o de un pueblo, ni tampoco como particular de un momento histórico. Este marco permite entonces el reconocimiento de diferentes momentos históricos en los que se expresa la actitud humanista “en regiones muy separadas (…), y en períodos muy precisos de diferentes culturas. Y digo “en períodos precisos” porque tal actitud parece retroceder y avanzar de un modo pulsante a lo largo de la historia hasta que muchas veces desaparece definitivamente en los tiempos sin retorno que preceden al colapso de una civilización” (Silo, 1996: 256).

Si quisiéramos describir los elementos que constituyen y dimensionan la dirección humanista,
destacaríamos las siguientes características:

1. La ubicación del ser humano como valor y preocupación central,
2. La afirmación de la igualdad de todos los seres humanos,
3. El reconocimiento de la diversidad personal y cultural,
4. La tendencia al desarrollo del conocimiento por encima de lo aceptado como verdad
    absoluta,
5. La afirmación de la libertad de ideas y creencias, y

6. El repudio de la violencia.

Tomado de: La Construcción Social. Humanismo y Antihumanismo – 27 de Agosto de 2011

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