5 may 2015
4 may 2015
23 abr 2015
Prevencion del uso indebido de sustancias psicoactivas: Una mirada comprensiva hacia el usador de spa
MAS DE LO MISMO:
Cada vez más la drogadicción gana terreno. Los jóvenes, en edades cada
vez menores, recurren al artificio químico para procurarse bienestar pasajero.
La sociedad se hace, de hecho, cada vez más tolerante y flexible al consumo de
sustancias psicoactivas. El negocio
clandestino de la droga sigue creciendo en magnitud y rentabilidad, y la
"lucha frontal contra la droga" cada vez cobra más víctimas, consume
más recursos materiales, y genera más costos sociales. Nos está saliendo demasiado costosa la lucha
contra la drogadicción.
Si una buena parte de las millonadas que nos
gastamos en la lucha contra el narcotráfico se invirtieran en mejorar las
condiciones de salud, en oportunidades de empleo, en opciones de recreación o
en calidad de la educación, ganaríamos todos los colombianos y la droga como opción existencial perdería
seguidores. Pero estamos metidos en el absurdo de absurdos; en la política
ineficaz del “más de lo mismo”. La cura nos está saliendo tanto o más cara que
la enfermedad.
OTRO PUNTO DE
PARTIDA:
Si queremos modificar la situación actual respecto a
la drogadicción, hemos de,.tener en cuenta que...
1 ) LA
DROGA NO ES EL ENEMIGO. LA DROGA ES EL
ANESTESICO Ante el dolor y el sufrimiento personal de vivir (de
subsistir!!!) en una situación de falta de oportunidades, inequidad,
incomprensión, discriminación, cosificación de las relaciones humanas,
deshumanización, individualismo esquizofrénico y una desleal e irreflexiva
competencia por el “éxito”.
2) "LA
DROGA " NO ES EL MAYOR MAL. el abuso del alcohol Y el
cigarrillo (drogas permitidas pero al fin y al cabo drogas.) generan muchas más
muertes, enfermedades, accidentes, riñas y lesiones personales que el consumo
de marihuana, bazuco y cocaína juntos.
3) La
Doble moral social respecto a las adicciones permitidas Y las
adicciones censuradas debilita enormemente el efecto de las campañas de
prevención de la drogadicción. El joven entra en confusión al recibir
"dobles mensajes" por los medios de comunicación. Tal pareciera que LO
MALO NO ES DROGARSE, SINO DROGARSE SIN PAGAR IMPUESTOS POR ELLO". Prueba
de ello es la publicidad televisiva que promueve agradables viajes y vuelos con
el Redbull, fuerte estimulante que se
vende legalmente, y que, además, se lo está prohibiendo en otros países por los
efectos negativos que sobre el corazón y riñón tiene su uso continuado.
4) En su
estructura psicológica no hay diferencia significativa entre la adicción a
sustancias psicoactivas y la adicción al dinero, al poder, a la fama, al
trabajo, al azúcar, a la eficiencia, a la TV... Todas ellas son compulsiones,
es decir, "Rutinas conductuales que nos llevan a necesitar reiteradamente
de un objeto -sea este sustancia psicoactiva o no- para obtener la seguridad y
plenitud que no hemos podido lograr en las relaciones interpersonales"
(Ver Luís Carlos Restrepo: Droga y reconstrucción Cultural).
5) Tanto las adicciones permitidas como las
adicciones censuradas esconden de diversa manera la miseria afectiva en que
vivimos, la patología de las relaciones interpersonales que padecemos y
ocultamos: Relaciones plagadas de individualismo, incoherencia, manipulación,
falta de intimidad y actitud calculadora (desde la cual "No me intereso en ti, sino en tu dinero, tus cosas, tus
influencias o tu cuerpo").
"Resolverás tus problemas
cuando penetres en la raíz profunda de ellos, no cuando quieras
resolverlos."
6) No ha
existido cultura humana que no use su "doping", elixir o
relajante. Alguna vez el tabaquismo fue
terriblemente censurado. No hace muchos
años el consumo de bebidas alcohólicas estuvo duramente perseguido. Gústenos o no, aceptémoslo o no, las
sustancias psicoactivas estarán cada día más al acceso de los jóvenes. Ahora y
aquí mismo hay barrios y sectores sociales en donde el fumar marihuana es una
práctica tolerada.
