29 nov 2014

Presion a los gobernantes para que reine la cordura, el respeto de la diferencia y el bienestar social!

Extractos del discurso de Putin sobre la inestable y peligrosa situacion actual:

Ha comenzado un periodo de diferentes interpretaciones y silencios en la política mundial. Bajo presión del nihilismo legal, paso tras paso ha retrocedido el derecho internacional. La objetividad y justicia han sido víctimas de la conveniencia política. Las normas jurídicas han sido sustituidas por interpretaciones arbitrarias y valoraciones parciales. Además, el control total de los medios de comunicación ha permitido hacer pasar lo blanco por negro y lo negro por blanco.
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...Hagámonos la pregunta de hasta qué punto vivimos confortablemente y seguros en un  mundo así, hasta qué punto es justo y racional. ¿Puede ser que no tengamos motivos para preocuparnos, discutir, formular preguntas incómodas?¿Puede ser que la exclusividad de los Estados Unidos, tal y como ellos ejercen su liderazgo, sea realmente beneficioso para todos, y la continua injerencia en los asuntos del mundo lleve tranquilidad, beneficio, progreso, florecimiento, democracia y simplemente haya que relajarse y gozar?
Me permito responder que no. No es así.
El dictado unilateral y la imposición de los propios modelos produce el efecto contrario: en vez de solucionar los conflictos, estos aumentan; en vez de estados soberanos y firmes, un creciente caos; en vez de democracia, el apoyo de un público dudoso: desde abiertamente neonazis hasta radicales islámicos.
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Estimados colegas. Este periodo de dominación unipolar ha demostrado claramente que el dominio de un solo centro de fuerza no lleva al aumento de la manejabilidad de los procesos globales. Al contrario esta endeble construcción ha mostrado su incapacidad para luchar contra amenazas tales como los conflictos regionales, el terrorismo, el narcotráfico, el fanatismo religioso, el chauvinismo y el neonazismo. Al mismo tiempo ha dejado el paso libre a la aparición de la soberbia nacional, manipulando la opinión pública, con una fuerte presión de la voluntad del débil por la voluntad del fuerte. Fundamentalmente el mundo unipolar es una apología de la dictadura sobre la gente y sobre los países. Por cierto, el mundo unipolar no es cómodo, llevadero y es de difícil control incluso para el autoproclamado líder. Se han hecho comentarios sobre ello y yo estoy totalmente de acuerdo
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Estos intentos están alejados de la realidad, se oponen a un mundo plural. Pasos similares indefectiblemente crearán enfrentamientos, reacciones de respuesta y provocarán finalmente el efecto contrario. También vemos lo que sucede cuando la política se mezcla imprudentemente con la economía, la lógica racional deja su lugar  a la lógica de la confrontación, incluso cuando perjudica a las propias posiciones e intereses económicos, incluidos los intereses de los negocios del país.
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¿Qué quiero decir? Hoy día muchos tipos de armas de gran precisión, por su capacidad se acercan a las armas de destrucción masiva, y en caso de negativa al arsenal nuclear o disminución crítica del mismo, el país que ostenta el liderazgo en la creación y producción de estos sistemas de precisión tendrá un claro predominio militar. Se romperá la paridad estratégica y esto es claramente desestabilizador. Aparecerá la tentación de uso del llamado ataque preventivo global. En un apalabra, los riesgos no disminuirán, sino que aumentarán.
La siguiente amenaza evidente es el aumento de los conflictos étnicos y religiosos. Esos conflictos son peligrosos no solo por sí mismos, sino también porque se forman en zonas con un vacío de poder y ley, de caos, donde se sienten a gusto los terroristas y los criminales, florece la piratería, el comercio de seres humanos, el tráfico de drogas.
Por cierto, nuestros colegas en su momento intentaron dirigir estos procesos, utilizar los conflictos regionales, construir “revoluciones de colores” para sus intereses, pero el genio se escapó de la botella. Qué le vamos a hacer, parece que ni sus propios autores entienden la teoría del caos dirigido. No hay más que división y dudas entre ellos.
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La experiencia práctica muestra que las respuestas conjuntas a los problemas no son siempre una panacea, por supuesto, hay que reconocerlo, y además en la mayoría de los casos son difíciles de conseguir, es muy difícil superar los intereses nacionales, la subjetividad, sobre todo cuando se trata de países con una tradición cultural e histórica diferente.  Pero hay ejemplos de que cuando son guían objetivos comunes y actuamos en base a criterios unificados podemos lograr conjuntamente éxitos reales.
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Añado que las relaciones internacionales deben construirse sobre el derecho internacional, en base al cual deben estar los principios morales tales como la justicia, la igualdad, el derecho.  Lo más importante es el respeto al socio y sus intereses. Una fórmula evidente, pero que si se sigue puede cambiar de raíz la situación en el mundo
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Sobre el fondo de cambios fundamentales en la situación internacional, la creciente ingobernabilidad y las diferentes amenazas nos obligan a un nuevo consenso de fuerzas responsables. No se trata de cualquier acuerdo local ni una separación de esferas de influencia al estilo de la diplomacia clásica, ni de ningún dominio global. Creo que se necesita una nueva “edición” de la interdependencia. No hay que tenerle miedo. Al contrario, es un buen instrumento para. Esto es tan actual, considerando el reforzamiento y crecimiento de determinadas regiones del planeta, que  forma una exigencia  objetiva de formalización institucional de dichos polos, de creación de potentes organizaciones regionales y elaboración de las normas de su interacción. La cooperación de estos centros añadiría una fuerza considerable a la seguridad mundial, a la política y la economía. Pero para conseguir éxito en tal diálogo hay que partir de que todos los centros regionales, los proyectos de integración nacidos a su alrededor tendrían idéntico derecho a desarrollarse para que se complementaran unos a otros y que nadie se interpusiera artificialmente entre ellos. Como resultado de esa línea destructiva se romperían las relaciones entre países, y los propios países sufrirían situaciones difíciles, incluso hasta su propia destrucción.
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Rusia ha realizado su elección, nuestras prioridades son las de un perfeccionamiento de las instituciones democráticas y de economía abierta, un desarrollo interno acelerado  con todas las tendencias positivas actuales en el mundo y la consolidación de la sociedad en base a los valores tradicionales y el patriotismo. Tenemos una hoja de ruta pacífica,  positiva, de integración, trabajamos activamente con nuestros colegas en la unión económica euroasiática, la organización de Shangai, los BRICS y otros socios. Esta hoja de ruta está dirigida al desarrollo de las relaciones entre países, y no a su separación. No queremos crear ningún bloque, realizar un intercambio de golpes. No tienen ninguna base quienes aseguran que Rusia intenta restablecer un imperio, que ataca la soberanía de sus vecinos. Rusia no reclama ningún lugar exclusivo en el mundo, quiero recalcarlo. Respetando los intereses de otros, simplemente queremos que se tengan en cuenta nuestros intereses y se respete nuestra posición.
Comprenden bien que el mundo ha entrado en una época de cambios y transformaciones profundas, cuando todos necesitan tener cuidado y huir de dar pasos sin reflexionar. Años después de la guerra fría, los participantes en la política mundial han perdido un poco sus cualidades. Ahora hay que acordarse de ellos. En caso contrario las esperanzas de un desarrollo pacífico y estable son una peligrosa ilusión, y las actuales conmociones un preludio de la destrucción del orden mundial.
Si, por supuesto que ya les he hablado de esto, la construcción de un sistema más firme de orden mundial es una tarea complicada, se trata de un trabajo largo y difícil. Pudimos crear una reglas de interacción tras la segunda guerra mundial, pudimos llegar  a acuerdos en los años 70 en Helsinki. Nuestra obligación común es encontrar una solución a esta tarea fundamental en esta nueva etapa de desarrollo.

