17 ago 2009

Factores psicosociales de la vulnerabilidad en jovenes e infantes

Momento Humanista

Cristián Reitze

1.- La opción del Sistema es la opción del dinero. Su fracaso ha quedado patéticamente demostrado con la crisis personal y social creciente.

2.- El Neoliberalismo, - principal exponente del Sistema -, ha violado sus propias fronteras poniendo en jaque a los Estados Nacionales que le sirvieron de base, así como a otras referencias culturales y religiosas que fueron eje del entendimiento humano. Su dominio ha rebasado el campo de los factores objetivos, extendiéndose ilegítima y perversamente por los bordes de la conciencia humana, para lograr desde allí el control de la indómita y “peligrosa” subjetividad.

3.- Existe una minoría que controla y maneja el aparato de dominación social que es el Estado.- El Capital somete a todos los poderes a su arbitrio. Es inútil que los defensores del actual esquema traten de justificar la independencia entre los poderes del Estado y de estos con el Capital.- Así mismo, es evidente que la practica de la representatividad se ha transformado en un mero formalismo, al haberse traicionado el interés de los electores, en aras del mismo poder.

4.- El sistema del dinero impone su tónica de sometimiento personal y social en distintos planos: desde la manipulación y objetivación del “otro”, el aplacamiento de las movilizaciones populares (para lo que no se escatimará utilizar hasta al último recurso disponible: el ejército) hasta el establecimiento del Nuevo Orden Mundial.

5.- La opción que tomen las fuerzas armadas cuando sus “servicios” sean solicitados para “disciplinar” a la población; es materia de otra discusión.- Pero lo que sí está claro es que llegará el momento en que ellas tendrán que optar entre “Pueblo o Capital”, porque estos dos términos serán cada día más antitéticos.-

6.- En este proceso, lo que digan o hagan las cúpulas políticas es dramaturgia irrelevante. Con o sin dialéctica entre ellas, ora seducidas, ora marginadas del poder, su órbita delata el centro de gravedad que las atrae: los intereses económicos. De igual modo, todos los poderes formales giran funcionalmente en torno al gran capital. La cúpula política, gremial y sindical ha sido la vanguardia de tal corrupto sometimiento, y es a esa traición que debe atribuirse su desprestigio e inminente fracaso.

7.- Nos parece que transitamos por una etapa histórica muy similar al fin de otras civilizaciones y que tenemos ante nosotros un nuevo “momento de libertad” que nos muestra dos posibilidades a elegir: la vía del caos y el desorden social creciente y la vía de la revolución humanista. Podemos dejarnos caer por la nefasta tendencia o arrojarnos con resolución en el intento de generar un nuevo mundo. En ambos casos el futuro quedará comprometido pero las diferencias que anticipan ambas direcciones son abismales.

8.- Abogamos por alcanzar un momento humanista capaz de inaugurar un nuevo proceso. Pero tal posibilidad se abre únicamente a la acción del “poder real” que está a la base de los grandes conjuntos humanos. Si ese poder real despierta, se organiza, crece y comprende las características de un mundo que se ha globalizado, podrá orientar el proceso en una dirección evolutiva.

9.- Sería un desperdicio que la lucha social futura siga los cauces tradicionales de la simple protesta callejera o de la movilización social catártica. El desafío que nos plantea la época es que la lucha debe expresarse en función del crecimiento de una fuerza social que apunte en dirección revolucionaria. El espontaneísmo sin dirección, la reivindicación inmediatista, la explosión social sin continuidad, son posturas que pueden y deben ser profundizadas, extendidas y convertidas en fuerza consciente orientada a la transformación de las estructuras económicas.

10.- La lucha revolucionaria y la mínima prudencia histórica, nos impone la necesidad de presentar una alternativa global al Sistema. En algún punto produciremos un “efecto demostración” que muestre cómo una nueva sociedad humana puede ponerse en marcha.