7) Pero entonces…Qué hacer para reducir el consumo
de SPA? Una estrategia es fomentar “EL EJERCICIO RESPONSABLE DE LA LIBERTAD ”? De la libertad
de elección con conocimiento de causa. No tiene mucha gracia el que nos
"portemos bien" por temor al castigo y que nos desmandemos
"cuando no nos ve la autoridad" (trátese de la mamá, el papá, la
maestra, el profesor, o el policía). No le hace provecho al desarrollo del ser
humano el aprender a "portarse bien" solo cuando lo están vigilando.
La sociedad de modelo vigilante y castigador choca contra la posibilidad humana
de aprender a autorregularse eligiendo libremente. El ejercicio de la libertad
como principio educativo es confiable y hacia ella marcha inexorablemente el
género humano.
8) Todos
se han pronunciado respecto al problema...Excepto los jóvenes usadores de SPA.
Hemos de crear espacios incluyentes en donde los jóvenes expresen
desinhibidamente su punto de vista respecto a la drogadicción, respecto a sus
sufrimientos y aspiraciones.
9) Se ha de propiciar espacios lúdicos y
autogestivos para la descontaminación de las relaciones interpersonales y para
el fomento de la creatividad. Ello a través de talleres de crecimiento
personal, de comunicación, de autoconocimiento con un enfoque vivencial, no moralista ni hiperracionalista). Hay que
unir el corazón a la cabeza, Urge recuperar la capacidad de sentir, de intimar,
de reír, de expresar y recibir amor y ternura. Hemos de avanzar hacia la
practica de la coherencia individual (pensar, sentir y actuar en una misma
dirección) y la coherencia social (tratar al otro como quiero ser tratado).
10) Es necesario involucrar a los padres de familia
y docentes en talleres de “rehabilitación emocional”, pues muchos de ellos se
cuentan entre las víctimas de la vida rutinaria, del trabajo rutinario, de la
“tiranía del eficientismo. La minusvalidez emocional es tanto o más limitante
que la minusvalidez física.
11) Hemos de fomentar las mas diversas expresiones
creativas individuales y colectivas de los jóvenes y con los jóvenes, así
choquen con nuestros gustos estéticos y con nuestro modo de ver las cosas. Al fin v al cabo: "Mientras no perjudiques tu salud
puedes gozar sin inhibición", Y "Mientras no perjudiques a otros,
puedes hacer cuanto quieras con libertad."[2]
12) Los jóvenes quieren probarse, quieren darle a su
vida un sentido asumiendo grandes retos personales y sociales... Pero en esta
“tiranía del dinero” en la que vivimos, los jóvenes suelen no encontrar canales
ni espacios de expresión propia y de comunicación directa con los otros actores
sociales. Esta situación de carencia genera en ellos malestar crónico, el cual
desemboca en conducta anormal y en patología social.
Los jóvenes son portadores de algo maravilloso: Una
nueva sensibilidad. “Hoy a las nuevas generaciones no les interesa como tema
central el modelo económico o social que discuten todos los días los formadores
de opinión, sino que esperan que las instituciones y los líderes no sean una
carga más que se agregue a este complicado mundo. Por un lado, esperan una nueva alternativa,
porque los modelos existentes dominantes les parecen agotados y, por otra
parte, no están dispuestos a seguir planteamientos y liderazgos que no
coinciden con su sensibilidad. Para
muchos de los adultos, esto es considerado como irresponsabilidad de los más
jóvenes. Pero lo interesantes aquí es
ese nuevo tipo de sensibilidad que debe ser tenido en cuenta”[3] y que nos resistimos a percibir y a comprender.
El joven ama lo no-protocolario, lo directo, lo
sencillo, la piel, la horizontalidad en las relaciones, lo coherente, lo no
convencional.
SINTESIS:
Hoy en día no podemos garantizar que los jóvenes no
lleguen a probar la droga. Promoviendo
el desarrollo de la autonomía y el ejercicio responsable de a libertad, tampoco
la habrá, pero con ello elevamos significativamente la probabilidad de que el
joven “no se quede” en la experiencia de la droga, y de que no la escogerá como
“elección existencial” para procurarse bienestar. Pues el joven experimentará que mejor y mayor
bienestar obtendrá de la actividad compartida, creativa, sentida y
constructiva, tanto en lo personal como en lo social. En ese “hacer cosas libremente con otros” el
joven se dará cuenta que hay formas de "soyarse sanamente”.
