30 nov 2015

PRENSA-ANDO EN EL BRONX! CIUDADANIA, HUMANIDAD Y CALLE

"Somos un grupo de comunicadores sociales en formación de la Universidad Minuto de Dios. Buscamos a través del periodismo ciudadano mostrar la realidad que nos rodea y a la cual la mayoría de personas es indiferente. A través de nuestras crónicas, fotorreportajes, galería de imágenes y videos queremos resaltar las problemáticas que existen en la calle del Bronx* y más allá de esto expresar que hay seres humanos con una buena y otros con una mala calidad humana que por problemas que se salieron de control y de sus manos, resultaron allí sumergidos en el vicio, el ampa, sin importar las necesidades, el hambre y el frio"
(* ubicado en la localidad de los martires, Bogotà)

Comentario: 
Hace muchos años una amiga docente, de cuya vida actual quisiera tener noticia, me invitó a ese sector de la ciudad (no se en esa época ya le llamaban el Bronx) a conocer su trabajo de acompañamiento a niños y niñas, hijos de trabajadoras del sexo. Buena falta nos hace visibilizar lo que los grandes medios de comunicacion invisibilizan. Bogotà no es solamente grandes centros comerciales frecuentados por "jovenes bien" jugando en serio a ser grandes ejecutivos de la company!.
Fuerza y pulso con su proyecto!

Siento pertinente traer aqui las palabras de Silo, pronunciadas hace 20 años a no mas de 2 kilometros del Bronx: 

"Estamos tan solos como individuos, que nos sentimos nacer, envejecer, morir. Morimos. ¿Qué significado tiene nuestra vida?. Hay una fuerza que nos conecta entre si, entre nosotros. Hay una fuerza que tiene una dirección; hay una fuerza que nos muestra que somos mas grandes de lo qué creemos. Nos sentimos aplastados por el sistema, nos sentimos aplastados por lo cotidiano, por las necesidades. Y al final nos miramos al espejo y decimos claro, somos unos infelices.
No somos unos infelices. No somos hormigas. No somos un número estadístico. Somos un ser extraño, un ser que se levantó un día en dos patas aspirando al cielo. Y que no ha terminado su destino.

Desde aquellos primeros abuelos nuestros, se ha aspirado a mirar hacia adelante y hacia arriba!. Y ahora nos dicen que somos un número… No somos un número, no somos un factor económico, no somos un mecanismo en el engranaje del sistema. Somos mucho más de lo que vemos. Aquí estamos… ¿cómo estás? Pero somos más de lo que vemos. Cuando yo te veo, bueno, te conozco, hay algo en nuestra biografía que nos incluye, algo tuyo está en mi, en mis recuerdos. Eres parte mía. Y a la inversa. Pero hay algo más en ti, no eres sólo mi biografía. Eres algo que va más allá. A lo mejor no sientes cómo vas más allá. Pero no está muy mal, tampoco, que algún día lo pienses. Puedes que no seas simplemente esto que veo. Puede que haya en ti una fuerza profunda. ¿Tendrá dirección o no?, ese es el problema. Puede ser que haya en ti algo muy grande. Todo lo contrario de lo que dicen por ahí de lo que eres tú como individuo.

Yo creo que en todos nosotros hay algo muy grande. Pero parece que para quedar bien tenemos que decidir que somos insignificantes. No somos insignificantes.

En todo pobrecito que está en las peores condiciones, que no sabe leer ni escribir, que está sumergido en la pobreza, que está desterrado de la sociedad; en todo pobrecito que encuentren en la calle, hay algo muy grande. Y cuando ese pobrecito sufre es algo muy grande que clama al cielo.."

25 nov 2015

El humanismo como expresion de lo sagrado. Por Javier Tolcachier

Presentación de la monografía "El Humanismo como expresión de lo sagrado". Diálogo con Javier Tolcachier realizada el 4 de julio de 2015, en Parques de Estudio y Reflexión Aloasi. Ecuador

24 nov 2015

Carta para un mundo sin violencia


La “Carta para un mundo sin violencia” es el resultado de varios años de trabajo de los individuos y las organizaciones que han ganado el Premio Nobel de la Paz. Un primer esbozo fue presentado en la 7ª cumbre de los Premios Nobel en 2006 y la versión final fue aprobada en la 8ª cumbre en diciembre de 2007 en Roma. Sus puntos de vista y propuestas son muy similares a los de la Marcha.
El 11 de noviembre de 2009, durante la 10ª cumbre mundial que se realizará en Berlín, los laureados de la paz Nobel presentarán la carta para un mundo sin violencia a los promotores de la Marcaha Mundial por la Paz y la No Violencia que actuarán como emisarios del documento como parte de su esfuerzo para aumentar la conciencia global sobre la violencia. Silo, el fundador del humanismo universalista y el inspirador de la Marcha Mundial, hablará sobre el significado de la paz y la no violencia en el momento actual.
La violencia es una enfermedad que se puede prevenir Ningún estado ni individuo puede estar seguro en un mundo que no está seguro. Los valores de intenciones, pensamientos y acciones non violentes se han convertido de una oportunidad en una necesidad. Estos valores están expresados y aplicados entre los estados, grupos e individuos. Estamos convencidos de que la consideración de los valores de non violencia introducirá el comienzo de una orden mundial más pacífica y civilizada. En esa orden mundial se podrán realizar una manera de gobernar más efectiva y justa, el respeto de la dignidad humana y de la santidad de la vida. Nuestras culturas, historias y nuestras vidas personales están conectadas y nuestros modos de proceder dependen el uno del otro. Sobre todo hoy en día, creemos que una verdad está a un paso delante de nosotros: “Nuestro destino es un destino común. Ese destino estará determinado por nuestras intenciones, decisiones y acciones actuales.” Además, estamos convencidos de que la creación de una cultura pacífica y non violente, aunque resulte difícil y lento, es necesario y noble. La afirmación de los valores que obtiene esa carta es un paso de vital importancia para asegurar la supervivencia y el desarrollo de la humanidad y para crear un mundo sin violencia.