5 Posturas ante tu realidad social


28 nov 2014

Chespirito: "No me vayas a salir con que aqui se acaba todo!"

Yo que iba tan tranquilo
acercándome al final
de mi vida terrenal,
de pronto dudo y vacilo
¿Es verdad que no hay asilo para el alma?
¿Que morir es dejar de existir?
¿Qué la fugaz existencia
no tiene la trascendencia
que me dejaron intuir?
No, eso no, por favor.
Yo con mi libre albedrío,
me atrevo a decir Dios mío
que debe haber un error.
Y perdóname Señor si con esto te incomodo,
sin embargo, de algún modo, te lo tengo que decir:
No me vayas a salir con que aquí se acaba todo.
Roberto Gómez Bolaños.

27 nov 2014

El corazon de la mistica




En primer lugar hablaremos sobre cuál es el tema de este libro y desde qué punto de vista está tratado. Desde luego el tema es la mística en el más amplio sentido de la palabra. Pero de ella se estudian en este libro principalmente dos aspectos: por un lado las experiencias místicas, por otro los procedimientos o las formas de producirlas. Por tanto, se dejan de lado aspectos teológicos, doctrinarios, análisis teóricos o psicológicos. Sin duda, en el libro se hacen algunos análisis e interpretaciones, pero no es el tema central. El asunto central son las experiencias de los espirituales y los modos de llegar a ellas.
Y el estudio de estos místicos está desarrollado desde un punto de vista que me parece es de interés: se ha hecho partiendo de mi experiencia espiritual. No se ha desarrollado desde un punto de vista ajeno, frio, distante, analítico; sino desde una visión experiencial, o sea, desde lo que me pasa, desde lo que sucede en mi vida y mi desarrollo espiritual.
Pero todos sabemos que las experiencias pueden ser interpretadas de muy diversas maneras. No se interpreta la experiencia mística igual para un cristiano del siglo XVI, que para otro del siglo XX o para un budista, o para un yogui. Tampoco será igual la interpretación que elabore un psicólogo racionalista a la de un psicólogo existencialista. Son las creencias y el aparato ideológico lo que marca las interpretaciones de las experiencias, se sea consciente de esto o no. El sistema interpretativo aquí presente es el dado por Silo en su concepción psicológica y espiritual del ser humano en su libro Apuntes de Psicología.
Esta concepción aportada por Silo no es nueva en la historia y en algunos de sus aspectos centrales no difiere de la de Buda, por ejemplo; no difiere tampoco de la de algunas corrientes del budismo zen, o del sufismo. Solo que esta concepción en Silo toma un alto vuelo y se presenta con el lenguaje del momento histórico actual y preparada para el ser humano del futuro. Sobre la concepción del ser humano hablaremos más adelante.
Esto puedo decir en cuanto al tema del libro y en cuanto al punto de vista aplicado. Pero esto no justifica la existencia de este libro. Entonces, ¿para qué se escribe este libro? En realidad este libro no tiene un “para qué” sino varios. Como en muchas acciones humanas, diversas intenciones actúan dando lugar a una acción que en apariencia es simple pero que conlleva detrás varias intenciones que empujando por expresarse se imbrican en diferentes proporciones dando lugar al acto preciso. Los amantes de las finuras psicológicas y de la comprensión profunda del funcionamiento de la conciencia entienden bien esto.
Un objetivo de este libro es mostrar lo que ya para algunos es una obviedad: que lo místico está en todas las culturas y en todos los momentos históricos. Y además que debemos hacer un esfuerzo por separar mística de religión, porque claramente no es lo mismo. Como se dice en algún momento en una de sus páginas:
“Ahora vivimos en un tiempo de reacción a lo religioso. Cualquier cosa que huela a esto es rechazada o tachada. ¿Y qué tendrá que ver lo religioso con lo místico? Más aún ¿qué sería del cristianismo, del Islam o de cualquier religión, sin lo místico? Nada, simplemente no habría existido. La experiencia espiritual profunda, o sea, lo místico, es la chispa sagrada que incendia a los grandes fundadores de religiones que, desde esa experiencia, arrojan esos huracanes que transforman la Historia. Lo místico florece en todos los tiempos y en todas las culturas e intenta adaptarse y sobrevivir en el mundo que le toca vivir. Lo místico es universal, atemporal. Estuvo en lo anterior, está en el durante y estará en lo posterior a todas las religiones. Porque está en el alma humana como el enamoramiento, el arte, la poesía, la amistad y lo divino.”
Quiero decir, que la experiencia espiritual es tan antigua como el hombre, que es tan diversa culturalmente como pueblos o tribus hay en el planeta y que es un despropósito y una soberbia sin razón pretender que cierta mística de ciertas áreas o que nace bajo el andamiaje de ciertas religiones es superior a la mística chamánica, a la mística aparentemente desestructurada del yoga o del tantrismo.
Otro objetivo de este libro es mostrar elementos comunes en las místicas de diferentes culturas y momentos históricos. En este libro simplemente se muestran para que cada cual desarrolle sus comprensiones porque el autor no se ve capacitado para desarrollar un análisis universalista de la mística, a modo de meta-mistica. Pero los elementos están y algunos se ven con cierta facilidad. Como ejemplo diremos que prácticamente todos los místicos, tanto los que aparecen en este libro como otros que he estudiado coinciden en esta máxima que podríamos expresar así: en lo profundo de la conciencia humana están accesibles las experiencias que te enseñan el Sentido de la vida, el Sentido de todo lo existente y estas experiencias además te enseñan tu propia inmortalidad. (Más adelante volveremos sobre esto).