11.- El proceso de cambios en una dirección revolucionaria comienza en uno mismo y en el medio inmediato de cada cual. Desde allí se extiende y no se detiene hasta cubrir el barrio, la comuna, la universidad, el medio laboral, el país y el mundo.

12.- La acción puntual hace posible la convergencia en medio de la diversidad. No se avanzará un ápice si se insiste en seguir el camino tradicional de buscar acuerdos cupulares sobre puntos mínimos. Por consiguiente, necesitamos implementar un plan de acción popular y convergente a nivel comunal. Tal acción conjunta (desde abajo hacia arriba y no a la inversa), elevará el potencial y el alcance del movimiento que se ponga en marcha.

13.- Los humanistas exhortamos a esa convergencia, en tanto ponemos nuestros máximos esfuerzos por aumentar y fortalecer los puntos de posicionamiento territorial y de arraigo popular y universitario a lo largo de todo el país. Repudiamos la violencia y la discriminación, pero aparte de esas dos limitaciones, nuestra postura es inclusiva por definición: nos alegramos y avenimos al trabajo conjunto en medio de la multiplicidad.
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Nota: El autor fue candidato a la Presidencia de la República de Argentina y es miembro del Movimiento Humanista.

3 ago 2009

Evolución y el Espíritu Humano

Una Intención evolutiva da lugar al nacimiento del tiempo y a la dirección de este Universo. Energía, materia y vida, evolucionan hacia formas cada vez más complejas. Cuando la materia se comienza a mover, nutrir y reproducir, surge la vida. Y la materia viviente genera un campo de energía al que tradicionalmente se ha llamado “alma”. El alma, o doble energético, actúa en el interior y alrededor de los centros vitales de los seres animados.

Los seres vivos se reproducen y en ese acto pasa, a través de las células en fusión, el campo energético que configura un nuevo ser totalmente independiente. Los cuerpos vivos necesitan de elementos sólidos, líquidos, gaseosos y radiantes, para nutrirse y realizar sus funciones. Además, los dobles energéticos requieren sensaciones de distinto potencial para lograr su desarrollo. Con la muerte se produce la disolución del cuerpo al tiempo que ocurre la separación y aniquilamiento del doble energético.

La evolución constante de nuestro mundo ha producido al ser humano, también en tránsito y cambio, en el que se incorpora (a diferencia de las otras especies) la experiencia social capaz de modificarlo aceleradamente. El ser humano llega a estar en condiciones de salir de los dictámenes rigurosos de la Naturaleza, inventándose, haciéndose a sí mismo física y mentalmente. Y es en el ser humano donde aparece un nuevo principio generado en el doble. Desde antiguo a este nuevo principio se lo llamó “espíritu”. El espíritu nace cuando el doble vuelve sobre sí mismo, se hace consciente y forma un “centro” de energía nueva.

El ser humano no ha terminado su evolución. Es un ser incompleto y en desarrollo que tiene la posibilidad de formar un centro interno de energía... tal cosa ocurrirá de acuerdo al tipo de vida que lleve. Según que los actos realizados sean coherentes, se irá estructurando un sistema de fuerzas centrípetas al que llamamos "espíritu”. Según que los actos sean contradictorios, el sistema será centrífugo y por tanto no habrá nacido el espíritu o tendrá una conformación elemental sin desarrollo. Un ser humano puede nacer, llevar adelante su vida, morir y disolverse para siempre y otro puede nacer, llevar adelante su vida, dejar su cuerpo y seguir evolucionando sin límite. El ser humano en su bondad, en la eliminación de las contradicciones internas, en sus actos conscientes y en su sincera necesidad de evolución, hace nacer su espíritu. Para la evolución son necesarios el amor y la compasión. Gracias a ellos es posible la cohesión interna y la cohesión entre los seres que posibilitan la transmisión del espíritu de unos a otros. Toda la especie humana evoluciona hacia el amor y la compasión. Quien trabaja para sí en el amor y la compasión, lo hace también para otros seres.
(tema formativo del movimiento humanista)

