27 jul. 2008

Comentarios de una experiencia con Yagé

Al momento de la llegada nos sorprendemos, pues pensábamos encontrar a 9 o 10 personas, cuando en realidad ya habían llegado cerca de 20, y al final seriamos unos 40, entre jóvenes, médicos, biólogos, jubilados, niños y señoras de entre 50 y 60 años…Que les hace estar ahí y repetir la toma? En la introducción el taita Carlos dice que Yagé es el regalo de Dios para curar el cuerpo y el alma de los humanos, que no produce dependencia alguna, y relata como el beneficio no es solo en quien lo toma, sino en los seres queridos del que lo toma…Desde hace mas de un año realizan dicho ritual cada sábado, y cuando es lunes festivo también lo realizan el domingo. Algunas madres asisten y reinciden en las tomas porque ya han venido experimentando mejoría en su hijo o hija díscolo o abusador de drogas. A los biólogos les invita a descubrir nuevos usos de las plantas con apoyo de yagé.

Carlos insiste en que las mujeres con el período menstrual no deben participar de la toma, pues, entre otras cosas, ella misma y a las demás personas les contagiaría imágenes fuertes ligadas a color rojo y a sangre. Recomienda hacer la experiencia con ojos cerrados. No dormirse so pena de despertarse con un fuerte dolor de cabeza. No salirse del circulo circunscrito por la hilera de velas encendidas alrededor de la ramada, pues si lo hacemos, podríamos vérnoslas con algún espíritu deambulante que nos pegue su buen susto !!!??

Luego pasa a cada uno al centro, lo sienta, le toma el pulso, juzga sobre la presión arterial, lo "siente" emocionalmente y le comenta algo al respecto. En mi caso comenta sobre el objetivo de incrementar fuerza y decisión en mis acciones e intenciones. A otros les detecta desarreglos gástricos o de otra índole mientras les toma el pulso.

Aproximadamente una hora después de ingerido comienzo a sentir un malestar sutil, sobretodo en el vientre, algo comparable a una gran mareada en autobús, pero mas inespecífica en sus concomitantes vegetativas. No me hallo, asumo posturas cuadrupedas. Siento el pulsar del universo: oleadas profundas y poderosas que todo lo atraviesan, cuya intensidad aumenta y disminuye mientras yo las sigo con mi respiración. Creo comprender que todo lo vivo participa de
esa pulsación. La sigo con mi exhalación e inhalación entrecortada, a veces fuerte, a veces suave. Y a lo largo de toda la experiencia la música es la que me guía, me anima y regula mis subidas y bajadas de fuerza en la respiración y actividad motriz. Danzo imperceptiblemente al ritmo de ella: adelante, atrás al lado, al otro, inclinando mi cuerpo.

Simplemente siento que necesito moverme, que quiero moverme y que esa es la mejor manera de aliviar el malestar interior. Entonces entiendo que lo esencialmente importante de la vida es expresarse, a su manera, expresarse: manifestar la vida.

Ese mismo día, antes de la toma, me había llamado la atención que ellos, la familia de Carlos Palchucan, tan devotos de su tradición y saberes tradicionales, coloquen nombres españoles a su gente..Pero en el ritual creo entenderlo, cuando William, su hermano, cante y toca ritmos indígenas andinos, y después, pausadamente, toca y canta alabanzas cristianas. En ambos casos el carácter conductor y guiador del estimulo musical es similar: acaricia, guía, atrae, fomenta la hermandad, hace sentir la unidad de lo vivo. Entonces pienso: una vez estas en contacto con la esencia, es irrelevante la forma: y en este caso la esencia es el tono vibracional de los sonidos, las
características electromagnéticas de los estímulos. De manera que no importa lo que diga la canción, si tiene los tonos vibracionales adecuados para la ocasión y la función.

En esa misma línea, me llama la intención que la cadencia del canto del taita Carlos y de William son similares a la cadencia de los predicadores cristianos. De nuevo aquí está: no importan las palabras si las características físicas del sonido son los apropiados….Será que ingenuamente tratamos de analizar y de atender a las palabras en la oración, cuando en realidad tan importante como ellas son tono vibracional de sus sonidos?

Trato varias veces de describir resumidamente la experiencia: los contenidos mentales (miedos, tensiones, experiencias biográficas, aspiraciones, frustraciones, etc.) por acción de Yagé se tornan
preceptúales a nivel cenestésico. Los climas emocionales internos se sienten en las tripas…Y uno se aterra del mareo tan bárbaro, de los sonidos tan estridentes, de las imágenes tan grotescas…Pero eso, precisamente eso es la representación cenestésica de los propios contenidos mentales. (cada cual tiene su experiencia de acuerdo a su nivel de unidad o contradicción internas)

…Los movimientos que en el puesto realizo, y que casi por si solos van surgiendo al ritmo cadencioso de la música, sentado, acuclillado, parado, me recuerdan algunos ejercicios de bioenergética loweniana leídos otrora. Ejercicios de afianzamiento con la tierra para fortalecer el criterio de realidad, para fortalecer el contacto con el mundo…

Recuerdo mis seres queridos: mi compañera (la relaciono con una salamandra), a quien le expreso reiteradamente mi cariño. La imagino allá en su casa, durmiendo, (y reconozco que deseo que me sienta allá en su cama, cerquita, abrazándola), pero de pronto ya no tengo que imaginarla "allá", sino que la siento "acá" (en este y en otros momentos experimento que lejos y cerca, aquí y allá, se relativizan, se mezclan y entrelazan…), siento que estoy dentro de ella, tratando de sentirme como se siente ella. Luego pienso en mi hijo Samuel, y en la imaginación aparece una pequeño espacio negro alargado rodeado de líneas coloridas en aureola que se extienden hacia afuera…o hacia el centro?