Otro “para qué” es el intento de derribar algunas creencias sobre la dificultad de la experiencia y mostrar que lo Sagrado, lo Profundo, lo místico no es tan inaccesible de experimentar. Solo basta ver el Camino por el que avanzan estos espirituales para apercibirse que este Camino no es tan difícil y solo en andarlo –independientemente de hasta donde se avance- hay gran provecho interno en la superación de sufrimiento, gran avance hacia la paz interna, hacia la liberación, hacia la superación de temores, de ataduras, hacia la felicidad.
El interés personal tiene que ver con lo que me ha pasado. Cuando hace ya unos 13 años me puse a hacer trabajo interno, trabajo espiritual, al poco tiempo me empezaron a pasar cosas, se fueron despertando algunas experiencias gracias a la nueva corriente espiritual en la que participaba: el Mensaje de Silo. Enseguida que se inició el camino de experiencia me empecé a preguntar como hacían los místicos de otras épocas, qué procedimientos y qué experiencias tenían. Así inicié la lectura y el estudio que desde el principio fue un poco obsesivo. Casi no podía dejar de leer e investigar cada día. Se metía en mis sueños. Poco a poco ese estudio al principio algo anárquico fue tomando orden y forma. Pero no decayó en todo este tiempo el valor personal que tenía, una gran resonancia interna en mi de tal modo que aún hoy, después de haber leído tantas veces a Teresa de Jesús o cualquiera de los otros místicos, aun hoy su lectura me conectan, me tocan y me incendian internamente. De todos estos años de estudio fructificaron algunas monografías que se reunieron para armar este libro.
Una vez definida la materia que trata el libro y sus objetivos, abordemos algunos temas de fondo. Temas que están detrás de lo místico y que no se suelen estudian, que no se hablan pero me parecen temas decisivos.
Uno de estos temas es el concepto de ser humano. Podríamos, sintetizando, presentar dos ideas básicas acerca del hombre. Una primera que afirma que tenemos una parte material, un cuerpo y que tenemos una parte psicológica, una conciencia. Y no mas. Este cuerpo y esta conciencia unidos disfrutan o sufren en esta vida y una vez terminado su periodo, la muerte termina con ambas partes. Este es el concepto mas extendido actualmente en Occidente desde que hace unos cuatro siglos el racionalismo fuese inundando todas las capas sociales, todos los aspectos de la vida personal y social, incluyendo la religiosa. Este racionalismo ahora está haciendo aguas, está resquebrajándose, y eso está poniendo a las personas en una nueva situación que me parece más interesante.
El otro concepto de ser humano es aquél que afirma que efectivamente tenemos una parte material, física; una parte psicológica, o sea, una conciencia; y que además tenemos una parte espiritual, trascendente e inmortal, que se puede experimentar, como se puede experimentar la alegría, el temor, el nerviosismo, o el amor. Este es el concepto que está detrás de toda mística y este es el intento de todo místico: experimentar, sentir, crecer, desarrollar esta parte espiritual para que ocupe un espacio central en la vida cotidiana en la creencia, que comparto a pies juntillas, que no hay nada que haga al ser humano más feliz y pleno que la experiencia espiritual.
Este es el concepto que ahora de nuevo se está despertando en Occidente y en otras partes del planeta; y ya se empieza a sentir en el aire una primera y, quizá tímida, quizá medio confusa todavía, ola de espiritualidad. Y esto es para alegrarse porque va a hacer al ser humano más feliz y, lo que es muy importante, va a hacer a las sociedades más coherentes, más justas, menos violentas, más humanas. Porque se va a empezar a entender que como todos tenemos una parte espiritual, una parte sagrada, el ser humano debe ser tratado en consecuencia de esto, con su plena dignidad, con sus plenos e iguales derechos y posibilidades para todos. Desde mi punto de vista, el impacto social que puede tener la expansión de este concepto y de esta experiencia espiritual que pone a todos los seres humanos en igualdad ante la muerte, ante lo sagrado, va a ser tal que sociedades y continentes enteros con el paso de los siglos van a ser transformados como ya pasó en ocasiones anteriores en la historia. Conocemos muy bien los casos del pasado en los que lo transcendente irrumpió en lo social y culturas enteras fueron volteadas.
Este es un tema de un calado y de una importancia que escapan a esta exposición. Pero como pequeño inciso diré, que el nihilismo, el materialismo, el racionalismo tienen en común aquél concepto corto del ser humano y estas ideologías son las que han construido el mundo actual que no es bueno más que para un grupo insignificante, numéricamente hablando, de personas en el planeta. Y que aquellos ideales de la carta de derechos humanos, de las constitución francesa y norteamericana de hace dos siglos no se han cumplido ni se van a cumplir mientras el materialismo y el racionalismo estén en el conciencia y el corazón de la gente.
Otro de esos temas de los que no se hablan pero que son esenciales en lo místico se refiere al motor que impulsa las búsquedas de los espirituales. ¿Por qué una persona debería dejar los valores sociales y familiares, por qué debería quizá arriesgar su situación económica, personal, para tomar un camino que no tiene seguridad de que le lleve a donde quiere sabiendo que seguramente le va a perjudicar en sus relaciones, en su situación personal? ¿qué está impulsando al místico? Preguntado de otra manera, ¿de dónde quiere salir y a dónde quiere llegar?