Posición humanista sobre la pena de muerte

Resolverás tus problemas cuando vayas a la raíz profunda de ellos,
no cuando quieras resolverlos


El oportunismo, la irracionalidad y la violencia, suelen caracterizar muchas de las decisiones que los gobernantes adoptan; por eso, si bien nos parece arcaico, frente a algunos intentos expresados desde distintos sectores (aunque generados desde una misma fuente) es un imperativo pronunciarnos sobre la aberrante propuesta de imponer en nuestro país la pena de muerte.
La implantación de la pena de muerte como sanción frente a determinados delitos nos parece una propuesta irracional, propia del medioevo, que no se corresponde con una sociedad moderna, y mucho menos con la que los humanistas pretendemos a futuro: una sociedad basada en relaciones solidarias y no violentas.
No podemos dejar de destacar la actitud oportunista de quienes cada tanto arremeten con el tema, generalmente cuando la sociedad está sensibilizada por algún hecho doloroso. Acaso no han aprendido la lección tantas veces contada: la violencia no se soluciona con violencia!
Efectivamente, la instalación del tema en los medios de difusión no surge ni de estudiosos y especialistas en la materia, ni del conjunto de la sociedad - afortunadamente -. Por el contrario, los más destacados especialistas de nuestro país, al igual que la gente sensata, se oponen categóricamente.
Por supuesto que no existe sustento legal de esta propuesta, nadie explica cuál es la fundamentación teórica por la cual el Estado pueda decidir sobre la vida de las personas. Implica una verdadera desnaturalización del estado convertirlo en criminal.
No está probado que en los países donde aún rige la pena de muerte haya disminuido la delincuencia; por lo tanto, no sólo no opera como factor disuasivo frente al delito, sino que además una práctica tan aberrante priva a quien delinque de la posibilidad de corregir su conducta y reinsertarse en la sociedad.
Para los humanistas, mientras no haya justicia no habrá verdaderos culpables. Y nuestro país necesita producir cambios de fondo para que la justicia deje de ser una utopía o un privilegio de pocos.
Los gobernantes, en lugar de ocuparse en reprimir los efectos de un grave problema social como es la creciente violencia, deberían preguntarse qué papel juega la injusticia de su política social y económica, en esa escalada de violencia.
No es aplicando sanciones penales más severas como disminuye la delincuencia, sino desterrando la violencia que los modelos económicos salvajes infringen sobre el pueblo.
Más allá del sustento filosófico humanista que reconoce la vida humana - de todas las personas - como máximo valor, y que en consecuencia no encuentra justificación de ningún tipo que habilite a un ser humano a decidir sobre la vida de otro ser humano, consideramos que quienes histéricamente alientan procedimientos tan salvajes, deberían pensar cómo resolverían además la injusticia en que podría incurrir un juez al sentenciar a muerte a un inocente (¿sería pasible de ser sancionado con igual pena por su grave error?).
Solo la terquedad y el irracionalismo insensible puede alentar tal propuesta que pondría a toda la sociedad en un estado de inseguridad e indefensión ante la posibilidad de una equivocación que nadie está libre de cometer, empezando por él. Y entre tanta incoherencia terminan los ciudadanos confundiendo justicia con venganza, y pidiendo la legalización del asesinato a manos del Estado (pena capital), o bien haciendo “justicia por mano propia”, auspiciando un peligroso “ojo por ojo” (Ley del Talión), pretendiendo suplir con la violencia la ausencia de mecanismos que el Estado debería procurar para prevenir el delito.
Por último, al hacer este análisis no hemos dejado de considerar la situación en que se encuentran familiares de víctimas de hechos aberrantes, y que a veces desde ese estado y frente a la inoperancia del sistema judicial alientan la implantación de la pena capital, y nos parece que bien podrían poner su mirada en otros, también familiares de personas que han sido no sólo torturadas y asesinadas, sino también desaparecidas a manos de criminales impunes, y sin embargo rechazan la pena de muerte y abogan por una verdadera justicia.
Así que en síntesis: para empezar, hay que sacar definitivamente de la órbita de los otros poderes a la Justicia. Será poder independiente y democrático cuando sus integrantes sean elegidos por sufragio popular.
La población deberá insertarse, comprometerse y hacerse cargo de las dificultades que se van presentando en las distintas áreas de la vida comunitaria - justicia y seguridad entre otras -, y para ello necesita tener decisión. Claro que esto le quitará posibilidad de manipulación a gobernantes y funcionarios de turno, es decir que será muy resistido.
En definitiva, la adhesión a estas propuestas y su implementación tienen más que ver con que la gente decida tomar las riendas de su vida, decida cómo quiere seguir viviendo, decida, en definitiva, si quiere construir su libertad o permanecer sometida.