18 nov 2015

Estamos al final de un obscuro período histórico y ya nada será igual que antes...

Tomado de: Palabras de Silo con motivo de la primera celebración anual del Mensaje de Silo. Punta de Vacas. 4 de Mayo de 2004.

"...En este desgraciado mundo en que la fuerza y la injusticia se enseñorea por campos y ciudades, ¿cómo es que se piensa acabar con la violencia?

Tal vez piensen que son un ejemplo inspirador de las nuevas generaciones cuando disfrazados de video juego despotrican contra el mundo; cuando amenazan en la peor muestra de matonaje; cuando, finalmente, envían a sus muchachos a invadir, a matar y a morir en tierras lejanas. Este no es un buen camino ni un buen ejemplo.

Tal vez piensen que volver a las primitivas prácticas de la pena de muerte, será un gran ejemplo social.

Tal vez piensen que penalizando progresivamente el delito cometido por niños, desaparecerá el delito... ¡ o desaparecerán los niños !

Tal vez crean que trasladando la práctica de la “mano dura” a las calles, las calles serán seguras.

Por cierto que estos problemas existen y se multiplican en el momento actual, pero con un enfoque violento de la violencia no resultará la paz.

No resultará la paz desde esta visión zoológica de la vida que propicia la lucha por la supervivencia, la lucha por el predominio del más apto. No resultará este mito. No resultará la paz manipulando las palabras o censurando las genuinas denuncias que se hacen contra todo atropello y toda atrocidad que se comete contra los seres humanos. A esta alturas me cuidaré de no mencionar los “derechos humanos” porque también han sido vaciados de contenido y falseados en su significado. Ahora sucede que se bombardea a las poblaciones indefensas para proteger sus derechos humanos...

No resultará la paz de esa visión zoológica de la vida que propicia un orden social en base a premios y castigos trsladando la domesticación animal al honorable ciudadano que comienza a entrenarse en la desconfianza, la delación y el mercadeo de sus afectos.

“Algo hay que hacer”, se escucha en todas partes. Pues bien, yo diré que hay que hacer, pero de nada valdrá decirlo porque nadie lo escuchará.

Yo digo que en el orden internacional, todos los que están invadiendo territorios deberían retirarse de inmediato y acatar las resoluciones y recomendaciones de las Nacione Unidas.

Digo que en el orden interno de las naciones se debería trabajar por hacer funcionar la ley y la justicia por imperfectas que sean, antes que endurecer leyes y disposiciones represivas que caerán en las mismas manos de los que entorpecen la ley y la justicia.

Digo que en el orden doméstico la gente debería cumplir lo que predica saliendo de su retórica hipócrita que envenena a las nuevas generaciones.

Digo que en el orden personal cada uno debería esforzarse por lograr que coincidiera lo que se piensa con lo que se siente y lo que se hace, modelando un vida coherente y escapando a la contradicción que genera violencia.

Pero nada de lo que se diga será escuchado. Sin embargo, los mismos acontecimientos lograrán que los invasores se retiren; que los duros sean repudiados por las poblaciones que exigirán el simple cumplimiento de la ley; que los hijos recriminen a sus padres su hipocresía; que cada uno se recrimine a sí mismo por la contradicción que genera en sí  y en los que lo rodean.

Estamos al final de un obscuro período histórico y ya nada será igual que antes. Poco a poco comenzará a clarear el alba de un nuevo día; las culturas empezarán a entenderse; los pueblos experimentarán un ansia creciente de progreso para todos entendiendo que el progreso de unos pocos termina en progreso de nadie. Si, habrá paz y por necesidad se comprenderá que se comienza a perfilar una nación humana universal.


Entre tanto, los que no somos escuchados trabajaremos a partir de hoy en todas partes del mundo para presionar a los que deciden, para difundir los ideales de paz en base a la metodología de la no- violencia, para preparar el camino de los nuevos tiempos..."