El ejercicio responsable de la libertad es
cuestionante para el adulto, es incluso irritante...Estamos dispuestos a darles
y a darnos la oportunidad? Estarnos
dispuestos a asumir el riesgo de educar en la autonomía y la libertad con
responsabilidad?
[1] Principios de Acción válida. En www.mdnh.org
[2] Ibidem
[3] Ver “Segunda carta a mis amigos” en: Silo. “Cartas a mis amigos”.
Editorial Lattitude
Press. California, 1998.
22 abr 2015
Seguir jugando a la piñata?
Conoceras el "inocente" juego de la piñata en la que un niño intenta golpear un muñeco de papel repleto de dulces mientras es rodeado por los demas niños, quiees se avalanzan sobre los dulces cuando el muñeco cae.
No es tan inocente: es el reflejo del sistema de relaciones sociales en el capitalismo.
Veamos: Mientras un representante de los poderosos, el adulto, sostiene la piñata, es decir, controla las fuerzas de produccion y los recursos materiales y organizativos; y la sube y baja para hacer mas dificil la tarea del niño de turno (lease del grupo de obreros que aspiran a una deliciosa mejor calidad de vida (suponiendo que si alcanzan el anhelado dulce su vida sera mejor (que si logran el nivel de consumo sugerido por la elite domiante..). Al final, y en una darwinescamente grotesca batahola, los niños (los obreros) se avalanzan unos sobre otros con tal de obtener o de arrabatar el preciado tesoro (lease pugnas y divisiones intraclase), mientras los adultos (las elites controladoras) se rien de la dantesca escena y azuzan a sus retoños a luchar por la bicoca.
Es asi como inocentemente pero eficazmente enseñamos a las nuevas generaciones que el egoismo incluso acompañado de acciones violentas se justifica con tal de alcanzar el exito!
A partir de ahora imagino que ya no podras ver el juego de la piñata como antes!
Cuales serian las alternativas? huelga de niños para demandar que los dulces sean repartidos equitativamente? Que los niños jueguen a la piñata con los adultos introduciendo billetes de alta denominacion en la piñata? Cual es tu propuesta de juego colaborativo alternativo?
3 abr 2015
Escala de autoritarismo rwa (altemeyer, 1981, 1990) (version castellana, 1986)
"Por autoritarismo de derechas entiendo la covariación de tres grupos de actitudes (Altemeyer, 1981):
Sumisión autoritaria: un alto grado de sumisión a las autoridades reconocidas y legítimas de la sociedad en la que uno vive.
Agresión autoritaria: una agresividad general, dirigida contra aquellas personas que se percibe que son sancionadas por las autoridades legítimas.
Convencionalismo: un alto grado de adhesión a las normas sociales aprobadas por la sociedad y sus autoridades legítimas.
El término derechas no es utilizado aquí en un sentido económico sino en un sentido psicológico y social. Este autoritarismo es de derechas en el sentido de que se trata de una sumisión a las autoridades establecidas, su objetivo es preservar el orden establecido agrediendo a aquellos que lo desafían. Es posible que existan personas autoritarias de izquierdas que se
someten a las autoridades revolucionarias dedicadas a derrocar violentamente el orden establecido.
Esta conceptualización del autoritarismo de derechas se fundamenta en la investigación sobre etnocentrismo que realizó La Personalidad Autoritaria (Adorno, Frenkel-Brunswik, Levinson y Sanford, 1950). Los tres grupos de actitudes definidos antes son, de hecho, los tres primeros rasgos del modelo de nueve de Adorno y colaboradores. Sin embargo, en algunos aspectos sus definiciones son diferentes y los otros seis rasgos no se incluyen. Los motivos se explican en Altemeyer (1981). Igualmente la teoría del aprendizaje social (Bandura, 1973, 1977) parece proporcionar una mejor explicación de los orígenes y psicodinámica de las personas autoritarias de derechas que el modelo psicoanalítico propuesto por Adorno y colaboradores (1950)."
Carl Gustav Jung: Visiones
"A comienzos del año 1944 me fracturé el pie y a ello siguió un infarto cardíaco. En estado de inconsciencia experimenté delirios y visiones que debieron comenzar cuando estaba expuesto a un inminente peligro de morir y me daban oxígeno y alcanfor. Las imágenes eran tan sobrecogedoras que yo mismo concluí que estaba cerca de la muerte. Mi enfermera me dijo más tarde: «¡Estaba usted
como rodeado por un claro resplandor!» Éste era un fenómeno que ella había observado algunas veces en los moribundos. Estaba en el límite más extremo y no sé si me encontraba en un sueño o en un éxtasis. En todo caso, comenzaron a sucederse ante mí cosas sumamente impresionantes.