Para mí, ese motor básico, fuerte y decisivo es la experiencia de vacio interior. O dicho con una palabra problemática, el sentimiento de fracaso. Esa sensación de fracaso existencial, con todo su peso psicológico, con todo su peso vital, es la que pone a la persona en situación de libertad interior y gracias a eso poder decidir hacia donde orienta sus pasos. Es además la espoleta que despierta la necesidad interna y pone a la persona en el Camino.
Sin el fracaso no hay continuidad en las búsquedas místicas. El fracaso es una de las cosas más positivas e interesantes que le puede pasar a un ser humano ya que lo que le está ocurriendo es que se le está cayendo un viejo traje que le hacía andar tieso y apretado y que le estaba impidiendo el crecimiento, la libertad y la felicidad. Quizá el fracaso da miedo, quizá a veces se siente como perdida. Pero es la pérdida de algo que ya no va, que no me está valiendo, que me ha estado creando problemas porque me forzaba en mi estilo de vida, me forzaba en mi sistema de relación y sobre todo me forzaba a mí mismo cerrando mis aspiraciones profundas, me violentaba a mí mismo al llevar una vida que en lo profundo de mí no quería. Es todo un tema este del fracaso personal. Nos da mucho problema este tema. Sin embargo, sin él, no vamos a poder emprender un camino diferente, un Camino espiritual. Es esta situación psicológica por la que pasan los místicos y es la que abre la puerta a las grandes experiencias.
El tema se puede ver desde otros ángulos. Por ejemplo, desde el punto de vista social estamos asistiendo al fracaso de un mundo materialista. Y este fracaso social, político, económico, sobre todo de valores, está haciendo su parte también para que las personas empiecen a preguntarse otras cosas. O sea, si no fracasas individualmente, es el fracaso de la sociedad la que te pone en situación de reflexionar.
Porque, si no lo haces –y esto lo advierten muchos místicos- si no reflexionas al menos una vez en tu vida acerca de la dirección de tus actos, del sentido de tu existencia, ¿qué va a pasar contigo el día de la muerte? Ahora puedes reflexionar, quizá ese día no puedas. ¿Y si el tipo de vida que tengas tiene que ver con lo que pase en la muerte y más allá de la muerte? O dicho de otra forma, ¿y si el tipo de vida que tienes va a marcar lo que te pase después de la muerte? Dejemos esta pregunta en el aire.
Así que sea por situación individual, o por fracaso de lo social, o por la cercanía de la muerte, este tema se viene encima de uno y es inevitable sentir el vacío. Ese vació que sienten y describen los místicos y que es la verdadera sala de inicio de un Camino espiritual que puede llegar muy lejos.
Creo que este Camino no tiene un final ni después de la muerte, sino que continúa desarrollando después de la muerte. Pero entre tanto aquí, el crecimiento no tiene una meta. Algunos pueden decir como objetivo alcanzar el Nirvana, o la Unión con Dios, la Faná de los sufís, la Tierra Prometida de los hebreos. Pero aquí ocurre una paradoja extraordinaria. Lo hemos encontrado en todo místicos, en el budismo también. A priori parecería que un espiritual trabaja para tener una gran experiencia y llegar a sumun de la felicidad. Pero resulta que cuando llega no le es suficiente. Y al día siguiente está buscando otra, y luego otra, y durante el resto de sus días insiste persistentemente en ir una y otra vez a por la experiencia. Y cuando por alguna razón no consigue volver a la experiencia entonces entra en crisis, una desazón interna que no le deja vivir en paz, y la busca y se desespera porque no vuelve la experiencia. ¿Qué terrible atracción tendrá esta experiencia que sustrae la vida con tanta fuerza? Así describe Juan de la Cruz una experiencia, un toque:
Y le son al alma tan sabrosos y de tan íntimo deleite estos toques, que con uno de ellos se daría por bien pagada de todos los trabajos que en su vida hubiese padecido, aunque fuesen innumerables, y queda tan animada y con tanto brío para padecer muchas cosas por Dios,...1
O sea, una experiencia de estas deja tocado a la persona por mucho tiempo, quizá para toda la vida. Y este tipo de experiencia es muy dificil de entender si no la hemos sentido. Pero podemos acercarnos a un tipo de experiencia más habitual para hacer un símil. Bien, ¿qué pensábamos nosotros que era el amor antes de sentirlo? ¿Qué experiencia teníamos? Y luego, si nos hemos enamorado y hemos experimentado ese gran amor, ¿qué decimos ahora? Si has experimentado un profundo amor y lo quieres contar a quien no lo ha experimentado el otro no te entiende. Antes de sentirlo uno no podría creer que se pueden sentir cosas tan fuertes y tan profundas. Pero cuando se sienten, cambia todo, hasta la opinión sobre el mundo y sobre uno mismo. Uno quisiera sentir eso todos los días a todas las horas.
Bueno, es algo parecido. La experiencia mística se acerca a este tema del amor profundo y verdadero. Es un tipo de experiencia tal que no existen palabras para describirlas y deja al sujeto en tal estado que su vida se transforma y ya en adelante ese será el alimento que necesitará para vivir.
Todos podemos de alguna manera hacer un esfuerzo para entenderlo. A veces nos hemos sentido alegres, a veces nos hemos sentido eufóricos. Hay diferentes tipos de alegría. Algunas más superficiales, explosivas y que rápidamente pasan. Hay otras un poco más profundas, más estables. Y si profundizamos un poco más aun, uno puede sentir una suave y profunda alegría que deja en uno un sabor diferente, un sabor de algo importante, de algo con mucho valor. Quizá no lo sabemos explicar, pero el sabor que queda nos deja una señal que no se olvida fácilmente. Teresa de Jesús explica:

Fija Dios a sí mismo en lo interior de aquel alma de manera que cuando torna en si en ninguna manera pueda dudar que estuvo en Dios y Dios en ella. Con tanta firmeza le queda esta verdad, que aunque pase años sin tornarle Dios a hacer aquella merced, ni se le olvida ni puede dudar que estuvo.2
Estamos intentando acercarnos a la experiencia pero es muy difícil. Para todos ellos una vez que has tenido un contacto con lo Sagrado, con lo Trascendente, ya todo lo de este mundo te parece deslucido, gris, soso. Ibn Arabi hace esta descripción:
Continúa con el dhikr hasta que te vacíes del mundo de la imaginación y vislumbres el de los significados abstraídos de toda materialización. Insiste en tu dhikr-recuerdo hasta que descubras a aquel al que recuerdas. Si El, por El mismo, aniquila tu recuerdo, (…)
Si su invitación no te detiene elevará hasta ti una luz en la que no verás otro que a ti mismo. Una pasión inmensa y un amor violento nacerá en ti que te inclinará hacia ella y donde encontrarás, a través de Allah, un placer que nunca hubieras podido imaginar y todo lo que has presenciado anteriormente te parecería insignificante y mínimo. Te agitarás como una antorcha dentro de esa luz.3
En fin, en este libro encontrareis muchas experiencias extraordinarias y será un deleite leerlas y quizá sirvan de inspiración para los buscadores de las cosas importantes de la vida. Todas estas experiencias nos hablan directa o indirectamente del tema capital, o sea, de la trascendencia, de la inmortalidad. De tal manera que podríamos afirmar que la mística es aquella búsqueda de la experiencia que muestra la inmortalidad y pone al sujeto en el camino hacia su propia divinización.
No me parece el caso de discutir si se puede o no se puede tener una experiencia con la inmortalidad. Para los místicos es indudable. Para mí también es indudable. Se puede tener. Mucha gente la tiene. Quizá no saben reconocerla, quizá no la comprenden o tiene dificultades para aceptarla en este mundo en el que es un tabú hablar de estas cosas. Pero sin duda que mucha gente tenemos experiencias de este tipo.
Yo he tenido algunas experiencias gracias a que hace unos años empecé a participar en el Mensaje de Silo. En una situación de fracaso existencial encontré en esta nueva espiritualidad un Camino y unas experiencias de crecimiento y liberación. En esta espiritualidad hay procedimientos que practicados con unidad interna y humildad ponen al buscador en la posibilidad de experimentar y sentir lo sagrado y lo trascendente que hay en él.