16 nov 2015

La violencia es el problema, no la solución


16.11.2015 Mundo sin Guerras y sin Violencia
Este artículo también está disponible en: Inglés
La violencia es el problema, no la solución
El ataque terrorista que tuvo lugar el 13 de noviembre en París, es otro acto de violencia contra la población civil, otro acto de violencia contra toda la Humanidad. Muestra claramente que cualquier persona y en cualquier lugar del mundo, puede ser víctima de la violencia brutal, alimentada por el odio, la intolerancia, la discriminación, el fanatismo y la venganza.
Esta nueva masacre no puede verse de manera aislada, pues tiene relación con otras de similar factura llevadas a cabo años atrás en Nueva York, Londres, Madrid, entre otros, ni tampoco puede decirse que todas ellas no tienen ninguna relación con las invasiones y guerras en Irak, Afganistán, Libia, Siria… donde los muertos y afectados se han ido contando por centenas de miles. Hoy se está demostrando que las respuestas a esas guerras, provocadas principalmente por países occidentales, no pueden ser ya controladas en las mismas zonas de conflicto; sino que la globalización hace que las respuestas pueden surgir en cualquier punto del planeta. Ya no hay “lugar seguro” frente a esa escalada de violencia.
Denunciamos de forma contundente la hipócrita actuación de los que alimentan la cultura de la guerra y la violencia. Esos mismos que por un lado venden armas e invaden países, y por otro invitan a apoyar a las víctimas de los actos terroristas que ellos mismos financian, aunque sea de forma indirecta. Esos que prestan más atención a las víctimas de su mundo, y se olvidan de las que provocan en tierras lejanas…
La violencia nunca podrá ser la solución a la violencia. La violencia es el problema, y ​​solo hay una manera de resolverlo: situar al ser humano y sus necesidades básicas (educación, cultura, igualdad de oportunidades, un justo reparto de las riquezas)  en el centro de nuestras acciones y nuestra política.
Es más que evidente que la humanidad no puede soportar más violencia y necesita de una real cultura de paz y no violencia.
Por eso, desde MSGySV nos solidarizamos no solamente con las familias y amigos de las víctimas de los atentados terroristas en París, sino también con las familias de esos terroristas, de esos jóvenes que se ven sin futuro y se convierten en marionetas en manos de oscuros intereses.
Llamamos a todos los seres humanos a aprender a resistir la violencia en uno mismo y en la sociedad humana, practicando la no-violencia activa, de cualquier manera. Desde MSGySV seguiremos, por ello, impulsando foros, eventos, talleres de sensibilización y capacitación en todos los puntos posibles del planeta y en todas la culturas para ayudar a crear una conciencia no-violenta.
Llamamos a los gobiernos a que cesen su escalada de violencia institucional, que está fuera desde hace tiempo de las leyes y del derecho internacional, provocando, invadiendo, interfiriendo y promoviendo golpes de estado en otros países con posturas cínicas en defensa de la “libertad”, la “democracia” o de los “derechos humanos”.
La tentación de entrar en una espiral de acciones/reacciones cada más duras, irá abriendo el camino hacia el desastre. Por varios lugares se escucha hablar que la tercera guerra mundial está en marcha. Si tenemos gobiernos tan estúpidos e irresponsables para ir echando leña al fuego, tendremos que ser nosotros, los ciudadanos, quienes los hagamos entrar en razón.
¡Para el ser humano es hora ya de salir de la prehistoria para emprender su verdadera humanización, y el único camino es la no-violencia!
¡Nuestro apoyo y solidaridad a todas las víctimas inocentes de París!
¡También nuestro apoyo a todas las otras víctimas inocentes de la barbarie del terrorismo y las guerras en el mundo!
Mundo Sin Guerra y Sin Violencia
Equipo de Coordinación Mundial
14 de Noviembre de 2015

Los atentados en París, la guerra y el sentido de la no violencia

15.11.2015 - París Domenico Musella

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Los atentados en París, la guerra y el sentido de la no violencia
Sara Sgro, "Abrazo de vida", París, 13 de Noviembre de 2015