Me pareció como si me encontrase allá arriba en el espacio. Lejos de mí veía la esfera de la tierra sumergida en una luz azul intensa. Veía el mar azul profundo y los continentes. Bajo mis pies, a lo lejos, estaba Ceilán y ante mí estaba el subcontinente de la India. Mi campo de visión no abarcaba toda la tierra, sin embargo, su forma esférica era claramente visible, y sus contornos brillaban plateados a través de la maravillosa luz azul. En diversos lugares la esfera terráquea parecía coloreada o manchada de verde oscuro como la plata oxidada. «A la izquierda», en la lejanía, había una amplia extensión: el desierto amarillo-rojizo de Arabia. Era como si allí la plata de la tierra hubiera adoptado una tonalidad amarillo-rojiza. Luego estaba el mar Rojo, y muy a lo lejos, también «a la izquierda y arriba », podía divisar todavía un cabo del Mediterráneo. Mi mirada se dirigía precisamente allí. Todo lo demás aparecía borroso nada más. También veía las montañas nevadas del Himalaya, pero allí estaba nublado o envuelto en vapor. Hacia la «derecha» no miré. Sabía que estaba a punto de abandonar la tierra."
del libro Recuerdos, sueños y pensamiento
Experiencias cercanas a la muerte: testimonio de Nicole Dron
![]() |
| enlace a la fuente de la fotografia |
Tomado del blog Aquí-Allá:
ACTAS DEL PRIMER ECUENTRO INTERNACIONAL SOBRE EXPERIENCIAS CERCANAS A LA MUERTE/11 Testimonio de Nicole Dron
A los 26 años, en el curso de una intervención quirúrgica, Nicole Dron sufrió una parada cardorespiratoria y durante la misma experimentó lo que ella define como “lo más valioso de mi vida“.
El testimonio que Nicole ofreció de esta experiencia durante la reunión de Martigues es realmente impresionante. No por el relato de los acontecimientos, que no existe, sino por la clara exposición de sus sensaciones vividas y la sinceridad que brota de sus palabras. No hay otra cosa en él que un deseo profundo de compartir su experiencia como algo revelador, como una cortina que se descorre y nos deja ver el más bello paisaje que nunca imaginamos que existiera.
“Comprendí que yo era eterna, que había vivido siempre y viviría para siempre …”
“Yo era el otro, siendo yo misma …”
“Todo sucedía al mismo tiempo … el tiempo era solo la distancia que me separaba de mi misma …”
“Solo se me hicieron dos preguntas: ¿cómo has amado? y ¿qué has hecho por los demás?”
“Esta experiencia se la deseo a todo el mundo, porque al saber que la vida, la conciencia, sobrevive a la muerte, la vida adquiere sentido”.
Cuando alguien ha vivido una experiencia como esta no cabe duda de que esa cortina se abre y se recibe la luz. Una luz que, en palabras de la propia Nicole, “es al mismo tiempo amor y vida, pero también el conocimiento total”.
ir al texto completo
2 abr 2015
Testimonios de personas que regresaron… de la muerte…
Por: Aurélie Caillard
tomado de: Pressenza
Según varios estudios, un promedio del 4% de la población vive lo que llamamos una experiencia cercana a la muerte, de los que 2,5 millones de personas viven en Francia. La inmersión en un túnel, encuentro con seres de luz o familiares desaparecidos, sentimientos de amor infinito… Cada vez más personas no dudan en deshacerse del temor al “qué dirán” y compartir sus experiencias de “el más allá”.
En 2003, Nicole Canivenq estaba conduciendo su auto cuando chocó violentamente contra un árbol. “Me encontré directamente en otro lugar”, recuerda. Luego, señala que “el cielo estaba abajo y la tierra arriba”. A continuación, intentó volver a ponerse en una buena posición y constató que ella no estaba “más en su cuerpo”. Existen numerosos testimonios de esta descorporización. Por unos momentos, esas personas observan sus cuerpos sobre una mesa de operaciones o en un coche accidentado… y son capaces, a pesar de un estado de muerte clínica o aparente inconsciencia, de ver y oír todo lo que que está pasando alrededor de ellos justo antes de entrar en otra realidad.