Sentir esto me parece que es lo importante de la vida. Al menos para nosotros. Y nuestra propia visión y la visión acerca de la historia y acerca del ser humano están cambiando. En los últimos siglos la mística y la experiencia espiritual, incluso en el seno de las religiones, ha estado olvidada, desconsiderada. Se creían que eran cosas de alucinados. Y la visión que nos han contado de la historia ha estado teñida y filtrada por esta visión material de las cosas, al menos en Occidente. Y en el futuro se reescribirá la historia revalorizando el impacto que tuvo la irrupción en determinados momentos históricos del fenómeno trascendente. Muy pocos se han apercibido de este impacto. Entre estos pocos está el historiador Arnold J. Toynbee quién afirma:
“Ahora bien, ¿quiénes son los individuos que constituyen los máximos benefactores de la generación viviente de la humanidad? Yo diría: Confucio y Lao-tse; el Buda; los Profetas de Israel y Judá; Zoroastro; Jesús y Mahoma; y Sócrates.”4
(…)
“Las obras de los artistas y hombres de letras sobreviven a las acciones de los comerciantes, los soldados y los estadistas. Los poetas y filósofos descuellan sobre los historiadores, mientras que los profetas y los santos se hallan en la cima de todos ellos y los trascienden”
Claramente ha sido así. Hace 2500 años, en el norte de la India aparece un hombre que empieza a irradiar una nueva filosofía, una nueva forma de vivir, una nueva forma de meditar para superar el sufrimiento, para alcanzar la felicidad en esta vida, para acceder al nirvana. Con el paso de los siglos el budismo corre por toda Asía impactando en las culturas, transformándolas, cambiando las creencias, los valores, las formas de vivir. Todas las capas sociales fueron afectadas, todos los sectores sociales. Incluso los gobernantes modificaron su comportamiento y sus decisiones. ¿Cuántos ejemplos tenemos como el de Buda? Tenemos bastantes.
Gracias a estos Maestros y a los místicos el ser humano ha ido avanzando hacia una vida más coherente, menos violenta, más bondadosa. Y de nuevo se acerca el momento histórico en el que lo espiritual se va despertando. De nuevo el ser humano en la crisis profunda de valores en la que está, va abriendo su mente y su corazón a las búsquedas profundas y a las experiencias espirituales. Y las va a ir teniendo. Como las tuvo en el pasado las tendrá de nuevo.
Para mi es indudable que el futuro va a ser espiritual, que avanzamos hacia un ser humano bondadoso y espiritual superando este momento histórico de derrumbe de valores y creencias. Porque comprenderá que el contacto con lo Sagrado es lo que da sentido a la existencia.
Un nuevo mundo va a llegar, quizá nosotros no lo veamos. Pero el ser humano está necesitando despertar internamente, está queriendo encontrar una luz que le ilumine, está materializando ya una nueva escala de valores reflejo de algo profundo que se está moviendo. Quizá aún no es muy consciente, pero soplan tiempos de cambios profundos y, a pesar de la violencia y los desastres, será para bien, será para ver a un ser humano nuevo que se levanta y aspira a una nueva sociedad digna, no violenta y ahora planetaria. Porque una nueva espiritualidad y una nueva mística se están despertando.