Tomado y adaptado de: Libro naranja. Análisis y propuestas del Partido Humanista. Ed. Magenta, B.A. Argentina, 1998. I.S.B.N. 987-99612-9-3

Refranero actualizado

La vida es una carrera
Donde muchos compiten a pié
Mientras unos pocos van en jet.


Que se acabe el contrabando…
O que se acaben las fronteras!


Antes cada niño nacía con un pan debajo del brazo
…Ahora nace con una cuenta de cobro!


El que a buen árbol se arrima
Le cae glifosato encima.


Mas sabe el diablo por internauta que por diablo.


Hombres de hierro…Con corazón de plomo?


Una mano y otra mano?
Gonzalo Arango revolcándose en su tumba!


De buenas intenciones esta empedrado el camino a la presidencia!!


Corazón grande, mano firme
Y cerebro?


En la vida real como en Hollywood
Siempre ganan los buenos
…Aunque a veces éstos no queden vivos.


A caballo regalado
Polvo blanco enmochilado.


Algo extraño ocurre aquí:
Los chiros durmiendo en palacetes,
Y los niños tirados por ahí.


Todo lo que digas o hagas,
Dejes de decir o hacer,
Queda grabado indeleblemente en cada célula de tu cuerpo,
En cada átomo del universo.
Y de ello dependen tu salud o tu enfermedad
Tu alegría o tu tristeza,
Tu sueño tranquilo o intranquilo,
Tu calma o sufrimiento al momento de la muerte.


Por la plata baila el perro
Cuando es corto de olfato.


Una golondrina no hace verano,
Pero ayuda a otras a despertar!


Lo malo de la rosca
Es que es vacía en su interior.


Dime con quien andas
Y te diré si tienes teléfono chuzado.


El gran problema de los colombianos
es…es...(Cual era?)

5 jun 2009

Estamos dormidos? Cuento

Existió un hombre muy poderoso que tuvo gran cantidad de ovejas. A fin de impedir su escape levantó un cerco. Sin embargo, algunas rompían la prisión y lograban fugar. Para evitar esto, el hombre poderoso trajo perros que las vigilaban noche y día.

A pesar de todo, algunas podían huir y otras eran muertas por los cuidadores que arruinaban su carne y su piel con feroces dentelladas.

Vio el hombre poderoso que el cerco era frágil para contenerlas y los cuidadores peligrosos.

Mandó entonces en busca de un mago. Este durmió a todas las ovejas y les hizo soñar que eran libres. Al despertar, siguieron creyendo que obraban voluntariamente y ya no abandonaron a su amo.

De este modo, el hombre poderoso retiró cerco y los cuidadores, bastando tomar de las ovejas a su gusto cuando necesitaba carne y piel.

La oveja es el espíritu rebelde, la conciencia del ser humano. El hombre poderoso, aquellos que quieren adormécelo, acallarlo .

Cercar el espíritu es separarlo del mundo por la ignorancia. Rodearlo de cuidadores, es mantenerlo en la docilidad por la violencia física, racial, religiosa o económica infundiéndole temor. Finalmente, adormecerlo es degradar su conciencia con persuasión, con químicos o con bellas falsedades.