30 mar 2015
Sobre la búsqueda del objeto
"Yo creo que nuestro problema mayor es que todos buscamos objetos, y que algunos
pueden no buscar objetos pero pueden buscar completarse internamente. Esta búsqueda tambiéntrae contradicciones: hay
quien se considera incompleto internamente entonces hace fuerza por integrarse
internamente, por ser completo en sí mismo. Sea que alguien busque objetos afuera o sea que busque completarse internamente,
de los dos modos sufre contradicción.
En general los buscadores de cosas espirituales buscan o “la conciencia mística”, o buscan un dios, o buscan estar completos, iluminados.
El Buda planteó ese mismo problema y
explicó que para lograr la
iluminación no había que buscar la iluminación. Pero, entonces, ¿cómo se va a lograr una cosa si no se la busca? Es que
nosotros no buscamos lograr una cosa, nosotros no planteamos esto en sentido posesivo.
Nosotros no decimos que haya que tomar algo para integrarlo, que haya que tomar
objetos para tenerlos; nosotros decimos otra cosa: que hay que suprimir las contradicciones,
suprimir el sufrimiento.
Nosotros definimos nuestro trabajo no como de “mano llena”,
sino como de “mano vacía”. Ustedes saben cómo se cazan algunos monos: se coloca arroz en un tronco de un árbol, en un orificio pequeño; entonces el mono mete la
mano en el agujero, toma el arroz y no puede sacar la mano; el mono ve que lo
van a cazar ¡pero tampoco quiere
soltar lo que tiene en la mano! ¡El
mono sufre una gran contradicción!
Nosotros decimos que no se trata de lograr cosas ni de lograr estados superiores
de conciencia tampoco; nosotros hablamos de la mano vacía, nosotros hablamos de suprimir el sufrimiento interno,
nosotros decimos de soltar las búsquedas
internas. Nosotros no nos rendimos frente al dolor, a nosotros nos preocupa
salir de la contradicción,
entonces esa preocupación
no está en adquirir cosas
sino en dejar mentalmente cosas. Tú puedes
tener cosas en la vida cotidiana, pero tú no estás buscando llenarte
de cosas. Te pueden interesar mucho los estados superiores de conciencia, pero
te creas mucho dolor interno. Parece que se lograran cosas haciendo el vacío y no llenándolo. Tú lograrás más
atención cuando trates de
lograr un vacío en tu mente y no
cuando la contemplas sobre un objeto; así sucede con muchos fenómenos.
En general, nosotros estamos habituados y educados a lo opuesto; estamos acostumbrados
a tomar no sólo objetos sino
personas. Nosotros queremos tomar a los sentimientos de las personas, queremos
ser queridos, queremos ser reconocidos, queremos ser amados. La misma forma
nuestra de amar es una forma posesiva. Nosotros amamos con violencia; no se nos
ocurre cómo pudiéramos amar sin cierta violencia, pero para todo hay formas.
Está bien que nosotros
conozcamos cosas, que nos informemos acerca de cosas, uno puede informarse de
muchas cosas, pero no puede imponerse la creencia de que nuestra información soluciona los problemas. En
general, la gente de formación
intelectual cree que el acumular datos soluciona sus problemas internos. En realidad,
solucionan muchos problemas de la vida diaria; es gracias a la experiencia acumulada,
es gracias a la gente que ha ido trabajando con datos, con técnicas, que la humanidad ha
ido resolviendo muchos problemas. Nosotros no podríamos estar acá hablando si muchas generaciones no se hubieran esforzado en elaborar un
lenguaje, en elaborar, por último,
la ropa que usamos. De ninguna manera descalificamos el esfuerzo humano para
solucionar problemas inmediatos. Nosotros estamos diciendo simplemente que el
trabajo interno puede no ser similar al trabajo que se hace en la naturaleza,
en el sentido que nosotros estamos acostumbrados a la lucha con la naturaleza,
con las leyes naturales; y está bien,
así se mueve la
humanidad. Pero puede ser que esta forma no sea adecuada para el trabajo
interno. Entonces, nosotros distinguimos muy bien entre el trabajo que se hace en la naturaleza, en la
vida diaria, y la actitud mental que se tiene sobre las propias contradicciones. Si la
naturaleza nos impone lucha y todo ese fenómeno
de alteración, tal vez la
compensación de todo eso debe buscarse en la quietud interna.