El cielo sobre París está lívido esta mañana. La noche que precedió fue terrible, probablemente, entre aquellas que la historia recordará.
Estoy escribiendo – no sin dificultad, lo admito – en una ciudad en guerra, en un país en guerra. Y el problema es que de esta guerra, en Francia y en Europa, nos estamos dando cuenta recién ahora. Para entenderlo, hemos tenido que esperar a verla frente a nuestros propios, con la ciudad en medio de fierros y fuego, y otras 120 víctimas inocentes (éste es el número, de acuerdo a los últimos datos que han llegado). Hemos tenido que esperar a tener “nuestros” muertos, sin preocuparnos de la gente que, cotidianamente, ayudamos a matar en el resto del mundo: por medio de las intervenciones militares, el comercio de armas, la explotación humana y del medio ambiente, en general, con el apoyo moral y financiero a un sistema que es inherentemente violento.
La conmoción y el dolor siguen aún muy fuertes, todavía me resulta difícil creerlo. El primer pensamiento anoche, cuando llegaron las primeras noticias y conversé telefónicamente con los amigos, tal vez trivial y un poco de “egoístamente”, fue: “Tengo suerte, menos mal que yo estaba en casa”. No es bonito darse cuenta de que, a poca distancia de donde uno vive, en una sala de conciertos por la que uno pasa habitualmente, en un bar en el que puedes haberte tomado una cerveza, en una calle en la que has estado millones de veces, alguien ha perdido la vida. Entonces el pensamiento trató de extenderse, llegando a incluir a los amigos que estaban por los alrededores y regresaron rápidamente a sus casas con miedo; a aquellos que trabajan en un restaurante muy concurrido en un viernes por la noche, y tuvieron que permanecer atrincherados en el interior con los clientes; a aquellos aún más cerca que yo del caos de un Viernes 13 parisino, más desafortunado de lo habitual. Entonces, le dediqué un fuerte pensamiento y una oración laica a las víctimas y a sus seres queridos, y a la humanidad que aún resiste, con todos los que han ayudado en medio del caos, abriendo sus puertas a los que escapaban de los lugares de la tragedia.
La mente siguió vagando para acabar pensando en los que viven este estado de angustia todos los días, mucho más que yo, pero que sin embargo conservan la dignidad y continúan viviendo. Pienso en la realidad que he visto en Palestina hace algunos meses; pienso en la turbulenta historia de los kurdos y sirios, en los que inocentemente se encuentran en medio de la guerra en el África subsahariana, en el bombardeo en el barrio chií de Beirut de hace dos días… y en los que tratan de escapar de esta “tercera guerra mundial difusa”, y que tiene dificultades para encontrar hospitalidad.
Pensaba en todo esto, en las condiciones inhumanas en las que muchos seres humanos viven en el planeta, cuando volvió a cobrar sentido, en mi pequeña vida, el compromiso con la no violencia. Cuando la gente me pregunta por qué me importa tanto las batallas por la paz y el renacimiento de un fuerte movimiento por la paz, a quién me pregunta por qué insisto en hablar de la no violencia frente a la mirada de “ya es suficiente” de mis interlocutores (que me consideran, en el mejor de los casos, un utópico y, en el peor, un ingenuo)… mi respuesta es simple: No quiero volver a vivir las sensaciones que tuve anoche (impactante, aunque muy atenuada y en una situación “privilegiada”). Y no quiero que nadie más en el mundo vuelva a vivirlas.
No quiero ver más al mundo totalmente en las garras de la violencia. No solo de aquella brutal, armada, evidente… sino también aquella del capital y de los estados, y aquella de todos los días, que reproducimos en las relaciones humanas, que no nos hacen ver a los demás como seres humanos pares nuestros, que nos divide, que no nos hace cooperar, la que nos lleva a destruir la casa que compartimos: el planeta Tierra. Mire a su alrededor con un poco más de profundidad y encontrará a su alrededor muchos ejemplos de la violencia. Probablemente, en los próximos días encontrará aún más: los chacales ya han comenzado a hacer su trabajo sembrando el odio y el miedo, culpando al chivo expiatorio más cercano – los musulmanes -, endureciendo aún más el control de fronteras hacia los migrantes y refugiados, militarizando y limitando las protestas, creando un clima de terror.
Frente a la crisis y a la deshumanización que vivimos, la respuesta violenta ya empezó por medio de la espiral clásica del “ojo por ojo y quedará el mundo ciego”, bien explicado por Gandhi. Ahora de lo que todo el mundo, y no solo París, tiene necesidad, es de una verdadera cultura de paz y no violencia. No una hipócrita, sino una concreta, activa, cotidiana. Creo que esta es la mejor manera de estar cerca de los que sufren en estos momentos, para evitar lo peor: esforzarnos por “Seguir siendo humanos”, como escribió Vittorio Arrigoni.
No nos quedemos atrapados en el miedo y el odio. Comprometámonos cada uno en contra de la militarización de los territorios, contra la guerra y contra las alianzas destructivas y mortíferas, como la OTAN, luchemos por la reducción drástica de los gastos militares y por formas alternativas de defensa, elijamos boicotear a los bancos que hacen ganancias con las armas y a las empresas que abusan de los trabajadores y del medio ambiente. Cuidemos nuestras vidas y lo que nos rodea, fijémonos un poco más en los demás y no solo en nosotros mismos. Construyamos de esta manera, con la no-violencia activa y organizada, un mundo en el que valga la pena vivir.
No violencia o barbarie“, nos han recordado los amigos del Movimiento No Violenta italiano con ocasión de la celebración del 2 de octubre. En este momento, más que nunca, con la barbarie frente a uno, es necesario tratar de invertir la tendencia.
(Gracias a Sara Sgro´ por el gentil permiso para usar su obra “Abrazo de vida”, dedicada a los hechos recientes en París, para ilustrar este artículo)

3 nov 2015

Sergio Huneeus expone sobre la psicologia de Silo


La psicología de Silo llega a la Universidad del Pacífico
29.10.2015 - Santiago de Chile - Redacción Chile

El profesor de Psicología Sergio Huneeus expuso la concepción del psiquismo humano, desarrollada por el pensador argentino Silo, seudónimo literario de Mario Rodríguez Cobos.