Cuando un hombre no necesita de cercos ni cuidadores y cree en que anestesiar su conciencia con químicos es mejor que construir una sociedad más humana es porque le han dormido el espíritu.

Es necesario despertar al que estar dormido y organizar al que está despierto: Ese es el interés de la Sicología del despertar....Una sicología para todos y entre todos, que no pretende adaptar a los individuos al sistema sino que por el contrario, pretende despertar la rebeldía y la fe y priorizar la búsqueda de un sentido de la vida por sobre la introspección sin dirección. Nos interesa el “para qué” más que el “porqué” y el tiempo futuro mucho más que el pasado.
tomado de : psicologia del despertar, psic del nuevo humanismo

Momentos existenciales en "Hechizo de Tiempo"


Lo que se debe hacer

Con el 10 % del presupuesto mundial destinado a las
armas, se podría resolver el hambre en todo el planeta.


Son numerosos y profundos los cambios que este mundo y esta sociedad necesitan transformaciones profundas en lo político, en lo económico, en lo social, en materia de salud, educación, de medio ambiente, y una extensa gama de materias.
Es mucho lo que hay que transformar para superar la violencia en todos sus aspectos: la violencia física, la violencia racial, la violencia sicológica, la violencia religiosa, la violencia económica, y tantos tipos de violencia que existen en la sociedad.
Pero para poner en marcha un definitivo proceso de cambios, y para llegar a tiempo con las soluciones, es prioridad número uno desactivar la bomba de tiempo que hoy está a punto de estallar.
Y para desactivar esa bomba de tiempo, es imprescindible comenzar ya mismo con el desarme nuclear de todos los países que poseen ese tipo de armas, y es condición necesaria el inmediato retiro de las tropas invasoras de los países ocupados.
Nada será posible si no se comienza por eso.
Ya la sola existencia de los arsenales nucleares, implica una posición de fuerza y un chantaje desde algunos países hacia el resto, imponiendo relaciones de dominación, que se traducen en lo político y lo económico. La fuerza disuasiva de las armas nucleares, que durante la Guerra Fría servía para mantener un delicado equilibrio entre las dos superpotencias, hoy sirve para tratar de imponer determinadas reglas del juego internacionales. Pero en la medida que los centros de poder sientan que pierden el control y la hegemonía internacional en lo político y lo económico, creerán necesario hacer gala de su poder destructivo, para que el mundo vuelva a estar bajo su dominio. Y la consecuencia necesaria de todo ello será un mayor recrudecimiento y globalización del terrorismo
Por eso es necesario que las potencias nucleares sean las primeras en dar el ejemplo y retroceder en la carrera de la violencia y el armamentismo. Y eso no es otra cosa, en primer lugar, que desmantelar los arsenales nucleares y retirarse ya mismo de los territorios ocupados.
Eso es lo que debieran hacer los gobiernos. Pero ya sabemos que en este sistema de democracias formales y mentirosas, rara vez los gobiernos hacen lo que los pueblos necesitan. Excepto que los pueblos se pongan de pie para exigirlo, y para cambiar a los gobernantes de ser necesario. Por lo tanto, cuando hablamos de lo que se debe hacer, debiéramos decir más bien, qué es lo que los pueblos deben exigirle a los gobiernos que se haga.
Desde luego que un gran desafío al respecto, lo tienen los pueblos de los países que poseen armas nucleares. Comenzando por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (supuestos garantes de la paz), y que son USA, China, Gran Bretaña, Rusia y Francia; acompañados por el resto del club nuclear: Pakistán, India, Israel y Corea del Norte.
Pero para que los gobiernos de esos países desmantelen sus arsenales nucleares, y para que ningún otro país los construya, será necesario hacer oír el clamor de todos los pueblos del mundo. Porque todos los habitantes del planeta somos rehenes de la amenaza nuclear, y reclamamos nuestro derecho a vivir en paz y libertad, y no se vive en libertad cuando se vive amenazado.
Y desde luego que a partir del desarme nuclear y del retiro de las tropas de los territorios ocupados, debiera iniciarse un desarme general progresivo de todo tipo de armamentos. Hay que reconvertir la industria bélica, la industria de la muerte, en una industria para la vida. Baste decir que con el 10 % del presupuesto mundial destinado a las armas, se podría resolver el hambre en todo el planeta.
Y desde luego que mientras la amenaza de la guerra y la destrucción se aleje, habrá que hablar también de ir resolviendo de modo no-violento, los problemas de injusticia, de pobreza, de salud, de educación, de medio ambiente, y tantos otros, desde la óptica de un Humanismo Universalista.
Pero sabemos que la construcción de una Nación Humana Universal, comienza por la paz y la no violencia activa.

La Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia

El Movimiento Humanista, que basa sus propuestas y su acción en la filosofía del Humanismo Universalista, hace propia la iniciativa de uno de sus organismos, la fundación “Mundo sin Guerras”, de promover y realizar una Marcha Mundial por la Paz y la No-Violencia.
Todos los organismos y frentes de acción del Movimiento Humanista, articulados con numerosas organizaciones sociales, culturales, educativas, gubernamentales, deportivas, y de toda índole, ya comenzaron a trabajar para promover esta Marcha, de características únicas en la historia.
Por primera vez se realizará una marcha a través de cerca de 100 países, partiendo el 2 de octubre del 2009 (Día internacional de la No-Violencia) desde Nueva Zelanda, culminando el 2 de enero del 2010 en Argentina (Punta de Vacas-Mendoza). Durante tres meses se realizarán en casi todo el mundo, marchas por ciudades, festivales, foros, conferencias, y todo tipo de eventos que sirvan para concientizar a los pueblos sobre la imperiosa necesidad del desarme nuclear, del retiro de tropas de ocupación, y de trabajar para terminar con todo tipo de violencia en el mundo. Pero si bien esta Marcha Mundial tiene un plazo formal de duración, podemos decir que las actividades relacionadas con sus objetivos ya han comenzado, y continuarán multiplicadas más allá del 2010, como un fenómeno que no se detendrá hasta lograr el desarme y la paz en el mundo,
Esta Marcha Mundial se realizará para denunciar la peligrosa situación mundial que nos está llevando hacia la guerra nuclear, para que millones de personas en las calles hagan que se escuche lo que desde el poder se quiere silenciar. Para que la humanidad tome conciencia del peligro nuclear, y a partir de allí cuestione las políticas armamentistas y violentas de algunos gobiernos, o condene el silencio cómplice de otros.
Así como los violentos han globalizado su irracionalidad, y hoy todo el mundo está amenazado por ellos. Así también la respuesta de los pueblos debe ser mundial, debe abarcar a todos los países, debe involucrar a todos los pueblos, porque la vida es de todos

Tomado de:
Comisión de miembros del Movimiento Humanista de Argentina:
“Fundamentacion sobre la importancia de movilizarse por el desarme nuclear
mundial, la paz y la no-violencia” – (15/12/08)