Nada más, muchas gracias.


Moradas del Castillo Interior. Teresa de Jesús. Ed. BAC, Madrid 1977. Moradas Quintas, Cap. 1, pág. 394
3 Ibn Arabi, El tratado de las luces o el libro del viaje nocturno, Traducción: Abderraman Mohamed Maanan. Me he permitido la licencia de incluir esta cita aunque no es una cita bien referenciada. No existe una edición impresa de este libro sino una traducción que corre por Internet. En cualquier caso, por la belleza de este texto, por su fuerza, merece la pena esta incorrección.
CE. Arnold J. Toynbee, Civilizatión on Trial (Oxford University Press, New York, 1948), pág. 156.
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Al final de la conferencia hubo una ronda de preguntas y respuestas. Ver el video completo

7 nov 2014

Desde la Crisis Existencial al Descubrimiento de lo Humano

Introducción
Cuando estamos en una crisis existencial nos sentimos incómodos, pasamos por angustia y sufrimiento. Sentimos que estamos perdidos, que fallamos en todo lo que hacemos y que nada en nuestra vida depende de nosotros. Una crisis existencial es una crisis de sentido en nuestras vidas.
En esta actividad nos gustaría conversar y reflexionar en conjunto sobre cómo vivimos nuestras crisis existenciales, y como en ocasiones las negamos .
Luego nos gustaría reflexionar qué podemos hacer para sentir que nuestras vidas sí van teniendo sentido.
Lo que hablaremos nosotros es sólo para dar una partida a esta actividad. La idea es que se cuestione, que nos preguntemos todo, que aprendamos juntos. Que sea una conversación en conjunto y también un momento de reflexión dentro de cada uno de nosotros.
La Crisis Existencial
¿Qué sentimos y qué hacemos cuando nos encontramos en una crisis existencial?
Siento una crisis existencial en mi vida cuando me falta una justificación y mi vida parece transcurrir sin algo que le de un verdadero valor. Siento que estoy perdido y que fallo en todo lo que hago y que nada de lo que puedo hacer depende verdaderamente de mí. Me siento sin un sustento, sin algo sobre lo que pueda construir mi vida. Estoy pasando por una crisis de falta de sentido en mi vida. Me angustio.

6 nov 2014

Los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo. Sobre la obra de Silo

Tomado del prologo al libro 
"Diccionario del Nuevo Humanismo"

El lector que se acerca por vez primera a la obra literaria de Silo a través de alguno de sus escritos, sin ler otros, puede quedar con una impresión engañosa.
El carácter seminal de cada una de sus obras sugiere tal vez un autor dedicado exclusivamente al tema tratado, cuando de hecho el conjunto de sus escritos evidencia su espíritu “leonardesco”.
La multifacética obra de Silo –que excede ampliamente lo literario- es como un gran cuerpo celeste que, al ir girando en el espacio, va revelando distintas zonas de su variada geografía a la luz de “su estrela”. Sin embargo, esa diversidad no es incoherente sino parte integral del mismo, como en un ecosistema. La diversidad en el planeta Silo es iluminada por su estrela, un leitmotiv fuerte y
claro: Humanizar la tiera. Ahí podemos descubri a Silo en sus facetas de pensador político y social, de filósofo no sistemático, de revolucionario de la no violencia, de padre de una nueva psicología, de literato versátil, de historiólogo, y mucho más; pero quizá, y en definitva, de guía espirtual universal para el nuevo mundo que está amaneciendo.
Silo funda el Movimiento Humanista en 1969 para impulsarlo durante décadas, y este se despliega rápidamente con adherentes en los cinco continentes. Es como si realizara la conocida frase de Marx: "Los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo, se trata ahora de transformarlo", pero levándola hasta sus últimas consecuencias. En pos de esa transformación que hoy urge, no bastan ya los maestros, sino que son necesarios los guías. Así, para Silo, “mundo” no es solo ese “ahí-afuera”, sino también y esencialmente, el “mundo” que cada ser humano construye en su subjetividad, lo comparte con otros, y luego proyecta en lo social. “Mundo” no es solo economía, sino que es mucho más y másimportante que esta. Entonces en Silo se integra de manera brilante el cambio social con el cambio personal; la razón con la espirtualidad; la agudeza intelectual con la ación social. En suma, las fuerzas de la cabeza, del corazón y de la ación, armonizadas y convergiendo con sentido trascendente.
...