Nosotros somos muy amigos de generalizar y creer que las leyes son iguales para
todos los fenómenos universales,
pero tienen distintos planos de aplicación. En el plano de lo interno no parece válido el sentimiento de posesión; en la lucha con la naturaleza parece imprescindible la
posesión. Lógicamente que el sentimiento
de posesión puede tener un carácter más individual que social, pero a medida que las sociedades
avanzan el sentimiento se va haciendo más social que individual. Pero en
materia de trabajo interno no vemos este progreso, no vemos esta evolución.
Nosotros con nuestra conciencia individual, con nuestro “yo” individual, filtramos todos los datos que vienen
del mundo o interpretamos al mundo según ese filtro, y las cosas pueden ser muy diferentes a las que filtra nuestro
yo. Hay algunos que han llegado más
lejos todavía y han creído que ese yo debe ser
inmortal. ¡Imagínense qué aburrido puede ser vivir
millones de años con ese mismo yo,
con ese yo individual, si para el colmo es un yo en contradicción y sufrimiento!
Cuando por algún
accidente han experimentado una alegría muy grande, súbita,
o han experimentado una comprensión
de las cosas también
muy grande, o esos fenómenos
súbitos de gran emoción, observen ustedes que en
esos casos no han pensado en su yo; da la impresión de que hubiera sucedido otra cosa: que el yo hubiera
desaparecido. No se han dicho en ese momento: ¿qué me
está pasando?; ustedes más bien han contemplado y han
sentido esa experiencia, y cuando se han puesto a pensar sobre lo que les está pasando tal fenómeno ha desaparecido. No se sabe
si el fenómeno desaparece
porque aparece el yo o a la inversa, lo cierto es que ese fenómeno es incompatible con el
yo sicológico. Ustedes, sin
embargo, pueden decir que han tenido esa experiencia, pero saben que esa
experiencia no es la misma que tienen con el yo sicológico. Esa experiencia no es posesiva, esa experiencia es muy
amplia, como universal; esa experiencia ni siquiera la atribuyen a ustedes y
tienen la emoción que debería ser comunicada a toda la
humanidad. Estamos hablando, entonces, de un fenómeno notable para la conciencia humana, en donde el yo posesivo
no aparece, en donde no aparece la búsqueda y algo se produce, y cuando queremos producirlo no funciona; tampoco se logra eso por buscarlo.
Si buscamos sentirnos bien es probable que no lo logremos. Si, en cambio, a
esa tensión emotiva que
tenemos por estar juntos varias personas tratamos de dispersarla internamente,
de relajarla, de aflojarla, en realidad no estamos tratando de adquirir cosas,
en realidad no estamos pensando en sentirnos bien, estamos pensando simplemente
en soltar las tensiones emotivas; y si podemos trabajar en eso de soltar las
tensiones emotivas, entonces nos sentimos bien. De manera que procedemos con la
mano vacía: nosotros no
buscamos sentirnos bien, buscamos aflojar esta tensión, entonces nos sentimos bien por añadidura. Ese es el sentido del trabajo y no es un
renunciamiento ni un sacrificio ni una autoeliminación. ¿Entienden
aproximadamente la idea?
No mucho más, salvo el gusto de haber
estado con ustedes."
tomado de:
16.May.1975
29 mar 2015
Sobre el sufrimiento humano y su superación
Todo nuestro trabajo
no está apoyado ni en el doble ni en el espíritu, está apoyado en el problema
del sufrimiento humano. Nuestra preocupación está puesta en el sufrimiento
humano y cómo superarlo. Ahí es donde ponemos nosotros el interés.
Desde muy antiguo
ustedes saben que ese ha sido el problema. Desde muy antiguo se han dado
soluciones distintas. Algunos dijeron que la percepción lleva a la imaginación,
y la imaginación al deseo, y el deseo al encadenamiento y, por lo tanto, al
sufrimiento.
Para suprimir el
sufrimiento unos dijeron que no había que percibir cosas, entonces muchos de
ellos se encerraron en cavernas, otros taparon sus ojos y sus oídos, otros
hicieron ciertos tipos de yoga para dominar su cuerpo con el fin de que no
percibieran. Algunos para entrenar a su propio cuerpo utilizaron castigos:
dejaron sus cuerpos sin comer, sin beber, se acostumbraron al frío y a los
calores excesivos por las distintas vías del faquirismo. Algunos quedaron
ciegos mirando al sol, otros dejaron
sus cuerpos rígidos
sin poderlos mover y fueron convirtiendo a sus cuerpos en objetos, a fin de que
las sensaciones, las percepciones, no perturbaran sus mentes. Aún en la
actualidad existen otras escuelas faquiristas, y no crean que existen sólo en
la India. Hoy existen monasterios cristianos en donde algunas religiosas se
encierran por toda su vida en una pieza y no hablan con nadie, no toman
contacto con la naturaleza prácticamente. De manera que muchos trataron de
suprimir el sufrimiento suprimiendo la percepción.