La violencia es una metodología de acción

Silo en el diccionario del Nuevo Humanismo define la violencia como: “..Es el más simple, frecuente y eficaz modo para mantenerse en el poder y la supremacía, para imponer la propia voluntad a otros, para usurpar el poder, la propiedad y aún las vidas ajenas..”, para más adelante expresar:
“..La violencia ha penetrado en todos los aspectos de la vida: se manifiesta constante y cotidianamente en la economía (explotación del hombre por el hombre, coacción del Estado, dependencia material, discriminación del trabajo de la mujer, trabajo infantil, imposiciones injustas, etc.), en la política (el dominio de uno o varios partidos, el poder del jefe, el totalitarismo, la exclusión de los ciudadanos en la toma de decisiones, la guerra, la revolución, la luchas armada por el poder, etc.), en la ideología (implantación de criterios oficiales, prohibición del libre pensamiento, subordinación de los medios de comunicación, manipulación de la opinión pública, propaganda de conceptos de trasfondo violento y discriminador que resultan cómodos a la élite gobernante, etc.), en la religión (sometimiento de los intereses del individuo a los requerimientos clericales, control severo del pensamiento, prohibición de otras creencias y persecución de herejes), en la familia (explotación de la mujer, dictado sobre los hijos, etc.), en la enseñanza (autoritarismos de maestros, castigos corporales, prohibición de programas libres de enseñanza, etc.), en el ejército (voluntarismo de jefes, obediencia irreflexiva de soldados, castigos, etc.), en la cultura (censuras, exclusión de corrientes innovadoras, prohibición de editar obras, dictados de la burocracia, etc.,).
“Cuando se habla de violencia, generalmente se hace alusión a la violencia física, por ser ésta la expresión más evidente de la agresión corporal. Otras formas como la violencia económica, racial, religiosa, sexual, etc., en ocasiones pueden actuar ocultando su carácter desembocando, en definitiva, en el avasallamiento de la intención y la libertad humanas. Cuando éstas se ponen de manifiesto, se ejercen también por coacción física.”.
Cotidianamente podemos reconocer que la mayoría de estas formas de violencia que se mencionan se ejercen de forma solapada, por lo que difícilmente son identificadas por las poblaciones como tal.
Observamos que todos los hechos de violencia física, encuentran su origen en esas otras formas de violencia. En definitiva estas son el germen que termina disparando respuestas de violencia física.
Y cuando esta respuesta “visible” llega, se suelen intentar acciones para revertirla, sin advertir que ésta es solo la consecuencia, el último eslabón de una cadena de otras violencias que pasan inadvertidas para todos menos para quien la padece.
Y esa respuesta puede provenir del poderoso ejerciéndola sobre aquel que se rebela y a quien ya no puede disciplinar o bien se expresa como reacción ejercida por aquél que ha padecido violencias de todo tipo.
La violencia económica, por ejemplo, ejercida por los gobiernos sobre las poblaciones, generalmente sobre las capas más desposeídas, no muestra su verdadero rostro desde el inicio. Los gobernantes más bien la disfrazan ya que necesitan captar la “confianza” y los votos de los pueblos, y estos no advierten el germen de la violencia que ya está instalado.