La presentación se desarrolló durante la semana de actividades extraprogramáticas que organizó el Centro de Alumnos de la Universidad de la Universidad del Pacífico.

El pensamiento de Silo puede encontrarse abarcando diferentes ramas de las ciencias sociales e incluyen un profundo estudio sobre el funcionamiento del psiquismo humano. Para consultar su obra se puede visitar la página Silo.net.
tomado de: Pressenza
Vinculo para ir al texto completo

17 oct 2015

Silo. Contestación a cuestionario


Estas son las respuestas de Silo a un cuestionario enviado por una periodista de revista Paula de Chile,
para un reportaje que están preparando sobre las corrientes de fines de los ´60
Estimada Señora/ita V. Durruty: trataré de responder a su cuestionario de un modo muy breve, de acuerdo a su pedido. Espero que el presente material esté en sus manos antes del 05/02.
1.- Aspectos más relevantes de su núcleo familiar:
Mi padre, industrial (fallecido hace 10 años); mi madre, profesora de música (fallecida hace 8 años); mi hermana, profesora de Bellas Artes (76 años); mi hermano, publicista (74 años).
2.- ¿De dónde proviene esta pasión de querer transformar el mundo?
De lo que siempre he creído percibir como una necesidad del mundo: la necesidad de superar el dolor y el sufrimiento.
3.- ¿Qué cualidades de su personalidad considera usted lo llevaron a ser líder del Movimiento?
Creo que el liderazgo fue producto del azar.
4.- Emocionalmente hablando, ¿cómo describiría el día en que se paró a hablar en Punta de Vacas?
El día era radiante, la gente esperaba curiosa y divertida. Los nidos de ametralladoras emplazados alrededor del acto, no alcanzaban a tener la “realidad” psicológica que algunos hubieran deseado. Mis emociones eran muy positivas.
5.- ¿Cómo y qué se siente ser considerado un maestro por tantas personas; cómo se vive esa responsabilidad?
Mientras permanecí en el Movimiento, no me consideré un maestro. Ahora que estoy afuera de esa organización, me siento Maestro y vivo esa responsabilidad con total irresponsabilidad.
6.- Hasta aquí los aspectos más personales. Ahora pasamos al Movimiento propiamente tal. Tengo entendido que dentro de los grupos que se formaron, hubo algunos guías que no dirigieron bien a su gente, tanto que muchos de ellos desertaron del Movimiento y dicen haberlo pasado mal. En concreto: ¿Es esto real? ¿Qué fue lo que pasó?
No hay grupo que no tenga sus “ex”. Por lo que sé, actualmente el Movimiento cuenta con un millón de militantes en los cinco continentes y con varios millones de adherentes. Tal vez alguien la “haya pasado mal” pero creo que esos números son proporcionalmente irrelevantes al lado de cualquier otra organización humana. Si vamos al tipo de gente que ha resultado de este proceso de 35 años (y poniéndolo en términos dramáticos), dudo que se pueda encontrar una agrupación con una tasa menor de delincuencia, perversidad, crueldad, drogadicción, ebriedad y suicidio, que el Movimiento.
7.- ¿Qué Edad tenía cuando inició el movimiento y qué edad tiene actualmente?
Tenía algo de 30 años y cuento con 66.
8.- Datos personales:
a. Casado con:
Estoy casado desde hace más de 30 años con Ana Luisa Cremaschi (60 años).
b.- Estudios oficiales y no oficiales:
Mis estudios no pasaron de la escuela secundaria y no cuento con estudios no oficiales.
c. Trabajos laborales realizados:
Mis trabajos fueron diversos (primeramente, en empresas familiares, luego en actividades vitivinícolas y en alcoholeras). Hoy conservo alguna tierra y negocio en Mendoza, donde siempre estuve radicado.
d. Nacionalidad de su señora y número de hijos:
Mi mujer, yo y mis dos hijos, somos nacidos en Mendoza.
e. Área laboral en la cual ella se desempeña hoy y al principio del matrimonio
Mi mujer tiene sus propiedades agrícolas y siempre se dedicó a ellas.
f. Pasión por:
No tengo una pasión deportiva, ni literaria, ni política, ni religiosa.
g. Lugar favorito y actividad favorita:
No tengo un lugar favorito, ni una actividad favorita.
h. Frustración cuándo:
No tengo una frustración, aunque a veces tenga que fingirla para no desairar a mi interlocutor.