Otros fueron más
adentro y dijeron: “es la imaginación el problema”. No importa, entonces,
percibir el mundo, basta que luchemos contra la imaginación a fin de que las
cosas que vemos no nos hagan imaginar otras cosas; entonces estructuraron
muchas técnicas para taponar la imaginación. Entonces la gente se volvió
estéril, entonces no generó ninguna cosa, entonces perdió el gusto por la
creatividad y el arte, porque todo aquello era imaginación y la imaginación
lleva al deseo y éste al sufrimiento.
Otros se preocuparon
por el problema del deseo, yendo más adentro, y dijeron: “no hay que desear,
porque si deseamos algo eso nos va a crear contradicción”. La mejor forma
de no desear nada es no querer nada tampoco, entonces ellos se entrenaron en no
querer nada. Y entonces estuvieron mucho tiempo sometidos al temor de desear
algo, entonces se fueron encerrando en sí mismos, se fueron contrayendo; de
manera que bastaba que alguna cosa les gustara un poco para sufrir
instantáneamente la sensación de pecado.
De manera que en un
caso, en el otro o en el otro, en todos funcionó la represión como sistema.
Funcionó básicamente la palabra “No”, funcionó la palabra “prohibido”, funcionó
en definitiva la represión. Frente a un objeto que me es placentero, si yo niego
ese objeto, aunque haya sacado ese objeto sigo relacionado con él; luego me
preocupo por no haber tomado ese objeto. De manera que aunque tenga el
objeto o que el objeto desaparezca siempre estoy ligado a él. Entonces
continuamente sufro
el péndulo interno: estar adherido a ellos y luego rechazar esos objetos.
Entonces, si yo me planteo eso de desadherirme de los objetos en realidad me
crea un péndulo interno. Es muy distinto decir que frente al objeto placentero
“yo tomo” al objeto placentero a decir “yo ando buscando” al objeto. Buscar al
objeto placentero es lo que me crea contradicción, es la búsqueda de la
imaginación la que trae contradicción, no es el placer el que trae
contradicción. Cuando ustedes comen algo que les agrada no sufren contradicción,
ustedes sufren contradicción cuando andan buscando continuamente aquello que
les agrada. De manera que la contradicción no está en el placer sino en la
búsqueda del placer. El sufrimiento está en la búsqueda del placer, no en el
placer en sí.
Lo más que puede
suceder en el placer es que esta tensión luego se descargue. En realidad, a ustedes les agrada comer
ciertos alimentos cuando tienen hambre, en primer término porque tienen
grabaciones de objetos similares y reconocen el gusto y, en segundo término, porque
el reflejo del hambre es un reflejo visceral, es una excitación biológica, y al
llenar ustedes el buche con el alimento saturan esa excitación biológica. De
manera que siempre funciona en el sistema de placer la tensión y la relajación.
Incluso una situación dolorosa se convierte en placentera cuando retiramos el
factor “dolor”: esa espina que está provocando el dolor, al ser retirada se
siente placer; no es que estemos en una situación de placer, estamos en una
situación de dolor, que al ser retirado se experimenta el placer.
De manera que si se ve correctamente este
péndulo entre placer y dolor, entre la tensión y la relajación, se pueden
comprender muchos fenómenos de la vida diaria. En ningún caso provoca
contradicción sacarse la espina, tampoco provoca contradicción el comer, sí
provoca contradicción el buscar a toda costa cómo eliminar las tensiones
internas. Entonces estamos en un círculo vicioso: nosotros buscamos aquello que
nos quita la tensión, pero ponemos toda nuestra tensión en buscar eso. Entonces
se produce un circuito de retroalimentación. Porque nosotros vamos alimentando
con nuestras tensiones la búsqueda del placer, al aumentar la búsqueda del
placer aumentan también nuestras tensiones internas y, entonces, en lugar de ir
de un sistema de tensión a otro de relajación vamos a un sistema de tensión en
aumento. Al aumentar ese sistema de tensión aumenta nuestra agresividad y
aumenta nuestra contradicción interna.