Recién cuando cunde la desesperación por la pérdida de puestos de trabajo, se restringe el acceso a la salud, a la educación, empiezan a crecer la marginación, el trabajo infantil, la deserción escolar, por mencionar solo algunas, recién ahí las poblaciones reaccionan y los poderes “disciplinan” todo intento de repudio con represión.
Los poderes establecidos siempre tienen recursos para utilizar en el interior de los países, o desde afuera para amenazar y extorsionar ante el mínimo intento de “desobediencia”. Amenaza de invasión y de guerra para imponer condiciones
Así la cadena de violencia que se inicia en un lugar, sobre un sector o sobre un pueblo, no encuentra límite en su despliegue en el afán de concentración de poder político y económico. Si a esto le sumamos el ingrediente de que el poder económico a nivel mundial se apoya en uno de los negocios más rentables como es la fabricación de armamentos, el panorama está completo.
Recién entonces se advierte la violencia que ya estaba en el origen mismo de este proceso.
Recién ahí se comprende que la violencia física desatada tiene su origen en la violencia económica ejercida desde el poder.
Sin embargo a esta altura, las nefastas consecuencias de la violencia física que se desata ya no tiene remedio, es imparable.
También en el Diccionario del Nuevo Humanismo se expresa que “Una tarea especial de las fuerzas auténticamente humanistas consiste en superar los rasgos agresivos de la vida social: propiciar la armonía, la no –violencia, la tolerancia y el solidarismo”
Existe una actitud de rechazo generalizado por la violencia.
Sin embargo, nos preguntamos, dónde está esa sociedad hastiada de violencia, cuando en cada semáforo ve un desfile de niños y adolescentes pidiendo limosna, sabiendo que están a merced de cualquier ofrecimiento que se les haga a cambio de una moneda.
Y en qué lugar de su justificada moral pone la imagen de tanto niño que ve a diario, revolviendo basura, comiendo basura, juntando cartones, explotados y abusados desde todo punto de vista.
Dónde está la sensibilidad de esa sociedad que no la mueve a la más mínima reacción por la promoción de políticas que cambien la situación para esos niños.
Cómo no se advierte que justamente ahí se está generando un caldo de cultivo para desatar un proceso de violencia de consecuencias impredecibles, para ellos y para el resto de la sociedad.
Y si se advierte, cómo es que no se organiza la sociedad para exigir un drástico cambio de condiciones como imperativo para acabar con la violencia.
Las campañas y acciones contra la violencia hacia el medio ambiente y los animales han ganado más adeptos que una acción combinada para desterrar la violencia sobre el ser humano.
En la Argentina de los últimos años, lo único que genera muestras masivas de solidaridad y repudio, son los hechos de violencia física, la muerte de inocentes a manos de delincuentes.
De hecho no hay marchas masivas en la que se involucra toda la sociedad indiscriminadamente, para exigir que se efectivicen los derechos de la niñez, o de repudio a la explotación infantil - tan a la vista de todos-, o por igualdad de oportunidades para los jóvenes o contra el negocio de la droga.
Mientras tanto, los ciudadanos sensibles exhiben orgullosamente la organización de cadenas humanas por la defensa de los “derechos de las ballenas”
Seguramente si la sociedad en su conjunto advirtiera esa multiplicidad de formas de violencia que se van entramando afectado amplias capas de la población y bregara de modo contundente y decidido por su desarticulación, estaría operando no ya sobre las consecuencias sino sobre las causas de la violencia evitando así males irremediables.
Si queremos operar sobre los factores que generan violencia tenemos que advertir que cuando se produce un hecho de violencia física ya es tarde, ya se desató ese proceso que se genera al interior de las personas, generado seguramente desde afuera, y que deja al verdadero responsable impune.
El paso previo es el reconocimiento de ese germen que también podemos reconocer en cada uno de nosotros, y podemos desarticular evitando una situación de consecuencias no queridas.
Necesitamos parar un momento, observar las injusticias sociales y considerar que semejante violencia necesariamente tendrá derivaciones catastróficas: desbordes sociales, reclamos masivos, con un alto componente de violencia (impotencia) y seguramente correspondida con una represión brutal.
Tenemos derecho a vivir sin violencia, sin padecer y sin que otros la padezcan para lograr el ideal de paz.
Esto requiere de una acción combinada de la comunidad internacional, de cada gobierno e cada pueblo y de cada persona, Silo ha dicho, en tal sentido, la acción que corresponde a cada uno:
“Algo hay que hacer”, se escucha en todas partes. Pues bien, yo diré qué hay que hacer..
Yo digo que en el orden internacional, todos los que están invadiendo territorios deberían retirarse de inmediato y acatar las resoluciones y recomendaciones de las Naciones Unidas.
“Digo que en el orden interno de las naciones se debería trabajar por hacer funcionar la ley y la justicia por imperfectas que sean, antes que endurecer leyes y disposiciones represivas que caerán en las mismas manos de los que entorpecen la ley y la justicia.
Digo que en orden doméstico la gente debería cumplir lo que predica saliendo de su retórica hipócrita que envenena a las nuevas generaciones.
Digo que en el orden personal caudal uno debería esforzarse por lograr que coincidiera lo que se piensa con lo que se siente y lo que se hace, modelando una vida coherente y escapando a la contradicción que general violencia” (Punta de Vacas 4 de mayo de 2004.

Tomado de:
Comisión de miembros del Movimiento Humanista de Argentina:
“Fundamentacion sobre la importancia de movilizarse por el desarme nuclear
mundial, la paz y la no-violencia” – (15/12/08)