5 nov 2014

Inusual discurso de Putin

http://elrobotpescador.com/2014/11/02/impresionantes-declaraciones-de-putin-hablandole-claro-a-las-elites-occidentales/

Pencando en las redes, han compartido en Facebook con esta noticia del Robot pescador.
Independientemente de que el gobierno ruso sea de nuestro beneplacito o no, de una cosa si estoy seguro: Putin tiene un estilo de hablar al mundo diferente al rimbombante, halagueno, cantinflesco e incongruente estilo al que los gobiernos de las potencias nos tienen acostumbrados. 
Si es cierto lo que dice, si los mueve el derecho al libre advedrio de los pueblos, a la equidad social y a la paz mundial, la historia lo dira,... pero tambien es necesario que el ciudadano de la calle, de cada calle del mundo desee la paz y la convivencia!!!

...Y que tan seria es la fuente? hela aqui:

Dmitry Orlov

Dmitry Orlov, nacido en 1962 en Leningrado (hoy San Petersburgo), es un ingeniero ruso-estadounidense y escritor sobre temas relacionados con "el potencial declive económico, ecológico, político y el colapso en los Estados Unidos", lo que él ha llamado "crisis permanente". Orlov sostiene que este colapso será el resultado de los enormes presupuestos militares, el déficit del gobierno, un sistema político irresponsable y la progresiva disminución de la producción de petróleo.1

1 nov 2014

El acceso a los niveles profundos

Sin duda que la sustitución del yo por una fuerza, un espíritu, un dios, o la personalidad de un hechicero o hipnotizador, ha sido algo corriente en la historia. También ha sido algo conocido aunque no tan corriente, el hecho de suspender el yo evitando toda sustitución, como hemos visto en algun tipo de yoga y en algunas prácticas místicas avanzadas.  Ahora bien,  si alguien pudiera suspender y luego hacer desaparecer a su yo, perdería todo control estructural de la temporalidad y espacialidad de sus procesos mentales. Se encontraría en una situación anterior a la del aprendizaje de sus primeros pasos infantiles. No podría comunicar entre si, ni coordinar sus mecanismos de conciencia; no podría apelar a su memoria; no podría relacionarse con el mundo y no podría avanzar en su aprendizaje. No estaríamos en presencia simplemente de un yo disociado en algunos aspectos, como pudiera ocurrir en ciertas afecciones mentales, sino que nos encontraríamos con alguien en un estado parecido al de sueño vegetativo. Por consiguiente, no son posibles esas futilidades de “suprimir el yo”, o de “suprimir el ego” en la vida cotidiana. Sin embargo, es posible llegar a la situación mental de supresión del yo, no en la vida cotidiana pero si en determinadas condiciones que parten de la suspensión del yo.

La entrada a los estados profundos ocurre desde la suspensión del yo. Ya desde esa suspensión, se producen registros significativos de "conciencia lúcida" y comprensión de las propias limitaciones mentales, lo que constituye un gran avance. En ese tránsito se debe tener en cuenta algunas condiciones ineludibles:
1.- que el practicante tenga claro el Propósito de lo que desea lograr como objetivo final de su trabajo;
2.- que  cuente con suficiente energía psicofísica para mantener su atención ensimismada y concentrada en la suspensión del yo y
3.-  que pueda continuar sin solución de continuidad en la profundización del estado de suspensión hasta que desaparezcan las referencias espaciales y temporales.

Con respecto al Propósito, se debe considerar a éste como la dirección de todo el proceso pero sin que ocupe el foco atencional. Estamos diciendo que el Propósito debe ser "grabado" con suficiente carga afectiva, como para operar copresentemente mientras la atención está ocupada en la suspensión del yo y en los pasos posteriores. Esta preparación condiciona todo el trabajo posterior. En cuanto a la energía psicofísica necesaria para el mantenimiento de la atención en un interesante nivel de concentración, el principal impulso proviene del interés que forma parte del Propósito. Al comprobar la falta de potencia y permanencia, se debe revisar la preparación que se ha hecho del Propósito. Se requiere una conciencia despejada de fatiga y una mínima educación de la reducción del foco atencional sobre un solo objeto. Continuar en la profundización de la suspensión hasta lograr el registro de "vacío", significa que nada debe aparecer como representación, ni como registro de sensaciones internas. No puede, ni debe, haber registro de esa situación mental. Y el regreso a la situación mental de suspensión o a la vigilia habitual, se produce por los impulsos que delatan la posición y las incomodidades del cuerpo.

Nada se puede decir de ese “vacío”. El rescate de los significados inspiradores, de los sentidos profundos que están más allá de los mecanismos y las configuraciones de conciencia, se hace desde mi yo cuando éste retoma su trabajo vigílico normal. Estamos hablando de “traducciones” de impulsos profundos, que llegan a mi intracuerpo durante el sueño profundo, o de impulsos que llegan a mi conciencia en un tipo de percepción diferente a las conocidas en el momento de “regreso” a la vigilia normal. No podemos hablar de ese mundo porque no tenemos registro durante la eliminación del yo, solamente contamos con las “reminiscencias” de ese mundo, como nos comentara Platón en sus mitos. 
Tomado de: Psicologia IV. Conferencia de Silo