Cuando nosotros hablamos de
“contradicción” siempre lo distinguimos de lo que llamamos inconveniente” o
problema. Nuestro problema no es acabar con los inconvenientes y los problemas
de la vida diaria; muchos de estos inconvenientes son incluso estímulos para
que nos movamos en una dirección positiva. Nosotros consideramos a los
inconvenientes como factores que, de todas maneras, no nos impiden
desarrollarnos. Cuando un inconveniente nos coloca en un círculo vicioso,
cuando tenemos la situación interna de que no hay salida de esa situación en
que estamos, cuando no podemos movernos a ninguna dirección, decimos que
estamos sumidos en la contradicción. Lo característico de la contradicción es
el sentimiento de “no salida”, es el sentimiento de “repetir situaciones”; no
es eso lo característico del problema o inconveniente diario.
Mucha gente cree que cualquier problemita
le genera contradicción, entonces como todo le genera contradicción tiene que
vivir dentro de una vitrina, y parece que el vivir dentro de una vitrina le
genera contradicción ... Hay una gran diferencia en esto de los inconvenientes,
que si los agrandamos convertimos a la gente en temerosa, pusilánime. De manera
que hemos llegado a este punto: a hablar del sufrimiento referido a la
contradicción.
Nuestro problema es el problema del
sufrimiento humano, y la ruptura del sufrimiento tiene que ver con la ruptura
de la contradicción. Nuestro trabajo interno, la aplicación de determinados
principios en la vida diaria, pretende, con suavidad, amablemente, sin
violencia interna, ir rompiendo con las contradicciones a las que estamos
sometidos. Nosotros no planteamos el trabajo interno con violencia, no creemos
que se pueda salir de la contradicción de un día para el otro; nosotros creemos
que se pueden abrir, en cambio, brechas, rumbos frente a la contradicción.
En esta época en que vivimos, tan vistosa,
tan llena de efectos, de fenómenos tan espectaculares, semejantes planteos no
tiene ningún sabor, ninguna cosa interesante. Quiero decir que en épocas
espectaculares ¡los planteos tienen que ser espectaculares! Es interesante disfrazarse,
es interesante importar gurúes, es importante rodearse de halos misteriosos,
porque eso puede competir con todos los artículos de la sociedad de consumo,
pero de ninguna manera puede competir con ellos un planteo tan humilde como el
que venimos haciendo. Parece, entonces, que nuestro planteo no es un planteo de
competencia, es más bien un planteo suave, de buena voluntad, que ni siquiera
sirve para todas las personas sino que sirve para unas pocas que son también
como humildes internamente. Los planteos brillantes son para gente
brillante, los planteos humildes son para gentes humildes. Es un poco lo que
pasa con nuestras proposiciones: cuando se nos dice que nuestros planteos no
son originales para nada, y cuando se nos dice que no hemos inventado ninguna
cosa, nosotros creemos que ellos tienen razón; tienen sobre todo razón en que
éstos no son planteos nuevos, y, además, tienen mucha razón en no aceptarlos
para su propia vida, pero por lo menos podrían considerar que a lo mejor para
nosotros nos sirven.
Es que nosotros no
queremos avanzar sobre nadie, nosotros queremos resolver nuestro problema de
contradicción, y eso es todo. Y luego no nos culpen si no somos más brillantes,
porque esa no es la intención. Cuando una persona suma “dos más dos igual
cuatro”, no es correcto que venga otra persona a pedirle que haga raíces
cuadradas. Está bien. Cada uno con sus medidas. Por eso hemos dicho que
nuestros planteo es más bien para los que llevan el fracaso en su interior. No
es para gente triunfadora. Es para la gente que se reconoce contradictoria, que
se reconoce fracasada. Fíjense que a nadie le gusta reconocerse fracasado
internamente. ¡Ya ven ustedes por qué somos tan pocos! Somos tan poca gente
porque hay pocos fracasados, o a lo mejor hay muchos fracasados pero pocos que
se consideran así.
Esto del fracaso
parece una idea de algún interés, porque hasta tanto uno no se considere
seriamente que no tiene salida y que su vida es un círculo vicioso, que su vida
es una continua contradicción, ya sin sentido, hasta entonces uno no puede
trabajar seriamente. No es más que eso.
tomado
de:
16.May.1975
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