"Nuestra actividad en el mundo"

Dentro del campo de la ciencia, dentro del campo de la política, hay gente inteligente y bien intencionada, preocupada por parar una catástrofe. Tal cosa a nosotros no nos importa, porque estas gentes bien intencionadas hoy piensan de un modo y mañana piensan de otro. Es cierto que los grandes conjuntos humanos están un poco a expensas de la buena voluntad o no de estas minorías, de estas gentes que a veces resultan bien intencionadas. Los grandes grupos humanos dependen en gran medida de lo que pase en esas cortezas o subcortezas cerebrales.
Pero sucede que a nosotros no nos interesa movernos como los grandes conjuntos humanos. A nosotros nos importa decidir en cuanto a procesos. No nos importa estar en el torbellino del proceso. Se dice por ahí, muy livianamente, que hay que definir posturas. Y, ¿quién dice que hay que definir posturas? Aquel que no inventó ninguna postura. Aquel que nació en un medio en que las posturas ya estaban tomadas. Resulta que hay señores que están siguiendo una postura que nació posiblemente miles de años antes de que él naciera. De manera que hay que decidir por una postura. Ellos no han decidido ni siquiera nacer. Ellos se han encontrado con un medio en el que las cosas ya están decididas de antemano. A eso le llaman libertad, elegir entre dos posturas. El émbolo, el pistón de un motor. Tiene opciones para ir hacia delante o hacia atrás, accionar o reaccionar. De tal manera que puede asumir dos posturas, solo dos posturas posibles, para eso está armado, para eso está condicionado.
Y bien, hoy en distintas latitudes nos encontramos con gente en conversaciones muy informales, claro está. Claro, al dialogar con estas gentes nos hablan de cosas como el compromiso social, por ejemplo. Por cierto que ellos no asumen ningún compromiso social, ellos hablan de un compromiso social. Incluso hay unos pocos, esos sí que se comprometen socialmente, que se arriesgan de algún modo. Pero qué curioso, son esos que se arriesgan los que no nos hacen esos planteos a nosotros. Son justamente los que no se arriesgan los que nos hacen esos planteos. Porque los pocos que se arriesgan son los que van a las cárceles y en las cárceles encuentran a los nuestros. Y qué cosa tan extraordinaria esta, que aquellos que se arriesgan por lo menos van a las cárceles porque se han dado el gusto de hacer alguna cosa. Pero sucede que los nuestros van a las cárceles sin haber hecho siquiera ninguna cosa. Eso es mucho más extraordinario todavía. Es mucho más comprometido todavía. Es extraordinariamente comprometido que asesinen a nuestros amigos y que los encarcelen, cuando ellos no toman postura en ningún bando de salvajes.
Nosotros no tenemos ningún interés en tomar bandos por esta guerra que se sucede entre ‘pigmeos y watusis’. Nosotros hemos caído en paracaídas en medio de este problema y de pronto un pigmeo nos exige que nos definamos por una u otra posición. Nosotros estamos absolutamente definidos por una posición totalmente diferente a la de ellos. Nos da la impresión que la cosa es al revés. Nos da la impresión de que ellos deben definirse con claridad en cuanto a la postura que toman con nosotros. Esto hoy suena insólito, pero a medida que pase el tiempo va a sonar cada vez más razonable y ellos van a tener que definirse en torno a si está con nosotros o están contra nosotros. No somos nosotros los que tenemos que definirnos en torno al problema de los ‘watusis o de los pigmeos’. Son ellos los que van a tener que definir su postura en torno a la violencia o en contra de la violencia.
Nosotros tenemos posturas muy definidas en torno al problema de la violencia. Ellos no lo tienen muy claro todavía. A veces son violentos y a veces no. Ellos son demasiado elásticos en esto de la violencia. No son definidos, salvo algunas minorías, que hoy discuten con nosotros porque precisamente se encuentran en las cárceles con nosotros. Esto, por cierto, sucede de modo desigual en este planetoide.
Es lógico que esto suceda con más virulencia allí donde nosotros somos más antiguos. Por allá, lejos, en el cono sur de América somos más antiguos que en el Asia. Entonces, es claro, allí es donde nos dan de tiros y de cárceles. Pero claro, con el tiempo eso va a pasar en distintas latitudes hasta que todos ellos se derrumben. Entre tanto va a haber problemas, problemas crecientes.
Parece que algo estuviera pasando en sus mentes. Parece que no se dieran cuenta de lo que está pasando en sus mentes. Con las enfermedades físicas la cosa es más fácil. Hay ciertos síntomas físicos fáciles de apreciar. Hubo una época en que la mita de la población, de Europa por ejemplo, quedaba barrida por una peste. Eso sí que se veía. La cosa era grave y hubo grandes benefactores de la humanidad que trabajaron por lograr vacunas o lograr formas de impedir estos estragos. Claro, muchas de estas enfermedades fueron arrinconadas porque se veían sus efectos externamente, porque la gente que sentía estas enfermedades pensaba que estaba enferma. Veía a otros y se daba cuenta de que los otros también estaban enfermos. Y ¿qué pasa cuando no es el cuerpo el que se enferma? ¿Qué pasa cuando el que se da cuenta de la enfermedad tiene la enfermedad precisamente en el darse cuenta, en la mente? ¿Cómo hace el que está enfermo mentalmente para darse cuenta que lo está? Las enfermedades físicas por sus manifestaciones, son fáciles de detectar. Pero ¿qué pasa cuando la mente está enferma, cuando no se da cuenta uno que está enfermo? ¿Cuando, además, forma parte del consenso general esta plaga psíquica? Cuando todos están muy de acuerdo que están muy sanos y discuten simplemente en materia de posturas ideológicas. Ellos no creen que padecen la misma enfermedad. Ellos creen que se matan por razones ideológicas. Algunos otros pueden decir, por intereses o por cualquier otro tipo de ilusión que salga al paso.