Lsa imágenes representadas son mucho menos claras y detalladas que las imágenes percibidas en la realidad cotidiana, usualmente en fondo negro y con los bordes delineados y coloridos…Recuerdo algunas carátulas de los libros de Carlos Castaneda de editorial fondo de cultura Económica, como "viaje a Ixtlan•: líneas dobles, triples o múltiples interrumpidas y formadas por pequeños tramos seguidos de sendos espacios. Recuerdo entonces el arte psicodélico.

Unas imágenes son mas claras que otras, unas apenas insinuadas y otras casi sentidas cenestesicamente. Una de las imágenes mas recurrentes es la siguiente: fondo negro, delgados hilos de colores que, en varias capas, rodean las personas y animales que aparecen enmi espacio de representación. Azul, verde, morado, lila, naranja…pero todos de tonalidad eléctrica. Respecto a los animales imaginados recuerdo patéticamente sentir inmensas alas de águila que desde mis omoplatos bato enérgicamente en el aire, pero no veo el paisaje, y tengo conciencia de que me encuentro sentado en el suelo, pero también me siento "con disfraz" de águila", crispo mis manos en la tierra imitando garras. Ahí está ahora una garra como de puma o de león ancha, poderosa, veo claramente su color amarillo oro, sus grandes garras, pero así de rápido como aparece, así se esfuma. Luego vienen varias imágenes de animales, tales como unescorpión que se desliza por el suelo, o algo que llamo en la experiencia dragoncito…y otros animales pequeñitos y caricaturescos con apariencia fiera pero que por el tamaño y la cortedad de la aparición no me asustan, al contrario me causan gracia. (curiosamente después en el día los relaciono con la representación de tres de los signos astrológicos fijos: casa 5: el león, casa 8: el águila y el escorpión, y el dragoncito curioso y asustadizo que corre por una pared blanca…tendrá que ver con la casa 11 de Acuario?)

Pensando en que tan involuntaria o controlable es la vivencia hago el ejercicio de parar las representaciones abriendo los ojos, y comprobando mi ubicación espacial en la ramada, busco dónde están algunos de mis conocidos ..Luego vuelvo a "sumergirme" en la experiencia. Recuerdo el compromiso de cuidar a uno de mis acompañantes, pregunto por él, pero los cuidadores del taita (son como 6, entre familiares y amigos iniciados en el yagé) me dicen que tranquilo, que los ayudantes estarán prestos a ayudarle a él también si lo necesita.

A veces siento que ya voy a vomitar…pero no, no vomito a lo largo de la noche. Hacia las 4 a.m., cuando creo que ya el efecto ha pasado. En dos o tres ocasiones intento alejarme del centro donde el taita interactúa individualmente con los participantes untándoles aguas, soplándoles la cabeza, masajeándoles el pecho o de otras maneras, pero en sendas ocasiones el taita me llama y me pide que no me aleje, que me acerque y me siente reposadamente, porque? Algo se está moviendo energéticamente en mi y estoy vulnerable? Mientras estoy sentado creyendo que ya pasó, vuelven las imágenes de colores eléctricos y hexágonos que van degradando su colorido, variando del rojo al naranja y blancuzco. Dicha columna hueca de hexágonos de pronto forman un túnel espiralado ascendente (aquí recuerdo la imagen de la película "Contacto" cuando la protagonista viaja por los "gusanos del cosmos", especies de túneles energéticos que acortan grandes distancias en el espacio abierto.), siento que subo a gran velocidad por dicho túnel mientras sentado en la silla elevo mi cabeza hacia arriba…de pronto siento una mano en mi hombro: Es Carlos quien me advierte mantener el control…!!! Supo que subía vertiginosamente? Que me habría ocurrido si él no me detiene ?? Este y otros detalles referentes a mi y a otros permiten suponer que de alguna forma el taita está pendiente de todos y cada uno. Cómo? El solo? Ayudado por lo que el llama guías o ayudadores espirituales?

…Algunos no experimentan ni vomito ni diarrea, otros solo mareo, otros se centran en representaciones visuales, o auditivas, o cenestésicas. Unos con mas concomitantes emocionales que otros. Unos quietos, otros activos y lúcidos…Cada uno tiene su propia e irrepetible experiencia.

…El próximo sábado Carlos ha invitado a uno de sus maestros, un taita de Santander…!!!



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