Antes lo hacían por un sepulcro, en otros momentos lo hicieron por otros tipo de prestigio. Ahora lo hacen por algo más sólido, nos parece a nosotros. A nosotros nos parece ahora que es más sólido el petróleo. Es mucho más sólido este problema que el de una Cruzada, por ejemplo. En la época de las Cruzadas creían que era un sólido motivo, y así siguiendo.
Así que nuestros amigos ahora parece que no estuvieran en muy buenas condiciones ya que lo que está fallando es el darse cuenta de lo que sucede. Bien, y ¿qué vacunas hay contra eso? Parece que tampoco hubiera vacunas adecuadas. Es una curiosa situación.
Bueno pues, parece que ellos deciden. No nos interesa estar dentro del área de sus decisiones. Eso y otros motivos nos hacen pensar que debemos pensar por cuenta propia y no por cuenta de ellos. La mente ya ha crecido en el planeta, está haciendo nuevos planteos, quiere pensar por cuenta propia. Ya se ha alargado un poco en su cuerpo. Ha tenido que cambiar de ropa. Ha cambiado de voz, también la mente. Está entrando en otra etapa. Quiere comenzar a pensar sin tutela. Pues bien, eso estamos haciendo nosotros. No nos interesan ya las posturas grabadas, hace miles de años, o las aparentes posturas recientes, que en realidad son herederas de posturas de hace miles de años. De manera que aquí estamos nosotros planteándonos estas cuestiones.
Vemos que algo no funciona bien en la mente colectiva y algo no funciona bien en la mente de las minorías que manejan a esas multitudes. No vamos a esperar que ellos decidan acertadamente, podrían no hacerlo. Por consiguiente, haremos las cosas como nos parece a nosotros, independiente de lo que les parezca a ellos. Es claro entonces que no les va a gustar. ¿Cómo podría gustarles? Bien, ese es el problema.
Nosotros hemos visto caer numerosos gobiernos, sobre todo en esos pequeños países de América del Sur. Es un poco insólito hablarles a los europeos, por ejemplo, o a gente de los EE.UU. o de otros puntos, acerca de estos pequeños países desconocidos de América del Sur. Países con gobernantes llenos de soberbia. Es un poco extraño todo esto que pasa. Bien, tenemos problemas ahí y vamos a tener problemas en otros lados. Hemos visto caer gobiernos ahí y vamos a ver caer gobiernos en otras partes. Gobiernos que nos persiguen ahí abajo y gobiernos que nos van a perseguir allá arriba. Seguramente vamos a ver caer muchos gobiernos. Esos gobiernos van a pasar y nosotros no vamos a pasar.
Yo recuerdo hace unos diez años o más a un pequeño salvaje. La situación era más o menos esta. Estábamos metidos en medio de la selva en uno de estos países y entonces aparecieron estos pequeños salvajes con sus juguetes belicosos. Ahí aparecieron ellos jugando entre los matorrales, y claro, comenzaron por disparar contra unas construcciones que habíamos levantado en la selva. Ellos ametrallaban esas construcciones y después de hacer esa maravilla, esa enorme demostración de poderío, decidieron, es decir decidió este pequeño salvaje, que después de esto habíamos desaparecido. Él decretó nuestra desaparición. Desde luego él ahora ha desaparecido.
Hubo también una especie de gobernadora, alguien femenino que dirigía uno de esos países del sur, que decidió con su firma, decidió que el centro de Religión Interior había desaparecido. Por un original procedimiento, con su firma, decidió que habíamos desaparecido. Es probable que haya desaparecido esta gobernadora antes de que estas cintas grabadas lleguen por esos países. Y así seguirá pasando, claro. Pasan cosa extrañas, pero nosotros no pasamos.
Bien, ese es el aspecto externo y profano de la situación. Porque aunque nosotros vayamos más lejos, como proceso, como anécdota, estamos viviendo en un espacio y en un tiempo anecdótico, profano. Ese tiempo que se cuenta con los calendarios. Aquí por ejemplo se dice, que estamos leyendo una comunicación del 15 de julio de 1975, de la era vulgar. Es decir, se especifica con cierta acumulación de tiempos anecdóticos, de tiempos profanos, allí donde suceden las cosas. Ese no es nuestro tiempo, tampoco es nuestro espacio. Nuestro tiempo y nuestro espacio no son tiempos y espacios profanos, son tiempos y espacios que se miden de otro modo. Son otras latitudes y longitudes, son épocas más largas, son procesos que no se miden en términos de épocas vulgares.
Pero claro, todo lo que se manifiesta, se manifiesta como anécdota. Y en el tiempo anecdótico tenemos algunos pequeños problemas, que son hasta divertidos. De manera que nuestras preocupaciones, más allá de estas pequeñeces, son preocupaciones a largo plazo. A nosotros nos preocupa el desarrollo de la conciencia, nos preocupa el desarrollo de la inteligencia. No nos preocupan los reflejos epocales. Nuestros planteos, claro, se hacen en una lengua determinada. Se usan giros lingüísticos determinados, se usa un sistema sígnico epocal. De algún modo tenemos que expresarnos en la época y así lo hacemos. Nosotros tenemos en cuenta de algún modo lo epocal, pero esta no es nuestra preocupación ni nuestra post ocupación, de ninguna manera lo es.
¿Qué preocupaciones tenemos nosotros? Nosotros tenemos preocupaciones de tipo religioso. Cuando nosotros hablamos de religión, no hablamos de conciencia emocionada. Nosotros no estamos hablando de superstición. No estamos hablando de ignorancia. No estamos hablando de alineación ni de falta de centro de gravedad. No estamos hablando de la moda epocal, de los gurúes, de los demonólogos y de cosas semejantes. Nuestra preocupación por lo religioso va bastante mas allá de la conciencia alterada, de la conciencia mágica.
Por consiguiente, para hablar de estas cosas, para hablar de lo religioso en sentido profundo es que tomamos muchos recaudos y muchas precauciones. Comenzamos, por ejemplo, a definir qué no es lo religioso, qué no es el sentimiento religioso profundo.
Claro, lo definimos y lo estudiamos, así como estudiamos las alucinaciones y estudiamos las ilusiones. Nos hacemos expertos en estos trucos de la mente y entonces vamos despejando el terreno. Eso es muy importante para nosotros como método de trabajo, despejar el terreno.
Nuestra preocupación no es psicológica. Nosotros estudiamos psicología, pero utilizamos la psicología, por lo menos en sus aspectos más primarios, en sus aspectos más elementales, en una psicología que no alcanza siquiera la categoría de trascendental.
En los niveles de psicología animal, estudiamos todos aquellos problemas que se crean en la conciencia alterada y entonces tratamos de despejar esos problemas. ¿Para qué tratamos de despejar esos problemas? Para que entonces surja lo que realmente importa.
Claro, vamos diciendo por ejemplo, ahora vamos a preocuparnos solo de normalizar la vigilia. Ahora vamos a tomarnos tiempo sólo para quitar todas estas perturbaciones, estos ruidos, estos ruidos que giran alrededor nuestro y también en nosotros, estos ruidos que van a ser cada día más intensos.
Nosotros vamos a equilibrar este desequilibrio. Debemos darnos cuenta en qué nos parecemos a nuestro medio, advertir que es muy parecido el ruido de nuestra mente al ruido de ese medio, padecemos la misma enfermedad que el medio. Comprender muy bien qué es lo que está pasando en esa mente, que es también la nuestra. Y de ese modo, comprendiendo la alucinación y el error de la mente, comprendiendo los mecanismos animales, entonces podremos ir regulando, haciendo disponible nuestra mente. Entonces podemos establecer recién diferencias entre lo que es esa anormalidad y lo que es esta normalidad de la mente equilibrada, sin tensiones, sin ruido. Esa es la condición básica de nuestro trabajo por ahora.
Estamos preocupados no por grandes maravillas ahora. Estamos preocupados por cosas muy simples. Estamos preocupados por vacunarnos frente a la enfermedad mental que nos rodea. Necesitamos un tiempo para estar inmunizados frente a la plaga psíquica. A eso le llamamos normalización de la vigilia, mente sin ruidos, sin tensiones, sin alteraciones, sin superstición, sin religión externa. Mente disponible. A eso le llamamos vacunarnos contra la plaga psíquica. Vigilia normalizada. No es más difícil que eso.
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Está muy bien, así hacemos en el mundo. Y, ¿qué hacemos con la mente? La normalizamos. Eso ya es más interesante. ¿Cuándo? En todo momento. Mientras hacemos nuestras cosas, y no es más difícil que eso, no en momentos especiales sino en los momentos en que estamos en nuestras cosas, en estas cosas que no hemos elegido, ahí en esas cosas, ejercitamos lo que hemos elegido. Eso es mucho más interesante.

Cine humanizarnte: La cancion del mar, de Tomm Moore (2014)


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Tomm Moore, animador irlander, el mismo creador de El secretro del libro de Kells, nos deleita con a magia del dibujo animado recreando una leyenda irlandesa-islandesa.
La pelicula invita a varios niveles de lectura: la fantasia del conjuro bienintencionado pero paralizante hecho por la madre buho a su hijo, el dios del mar, y la lectura simbolica del efecto doloroso de no aceptar los cambios evolutivos y la importancia de aceptar y superar las perdidas de seres queridos. 
Todo ello narrado con una sutileza y poesia visual, alejada de la pompa ruidosa del cine holliwoodence al que estamos acostumbrados: hay otras formas de narrar y otras sensibilidades que necesitamos explorar y que evocan (despetrifican?) facetas emotivas humanas que hay en nosotros y que nos puedes salvar de la anomia.
Para ver la pelicula: http://www.peliculas4.com/ver-la-cancion-del-mar-2014-online-2-9880.html